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Para hablar en español con un especialista en información
sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o
envíenos un mensaje por correo electrónico.
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| Quimioterapia: Una guía para los pacientes y sus familias |
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A usted se le ha dicho que tiene cáncer. Después de estudiar sus
opciones de tratamiento, usted y su médico acordaron que la
quimioterapia es su mejor opción, y ahora usted probablemente tenga
preguntas sobre su tratamiento.
La Sociedad Americana del Cáncer (American
Cancer Society) sabe que usted tiene inquietudes acerca de
la quimioterapia y tenemos respuestas a sus preguntas.
Recuerde que además de leer información sobre su tratamiento, también
puede contar con su médico y enfermera para obtener respuestas a sus
preguntas.
Al final de este documento usted encontrará un glosario que le
proporcionará definiciones de algunas palabras y términos usados por el
equipo de especialistas en cáncer. Las palabras que aparecen en letra
cursiva la primera vez que son usadas también se encuentran en el
glosario. Usted puede usar el glosario para ayudar a entender mejor las
conversaciones que tenga con el equipo de especialistas en cáncer.
Mantener una comunicación franca y abierta con su equipo de
profesionales que atienden el cáncer es la mejor manera para entender
lo que está ocurriendo con usted, su cuerpo y el cáncer.
¿Qué es la quimioterapia y cómo funciona?
La quimioterapia
es el uso de medicinas o medicamentos para tratar una enfermedad. En
muchas ocasiones, a este tratamiento simplemente se le llama “quimio”.
Contrario a la cirugía y la radioterapia
que remueven, destruyen o dañan las células del cáncer en cierta
área, la quimio surte efecto por todo el cuerpo. La quimio puede
destruir las células cancerosas que han hecho metástasis o se han
propagado a otras partes del cuerpo alejadas del tumor primario
(original).
Hoy día se utilizan más de 100 medicamentos de quimioterapia en muchas
combinaciones. Aun cuando puede utilizarse un solo
medicamento para tratar el cáncer, por lo
general los medicamentos son más eficaces cuando se utilizan en ciertas
combinaciones. Probablemente su tratamiento de quimioterapia
consistirá de más de un medicamento, lo que se conoce como quimioterapia de combinación.
Una combinación de medicamentos permite que los medicamentos con
diferentes tipos de acción trabajen juntos para destruir un mayor
número de células cancerosas. Además, puede reducir la
probabilidad de que el cáncer se torne resistente a un medicamento en
particular.
Usted y su médico decidirán cuál medicamento o combinación de
medicamentos recibirá. Su médico decidirá las dosis, la
manera en que se administrarán los medicamentos, la frecuencia y la
duración del tratamiento. Todas estas decisiones dependerán
del tipo y localización del cáncer, el grado de crecimiento, y cómo
está afectando las funciones normales de su cuerpo y del estado general
de salud.
¿Cuál es el objetivo de la quimioterapia?
Dependiendo del tipo de cáncer y de la etapa de desarrollo, la
quimioterapia puede utilizarse para:
- Curar su cáncer.
- Evitar que el cáncer se propague.
- Retardar el crecimiento del cáncer.
- Destruir las células cancerosas que pudieran haberse
propagado a otras partes del cuerpo desde el tumor original.
- Aliviar los síntomas causados por el cáncer.
Su médico hablará con usted sobre el objetivo de su quimioterapia antes
de comenzar el tratamiento.
¿Será la quimioterapia mi único
tratamiento contra el
cáncer?
Algunas veces la quimioterapia será el único tratamiento que usted
necesitará. Con mayor frecuencia, la quimioterapia se utiliza junto con
la cirugía o la radioterapia o con ambos tratamientos. Éstas son las
razones para ello:
- La quimioterapia se puede emplear para reducir el tamaño de
un tumor antes de la cirugía o de la radioterapia.
- Puede utilizarse después de la cirugía o la radioterapia
para ayudar a destruir las células cancerosas remanentes.
