¿Qué es el cáncer del cuello uterino?
El cuello del útero es la parte inferior de la matriz. Algunas veces se
le llama cuello uterino. El cuerpo (parte superior) del útero es el
lugar donde se desarrolla el feto. El cuello uterino conecta el cuerpo
del útero con la vagina (por donde nace el feto). La parte del cuello
uterino más cercana al cuerpo del útero se llama endocérvix. La
parte próxima a la vagina, es la exocérvix
(o ectocérvix). El lugar donde estas dos partes se unen se
llama zona de
transformación, donde se origina la mayoría de los
cánceres del cuello uterino.

El cáncer del cuello uterino (también conocido como cáncer cervical) se
origina en las células que revisten el cuello del útero. Los dos tipos
principales de células que revisten el cuello del útero son las células escamosas y las células
glandulares. La mayoría de los cánceres del cuello uterino
se originan en esas células. Estas células no se tornan en cáncer de
repente, sino que las células normales del cuello uterino se
transforman gradualmente en cambios precancerosos, los cuales se
convierten en cáncer. Los doctores usan varios términos para describir
estos cambios precancerosos, incluyendo neoplasia intraepitelial
cervical (CIN, por sus siglas en inglés), lesión intraepitelial
escamosa (SIL) y displasia.
El cáncer cervical, al igual que los cambios precancerosos en el cuello
uterino, se clasifica de acuerdo con el aspecto que presenta bajo el
microscopio. Existen dos tipos principales de cáncer de cuello uterino:
el carcinoma de células
escamosas y el adenocarcinoma.
Aproximadamente un 80% a 90% de los cánceres del cuello uterino son
carcinomas de células escamosas. Estos cánceres se originan en las
células escamosas que cubren la superficie de la exocérvix. Cuando se
examina con un microscopio, este tipo de cáncer está compuesto por
células parecidas a las células escamosas. Los carcinomas de células
escamosas se originan con mayor frecuencia donde la exocérvix se une a
la endocérvix.
El restante 10% al 20% de los casos de cáncer de cuello uterino son
adenocarcinomas. El adenocarcinoma se está tornando más común en las
mujeres que nacieron durante los últimos 20 a 30 años. El
adenocarcinoma cervical se origina a partir de las células de las
glándulas productoras de mucosidad de la endocérvix. Con menor
frecuencia el cáncer de cuello uterino tiene características tanto de
los carcinomas de células escamosas como de los adenocarcinomas. Estos
tumores se llaman carcinomas adenoescamosos o carcinomas mixtos.
Aunque los cánceres cervicales se originan de células con cambios
precancerosos (pre-cánceres), sólo algunas de las mujeres con
pre-cánceres del cuello uterino padecerán de cáncer. El cambio de
pre-cáncer a cáncer usualmente toma varios años, aunque puede ocurrir
en menos de un año. En la mayoría de las mujeres, las células
precancerosas pueden permanecer sin ningún cambio y desaparecer sin
tratamiento alguno. Aun así, en algunos casos los pre-cánceres se
convierten en cánceres verdaderos (invasivo). El tratamiento
de todos los pre-cánceres pueden prevenir casi todos los cánceres
verdaderos. Los cambios precancerosos y los tipos específicos de
tratamiento contra los pre-cánceres se tratan en la sección "¿Se puede
prevenir el cáncer del cuello uterino?"
La importancia de las pruebas para
detectar el cáncer del cuello uterino
El objetivo de las pruebas para detectar el cáncer del cuello uterino
consiste en encontrar los cambios de las células del cuello y los
cánceres cervicales temprano, antes de que empiecen a causar síntomas.
Las pruebas de detección tienen el propósito de encontrar una
enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún
síntoma. La detección temprana significa la aplicación de una
estrategia que resulte en un diagnóstico más temprano de cáncer del
cuello uterino. Las pruebas de detección ofrecen la mejor
oportunidad para detectar el cáncer del cuello uterino en una etapa
temprana cuando es probable que el tratamiento sea eficaz. Además, las
pruebas de detección pueden en realidad prevenir la mayoría de los
cánceres cervicales mediante la detección de los cambios anormales de
las células del cuello uterino (pre-cánceres) para que puedan ser
tratados antes de que éstos tengan la oportunidad de convertirse en un
cáncer cervical.
El cáncer del cuello uterino puede prevenirse o detectarse temprano
mediante las pruebas regulares de Papanicolaou. Si se detecta temprano,
el cáncer del cuello uterino es uno de los cánceres que se puede tratar
con más éxito. En los Estados Unidos, la tasa de mortalidad del cáncer
del cuello uterino declinó por un 74% entre 1955 y 1992, debido en gran
parte a la eficacia de las pruebas de Papanicolaou. La tasa de
mortalidad continúa disminuyendo cada año.
A pesar de los beneficios reconocidos de la prueba de Papanicolaou, no
todas las mujeres que viven en los Estados Unidos la aprovechan. Hasta
el año 2000, un poco más del 80% de las mujeres se habían hecho una
prueba de Papanicolaou en los tres años previos. Las mujeres
asiático-americanas, aquellas que han inmigrado recientemente, las
mujeres sin seguro médico, y las que tienen un nivel de educación de
pocos años tenían menos probabilidad de haberse hecho pruebas de
Papanicolaou regularmente.
Entre el 60% y el 80% de las mujeres de este país que por primera vez
reciben un diagnóstico de cáncer invasivo del cuello uterino no se
habían sometido a una prueba de Papanicolaou en los últimos cinco años.
Muchas de estas mujeres nunca se habían hecho la prueba.
Las muertes causadas por el cáncer del cuello uterino son mayores en
las poblaciones de los países donde las mujeres no se hacen las pruebas
de Papanicolaou de rutina. De hecho, el cáncer del cuello uterino es la
causa principal de muerte por cáncer en las mujeres de muchos países en
vías de desarrollo. Estos casos de cáncer por lo general se
diagnostican en una etapa invasiva tardía, en vez de en los cambios
precancerosos o etapas tempranas.
¿Cuáles son los factores de riesgo para
el cáncer del cuello uterino?
Un factor de riesgo
es aquel que aumenta las probabilidades de que padezca una enfermedad
como lo es el cáncer. Los diferentes tipos de cáncer tienen distintos
factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición a los rayos intensos del
sol es un factor de riesgo para el cáncer de piel. El hábito de fumar
es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer. No obstante, si se
tiene uno, o hasta varios factores de riesgo, no necesariamente
significa que se padecerá la enfermedad.
Varios factores de riesgo aumentan sus probabilidades de contraer
cáncer del cuello uterino. Las mujeres sin estos factores
de riesgo raramente contraen dicha enfermedad. Aunque estos factores
aumentan las probabilidades de contraer cáncer del cuello uterino,
muchas mujeres con estos factores de riesgo no contraen esta
enfermedad. Cuando una mujer tiene cáncer del cuello uterino o cambios
precancerosos del cuello uterino, no es posible decir con seguridad que
un factor de riesgo en particular haya sido la causa.
Al considerar estos factores de riesgo, es útil enfocarse en los que se
pueden cambiar o evitar (tales como fumar o una infección con el virus
del papiloma humano), en vez de en los que no se pueden (tales como su
edad y antecedentes familiares). Sin embargo, sigue siendo vital
conocer los factores de riesgo que no se pueden cambiar ya que resulta
aún más importante para las mujeres que tienen estos factores hacerse
la prueba de Papanicolaou para detectar el cáncer del cuello uterino en
las primeras etapas.
Los factores de riesgo del cáncer del cuello uterino incluyen:
Infección con el virus
del papiloma humano
El factor de riesgo más importante para el cáncer del cuello uterino es
la infección con el virus del papiloma humano (VPH o HPV, por sus
siglas en inglés). El VPH es un grupo de más de 100 virus relacionados.
Se les llama virus del papiloma debido a que algunos de ellos pueden
causar un tipo de crecimiento llamado papiloma. Los papilomas, llamados
con más frecuencia verrugas, son tumores benignos (no son cánceres). El
VPH se transmite de una persona a otra durante el contacto con la piel.
Se puede transmitir durante las relaciones sexuales, incluyendo coito
vaginal, penetración anal, e incluso durante el sexo oral.
