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envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| Preguntas frecuentes |
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¿Qué es el cáncer?
El cáncer no es una sola enfermedad, sino que es un grupo de enfermedades y,
hasta ahora, existen más de 100 diferentes tipos de cáncer que han sido
identificados. Todas las formas de cáncer hacen que las células del
cuerpo cambien y crezcan sin control.
La mayoría de las células cancerosas forman una protuberancia llamada tumor. Las células
del tumor pueden desprenderse y trasladarse a otras partes del cuerpo.
En este nuevo sitio, pueden continuar creciendo y formar más tumores. A
este proceso de propagación se le llama metástasis.
Incluso cuando el cáncer se propaga hacia otra parte del cuerpo, aún
seguirá siendo del mismo tipo y continuará denominándose de la parte
del cuerpo donde se originó Por ejemplo, si el cáncer del pulmón se
propagó a los huesos, sigue llamándose cáncer del pulmón y no cáncer de
los huesos. En este caso, puede afirmarse que la persona tiene cáncer
del pulmón con metástasis a los huesos.
Algunos tipos de cáncer, como el cáncer de la sangre, no forman un
tumor. A este tipo de cáncer se le llama leucemia.
No todos los tumores son cáncer. A un tumor que no es cáncer se le
llama benigno.
Los tumores benignos no crecen ni se propagan igual que el cáncer. Por
lo general no representan una amenaza para la vida.
Otra palabra que también indica la presencia de cáncer a través el
tumor es maligno.
Por lo tanto, un tumor canceroso se le llama tumor maligno.
¿Cuáles son las causas del cáncer?
Algunos tipos de cáncer son ocasionados por los hábitos de las
personas. Por ejemplo, fumar puede causar cáncer del pulmón, de la
boca, de la garganta, de la vejiga, del riñón y de algunos
otros órganos, así como enfermedades cardíacas y derrame cerebral.
Aunque no todas las personas que fuman llegan a tener cáncer, el fumar
aumenta la probabilidad de que la persona desarrolle la enfermedad.
También se ha demostrado que el tomar mucho alcohol aumenta las
probabilidades de que una persona desarrolle cáncer de la boca, de la
garganta y de algunos otros órganos. Esto es especialmente cierto si la
persona toma y fuma.
La radiación puede causar cáncer. Por ejemplo, las personas expuestas a
un escape de radiación (también conocido como lluvia radiactiva) tienen
un riesgo mayor de cáncer que aquellas personas que no fueron
expuestas. En raras ocasiones el tratamiento de radiación para un tipo
de cáncer puede causar otro cáncer que surja muchos años después. Es
por esta razón que los doctores y dentistas usan la menor dosis de
radiación posible en las radiografías y captura de imágenes (mucho
menor que la que se usa para el tratamiento contra el cáncer).
Demasiada exposición a los rayos solares sin protección puede causar
cáncer de la piel. El melanoma es una forma de cáncer muy grave que se
asocia a la exposición de la luz solar y de las cabinas bronceadoras.
Alrededor de 1 de cada 20 casos de cáncer se debe a los genes que han
sido heredados por los padres.
Nadie sabe la causa exacta de la mayoría de los casos de cáncer.
Sabemos que ciertos cambios en nuestras células ocasionan que el cáncer
se origine, pero aún no sabemos exactamente cómo sucede. Muchos
científicos están estudiando esto.
¿Pueden las lesiones causar cáncer?
Es un mito común que las lesiones pueden causar cáncer. El hecho es que
una caída, un moretón, una fractura de hueso o cualquier otra lesión no
puede causar cáncer. Podría ser que a veces una persona consulte a su
médico por algo que considera que sea una lesión y se descubra que se
trata de cáncer, pero la lesión no causó el cáncer, éste ya existía.
También sucede que a veces una persona recordará una lesión que le pasó
hace mucho tiempo en el lugar en donde se le detectó cáncer.
En raras ocasiones, las cicatrices por quemadura pueden ser el sitio en
el que se desarrolle cáncer muchos años después de que la quemadura
haya sanado. La mayoría de las veces el cáncer de la piel es el tipo de
cáncer que crece en una cicatriz por quemadura.
¿Causa cáncer el estrés?
Se ha hecho mucha investigación para ver si hay alguna conexión entre
la personalidad, el estrés y el cáncer. No hay evidencia científica que
demuestre que la personalidad o perspectiva de alguien puede aumentar
el riesgo de cáncer significativamente.