- Puede utilizarse con otros tratamientos en caso de que el
cáncer vuelva a aparecer.
Cuando se administra quimioterapia después de la cirugía, para destruir
las células cancerosas que pudieran haber quedado, se le llama terapia adyuvante.
Cuando se usa la quimioterapia para reducir el tamaño del tumor antes
de la cirugía o de la radioterapia, se le llama terapia neoadyuvante.
Lista de preguntas que debe hacerle a su
médico o
enfermera
Antes de optar por la quimioterapia como opción de tratamiento, usted
debe saber los beneficios, los efectos secundarios y los riesgos que
puede esperar. Considere preguntarle a su médico o enfermera las
siguientes preguntas. Puede ser útil escribir sus preguntas para que
las lleve con usted en su próxima visita. Nuestra información, junto
con la que recibe de su médico, debe proveerle lo que necesita saber
sobre su tratamiento y darle una buena idea de lo que debe esperar como
resultado.
- ¿Cuál es el objetivo de la quimioterapia en mi caso?
- ¿Cuáles son las probabilidades de que la quimioterapia
funcione?
- Después de la quimioterapia, ¿estaré curado, en remisión o aliviado
de mis síntomas?
- ¿Existen otras formas de alcanzar los mismos objetivos?
- ¿Cómo sabré si la quimioterapia está funcionando?
- Si la quimioterapia no resulta eficaz, ¿existen otros
tratamientos para mí?
- ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios de la
quimioterapia que estaré recibiendo? ¿Cómo se comparan los efectos
secundarios de esta quimioterapia con los de los otros tratamientos?
- ¿Cómo recibiré la quimioterapia, con qué frecuencia y por
cuánto tiempo?
- ¿En dónde se administrarán los medicamentos?
- ¿Qué puedo hacer para prepararme para el tratamiento y
reducir la probabilidad de efectos secundarios?
- ¿Necesitará cambiar de alguna manera mi dieta? ¿Mis
actividades? ¿Mi trabajo? ¿Ejercicios? ¿Actividad sexual?
- ¿Necesitaré cirugía, radiación o ambas? Si es así, ¿cuándo
y por qué? ¿Qué resultados puedo esperar de cada tipo de tratamiento?
- Si recibo quimioterapia después de la cirugía o la
radiación, ¿se destruirán las células cancerosas que hayan quedado? ¿Se
podría utilizar únicamente la quimioterapia?
- ¿Podría participar en un estudio clínico?
- ¿Cuánto costará la quimioterapia? ¿Cubrirá mi seguro los
costos de la quimioterapia?
- Si la compañía de seguro solicita una segunda opinión, o si
a mí me gustaría una, ¿puede sugerir a alguien que me pueda atender?
A continuación le ofrecemos algunos consejos para ayudarle a recordar
las respuestas de su médico:
- Tome notas durante sus visitas. Sin pena alguna solicite a
su médico que vaya más despacio para que usted pueda escribir. Haga
preguntas si usted no entendió algo.
- Si es posible, utilice una grabadora durante su visita al
médico, así no pasará por alto ningún detalle de la conversación.
- Piense en la posibilidad de que un amigo o pariente le
acompañe a sus citas con el médico para que le ayude a entender mejor
lo que dice su médico y para que más tarde le ayude a refrescar su
memoria.
Para más información, puede que le interese leer nuestra publicación
“Después del diagnóstico: una guía para pacientes y sus familias”.
¿Debo pedir una segunda opinión?
Una manera de saber si un tratamiento propuesto es el mejor para usted
es obteniendo la opinión de por lo menos otro médico antes de comenzar
su tratamiento. Su médico no deberá tener ninguna objeción a que usted
busque una segunda opinión. De hecho, algunas compañías de seguros
requieren que usted lo haga. Con frecuencia los resultados de las
pruebas que le han hecho a usted pueden ser enviados al segundo médico,
así que probablemente usted no tendrá que repetir ninguna.