Los doctores creen que una mujer tiene que haberse infectado con VPH
antes de tener cáncer de cuello uterino. A ciertos tipos de VPH se les
llama tipos de VPH de “alto riesgo” o “carcinogénico” debido a que a
menudo son la causa del cáncer del cuello uterino. Estos tipos incluyen
VPH 16, VPH 18, VPH 31, VPH 33 y VPH 45, entre otros. Alrededor de 70%
de todos los cánceres de cuello uterino son causados por VPH 16 y 18.
Los diferentes tipos de VPH causan verrugas en diferentes partes del
cuerpo. Algunos tipos causan verrugas comunes en las manos y los pies.
Otros tipos tienden a causar verrugas en los labios o la lengua.
Otros tipos de VPH pueden causar verrugas que pueden aparecer en o
alrededor de los órganos genitales femeninos y masculinos, así como el
área del ano. Estas verrugas pueden ser poco visibles o tener varias
pulgadas de ancho. El término médico para las verrugas genitales es condiloma acuminado.
Los dos tipos de VPH que causan la mayoría de los casos de verrugas
genitales son el VPH 6 y el VPH 11. Estos dos tipos rara vez están
asociados al cáncer del cuello uterino, por lo que se les llama tipos
de VPH de "bajo riesgo". Otros tipos de VPH de transmisión sexual han
sido asociados con el cáncer genital y anal, tanto en hombres como en
mujeres.
Muchas mujeres se infectarán con el VPH, pero muy pocas padecerán de
cáncer del cuello uterino. En la mayoría de los casos, el sistema
inmunitario del cuerpo lucha contra el virus, y la infección desaparece
sin necesidad de tratamiento. En algunos casos, por
razones que desconocemos, la infección persiste, lo que puede causar
cáncer del cuello uterino. Aunque actualmente no hay cura para la
infección con el VPH, existen maneras de tratar las verrugas y el
crecimiento celular anormal que causa el VPH.
La prueba de Papanicolaou detecta cambios en las células
cervicales causados por la infección con el VPH. Las pruebas más
recientes detectan infecciones con el VPH mediante la búsqueda de genes
(ADN) del VPH en las células. Algunos médicos utilizan la prueba de VPH
para ayudar a decidir qué hacer cuando los resultados de una prueba de
Papanicolaou en una mujer son ligeramente anormales. Si la
prueba encuentra a un tipo de VPH de alto riesgo, esto puede significar
que ella necesitará una evaluación completa con un procedimiento de
colposcopia.
La infección con VPH ocurre principalmente en las mujeres jóvenes y es
menos común en las mujeres mayores de 30 años. La razón de esto no está
clara. Se cree que los hombres sin circuncidar tienen más probabilidad
de adquirir el virus y de trasmitirlo a otra persona. El VPH puede
estar presente durante años sin ningún síntoma. Aun cuando alguien no
presente verrugas visibles (o ningún otro síntoma), él (o ella) puede
aún estar infectado con VPH y transmitir el virus a otra persona.
Los condones ofrecen cierta protección contra el VPH, pero no pueden
proteger completamente contra las infecciones. Esto se debe a que los
condones no pueden cubrir toda posible área de infección con VPH del
cuerpo, tal como la piel del área genital o anal. El HVP se puede
transmitir de una persona a otra mediante el contacto de piel a piel
con un área del cuerpo infectada con VPH que no esté cubierta por el
condón. A pesar de esto, es importante usar los condones para
protegerse contra el AIDS (sida) y otras enfermedades de transmisión
sexual que se contraen a través de algunos fluidos corporales.
Se han creado vacunas que pueden proteger contra la infección de
algunos tipos de VPH. Al prevenir la infección con VPH, estas vacunas
pueden reducir las tasas de cáncer cervical en el futuro. Actualmente,
existe una vacuna contra el VPH cuyo uso ha sido aprobado en los
Estados Unidos por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
La vacuna, llamada Gardasil®, protege contra los tipos VPH 6, 11, 16, y
18. Actualmente se están desarrollando y probando más vacunas contra el
VPH. En la sección, “¿Se puede prevenir el cáncer del cuello uterino?”
se proveen más detalles sobre la vacuna Gardasil. También se
está trabajando en otras vacunas.
Aunque los científicos creen que es necesario haber tenido VPH para que
se origine el cáncer de cuello uterino, la mayoría de las mujeres con
este virus no padecen de cáncer. Los doctores creen que otros factores
tienen que surgir para que se origine el cáncer. Algunos de estos
factores conocidos se presentan a continuación.
Fumar
Las fumadoras tienen aproximadamente el doble de probabilidades
respecto a las no fumadoras de padecer de cáncer del cuello uterino.
Fumar expone al cuerpo a numerosas sustancias químicas cancerígenas que
afectan otros órganos, además de los pulmones. Estas sustancias dañinas
son absorbidas por los pulmones y conducidas al torrente sanguíneo a
través de todo el cuerpo. Se han detectado subproductos del tabaco en
la mucosidad cervical de mujeres fumadoras. Los investigadores creen
que estas sustancias dañan el ADN de las células en el cuello uterino y
pueden contribuir al origen del cáncer del cuello uterino.
Inmunosupresión
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH o HIV, por sus siglas en
inglés) es el causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(sida o AIDS). El VIH daña el sistema inmunitario del cuerpo, lo que
parece provocar que las mujeres estén más propensas a infectarse con el
VPH. Esto puede ser lo que aumenta el riesgo de cáncer del cuello
uterino en las mujeres con AIDS. Los científicos opinan que el sistema
inmunitario es importante para destruir las células cancerosas, así
como para retardar su crecimiento y extensión. En las mujeres
infectadas con el HIV, un pre-cáncer del cuello uterino puede
transformarse en un cáncer invasivo con mayor rapidez de la normal.
Infección con clamidia
La clamidia es una clase relativamente común de bacteria que puede
infectar el sistema reproductor y que se contrae
por contacto sexual. Algunos estudios han indicado que las mujeres
cuyos resultados de los análisis de sangre indican una infección pasada
o actual con clamidia tienen mayor riesgo de cáncer del cuello uterino
que las mujeres con un análisis de sangre normal. A menudo, la
infección con clamidia no causa síntomas en las mujeres. Puede que una
mujer no sepa que está infectada a menos que se le practique un examen
de clamidia cuando se le haga su examen pélvico. La infección con
clamidia a largo plazo puede causar inflamación de la pelvis que puede
conducir a la infertilidad.
Alimentación
Las mujeres con una alimentación con poco contenido de frutas,
ensaladas y verduras pudieran aumentar el riesgo de cáncer cervical.
Además, las mujeres obesas tienen una mayor probabilidad de padecer de
este cáncer.
Píldoras anticonceptivas
Existe evidencia de que el uso de píldoras anticonceptivas por períodos
prolongados aumenta el riesgo de cáncer del cuello uterino. La
investigación sugiere que el riesgo de cáncer del cuello uterino
aumenta mientras más tiempo una mujer tome las píldoras, pero el riesgo
se reduce nuevamente después de suspender las
píldoras. En un estudio reciente, el riesgo de
cáncer del cuello uterino se duplicó en las mujeres que tomaron
píldoras anticonceptivas por más de cinco años, pero el riesgo regresó
a lo normal después de 10 años de haber dejado de tomarlas.
La Sociedad Americana del Cáncer opina que una mujer y su doctor deben
considerar si los beneficios de usar píldoras anticonceptivas superan
este muy ligero riesgo potencial. Una mujer con múltiples parejas
sexuales, independientemente de que otro tipo de contraceptivo use,
debe usar condones para reducir el riesgo de infecciones de transmisión
sexual.
Embarazos múltiples
Las mujeres que han tenido muchos embarazos completos tienen
un riesgo mayor de padecer cáncer del cuello uterino. Nadie sabe
realmente la razón para esto. Una teoría es que puede deberse a que
algunas de las mujeres pudieron haber estado más expuestas al VPH
mediante el contacto sexual sin protección. Además, algunos estudios
han indicado que los cambios hormonales durante el embarazo podrían
causar que las mujeres sean más susceptibles a infección con VPH o
crecimiento tumoral. También se cree que el sistema inmunitario de las
mujeres embarazadas pudiera estar debilitado, lo que permite la
infección con VPH y crecimiento tumoral.
