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envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| El humo de segunda mano |
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¿Qué es el humo de segunda mano?
El humo de segunda mano, conocido también como humo de tabaco ambiental
(ETS, por sus siglas en inglés) o fumar pasivamente, es una combinación
de dos formas de humo ocasionada por la combustión de productos de
tabaco:
- Humo emitido
al aire: el humo que viene de un cigarrillo encendido,
pipa o cigarro (puro).
- Humo de
tabaco ambiental: el humo que es exhalado por un fumador.
Se le llama fumar
involuntariamente o fumar pasivamente cuando las personas
que no fuman son expuestas al humo de segunda mano. Las personas que no
fuman y que están expuestas al humo de segunda mano absorben la
nicotina y otros químicos tóxicos al igual que los fumadores. Cuanto
más se expone al humo de segunda mano, mayor será el nivel de estos
químicos dañinos en el cuerpo.
¿Por qué
es el humo de segunda mano un problema?
El humo de segunda mano es clasificado como un “carcinógeno humano
conocido” (agente causante de cáncer) por la Environmental Protection Agency
(EPA) de los Estados Unidos, el US
National Toxicology Program y la International Agency for Research
on Cancer (IARC), una subsidiaria de la Organización Nacional de la
Salud.
El humo de tabaco de segunda mano contiene más de 4,000 compuestos
químicos. Se sabe o se sospecha que más de 60 de estos compuestos son
causantes de cáncer.
El humo de segunda mano puede perjudicar de muchas maneras. Sólo en los
Estados Unidos, cada año este humo es el causante de:
- Alrededor de 35,000 muertes por enfermedades del corazón de
personas no fumadoras que viven con fumadores.
- Cerca de 3,000 muertes por cáncer del pulmón en las
personas adultas no fumadoras.
- Otros problemas respiratorios en las personas no fumadoras,
incluyendo tos, mucosidad, malestar en el pecho y reducción de la
función pulmonar.
- 150,000 a 300,000 infecciones pulmonares (tales como la
pulmonía y la bronquitis) en niños menores de 18 meses, lo cual resultó
en 7,500 a 15,000 hospitalizaciones al año.
- Aumento en el número de casos y gravedad de los ataques de
asma en aproximadamente de 200,000 a un millón de niños que tienen asma.
- Más de 750,000 infecciones del oído medio
en niños.
Las mujeres embarazadas expuestas al humo de segunda mano también están
en un riesgo mayor de dar a luz bebés de bajo peso.
Un asunto que continúa siendo estudiado consiste en si el humo de
segunda mano pudiera aumentar el riesgo de cáncer del seno. Tanto el
humo directo que aspira el fumador como el humo de segunda mano
contienen alrededor de 20 químicos que, en altas concentraciones, causa
cáncer del seno en roedores. Los químicos en el humo del tabaco
alcanzan el tejido del seno, los cuales han sido encontrados en la
leche materna.
La evidencia relacionada con el humo de segunda mano y el riesgo de
cáncer del seno en los estudios con humanos se sigue debatiendo, en
parte ya que no se ha demostrado que el riesgo aumenta en los fumadores
activos. Otra posible explicación para esto consiste en que el humo del
tabaco puede tener diferentes efectos en el riesgo de cáncer del seno
de los fumadores y de aquellas personas expuestas al humo de segunda
mano.
Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de California concluyó
en 2005 que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el
cáncer del seno es “consistente con una asociación causal” en mujeres
jóvenes, principalmente premenopáusicas. El informe de la Dirección
General de Salud Pública de los Estados Unidos “The Health Consequences of
Involuntary Exposure to Tobacco Smoke”, emitido en 2006,
concluyó que en este momento la evidencia es “sugerente, pero no
suficiente” para establecer el vínculo. De todas maneras, a las mujeres
se les debe indicar que este posible vínculo con el cáncer del seno es
otra razón para evitar el contacto con el humo de segunda mano.
El informe de 2006 de la Dirección General de Salud Pública llegó a
varias conclusiones importantes:
- El humo de segunda mano ocasiona muerte prematura y
enfermedades en niños y en adultos que no fuman.