Si un grupo de asistencia administrada provee su seguro de salud, como
un HMO (siglas en inglés que significan Organización de Mantenimiento
de la Salud), pregunte si la compañía cubre segundas opiniones antes de
proceder.
¿En dónde recibiré el tratamiento de
quimioterapia?
El lugar donde recibe su tratamiento depende de cuáles medicamentos de
quimioterapia está recibiendo, las dosis de los medicamentos, las
normas del hospital, su cubierta de seguro médico, sus preferencias y
lo que recomienda su médico:
Usted puede recibir quimioterapia:
- Su hogar.
- En el consultorio de su médico.
- En una clínica.
- En el departamento de consulta externa de su hospital.
- En un hospital.
Algunas de estas instalaciones pueden tener habitaciones privadas para
tratamiento, mientras que otras tratan a muchos pacientes juntos en una
habitación amplia. Resulta importante que se atienda en una instalación
donde usted se sienta cómodo. Hable con su médico con anticipación para
que sepa que esperar el primer día.
¿Con qué frecuencia necesitaré recibiré
quimioterapia y por cuánto tiempo
durará?
La frecuencia y la duración de la quimioterapia dependen del tipo de
cáncer que usted padece, de los objetivos del tratamiento, de los
medicamentos que se van a utilizar y de la forma en que su cuerpo
responda a ellos. Usted podría recibir tratamiento diario, semanal o
mensual; pero por lo general los tratamientos se administran en ciclos
intermitentes que incluyen períodos de descanso para que su cuerpo
pueda generar nuevas células sanas y recobrar su fuerza.
Muchas personas se preguntan por cuánto tiempo en realidad los
medicamentos permanecerán en sus cuerpos y cómo éstos se eliminarán del
organismo. La mayoría de los medicamentos son procesados por sus
riñones y su hígado y luego son eliminados de su cuerpo a través de la
orina o las heces fecales. El tiempo que le toma a su cuerpo eliminar
los medicamentos depende de muchos factores incluyendo el tipo de
quimioterapia que recibe, otras medicinas que toma, su edad y las
funciones de sus riñones y su hígado. Su médico le indicará si necesita
tomar cualquier precaución especial, debido a los medicamentos que está
recibiendo.
Si su cáncer aparece otra vez, se puede volver a utilizar
quimioterapia. Esta vez se podrían administrar medicamentos diferentes
para aliviar los síntomas o para disminuir el crecimiento o propagación
del cáncer. Los efectos secundarios podrían ser diferentes, dependiendo
del medicamento, la dosis y cómo se administre.
¿Cómo se me administrará la quimioterapia?
La mayoría de los medicamentos de quimioterapia se administran a través
de un tubo diminuto de plástico, o catéter,
que se coloca en una vena en su antebrazo o mano. Este método se conoce
como intravenoso o IV. Los medicamentos intravenosos se
pueden administrar de estas maneras:
- Los medicamentos se pueden administrar rápidamente a través
de un tubo intravenoso directamente desde una jeringa por unos pocos
minutos, lo que se conoce como bolo IV.
- La infusión
intravenosa puede durar de 30 minutos a unas pocas horas. Una mezcla de
medicamentos fluye desde una bolsa de plástico.
- Algunas veces es necesario realizar infusiones continuas
que generalmente duran de uno a siete días.
Los catéteres y las agujas pueden causar una cicatriz o debilitar las
venas a medida que se administra la quimioterapia. Otra opción consiste
en un catéter venoso
central (CVC), el cual es un catéter que se coloca en el
pecho o área superior del brazo durante la cirugía. Puede permanecer
colocado para dar acceso a una vena grande. Se puede extraer sangre de
estos catéteres. Además, se pueden inyectar medicamentos directamente
en el CVC, o a través de una línea intravenosa conectada al CVC.