Condición socioeconómica
baja
La condición pobreza es también un factor de riesgo para el cáncer del
cuello uterino. Muchas personas con bajos ingresos no tienen acceso
fácil a servicios adecuados de atención a la salud, incluyendo las
pruebas de Papanicolaou. Esto significa que es posible que no se hagan
las pruebas de detección ni reciban tratamiento para la enfermedad
precancerosa del cuello uterino.
Dietilestilbestrol
El dietilestilbestrol (DES) es un medicamento hormonal que se
administraba a algunas mujeres para prevenir el aborto espontáneo
durante los años entre 1940 y 1971. A las mujeres cuyas madres tomaron
DES cuando estaban embarazadas se les llama “hijas del DES”. Estas
mujeres padecen de adenocarcinoma de células claras de la vagina o del
cuello uterino con más frecuencia de lo que normalmente se esperaría.
Existe alrededor de un caso de este tipo de cáncer en cada 1,000
mujeres cuyas madres tomaron DES durante el embarazo. Esto
significa que aproximadamente 99.9% de las "hijas del DES" no padecen
de estos cánceres.
Los adenocarcinomas de células claras asociados con DES son más comunes
en la vagina que en el cuello uterino. El riesgo parece ser mayor en
mujeres cuyas madres tomaron el medicamento durante sus primeras 16
semanas de embarazo. La edad promedio de las mujeres al momento del
diagnóstico de adenocarcinoma de células claras relacionado con el DES
es 19 años. Debido a que el uso de DES durante el embarazo fue
suspendido por la FDA en 1971, incluso las hijas más jóvenes del DES
son mayores de 35 años (luego de la edad con el riesgo más
alto). Aun así, no hay una edad límite en la que estas
mujeres estén seguras del cáncer asociado con DES (los médicos
desconocen exactamente por cuanto tiempo las mujeres continuarán con el
riesgo).
Las hijas del DES también tienen un riesgo mayor de padecer de cáncer
de células escamosas del cuello uterino y cambios precancerosos de las
células escamosas del cuello uterino. Estos pre-cánceres y cánceres
parecen estar asociados con el VPH.
Aunque las hijas del DES tienen un mayor riesgo de carcinomas de
células claras, las mujeres no tienen que haber estado expuestas a DES
para padecer de carcinoma de células claras. De hecho, antes de crear
el DES, las mujeres eran diagnosticadas con la enfermedad.
Antecedentes familiares
de cáncer del cuello uterino
El cuello uterino puede ser hereditario en algunas familias. Si la
madre o hermana de una mujer tuvieron cáncer del cuello uterino, sus
probabilidades de padecer de esta enfermedad aumentan de dos a tres
veces lo normal. Algunos investigadores sospechan que esta tendencia
familiar es causada por una condición hereditaria que hace que las
mujeres sean menos capaces de luchar contra la infección con VPH que
otras.
Signos y síntomas del cáncer del cuello
uterino
Las mujeres con cánceres del cuello uterino en etapa temprana y
pre-cánceres usualmente no presentan síntomas. Los síntomas a menudo no
comienzan sino hasta que un pre-cáncer se torna en un cáncer invasivo
“verdadero” y crece hacia el tejido adyacente. Cuando esto ocurre, los
síntomas más comunes son:
- Sangrado vaginal anormal, tal como sangrado después de
sostener relaciones sexuales (coito vaginal), sangrado después de la
menopausia, sangrado y manchado entre periodos y periodos menstruales
que duran más tiempo o con sangrado más profuso de lo usual.
El sangrado después de una ducha vaginal o después del examen pélvico
es un síntoma común de cáncer de cuello uterino, no de pre-cáncer.
- Una secreción vaginal inusual (la secreción puede contener
algo de sangre y se puede presentar entre sus periodos o después de la
menopausia.
- Dolor durante las relaciones sexuales (coito vaginal).
Estos signos y síntomas también pueden ser causados por otras
condiciones que no son cáncer del cuello uterino. Por ejemplo, una
infección puede causar dolor o, raras veces, sangrado. Aun así, si
usted presenta cualquiera de estos problemas, debe consultar
inmediatamente a su médico (aunque se haya estado haciendo las pruebas
de Papanicolaou). Si es una infección, necesitará tratamiento. De ser
cáncer, ignorar los síntomas puede permitir que el cáncer progrese a
una etapa más avanzada y que se reduzcan sus probabilidades de un
tratamiento eficaz.
Lo mejor es que no espere a que aparezcan los síntomas. Hágase pruebas
de Papanicolaou y exámenes pélvicos regulares.
¿Se puede prevenir el cáncer del cuello
uterino?
Debido a que la forma más común de cáncer del cuello uterino comienza
con cambios precancerosos, hay dos formas de detener el origen de esta
enfermedad. La primera manera es prevenir los pre-cánceres, y la
segunda es encontrar y tratar los pre-cánceres antes de que se tornen
en cánceres.
Qué hacer para prevenir los pre-cánceres
Evite estar expuesta al
VPH
Usted puede prevenir la mayoría de los pre-cánceres del cuello uterino
previniendo la exposición al VPH. Ciertos tipos de conductas sexuales
aumentan el riesgo de una mujer de contraer una infección con el VPH,
tales como:
- Tener relaciones sexuales a temprana edad.
- Tener muchas parejas sexuales.
- Tener una pareja que ha tenido muchas parejas sexuales.
- Tener sexo con hombres que no hayan sido circuncidados.
Posponer las relaciones
sexuales
Esperar hasta una mayor edad para tener relaciones sexuales puede
ayudar a evitar el VPH. También ayuda a limitar su número de parejas
sexuales y a evitar las relaciones sexuales con alguien que haya tenido
muchas otras parejas sexuales. Recuerde que alguien puede tener el VPH
por años sin presentar síntomas (no siempre causa verrugas o cualquier
otro síntoma). Alguien puede tener el virus y contagiar a otra persona
sin saberlo.
Uso de condones
Los condones proveen cierta protección contra el VPH. Un estudio
encontró que cuando se usan los condones correctamente, éstos pueden
reducir la tasa de infección con VPH en aproximadamente 70% si se usan
cada vez que se tiene sexo. Los condones no pueden ofrecer protección
total ya que no pueden cubrir toda posible área de infección con VPH
del cuerpo, tal como la piel del área genital o anal. No obstante, los
condones proveen cierta protección contra el VPH, y también protegen
contra el VIH y algunas otras enfermedades de transmisión sexual.
No fume
No fumar es otra forma importante de reducir el riesgo de pre-cáncer y
cáncer del cuello uterino.
Vacunas
Se han estado desarrollando vacunas que pueden proteger a las mujeres
contra las infecciones del VPH. Hasta este momento, se ha estudiado una
vacuna que protege contra los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH (Gardasil®)
y otra que protege contra los tipos 16 y 18 (Cervarix®).
La FDA aprobó la vacuna Gardasil para ser usada en los Estados Unidos
de América. La vacuna requiere una serie de tres inyecciones por un
período de seis meses. La segunda inyección se aplica dos meses después
de la primera, y la tercera inyección se administra cuatro meses
después de la segunda. Se comenta que efectos secundarios son leves.
Los más comunes son enrojecimiento breve, inflamación e irritación en
el área de la piel donde se administró la inyección. En los estudios
clínicos, Gardasil® previno las verrugas genitales causadas por el tipo
de VPH 6 y el 11 y los pre-cánceres y cánceres del cuello uterino
causados por los tipos de VPH 16 y 18. Esta vacuna sólo funciona para
prevenir la infección con VPH (no trata una infección existente).
Para la mayor efectividad, la vacuna contra el VPH se debe aplicar
antes de que una persona comience a tener relaciones sexuales. El Federal Advisory Committee on
Immunization Practices (ACIP) ha recomendado que la vacuna
sea administrada de forma rutinaria a mujeres entre 11 y 12 años. Se
puede administrar a mujeres más jóvenes (tan pronto como a los nueve
años) a discreción de los doctores. El ACIP también recomendó que las
mujeres entre 13 y 26 años de edad que no hayan sido vacunadas reciban
las vacunas a manera de “ponerse al día”.