- Los niños expuestos al humo de segunda mano tienen un
aumento en el riesgo del síndrome de muerte súbita infantil (SIDS),
infecciones agudas del sistema respiratorio, complicaciones en los
oídos y asma más severa. El hábito de fumar por los padres causa
síntomas respiratorios y desacelera el crecimiento de los pulmones de
sus hijos.
- El humo de segunda mano afecta inmediatamente al corazón y
a la circulación sanguínea en una manera perjudicial. Además, causa
enfermedad cardiaca y cáncer del pulmón.
- La evidencia científica muestra que no existe un nivel
“seguro” de exposición al humo de segunda mano.
- Muchos millones de estadounidenses, tanto niños como
adultos, siguen estando expuestos al humo de segunda mano en sus
hogares y lugares de trabajo, a pesar de haber logrado un avance
sustancial en el control del tabaco.
- La única manera de proteger completamente a las personas
que no fuman de la exposición al humo de segunda mano en interiores es
previniendo que se fuma en los interiores o en los edificios. Separar a
los fumadores de los no fumadores, limpiar el aire y ventilar los
edificios no puede evitar la exposición de los no fumadores al humo de
segunda mano.
¿Dónde
es el humo de segunda mano un problema?
Existen tres sitios donde usted debe preocuparse más sobre la
exposición al humo de segunda mano:
En su lugar de trabajo
éste conforma una fuente importante de exposición al humo de segunda
mano para los adultos. El humo de segunda mano reúne todas las
características y está clasificado por la Occupational Safety and
Health Administration (OSHA, la agencia federal
responsable de la salud
y normas de seguridad en los sitios de trabajo) como un agente
potencial causante de cáncer. El National
Institute for Occupational
Safety and Health (NIOSH) es otra agencia federal que
también
recomienda que se considere al humo de segunda mano como un carcinógeno
laboral potencial. Ellos recomiendan que las exposiciones al humo de
segunda mano se reduzcan hasta el nivel más bajo posible, porque aún se
desconocen los niveles seguros.
La exposición al humo de segunda mano en el lugar de trabajo ha sido
asociada a un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca y cáncer de
pulmón entre los adultos no fumadores. La Dirección General de Salud
Pública concluyó que las políticas sobre lugares de trabajo
sin humo son la única forma efectiva de eliminar la
exposición al humo de segunda mano en dichos sitios. Separar a los
fumadores de los no fumadores, limpiar el aire y ventilar los edificios
no puede prevenir la exposición si las personas fuman en el interior
del edificio. Además de proteger a los no fumadores, también las
restricciones de fumar en el lugar de trabajo pueden ser un incentivo
para los fumadores quienes desean dejar de fumar o reducir el uso de
productos del tabaco.
Lugares públicos
todos pueden estar expuestos al humo de segunda mano en los lugares
públicos, tales como en los restaurantes, centros comerciales,
transporte público, escuelas y guarderías infantiles. A pesar de que
algunos negocios no están dispuestos a prohibir el fumar, no existe
evidencia contundente que demuestre que convertir el local en un área
libre de humo afecte al negocio. Los lugares públicos donde acuden los
niños son un área especial de preocupación.
Su hogar
Una de las cosas más importantes que usted puede hacer por la salud de
su familia es conservar su hogar libre de humo. Cualquier familiar
podría presentar problemas de salud relacionados con el humo de segunda
mano. Los niños son especialmente sensibles. En los Estados Unidos, 21
millones, es decir, el 35 por ciento de los niños viven en casas en
donde los residentes o visitantes fuman en el hogar de manera
habitual. Aproximadamente del 50 al 75 por ciento de los
niños en este país presentan niveles de nicotina en la sangre, el
producto que se origina al descomponer la nicotina.
Tenga siempre en cuenta que pasamos la mayor parte del tiempo en casa
que en cualquier otro lugar. Un hogar libre de humo protege a su
familia, a sus invitados y también a sus mascotas.
¿Qué ocurre con el olor del
cigarrillo?