Existen muchas clases diferentes de CVC. Muchas personas conversan con
sus médicos sobre esta opción incluso antes de comenzar el tratamiento.
Algunas descubren que durante el tratamiento necesitan un CVC porque
las venas de sus manos y de sus brazos no están en condiciones lo
suficientemente favorables como para completar el tratamiento de
quimioterapia planeado. Su médico puede ayudarle a decidir si usted
necesita un CVC, y el tipo de CVC adecuado para usted.
Dependiendo de los medicamentos y de la localización del cáncer, su
quimioterapia también podría ser administrada en una o más de estas
maneras:
- Oralmente:
esto significa que el medicamento se administra por boca. Usted traga
el medicamento en forma de pastilla, cápsula o en forma líquida como si
fuera cualquier otra medicina. Por lo general, este método es más
conveniente y menos costoso, ya que los medicamentos pueden ser
administrados en el hogar. Si usted toma los medicamentos de
quimioterapia oralmente, es muy importante que tome la dosis exacta en
el horario apropiado durante el tiempo que se le recete. Para más
información, por favor, llámenos y solicite el documento (disponible en
inglés) Oral
Chemotherapy: What You Need to Know.
- Intravenosa
(IV): la quimioterapia se inyecta en una vena a través de
una aguja o catéter.
- Intratecal
(IT): se inyecta el medicamento en el canal espinal. Usted
puede recibir una inyección directamente en su espina o en un catéter
que se coloca a largo plazo y un puerto que se coloca debajo de la piel
de su cabeza durante la cirugía. Esto se llama reservorio de Ommaya. El
puerto es un pequeño dispositivo parecido a un tambor que tiene
adherido un pequeño tubo. El tubo se conecta al líquido cefalorraquídeo
(CSF) de su canal espinal.
- Intra-arterial:
se inyecta el medicamento de quimioterapia directamente en una arteria
para tratar una sola área (como el hígado, brazo o una pierna). Este
método limita el efecto del medicamento en otras partes del cuerpo.
- Intracavitaria:
los medicamentos de quimioterapia se administran a través de un catéter
a la cavidad abdominal (el espacio alrededor de los intestinos y otros
órganos en la barriga) o a la cavidad torácica (el espacio alrededor de
los pulmones y otros órganos en el tórax).
- Intramuscular
(IM): el medicamento se inyecta en un músculo a través de
una aguja.
- Intralesional:
se inyecta el medicamento a través de una aguja directamente en un
tumor en la piel, debajo de la piel o en un órgano interno.
- Tópica:
la medicina se coloca directamente en un área cancerosa en la piel.
¿Causa dolor la quimioterapia?
Usted ya sabe cómo se siente tomar una pastilla o untar medicina en su
piel. Además, probablemente usted ha sentido anteriormente una pequeña
molestia, pero corta, con las inyecciones. Los medicamentos
intravenosos no deben causar dolor después del primer piquete
(pinchazo) de la aguja para colocar el catéter. Si usted siente dolor,
ardor, frío u otra sensación inusual mientras recibe la quimioterapia,
avise inmediatamente a su médico o enfermera.
¿Qué son los estudios clínicos?
Los estudios clínicos son pruebas de investigación cuidadosamente
diseñadas para probar nuevos tratamientos prometedores contra el
cáncer. Puede ser aconsejable que hable con su médico sobre esta
opción. Los pacientes que participan en estudios de investigación
pueden ser los primeros en beneficiarse de estos tratamientos. Estos
pacientes pueden contribuir de una manera importante al cuidado de la
salud porque los resultados de los estudios también ayudarán a otros
pacientes. En un estudio clínico, usted recibe el tratamiento
convencional o un tratamiento experimental. Los estudios nunca se hacen
para ver si usted se recupera del cáncer sin ningún tratamiento. Al
igual que con cualquier otro tratamiento médico, usted está en la
libertad de abandonar un estudio clínico en cualquier momento y buscar
otras opciones de tratamiento.