Sin embargo, existen muchos factores que entran en juego al buscar la
relación entre el cáncer y el estrés. Aunque se sabe que el estrés
afecta el sistema inmunológico, también muchos otros factores pueden
afectarlo. A pesar de muchos estudios, la relación entre el estrés
psicológico y el cáncer no se ha demostrado. Al analizar los estudios
que se han llevado a cabo, parece ser que a veces se contradicen.
En un gran estudio danés, las personas que reportaron agentes
estresantes de gran magnitud en sus vidas no parecieron tener un riesgo
significativamente aumentado para cualquier tipo de cáncer. Un estudio
que analizó a las mujeres con agentes estresantes de gran magnitud en
sus vidas, como el divorcio o la muerte de un ser querido, reportó un
incremento leve (alrededor de un tercio mayor que el promedio) en el
riesgo de cáncer del seno en comparación con las mujeres sin estos
agentes de estrés. En el área de los agentes de estrés cotidianos, otro
estudio reportó un mayor riesgo de cáncer del seno asociado con el
estrés. Y aún otro estudio reportó que las mujeres que reportaron un
mayor estrés cotidiano fueron de hecho menos propensas a ser
diagnosticadas con cáncer del seno dentro de los próximos 18 años.
Es difícil poder explicar estas diferencias. Puede que algunas de las
diferencias estén relacionadas a los grupos que fueron estudiados,
mientras que puede ser que otras se expliquen por la forma en que se
realizaron los estudios. Puede que el azar haya sido un factor
influyente. Todo lo que hasta el momento puede afirmarse es que aún no
quede pendiente demostrar una relación consistente entre el estrés y el
riesgo de cáncer.
¿Es contagioso el cáncer?
En el pasado, las personas a menudo se mantenían alejadas de alguien
que padecía de cáncer, porque tenían miedo de "contagiarse". Pero el
cáncer no es como la influenza (gripe) o un resfriado; no puede
"contagiarse" de alguien que ya lo tiene. Usted no se contagiará de
cáncer si permanece cerca o toca a alguien con cáncer. No tenga miedo
de visitar a alguien con cáncer; ellos necesitan su apoyo y el de sus
familiares y amistades.
¿Se puede prevenir el cáncer?
El fumar y tomar alcohol causa ciertos tipos de cáncer en algunas
personas. Estos tipos de cáncer se pueden prevenir al no consumir
tabaco y alcohol. Lo mejor es nunca consumir tabaco del todo y
mantenerse alejado del humo de segunda mano. Los cigarrillos, los
cigarros, las pipas y los productos del tabaco de consumo oral pueden
causar cáncer y no deben usarse. Las personas que ya fuman deberían
tratar de dejar de fumar. Las personas que fumaban anteriormente tienen
menos probabilidades de cáncer que las que continúan fumando.
Se puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de la piel al
mantenerse en la sombra lo más que se pueda, usar sombrero, camisa y
gafas oscuras al estar bajo el sol, así como crema de protección solar
con un factor de protección (SPF) de 15 o más.
Sabemos que la alimentación tiene conexión con ciertos tipos de cáncer,
aunque las razones exactas no están muy claras todavía. El mejor
consejo es comer mucha fruta fresca, ensaladas, verduras y buscar los
productos de granos enteros, así como disminuir los alimentos altos en
grasa. También es recomendable limitar el consumo de carnes rojas y
procesadas (como el tocino, fiambres y salchichas), y consumir
productos lácteos bajos en grasa.
Para la detección temprana del cáncer, los adultos deben someterse a
pruebas periódicas llamadas exámenes
de detección. Hable con su doctor
sobre cuáles pruebas de detección podrían ser los adecuados para usted.
El cáncer puede combatirse a menudo si se detecta a tiempo.
¿Cuántas personas que actualmente están
vivas han tenido cáncer alguna
vez?
Hoy día hay más
de 10 millones de personas en los Estados Unidos han
padecido algún tipo de cáncer y continúan vivas. Algunas de estas
personas se han recuperado por completo, mientras que otras todavía
padecen la enfermedad.
En años pasados, las personas que tenían cáncer no vivían mucho tiempo,
pero ya no es así. Cada año, más y más personas sobreviven al cáncer.
Esto es especialmente el caso para los niños con cáncer.
Las tasas de supervivencia son diferentes para las personas con
diferentes tipos de cáncer. Algunos tipos de cáncer crecen muy
despacio. Algunos responden al tratamiento muy bien. Otros desarrollan
y propagan su cáncer más rápido, siendo más difíciles de tratar. Si
usted conoce a alguien que padece de cáncer, recuerde que lo que le
sucede a esa persona puede ser muy diferente a lo que le sucede a otra
con otro tipo de cáncer.