La Sociedad Americana del Cáncer también recomienda que la vacuna sea
administrada de forma rutinaria a mujeres entre 11 y 12 años, y tan
pronto como 9 años a discreción de los doctores. La Sociedad también
está de acuerdo en que las jóvenes entre 13 y 18 años de edad deben
recibir las vacunas para “ponerse al día”. El panel independiente que
hace las recomendaciones a nombre de la Sociedad reportó que no existe
evidencia suficiente para recomendar “ponerse al día” con las vacunas
para toda mujer entre 19 y 26 años. Como resultado, la Sociedad
Americana del Cáncer recomienda que las mujeres entre 19 y 26 años
consulten con su médico antes de decidir si deben recibir las vacunas
para conocer el riesgo de exposición previa al VPH y el beneficio
potencial de vacunarse. Se está llevando a cabo investigación sobre el
uso de Gardasil en mujeres mayores y en hombres. Las guías de la
Sociedad Americana del Cáncer se enfocan en este momento sobre
Gardasil. A medida que nueva información sobre Cervarix, Gardasil y
otros nuevos productos se hace disponible, estas guías se irán
actualizando.
Las vacunas Gardasil son costosas. La serie de vacunas cuesta alrededor
de US$360 (no incluye los honorarios del doctor ni el costo de aplicar
las inyecciones). Deben ser cubiertas por la mayoría de los planes de
seguros médicos (si se administran según las guías del ACIP). También
debe tener cobertura por los programas gubernamentales que pagan las
vacunas para niños menores de 18 años. Debido al
costo excesivo, puede que quiera consultar con su compañía de seguros
antes de obtener la vacuna.
Es importante entender que la vacuna no protege contra todos los tipos
de VPH causantes de cáncer. Por lo tanto, las pruebas de
Papanicolaou rutinarias siguen siendo necesarias. Otro de los
beneficios consiste en que la vacuna protege contra los dos virus que
causan el 90% de las verrugas genitales.
Para más información sobre la vacuna y el VPH, por favor consulte
nuestro documento "Human Papilloma Virus: Questions
and Answers" (disponible en inglés).
Cómo se encuentran los cambios
pre-cancerosos
Una manera para prevenir el cáncer del cuello uterino consiste en
hacerse pruebas de detección para encontrar pre-cánceres antes de que
se tornen en cánceres invasivos. La prueba de Papanicolaou (prueba Pap)
es la manera más común para prevenir este cáncer. Si se encuentra un
pre-cáncer, se puede tratar al detener el cáncer del cuello uterino
antes de que realmente comience. Debido a que la vacuna del VPH no
protege contra todos los tipos de VPH que pueden causar cáncer del
cuello uterino, no puede prevenir todos los casos de cáncer cervical.
Por esta razón es muy importante que las mujeres continúen haciéndose
las pruebas de Papanicolaou, incluso después de haber sido vacunadas.
La mayoría de los casos de cáncer invasivo del cuello uterino se
detecta en mujeres que no se han hecho las pruebas de Papanicolaou con
regularidad.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda las siguientes guías para
la detección temprana:
- Todas las mujeres deben comenzar las pruebas de detección
del cáncer del cuello uterino alrededor de tres años después de haber
comenzado las relaciones sexuales (coito vaginal). Una mujer que espera
hasta después de los 18 años para comenzar a tener relaciones sexuales,
debe iniciar las pruebas de detección a no más tardar de los 21 años de
edad. Una prueba de Papanicolaou debe hacerse cada año. Si se
emplea la prueba líquida de Papanicolaou más reciente, ésta se puede
hacer cada dos años.
- A partir de los 30 años de edad, las mujeres que hayan
tenido tres pruebas consecutivas con resultados normales pueden hacerse
las pruebas con menos frecuencia (cada dos a tres años). Se puede usar
la prueba de Papanicolaou convencional (regular) o la prueba líquida de
Papanicolaou.
- Otra opción razonable para las mujeres mayores de 30 años
es hacerse la prueba regular de Papanicolaou o la prueba líquida cada
tres años (pero no con más frecuencia) más la prueba de VPH
ADN (más adelante se provee información sobre esta prueba).
- Las mujeres que tienen ciertos factores de riesgo deben
continuar con la prueba cada año. Esto incluye a mujeres expuestas a
dietilestilbestrol (DES) antes del nacimiento y aquellas con un sistema
inmunitario débil (debido a infección con VIH, trasplante de órgano,
quimioterapia, o uso prolongado de esteroides).
- Las mujeres que se hayan sometido a una histerectomía total
(extirpación del útero y del cuello uterino) pueden dejar de hacerse
las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino a menos que la
cirugía se haya hecho como tratamiento de precáncer o de cáncer del
cuello uterino. Las mujeres que hayan tenido una histerectomía sin la
extirpación del cuello uterino (histerectomía simple) deben continuar
con las pruebas de detección del cáncer cervical y deben seguir las
guías anteriores.
- Las mujeres de 70 años o más, que hayan tenido tres o más
pruebas de Papanicolaou consecutivas con resultados normales, y que no
hayan tenido ninguna prueba con resultados anormales en los 10 años
previos, pueden dejar de hacerse las pruebas de detección del cáncer de
cuello uterino. Las mujeres con antecedentes de cáncer del cuello
uterino, exposición a dietilestilbestrol (DES) antes del nacimiento,
infección con VIH, o un sistema inmunitario débil, deben continuar las
pruebas de detección mientras estén en buen estado de salud.
Algunas mujeres creen que pueden dejar de hacerse las pruebas de
Papanicolaou una vez dejan de tener hijos. Esto no es correcto, pues
deben seguir las guías de la Sociedad Americana del Cáncer.
La prueba de Papanicolaou (Pap)
La prueba de Papanicolaou es la prueba de detección principal para el
cáncer del cuello uterino y los cambios pre-cancerosos.
Aunque la prueba de Papanicolaou ha tenido más éxito que ninguna otra
prueba de detección en la prevención del cáncer, ésta no es perfecta.
Una de sus limitaciones es que el análisis de las muestras de estas
pruebas es realizado por los humanos, por lo que no siempre es posible
un examen preciso de cientos de miles de células en cada muestra. Los
ingenieros, científicos y doctores están trabajando en conjunto para
mejorar esta prueba. Debido a que es posible que se pasen por alto
algunas anomalías (aunque las muestras sean observadas en los mejores
laboratorios), es recomendable hacerse esta prueba con la frecuencia
recomendada por las guías de la Sociedad Americana del Cáncer, y no con
menos frecuencia.
Examen pélvico versus prueba de
Papanicolaou
Muchas personas confunden los exámenes pélvicos con las pruebas de
Papanicolaou. El examen pélvico es parte del cuidado de salud rutinario
de la mujer. Durante un examen pélvico, el doctor examina los órganos
reproductores, incluyendo el útero y los ovarios, y hace pruebas para
detectar enfermedades de transmisión sexual. A menudo, las pruebas de
Papanicolaou se hacen durante los exámenes pélvicos, aunque puede que
se le haga un examen pélvico sin incluir una prueba de Papanicolaou. Un
examen pélvico sin una prueba de Papanicolaou no ayuda a detecta el
cáncer de cuello uterino en etapa inicial, ni tampoco ayuda a encontrar
células anormales del cuello uterino.
A menudo, la prueba de Papanicolaou se hace al inicio del examen
pélvico, después de colocar el espéculo. Para realizar la prueba de
Papanicolaou, el médico tiene que remover células del cuello uterino al
raspar o rozar cuidadosamente el cuello uterino con un instrumento
especial. Los exámenes pélvicos pudieran ayudar a encontrar otros tipos
de cánceres y problemas del sistema reproductor, pero sólo las pruebas
de Papanicolaou proveerán información sobre el cáncer de cuello uterino
en etapa inicial o pre-cánceres.
¿Cómo se realiza una prueba de
Papanicolaou?
La citología es la rama de la ciencia que trata con la estructura y la
función de las células. También se refiere a las pruebas para
diagnosticar el cáncer mediante la observación de las células bajo el
microscopio. La prueba de Papanicolaou es un procedimiento que se usa
para la obtención de células del cuello uterino para realizar la
citología cervical.