Para aprender más sobre los estudios clínicos:
- Solicite nuestro documento Estudios
clínicos: lo que necesita saber o léalo en nuestro sitio Web.
- La Sociedad Americana del Cáncer también ofrece un servicio
de estudios clínicos que pueden ayudar a encontrar un estudio clínico
adecuado para usted. El servicio está disponible por línea telefónica
de lunes a viernes, desde las 7:30 a.m. a 7:00 p.m. (horario de la zona
central) a través del 1-800-303-5691 o usted pueden completar un
cuestionario de preselección en cualquier momento en
www.cancer.org/clinicaltrials.
- El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute, NCI)
puede proveerle una lista de los estudios clínicos según el tipo y la
etapa de su cáncer. Llame al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) o visite
la página en Internet del NCI en www.nci.nih.gov.
¿Puedo tomar otras medicinas cuando estoy
en
tratamiento de
quimioterapia?
Algunas medicinas pueden interferir con los efectos de su
quimioterapia. Para tener la seguridad de que su tratamiento sea lo más
eficaz posible, informe a su médico o enfermera de todas las medicinas
con receta o sin receta médica, hierbas y suplementos que está usted
tomando.
- Haga una lista con el
nombre de cada uno de los medicamentos, las dosis, la frecuencia con
que los toma, quién los recetó y la razón por la que los está tomando.
- Asegúrese de incluir los
preparados que usted no considera medicinas, como aspirina, suplementos
nutritivos o de hierbas, vitaminas, minerales y medicinas que no
requieren prescripción médica.
Su médico le indicará si debe suspender alguno de estos medicamentos
antes de empezar con la quimioterapia. Una vez iniciados los
tratamientos, consulte a su médico antes de tomar nuevas medicinas o
suplementos y antes de suspender los que ya está tomando.
¿Podré compartir con mi familia y mis
amigos mientras reciba
quimioterapia?
Sólo unos pocos tratamientos requerirán que usted evite el contacto
directo con sus seres queridos por un corto periodo de tiempo. Si esto
es algo que será necesario hacer, su médico hablará con usted cuando
analicen las opciones de tratamiento.
La mayoría de los medicamentos de quimioterapia afecta su capacidad
para combatir infecciones. Por lo tanto, es muy importante que se
mantenga alejado de cualquier persona que esté enferma. La mejor manera
de prevenir infecciones consiste en lavarse las manos a menudo y que
sus familiares y amigos hagan lo mismo cuando compartan con usted. Para
más información, remítase a la sección “¿Cómo afectará la quimioterapia
mi recuento de células sanguíneas?”
Para más información sobre compartir en el hogar con familiares y
amigos durante el tratamiento, por favor, remítase a nuestra
publicación (disponible en inglés) Helping
Children When A Family Member Has Cancer: Dealing with Treatment
y Caring for the
Patient with Cancer at Home: A Guide for Patients and Families.
¿Cómo puedo proteger a aquellos con quien
vivo y a mí mismo mientras
recibo quimioterapia?
Existen muchas cosas que puede hacer durante y después de la
quimioterapia para evitar que tanto usted como sus seres queridos se
afecten por los medicamentos mientras su organismo los elimina. Toma
alrededor de 48 horas para que su cuerpo procese y/o elimine la mayoría
de los medicamentos de quimioterapia.
La mayor parte del desecho se elimina a través de sus líquidos
corporales (la orina, las heces fecales, las lágrimas y el
vómito). También se encuentran medicamentos en su sangre.
Cuando estos medicamentos salen de su cuerpo, pueden causar daño o
irritar la piel (incluso la de otras personas). Recuerde que por esta
razón, los excusados (inodoros) pueden representar un peligro para los
niños y las mascotas, por lo que es importante tener precaución. Hable
con su médico sobre éstas y cualquier otra precaución a la que debe
prestar atención.