En las publicaciones médicas, no hay información que confirme que se
haya hecho una investigación acerca de los efectos que tiene el olor
del cigarrillo en el cáncer. Las publicaciones indican que el
humo de segunda mano puede impregnarse en el pelo, la ropa y
otras superficies. Por lo tanto, los efectos desconocidos que causarían
cáncer serían muy pocos en comparación con los efectos que causa la
exposición directa al humo de segunda mano, como cuando se vive con
alguien que fuma.
¿Qué se
puede hacer acerca del humo de segunda mano?
Las autoridades locales, estatales y federales pueden promulgar las
políticas públicas para proteger a las personas del humo de segunda
mano, así como para proteger a los niños de las enfermedades y la
adicción que causa el tabaco. Debido a que el humo de segunda mano no
tiene niveles seguros, es importante que tales políticas sean lo más
firmes posible y que no impidan la acción en otros niveles de gobierno.
Muchas gobiernos localidades y estatales en los Estados Unidos, e
incluso gobiernos federales en otros países, han decidido que la
protección de la salud de los empleados y de otras personas en lugares
públicos es de mucha importancia. Por lo tanto, en años
recientes muchos de estos gobiernos han aprobado leyes para mantener el
aire limpio en el interior de edificios. Aunque las leyes varían de
lugar en lugar, éstas están se están volviendo más comunes.
La información detallada sobre las restricciones en cada estado están
disponibles en la página de Internet http://slati.lungusa.org. de la
"American Lung Association"
Comuníquese con la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 para
informarse sobre cómo usted puede participar en la reducción de la
exposición al humo de segunda mano.
Recursos
adicionales
Otras organizaciones*
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de
información y apoyo para los pacientes incluyen:
American Heart Association
Teléfono: 1-800-AHA-USA-1 (1-800-242-8721)
Dirección en Internet: www.americanheart.org
American Lung Association
Teléfono sin costo: 1-800-586-4872
Dirección en Internet: www.lungusa.org
Environmental Protection Agency (EPA)
Dirección en Internet: www.epa.gov
Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
Teléfono: 1-800-CDC-1311 (1-800-232-1311)
Dirección en Internet: www.cdc.gov/tobacco/
Instituto Nacional del
Cáncer
Teléfono sin costo: 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Dirección en Internet: www.cancer.gov
Smokefree.gov
(Información sobre programas estatales vía telefónica para dejar de
fumar)
Teléfono: 1-800-784-8669
Dirección de Internet: www.smokefree.gov
* La inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad
Americana del Cáncer.
Sin importar quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del
día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al
1-800-227-2345, o visítenos en www.cancer.org
Referencias
American Cancer Society. Cancer
Facts & Figures 2008. Atlanta, GA. 2008.
American Lung Association. Secondhand
Smoke Fact Sheet. 2007. Disponible en:
www.lungusa.org/site/pp.asp?c=dvLUK9O0E&b=35422. Accedido en
octubre 15, 2007.
Borland R, Yong H-H, Siahpush M, et al. Support for and reported
compliance with smoke-free restaurants and bars by smokers in four
countries: findings from the International Tobacco Control (ITC) Four
Country Survey. Tobacco
Control. 2006;15(suppl_3):34-41.
California Environmental Protection Agency. Health Effects of Exposure
to Environmental Tobacco Smoke. June 2005. Disponible en:
www.oehha.ca.gov/air/environmental_tobacco/pdf/app3partb2005.pdf.
Accedido en octubre 15, 2007.
Centers for Disease Control and Prevention, National Institute of
Occupational Safety and Health. Current
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www.cdc.gov/nasd/docs/d001001-d001100/d001030/d001030.html. Accedido en
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Washington, DC: Environmental Protection Agency; 1992. (Report #
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http://cfpub2.epa.gov/ncea/cfm/recordisplay.cfm?deid=2835. Accedido en
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Washington, DC: Department of Health and Human Services; 2006.
Disponible en: www.surgeongeneral.gov/library/secondhandsmoke/.
Accedido en octubre 15, 2007.
Última revisión:
08-Nov.-2007
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