El médico primero coloca un espéculo, instrumento de metal o plástico
que mantiene la vagina abierta, de manera que el cuello uterino pueda
verse bien, dentro de la vagina. Seguidamente se obtiene, mediante
raspado ligero, una muestra de células y mucosidad de la exocérvix (la
superficie del cuello uterino cercana a la vagina) con una pequeña
espátula. Luego se utiliza un pequeño cepillo o una torunda de algodón
para tomar una muestra de la endocérvix
(parte interior del cuello uterino más cercana al cuerpo del útero).
Existen dos métodos principales para preparar las muestras de células
para que puedan ser examinadas con un microscopio en el laboratorio.
- Citología
convencional: el primer método consiste en esparcir la
muestra directamente sobre laminillas de vidrio para
microscopio. Luego esta muestra se envía al laboratorio.
Durante aproximadamente 50 años, se manejaron todas las muestras de
citología cervical de esta forma. Este método funciona muy bien y es
relativamente económico, pero tiene algunas desventajas. Uno de los
problemas de este método consiste en que las células que se esparcen en
la laminilla algunas veces se apilan una sobre la otra, por lo que las
de abajo de la pila no se pueden observar claramente. Además, los
glóbulos blancos (pus), un aumento de la mucosidad, de células de hongo
o de bacterias a causa de infección o inflamación pueden esconder a las
células del cuello uterino. Otro problema con este método consiste en
que las células se pueden secar si las laminillas no son tratadas (con
un preservativo) inmediatamente. Esto puede hacer difícil indicar si
hay algo anormal con las células. Si no se pueden ver bien las células
del cuello uterino (debido a cualquiera de estos problemas), es posible
que sea necesario hacer nuevamente la prueba de Papanicolaou.
- Citología
basada en líquido: otro método consiste en colocar la
muestra de las células del cuello uterino en un líquido preservativo
especial (en lugar de colocarlas directamente en una laminilla). Los
técnicos utilizan instrumentos de laboratorio especiales que esparcen
las células en el líquido que está sobre las laminillas de cristal para
observarlas con un microscopio. A este método se le llama citología
basada en líquido o prueba de Papanicolaou basada en líquido. El
líquido ayuda a remover parte de la mucosidad, bacterias, y células de
hongo y de pus en una muestra. Además, permite que las células del
cuello uterino se esparzan con más uniformidad en la laminilla y evita
que se sequen y se deformen. A las células que se mantienen en el
líquido también se les puede hacer las pruebas del VPH. El uso de las
pruebas basadas en líquido reduce la probabilidad de que la prueba de
Papanicolaou sea repetida, pero no parece encontrar más pre-cánceres
que la prueba de Papanicolaou regular. Este método, también conocido
por sus nombres de marca ThinPrep® o AutoCyte®, es más
costoso que la prueba de Papanicolaou usual.
Otra manera para mejorar la prueba de Papanicolaou es el uso de
instrumentos computarizados que pueden localizar las células anormales
en las pruebas. La Food
and Drug Administration (FDA) aprobó el instrumento
AutoPap® para leer primero las pruebas de Papanicolaou (en
lugar de ser examinadas por un tecnólogo). También
fue aprobado por la FDA para verificar nuevamente los resultados de las
pruebas de Papanicolaou que se leyeron como normales por los
tecnólogos. Cualquier prueba identificada por el AutoPap®
como anormal sería entonces revisada por un médico o un tecnólogo.
Los instrumentos computarizados pueden encontrar células anormales que
algunas veces los tecnólogos pasan por alto. La mayoría de las células
anormales que se detecta de esta manera se encuentran más bien en
etapas iniciales, como las células escamosas atípicas (ASCs), pero
algunas veces también se encuentran anomalías de alto grado que las
pruebas humanas no detectaron. Los científicos aún desconocen si el
instrumento puede detectar suficientes anomalías de alto grado pasadas
por alto en las pruebas humanas como para tener un impacto
significativo en la prevención del cáncer invasivo del cuello uterino.
Las pruebas de detección automatizadas también aumentan el costo de las
pruebas de citología del cuello uterino.
Por ahora, la mejor manera para detener el cáncer del cuello uterino en
etapa inicial es asegurándose de que todas las mujeres se realicen las
pruebas de acuerdo con las guías de la Sociedad Americana del Cáncer.
Lamentablemente, muchas de las mujeres con mayor riesgo de cáncer del
cuello uterino no se están realizando las pruebas o se las están
realizando con una frecuencia incorrecta.
Cómo hacer que las pruebas de
Papanicolaou sean más precisas
Hay varias cosas que usted puede hacer para que su prueba de
Papanicolaou sea lo más precisa posible:
- No programe la cita médica durante el periodo menstrual. El
mejor momento es al menos cinco días después de que haya finalizado el
período menstrual.
- No use tampones, espuma espermicida, gelatinas, u otras
cremas vaginales por dos a tres días antes de la prueba.
- Evite las duchas vaginales por dos o tres días antes de la
prueba.
- No tenga relaciones sexuales (coito) por dos días antes de
la prueba.
¿Existe una prueba
de Papanicolaou casera?
Los médicos han estado tratando de encontrar maneras para que más
mujeres se hagan las pruebas de detección del cáncer cervical. Algunos
han propuesto métodos que permitirían a las mujeres obtener muestras de
células del cuello uterino en sus casas. Para esta prueba,
una mujer obtendría ella misma células del cuello uterino al insertarse
en la vagina un aplicador de plástico pequeño, y moviéndolo alrededor
del cuello uterino. Esto se colocaría en un recipiente especial para
preservar las células. Este tipo de método ha sido utilizado en países
más pobres para detectar enfermedades de transmisión sexual, y también
ha ido útil para detectar infecciones con el VPH. Hasta el momento, sin
embargo, no se ha aprobado ninguna prueba de Papanicolaou casera para
los Estados Unidos de América. Actualmente, la Sociedad
Americana del Cáncer no recomienda ninguna prueba de Papanicolaou hecha
"en casa".
¿Cómo se informan los resultados de una
prueba de Papanicolaou?
El sistema utilizado más ampliamente para describir los resultados de
la prueba de Papanicolaou es el Sistema
Bethesda (TBS, por sus siglas en inglés). Desde su
incursión en 1988, este sistema ha sido revisado dos veces: primero en
1991 y recientemente en 2001. La siguiente información está basada en
la versión de 2001. Existen tres categorías principales, algunas de las
cuales se dividen en sub-categorías:
- Negativo a lesiones intraepiteliales o cáncer.
- Anomalías de las células epiteliales.
- Otras neoplasias malignas.
Negativo para lesiones
intraepiteliales o cáncer: esta primera categoría
significa que no se detectaron signos de cáncer o cambios precancerosos
ni alguna otra anomalía significativa. Algunas muestras en esta
categoría resultan ser completamente normales. Otras puede que detecten
hallazgos que no tengan que ver con el cáncer del cuello uterino, como
signos de infecciones (por ejemplo, hongos, herpes y tricomonas). En
algunos casos también pudiera haber indicios de “cambios celulares
reactivos”, que son la forma en que las células del cuello uterino
responden a las infecciones u otras irritaciones.
Anomalías de las células
epiteliales: la segunda categoría, anomalías de las
células epiteliales, significa que las células de la membrana que
recubre el cuello uterino muestran cambios que pudieran ser indicativos
de cáncer o de alguna condición precancerosa. Esta categoría se divide
en varios grupos para las células escamosas y las células glandulares.
Las anomalías de las células epiteliales para las células escamosas
son:
Células escamosas atípicas (ASCs):
este término se usa cuando existen células que lucen anormales, pero
que no es posible saber (mediante la observación de las células con un
microscopio) si esto se debe a infección, irritación o pre-cáncer. Este
grupo se divide aún más en dos grupos: células escamosas atípicas de
importancia incierta (ASC-US) y células escamosas atípicas en las que
el alto grado de SIL no puede ser excluido (ASC-H). La mayor parte del
tiempo, las células identificadas como ASC-US no son pre-cancerosas.
Algunos médicos recomendarán repetir la prueba de Papanicolaou después
de varios meses. También otros médicos usan la prueba VPH ADN para
ayudarles a decidir el mejor plan de tratamiento. Si una mujer con
ASC-US está infectada con un tipo de VPH de alto riesgo, los médicos se
inclinan más a realizar una colposcopia. El término ASC-H se usa si se
sospecha una lesión intraepitelial escamosa (SIL). Por lo
general, se hace una colposcopia en los casos de ASC-H.