Durante el tratamiento y por las 48 horas de haber recibido la
quimioterapia:
- Cuando use el excusado,
tire de la cadena dos veces. Baje la tapa antes de tirar de la cadena
para evitar salpicaduras. Si es posible, puede que quiera usar un
excusado aparte durante este tiempo.
- Tanto hombres como mujeres
deben sentarse en el excusado para usarlo. Esto reduce las salpicaduras.
- Lávese las manos con jabón
y agua tibia después de usar el excusado. Séquese las manos con toallas
de papel y luego tírelas al cesto de la basura.
- Si vomita en el excusado,
limpie todas las salpicaduras y tire de la cadena dos veces. Si vomita
en un cubo o recipiente, vacíe cuidadosamente el vómito en el excusado
sin que haya salpicaduras del contenido y tire de la cadena dos veces.
Lave el recipiente en agua caliente con jabón y enjuáguelo, vacíe en el
excusado el agua que usó para lavar y enjuagar el recipiente, y luego
tire de la cadena. Seque el recipiente con toallas de papel y
tire éstas en el cesto de basura.
- Las personas que le cuidan
deben usar guantes desechables si necesitan tocar cualquier líquido
corporal. (Éstos se pueden comprar en la mayoría de las farmacias).
Siempre deben lavarse las manos con jabón y agua tibia, incluso si han
usado guantes.
- Si una persona que le
atiende ha estado en contacto con cualquier líquido corporal, ésta debe
lavar muy bien el área con jabón y agua caliente. Aunque no es probable
que esto cause algún daño, trate de tener más cuidado para evitar el
contacto con cualquier líquido corporal. En su próxima visita,
notifíquele a su médico que esto ocurrió. Estar expuesto frecuentemente
puede causar problemas y se debe ser más cuidadoso para evitar esto.
- Cualquier ropa o sábanas
que contengan líquidos corporales deben ser lavados en su máquina de
lavar, y no a mano. Lávelas dos veces en agua caliente con detergente
regular para lavar ropa. No las lave con otra ropa. Si no las puede
lavar inmediatamente, manténgalas en una bolsa de plástico cerrada.
- Si se usa ropa interior,
pañales desechables para adultos o almohadillas sanitarias, colóquelas
en una bolsa de plástico, cierre la bolsa y tírela al cesto de la
basura.
Adoptado de The
Cleveland Clinic Foundation. Chemotherapy Precautions
During and After Treatment. 2008. Disponible en
www.cchs.net/health/health-info/docs/4300/4350.asp?index=13586&pflag=1
¿Estaré en condiciones de trabajar
durante el
tratamiento?
Su capacidad para continuar trabajando, asistiendo a la escuela o hacer
otras actividades depende de su tratamiento y de cómo éste le afecte.
Para algunos tratamientos, es posible que usted necesite permanecer en
el hospital por una o más semanas, pero la mayoría de las personas
están en condiciones de trabajar durante el tratamiento. Usted podría
programar sus tratamientos al final del día o justo antes del fin de
semana para que interfieran lo menos posible con su trabajo.
Si la quimioterapia le provoca cansancio, trate de ajustar su horario
de trabajo durante un corto tiempo. Usted podría trabajar menos horas o
bien trabajar en la casa. Las leyes federales y estatales pueden
solicitar a algunos patrones que le permitan a usted trabajar con un
horario flexible durante su tratamiento.
Para obtener más información sobre sus derechos como empleado, llame a
su oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer o a nuestro número
gratuito 1-800-227-2345 o envíenos un mensaje de correo electrónico
haciendo clic en el botón de "contáctenos" en nuestro sitio Web
www.cancer.org. Usted también podría comunicarse con su
representante en el Congreso o en su estado para obtener más
información sobre los derechos de los empleados.
¿Cómo sabré si la quimioterapia está
funcionando?