¿Cuáles son los diferentes tipos de
tratamiento contra el cáncer?
Cirugía, quimioterapia y radiación son los tres principales tipos de
tratamiento contra el cáncer, y una persona con cáncer puede recibir
uno, dos o los tres tratamientos.
La cirugía es a menudo la primera opción de tratamiento que se
considera cuando el cáncer está confinado a un tumor que puede
extirparse del cuerpo. A veces sólo se puede extraer parte del cáncer.
Antes o después de la cirugía, se puede usar radiación o quimioterapia
para reducir el cáncer. Si desea más información al respecto, consulte
el documento sobre cirugía de la Sociedad Americana del Cáncer. Puede
tener acceso a esta información en nuestro sitio Web www.cancer.org, o
solicitar una copia llamando sin cargos al 1-800-227-2345.
Los médicos usan la quimioterapia para combatir las células cancerosas.
El término quimioterapia se refiere al uso de medicamentos para
destruir las células con cáncer. Generalmente los medicamentos se dan
por la boca o por vía intravenosa (inyecciones). Luego los medicamentos
quimioterapéuticos circulan a través del torrente sanguíneo del cuerpo,
logrando alcanzar las células que pueden haber hecho metástasis
(haberse propagado) del tumor. Para más información sobre la
quimioterapia y sus efectos, remítase al documento Quimioterapia: una
guía para los pacientes y su familiares de la
Sociedad Americana del
Cáncer el cual puede accederse desde nuestro sitio Web o solicitarse
llamando sin cargos.
La radiación es una terapia que usa rayos de alta energía (como los
rayos X) para eliminar o reducir las células cancerosas. La radiación
puede provenir de fuera del cuerpo (radiación externa) o de materiales
radiactivos colocados directamente en el tumor (radiación interna o
implante). El procedimiento para recibir radiación externa es similar
al que se usa en las radiografías y no es doloroso, aunque pueden
ocurrir efectos secundarios. Si desea más información sobre el
tratamiento con radiación, visite nuestro sitio Web o llámenos sin
cargos para obtener el documento Radioterapia: una guía para
pacientes
y familiares de la Sociedad Americana del
Cáncer.
Otros tipos de tratamiento de los que tal vez escuche hablar son la
terapia hormonal, el trasplante de médula ósea o de células madre y la
inmunoterapia. La terapia hormonal se usa algunas veces en el
tratamiento de cánceres específicos de la próstata y del seno. La
inmunoterapia es un tratamiento diseñado para incrementar la función
del sistema inmunológico del paciente y ayudarle a combatir el cáncer.
Si desea más información sobre estos tratamientos, consulte la sección
de "Recursos adicionales" al final de este documento.
¿Cuáles son los efectos secundarios del
tratamiento del cáncer?
El tipo de tratamiento que recibe una persona dependerá del tipo y la
etapa en que se encuentre el cáncer, la edad del paciente, el historial
médico y su estado general de salud. Cada medicamento o plan de
tratamiento tiene efectos secundarios diferentes. Es difícil predecir
qué efectos secundarios ocurrirán, incluso cuando los pacientes reciben
un mismo tratamiento. Algunos efectos secundarios pueden ser severos y
otros más suaves. Aunque es cierto que algunas personas experimentan
una etapa difícil durante su tratamiento, también hay otros que
sobrellevan su tratamiento bastante bien durante el tratamiento.
Los efectos secundarios a corto plazo de la quimioterapia (a menudo
tratables), pueden incluir náuseas y vómitos, falta de apetito, pérdida
del cabello y llagas en la boca. Debido a que la quimioterapia puede
dañar las células productoras de sangre de la médula ósea, los
pacientes pueden tener niveles bajos de células sanguíneas. Esto puede
causar:
- Aumento en la probabilidad de
infecciones (debido a la reducción en los recuentos de glóbulos
blancos).
- Sangrado o hematomas después de
pequeñas cortaduras o lesiones menores (por la disminución de las
plaquetas).
- Anemia (a causa de un recuento bajo de
glóbulos rojos), lo cual puede causar cansancio y falta de respiración,
entre otros síntomas.
Es por eso que los equipos de atención contra el cáncer deben colaborar
estrechamente con el paciente para controlar los efectos secundarios de
la quimioterapia.
Debido a que el cuerpo de toda persona es único, cada persona
responderá de forma diferente a la quimioterapia. La mayoría de los
efectos secundarios de la quimioterapia desaparecerán después de que
finalice el tratamiento. Por ejemplo, el cabello que se cayó durante el
tratamiento vuelve a crecer cuando termina el tratamiento. Casi todos
los pacientes usan pelucas, pañuelos para el cabello (mascadas o
bufandas) o sombreros durante este periodo para protegerse y
conservar el calor.