Lesiones intraepiteliales
escamosas (SILs): estas anormalidades se subdividen en SIL
de bajo grado y SIL de alto grado. Todas las pacientes con este
resultado de prueba de Papanicolaou deben hacerse una colposcopia. Las
SIL de alto grado tienen una tendencia menor a desaparecer sin
tratamiento que las SIL de bajo grado y tienen una tendencia mayor a
convertirse en cáncer si no se tratan. No obstante, todas las SIL se
pueden curar con tratamiento y esto evita que se origine un
cáncer verdadero. Una prueba de Papanicolaou no puede determinar por
seguro si una mujer tiene un SIL de bajo grado o de alto grado, sino
que simplemente señala que el resultado cae bajo alguna de estas
categorías anormales. Todas las pacientes con un resultado de prueba de
Papanicolaou de SIL deben hacerse una colposcopia. La necesidad de
tratamiento se basa en los resultados de la
colposcopia. Debido a que la mayoría de
las lesiones intraepiteliales escamosas son positivas para VPH, las
pruebas del VPH no son muy útiles para decidir qué hacer en caso de una
SIL.
Carcinoma de células
escamosas: este resultado significa que la mujer tiene
mayores probabilidades de padecer de un cáncer invasivo de células
escamosas. Se estarán realizando estudios adicionales para asegurarse
del diagnóstico antes de que se pueda planear el tratamiento.
El Sistema Bethesda también describe las anomalías de las células
epiteliales para las células glandulares.
Adenocarcinoma: los
cánceres de las células glandulares se llaman adenocarcinomas. En
algunos casos, el patólogo que examina las células puede indicar si el
adenocarcinoma comenzó en el endocérvix, en el útero (endometrio) o en
alguna otra parte del cuerpo.
Células glandulares
atípicas: cuando las células glandulares no lucen
normales, pero tienen características que impiden que se pueda tomar
una decisión clara con respecto a si son cancerosas, el término que se
usa es células glandulares atípicas (AGCs). Generalmente se le hacen
más pruebas a la paciente para ver si el resultado de la citología de
su cuello uterino muestra células glandulares atípicas.
Otras neoplasias malignas:
esta categoría se refiere a formas de cáncer que rara vez afectan al
cuello uterino, tales como el melanoma maligno, los sarcomas y los
linfomas.
Otros métodos para describir los resultados de la prueba de
Papanicolaou también se han utilizado en el pasado.
Prueba de VPH ADN
Como se indicó anteriormente, el factor de riesgo más importante del
cáncer de cuello uterino es la infección con VPH. Los doctores ahora
cuentan con una prueba para detectar los tipos de VPH que tienen una
mayor probabilidad de causar el cáncer del cuello uterino (tipos de
alto riesgo o “carcinogénico”). En esta prueba, se buscan partículas
del ADN de estos tipos de VPH en las células del cuello uterino. La
manera en que se realiza la prueba es similar a la de Papanicolaou, en
cuento a cómo se obtiene la muestra, y en algunos casos hasta se pueden
hacer ambas pruebas de la misma muestra.
La prueba de VPH ADN puede usarse en dos situaciones:
- La FDA recientemente la aprobó la prueba del gen VPH para
usarse como prueba de detección del cáncer cervical, en combinación con
la prueba de Papanicolaou, en las mujeres mayores de 30 años (vea las
guías de detección de la Sociedad Americana del Cáncer discutidas
anteriormente). No reemplaza la prueba de Papanicolaou. Las mujeres
entre los 20 a 29 años que están sexualmente activas tienen una gran
probabilidad (en comparación con mujeres de mayor edad) de contraer
infecciones con VPH que desaparecerán por sí solas. Para estas mujeres
más jóvenes, los resultados de esta prueba no son tan importantes y
puede causar más confusión. . Por esta razón, la prueba VPH ADN no se
recomienda como prueba de detección en mujeres menores de 30 años de
edad. Para más información, vea los documentos de
la Sociedad Americana del Cáncer “Lo que toda mujer debe saber sobre el
cáncer del cuello uterino y el virus del papiloma humano” y “¿Está
considerando someterse a la prueba del VPH?”.
- La prueba de VPH ADN también se usa en las mujeres de
cualquier edad que obtuvieron resultados ligeramente anormales en la
prueba de Papanicolaou con el fin de determinar si es necesario que se
hagan más pruebas o recibir tratamiento. (vea la próxima sección).
Otras pruebas para las mujeres con
resultados anormales de la prueba de
Papanicolaou
La prueba de Papanicolaou es una prueba de detección, no una prueba de
diagnóstico (no puede indicar con certeza la presencia de
cáncer). Por lo tanto, el resultado anormal de una prueba de
Papanicolaou significa que probablemente usted necesitará otras pruebas
para determinar si en realidad hay un cáncer o un pre-cáncer. Las
pruebas que se usan incluyen un colposcopio (con biopsia) y un raspado
endocervical. Estas pruebas se usan comúnmente cuando los resultados de
una prueba de Papanicolaou se reportan como SIL, células glandulares
atípicas, o cáncer. Si una biopsia muestra un pre-cáncer, los médicos
toman medidas para evitar que se origine un verdadero cáncer.
Los médicos están menos seguros sobre qué hacer cuando el resultado de
una prueba de Papanicolaou muestra células escamosas atípicas. Para
decidir qué hacer, algunos médicos considerarán sus resultados previos
de la prueba de Papanicolaou, si tiene factores de riesgo para el
cáncer del cuello uterino, si usted recuerda haberse hecho otras
pruebas de Papanicolaou en el pasado, y si el resultado de la prueba es
ASC-H o ASC-US. Para ASC-H, muchos médicos recomendarán colposcopia y
biopsia, mientras que para ASC-US algunos médicos recomendarán
colposcopia y biopsia si se detecta un alto riesgo de VPH ADN, aunque
otros recomiendan repetir la prueba de Papanicolaou después de varios
meses.
Colposcopia
Si usted presenta ciertos síntomas que sugieren la presencia de un
cáncer, o si la prueba de Papanicolaou muestra células anormales, será
necesario realizarle una prueba llamada colposcopia. En este
procedimiento, usted se acostará en una camilla como lo hace cuando se
hace el examen pélvico. Se coloca un espéculo en la vagina para ayudar
al médico a observar el cuello uterino. El doctor usará el colposcopio
para examinar el cuello uterino. El colposcopio es un instrumento con
lentes de aumento (como los binoculares) que permiten al médico
observar de cerca y claramente la superficie del cuello uterino. Por lo
general, el médico “trata” su cuello uterino con una solución diluida
de ácido acético (parecida al vinagre) para que sea más fácil ver
cualquier área anormal.
La colposcopia no causa dolor ni efectos secundarios, y puede llevarse
a cabo sin peligro incluso durante el embarazo. Se hace una biopsia si
se observa un área anormal en el cuello uterino. Para una biopsia, se
extirpa un pequeño fragmento de tejido del área que luce
anormal. La muestra se envía a un patólogo para que la
examine bajo el microscopio. Una biopsia es la única manera de
determinar si un área anormal es un precáncer, un cáncer o ninguno de
los dos.
Biopsias cervicales
Existen varios tipos de biopsias que se utilizan para diagnosticar un
cáncer o una condición precancerosa del cuello uterino. Si la biopsia
puede extirpar completamente todo el tejido anormal, éste puede que sea
el único tratamiento necesario. En algunos casos, se requiere un
tratamiento adicional del cáncer o del pre-cáncer.
Biopsia colposcópica:
para este tipo de biopsia, un doctor u otro proveedor de atención
médica examina primero el cuello uterino con un colposcopio para
detectar áreas anormales. El doctor utiliza unas pinzas de biopsia para
extirpar una pequeña sección (de aproximadamente 1/8 de pulgada) del
área anormal en la superficie del cuello uterino. El procedimiento de
biopsia puede causar dolor de calambres leve o dolor de breve duración
y es posible que presente posteriormente un ligero sangrado. Algunas
veces, se usa un anestésico local para anestesiar el cuello uterino
antes de la biopsia.
Curetaje endocervical
(raspado endocervical): el colposcopio no ayuda al médico
a observar la endocérvix. Será necesario hacer un raspe de la
endocérvix para ver si está afectada por un cáncer o un
pre-cáncer. Por lo general, este procedimiento se lleva a cabo durante
el mismo tiempo que la biopsia colposcópica. Puede utilizarse anestesia
local para insensibilizar el cuello uterino. Luego se introduce un
instrumento estrecho (la cureta) en el canal endocervical (el conducto
entre la parte externa del cuello uterino y la parte interna del
útero). Parte del tejido que recubre el canal endocervical se extrae
mediante raspado con la cureta, y se envía la muestra de tejido al
laboratorio para que sea examinada. Después de este procedimiento, los
pacientes pueden sentir retorcijones y también pueden presentar algo de
sangrado.
Biopsia cónica:
en este procedimiento, también conocido como conización, el
doctor extrae del cuello uterino un fragmento de tejido en forma de
cono. La base del cono está constituida por el exocérvix (la parte
externa del cuello uterino), y la punta o ápice del cono está formada
por el canal endocervical. La zona
de transformación (el límite entre el exocérvix y el
endocérvix) está contenida dentro del cono. Esta es el área del cuello
uterino donde es más probable que se origine un cáncer o un precáncer.
La biopsia cónica se puede usar como tratamiento para
extirpar por completo muchos pre-cánceres, así como tumores cancerosos
en etapas muy tempranas. Hacerse una biopsia cónica no evitará que la
mayoría de las mujeres queden embarazadas, aunque las mujeres a quienes
se les extirpa una gran cantidad de tejido mediante la biopsia pueden
tener un riesgo mayor de partos prematuros.
Para las biopsias cónicas
se utilizan comúnmente dos métodos: el procedimiento de excisión
electroquirúrgica con asa (LEEP o también conocido como excisión con
asa grande de la zona de transformación o LLETZ) y la biopsia cónica
con bisturí frío.
- LEEP (LLETZ):
con este método, se extirpa el tejido con un asa de alambre delgado que
se calienta mediante corriente eléctrica y que sirve como escalpelo.
Para este procedimiento se emplea anestesia local, y puede llevarse a
cabo en el consultorio del médico. Puede tomar tan poco como 10
minutos. Usted podría presentar calambres ligeros durante el
procedimiento y después del procedimiento, y puede presentar sangrado
de leve a moderado por varias semanas.
- Biopsia
cónica con bisturí frío: este método utiliza un bisturí
quirúrgico o un láser en lugar de un alambre calentado para extirpar el
tejido. Requiere anestesia general (usted está dormida durante la
operación) y se lleva a cabo en un hospital, pero no es necesario
quedarse hasta el día siguiente. Después del procedimiento, los
calambres y cierto sangrado pueden persistir durante algunas semanas.
Cómo se informan los
resultados de la biopsia: los términos para reportar los
resultados de las biopsias son un poco diferentes a los utilizados por
el Sistema Bethesda para reportar los resultados de la prueba de
Papanicolaou. A los cambios pre-cancerosos se les llama “neoplasia
intraepitelial cervical” (CIN) o rara vez, “displasia” en lugar de
“lesión intraepitelial escamosa” (SIL). Los términos para reportar los
cánceres (“carcinoma de células escamosas” y “adenocarcinoma”) son los
mismos.
¿Cómo se tratan las mujeres con
resultados anormales en la prueba de Papanicolaou para prevenir el
origen de un cáncer del cuello uterino?
Si se observa un área anormal durante la colposcopia, su médico podrá
removerla mediante LEEP (procedimiento de LLETZ). Otras opciones
incluyen una biopsia cónica con bisturí frío y destruir las células
anormales con criocirugía o cirugía láser.
Durante la criocirugía,
el doctor utiliza una sonda de metal enfriada con nitrógeno líquido
para destruir las células anormales mediante congelación.
En la cirugía con láser,
el médico utiliza un rayo de luz de alta energía enfocado para
vaporizar (quemar) el tejido anormal. Este procedimiento se hace con
anestesia local a través de la vagina.
Tanto la criocirugía como la cirugía láser pueden hacerse en el
consultorio del médico o en la clínica. Después del tratamiento, usted
puede presentar una secreción acuosa de color café durante algunas
semanas.
Estos tratamientos casi siempre logran eliminar los pre-cánceres y
evitar que éstos se conviertan en un cáncer. Es necesario que se haga
exámenes de seguimiento para asegurarse de que la anomalía no
reaparezca. Si lo hace, pueden repetirse los tratamientos.
Pruebas de detección y prevención del
cáncer del cuello uterino: asuntos financieros
Los asuntos financieros pueden desempeñar un papel importante en si las
mujeres se someten o no a pruebas de detección para el cáncer del
cuello uterino. Las mujeres con recursos económicos más bajos y
aquellas sin seguro médico tienen menos probabilidades de hacerse las
pruebas.
Muchos estados se aseguran que las compañías privadas de seguros,
Medicaid y los planes de seguro médico para empleados públicos provean
cobertura y reembolso de pago por concepto de las pruebas de
Papanicolaou. La Sociedad Americana del Cáncer apoya estas coberturas
de seguro médico, porque éstas eliminan las barreras financieras para
las mujeres que tienen seguro de salud, pero cuyo plan no cubría
anteriormente las pruebas de Papanicolaou.
Otros programas también están disponibles para ayudar a proporcionar
asistencia financiera a las mujeres de recursos económicos más bajos y
a aquellas sin seguro médico.
Iniciativas estatales para garantizar la
cobertura de las pruebas de
detección del cáncer cervical para los planes de seguro médico privados
Veintiséis estados y el Distrito de Columbia requieren ahora que las
compañías de seguro médico privado cubran las pruebas anuales de
detección temprana del cáncer del cuello uterino (véase la gráfica).
Algunos estados también han establecido leyes que exigen
específicamente que las organizaciones de asistencia administrada, como
las organizaciones de mantenimiento de la salud (HMO, por sus siglas en
inglés), y las organizaciones de proveedores preferentes (PPO, por sus
siglas en inglés) cubran las pruebas de detección del cáncer de cuello
uterino. Algunos estados requieren que los planes de beneficios de
salud para empleados públicos cubran las pruebas de cáncer del cuello
uterino. Aunque el estado de Maryland no tiene un beneficio que cubra
las pruebas de detección del cáncer cervical en todo el estado, tiene
una ley única que requiere que los hospitales ofrezcan pruebas de
Papanicolaou a las pacientes internas adultas. Nebraska tiene una ley
que requiere que el Departamento de Salud contrate clínicas de salud de
tribus de Indios Americanos para cubrir los servicios de detección de
cáncer cervical. Las leyes estatales varían ampliamente.
Pregúntele a su médico qué cubierta es obligatoria en su estado.
Estados con leyes que garantizan las pruebas de detección
temprana del
cáncer del cuello uterino
| Estado |
Seguro privado |
Otro
|
|
Alaska
|
Prueba de Papanicolaou anual a partir de los18 años
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
California
|
Prueba de Papanicolaou, examen pélvico, y prueba de
VPH anual.
Se requiere referido por parte del médico.
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Delaware
|
Prueba de Papanicolaou anual a partir de los18 años
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
District of Columbia
|
Prueba de Papanicolaou anual.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
|
|
|
Georgia
|
Prueba de Papanicolaou anual.
Se requiere referido por parte del médico.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Illinois
|
Prueba de Papanicolaou anual
|
|
|
Kansas
|
Prueba de Papanicolaou.
Se requiere referido por parte del médico.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Louisiana
|
Prueba de Papanicolaou anual
|
|
|
Maine
|
Prueba de Papanicolaou y examen pélvico anual.
Se requiere referido por parte del médico.
|
|
|
Maryland
|
Sólo cubre prueba de VPH, según las guías de la ACOG
(vea más adelante).
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Massachusetts
|
Prueba de Papanicolaou annual a partir de los18 años
|
|
|
Minnesota
|
Cubre prueba de Papanicolaou por orden del
médico según la práctica convencional
|
|
|
Missouri
|
Cubre prueba de Papanicolaou y examen pélvico según
las guías de la Sociedad Americana del Cáncer (vea más adelante).