El tratamiento con radiación es similar a tomarse radiografías, y no
causa dolor. Los más comunes son la irritación de la piel y el
cansancio. El cansancio es muy común cuando los tratamientos duran
varias semanas. Dicho cansancio es una sensación de cansancio extremo y
poca energía que a menudo no se alivia con descanso. Las personas a
veces también reportan que su cansancio empeora por los traslados
diarios al hospital para recibir sus tratamientos con radiación.
¿El tratamiento del cáncer es peor que el
mismo cáncer?
Esto es una creencia de que puede ser peligroso para algunas personas.
Podría ser que la gente que cree esto no siga las importantes
recomendaciones sobre el tratamiento que pueden salvar su vida.
Es fácil entender el origen de por qué se tiene esta creencia. A
menudo, las personas diagnosticadas con cáncer nunca mostraron síntomas
o dolor, o cualquier problema que llegaron a mostrar pudo haber sido
pequeño. En las etapas iniciales del cáncer, los síntomas suelen ser
menores, si es que los hay, y es hasta después de que se inicia el
tratamiento cuando se empieza a sentir mal. Es cierto que la
quimioterapia, la radiación y la cirugía pueden causar síntomas
desagradables. Sin embargo, los efectos secundarios desaparecen tras el
tratamiento y éste puede salvar vidas.
Claro está que hay algunas situaciones en las que la persona
cuenta con un estado de salud muy pobre que no le permite recibir el
tratamiento. O que por debido a la edad u alguna otra condición, la
persona podría optar por no recibir tratamiento contra el cáncer, aún
sabiendo que esto le hará perder la vida. Esto es una decisión de la
persona, siempre y cuando se trate de un adulto competente que tiene la
facultad de manejar sus asuntos.
La persona que está considerando rehusarse a recibir tratamiento debe
tener un claro entendimiento de los resultados probables tanto de
recibir el tratamiento como de no recibirlo antes de negarse al mismo.
Posteriormente en el transcurso de la enfermedad, cuando síntomas más
graves comiencen a surgir, puede que el tratamiento curativo deje de
ser una opción. El cáncer causa la muerte cuando invade los intestinos,
pulmones, cerebro, hígado, riñones u otros órganos vitales, o al
interferir con alguna función del cuerpo necesaria para
vivir. El cáncer que no es tratado por lo general causa la
muerte.
En contraste, el tratamiento contra el cáncer es por lo general algo a
corto plazo que puede salvar la vida. Incluso en los casos cuando no
puede ofrecer una cura, el tratamiento a menudo puede prolongar la
vida. Y la atención médica siempre puede ser usada para aliviar los
malestares en una persona al reducir su dolor y otros síntomas causados
por el cáncer o su tratamiento.
Hay momentos cuando todo paciente de cáncer pone en duda su compromiso
con el difícil periodo de tratamiento y sus efectos secundarios.
Algunas veces se desaniman debido a la incertidumbre del tratamiento y
piensan si realmente vale la pena. Esto es normal. Puede que sea útil
recordar que cada año, los tratamientos contra el cáncer se hacen más y
más eficaces, y que los médicos están encontrado también mejores
maneras de colaborar con los pacientes para controlar los efectos
secundarios.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
Hemos seleccionado material informativo relacionado con este tema que
también puede ayudarle. Estos materiales pueden solicitarse llamando a
nuestra línea gratuita 1-800-227-2345.
Además de estos documentos, la Sociedad Americana del Cáncer cuenta con
información sobre los tipos de cáncer individuales y su tratamiento.
Sin importar quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del
día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al
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Referencias
American Cancer Society. Cancer
Facts & Figures 2008. Atlanta,
GA: American Cancer Society; 2008.
Bergelt C, Prescott E, Grønbaek M, et al. Stressful life
events and cancer risk. Br J Cancer. 2006;95:1579-1581.
Helgesson O, Cabrera C, Lapidus L, et al. Self-reported stress levels
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Kowal-Vern A, Criswell BK. Burn scar neoplasms: a literature review and
statistical analysis. Burns. 2005;31:403-413.
Lillberg K, Verkasalo PK, Kaprio J, et al. Stressful life events and
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National Cancer Institute. Psychological Stress and Cancer. Disponible
en: http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Risk/stress. Accedido
el 13-Nov.-2007.
Nielsen NR, Zhang ZF, Kristensen TS, et al. Self reported stress and
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Última
revisión: 20-Marzo-2008
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