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Nevada
|
Prueba de Papanicolaou anual para mayores de 18 años
|
|
|
New Jersey
|
Cubre prueba de Papanicolaou cada dos años a partir de
los 20 años.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
Se requiere referido por parte del médico.
|
Ciertos HMOs particulares sólo tienen que ofrecer y no
proveer cobertura
|
|
New Mexico
|
Cubre prueba de Papanicolaou, examen pélvico, y prueba
de VPH a partir de los18 años.
Las pautas médicas determinan la frecuencia de las
pruebas.
Se requiere referido por parte del médico.
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
New York
|
Prueba de Papanicolaou y examen pélvico anual a partir
de los18 años
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
North Carolina
|
Cubre prueba de Papanicolaou y prueba de VPH
de
acuerdo a las guías de la Sociedad Americana del Cáncer (vea más
adelante) o aquellas establecidas por el NC Advisory Committee on
Cancer Coordination and Control
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Ohio
|
Cubre la prueba de Papanicolaou
|
|
|
Oregon
|
Prueba de Papanicolaou y examen pélvico anual para
mujeres entre 18-64 años.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
|
|
|
Pennsylvania
|
Cubre prueba de Papanicolaou y examen pélvico según
las guías de ACOG (vea más adelante).
|
|
|
Rhode Island
|
Cobertura de la prueba de Papanicolaou según
las guías de la Sociedad Americana del Cáncer (vea más adelante).
|
|
|
South Carolina
|
Prueba de Papanicolaou anual.
Pruebas con más frecuencia si el médico lo recomienda.
Se requiere referido por parte del médico.
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Texas
|
Prueba de Papanicolaou y prueba de VPH anual cuando se
hace al mismo tiempo, a partir de los 18 años, según las guías de ACOG
(u organización nacional similar) (vea más adelante).
|
|
|
Virginia
|
Prueba de Papanicolaou anual
|
|
|
West Virginia
|
Prueba de Papanicolaou y prueba de VPH anual
a partir de los18 años, según las guías de ACOG o recomendaciones de
USPSTF (vea más adelante).
|
Puede aplicar un copago, deducibles y/o coaseguro
|
|
Wyoming
|
Cubre prueba de Papanicolaou y examen pélvico
|
Puede aplicar un coaseguro
|
Guías
del ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists):
pruebas de detección del cáncer del cuello uterino deben comenzar
dentro de tres años después del primer coito vaginal, o a los 21 años
de edad, lo que ocurra primero. Las guías para pruebas subsiguientes
difieren según la edad, el tipo de prueba de detección y los resultados
de la prueba anterior.
Guías de la Sociedad
Americana del Cáncer: las pruebas de detección
del cáncer
de cuello uterino deben comenzar alrededor de tres años después de
haber comenzado las relaciones sexuales (coito), pero no más tarde de
los 21 años de edad. Las guías para pruebas subsiguientes
difieren
según la edad, el tipo de prueba de detección y los resultados de la
prueba anterior.
Recomendaciones de USPSTF
(United States Preventative Services Task Force): el
USPSTF recomienda enfáticamente las pruebas de detección del cáncer de
cuello uterino para las mujeres que han estado activas sexualmente y no
recomienda las pruebas rutinarias para las mujeres mayores de 65 años o
para mujeres que han sido sometidas a una histerectomía total debido a
enfermedad benigna.
Fuente: National Cancer Institute: State Cancer Legislative Database
Program, Bethesda, MD. 2006.
Planes auto-asegurados
ERISA, o los planes auto-asegurados, no se rigen en el ámbito estatal,
por lo que las mujeres que tienen estos planes no necesariamente
reciben beneficios para las pruebas de detección temprana de cáncer del
cuello uterino, aunque haya leyes estatales que cubran dichos
beneficios. Los planes auto-asegurados típicamente son empleadores
grandes. Las mujeres cuyo seguro de salud sea auto-asegurado deben
corroborar con sus planes de salud para ver qué beneficios de detección
temprana del cáncer del cuello uterino ofrecen.
Medicaid
Por estatuto o política de la agencia, los programas de Medicaid o de
asistencia pública cubren en todos los 50 estados más el Distrito de
Columbia las pruebas de cáncer del cuello uterino, ya sea una prueba de
rutina o bajo recomendación médica. Esta cobertura puede o no estar de
acuerdo con las guías de la Sociedad Americana del Cáncer. Para obtener
más información sobre los servicios provistos para las pruebas de
cáncer del cuello uterino, verifique con las oficinas estatales de
Medicaid.
Medicare
Medicare ofrece cobertura para pruebas de Papanicolaou, examen pélvico
y examen clínico de los senos cada dos años para las beneficiarias de
Medicare. Además, si una mujer está en edad fértil y ha tenido una
prueba de Papanicolaou anormal durante los tres años previos, o está en
alto riesgo de cáncer del cuello uterino o vaginal, ésta tiene derecho,
bajo Medicare, a la cobertura de una prueba de Papanicolaou al año. No
se cobra el deducible para esta prueba.
Programa nacional para la detección
temprana del cáncer del seno y el
cáncer de cuello uterino
Todos los estados están haciendo las pruebas para detectar el cáncer
del cuello uterino más accesibles a las mujeres de pocos recursos
médicos a través del Programa nacional para la detección temprana del
cáncer del seno y el cáncer de cuello uterino (National Breast and
Cervical Cancer Early Detection Program). Este programa proporciona
exámenes de detección temprana del cáncer del seno y del cáncer del
cuello uterino a las mujeres que no tienen seguro médico, gratuitamente
o a un costo muy bajo. El NBCCEDP trata de llegar a tantas mujeres de
las comunidades médicamente subatendidas como sea posible, incluidas
mujeres de edad avanzada, mujeres sin seguro médico y mujeres que
pertenecen a minorías raciales y étnicas.
Aunque cada estado administra su programa, los Centers for Disease Control and
Prevention (CDC) proporcionan fondos de contrapartida y
apoyan el programa de cada estado.
Desde 1991 el programa ha provisto más de 4.5 millones de
pruebas de detección temprana a mujeres subatendidas y ha diagnosticado
más de 17,000 casos de cáncer del seno, más de 61,000 lesiones
precancerosas del cuello uterino y más de 1,100 casos de cáncer del
cuello uterino. Estos logros demuestran un verdadero esfuerzo a escala
nacional. Sin embargo, debido a limitaciones en los recursos, sólo
alrededor del 15% de todas las mujeres elegibles reciben el servicio en
toda la nación.
El Departamento de Salud de cada estado tendrá la información sobre
cómo contactar el programa más cercano. Para más información sobre este
programa, también puede contactar el CDC llamando al 1-800-232-4636 o
consultando la página en Internet www.cdc.gov/cancer/nbccedp.
Si el cáncer del cuello uterino se descubre durante una prueba de
detección de este programa, la mayoría de los estados ahora pueden
extenderles a estas mujeres los beneficios del
Medicaid para cubrir los costos del tratamiento.
Costos de la vacuna contra el VPH
Se espera que los planes de seguro médico cubrirán el costo de la
vacuna contra el VPH de acuerdo con las recomendaciones de la Federal
Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). La ACIP también
recomendó que la vacuna contra el VPH sea incluida en el programa
federal de ayuda social "Vacuna para los niños" (Vaccine for Children),
el cual cubre los costos de la vacuna para los niños y los adolescentes
que no tienen seguro médico o cuyos seguros no cubren estos costos.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos
materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea gratuita
1-800-227-2345.
Human Papilloma Virus (HPV)
Vaccines -- Frequently Asked Questions*
Organizaciones nacionales y sitios Web*
Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de
información y de apoyo para pacientes incluyen:
Gynecologic Cancer
Foundation
1-800-444-4441 ó 1-312-578-1439
www.thegcf.org
Centers for Disease
Control and Prevention (CDC)
National Breast and Cervical Cancer Early Detection Program
1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
www.cdc.gov/cancer/nbccedp
National Cervical Cancer
Coalition
1-800- 685-5531 ó 1-818-909-3849
www.nccc-online.org
*La inclusión en esta
lista no implica endoso por parte de la Sociedad Americana del Cáncer
Sin importar quién sea, podemos ayudarle. Comuníquese con nosotros en
cualquier momento, durante el día o la noche, para solicitar
información y asistencia. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en
www.cancer.org
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Última
revisión / cambio realizado: 19-Mayo-2009
Última actualización completa: 21-Abr.-2008
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