El equipo de profesionales que atienden el cáncer hará una evaluación
acerca de qué tan bien están funcionando sus tratamientos, mediante
ciertas pruebas que pueden incluir exámenes físicos, análisis de
sangre, biopsias de la médula
ósea y radiografías. Pregúntele a su médico acerca de los
resultados de las pruebas y qué demuestran éstos en cuanto a su
mejoría. Aunque usted podría presentar efectos secundarios, éstos no
son una indicación de que el tratamiento está funcionando.
¿Cómo otorgo mi permiso para este
tratamiento?
Se le pedirá que otorgue su permiso por escrito para recibir
quimioterapia una vez usted conozca los medicamentos que su médico le
recomienda. Usted debe saber las respuestas a todas estas preguntas
antes de firmar el formulario de consentimiento.
- ¿Cuáles medicamentos de quimioterapia se administrarán para
mi cáncer?
- ¿Cómo se me administrarán los medicamentos?
- ¿Con qué frecuencia necesito recibir quimioterapia?
- ¿Cuánto tiempo durarán mis tratamientos?
- ¿Cuáles efectos secundarios podría experimentar debido a
estos medicamentos?
- ¿Cuáles son las probabilidades de que este tratamiento
tenga éxito?
Aunque las especificaciones del formulario de consentimiento pueden
variar de un estado a otro, por lo general el formulario es un
testimonio del hecho de que su médico le ha explicado cuál es su
condición, en qué forma le beneficiará la quimioterapia, los riesgos
que existen y otras opciones al alcance de usted. Su firma en el
formulario significa que usted ha recibido esta información y que está
dispuesto a ser tratado con quimioterapia. A este proceso se le llama
otorgar un consentimiento válido.
¿Cuál es la causa de los efectos
secundarios?
Los medicamentos de quimioterapia están hechos para destruir las
células de rápido crecimiento, pero, como estos medicamentos circulan
por todo el cuerpo, pueden afectar a las células sanas y normales, así
como a las células cancerosas. La causa de los efectos secundarios es
el daño ocasionado al tejido sano. Aun cuando los efectos secundarios
no siempre son tan graves como usted podría esperar, muchas personas se
preocupan por esta parte del tratamiento contra el cáncer.
Las células normales con mayores probabilidades de ser afectadas son
las células productoras de sangre en la médula ósea, así como las
células de la boca, del tracto digestivo, del sistema reproductor y los
folículos del cabello. Algunos medicamentos de quimioterapia pueden
dañar las células del corazón, los riñones, la vejiga, los pulmones y
el sistema nervioso. En algunas situaciones, se pueden administrar los
medicamentos llamados citoprotectores con quimioterapia para proteger a
las células normales del cuerpo.
¿Cuáles son los efectos secundarios
comunes?
Usted no está solo si tiene preguntas sobre los efectos secundarios.
Antes de comenzar la quimioterapia, la mayoría de las personas se
preocupa por la posibilidad de experimentar efectos secundarios y, de
ser así, cómo serán éstos. Los efectos secundarios de la quimioterapia
más comunes incluyen:
- Náusea y vómito.
- Caída del cabello.
- Cansancio (fatiga).
- Aumento de probabilidades de moretones y sangrado.
- Anemia (bajos recuentos de glóbulos rojos).
- Infecciones.
La quimioterapia puede afectar partes de su cuerpo de las formas
siguientes:
- Problemas intestinales y estomacales.
- Cambios en el apetito y peso.
- Llagas en la boca, encías y garganta.
- Problemas en los nervios y músculos.
- Piel seca y/o decoloración de la piel.
- Irritación de los riñones y la vejiga.
- Problemas con la sexualidad y la fertilidad debidos a los
efectos en los órganos reproductores.
Lo que debe recordar sobre los
efectos secundarios
- No todas las personas experimentan todos los efectos
secundarios y algunas personas experimentan unos pocos, si es que
experimentan alguno.
- La gravedad de los efectos secundarios varía en gran medida
de acuerdo con la persona. Asegúrese de hablar con su médico o
enfermera sobre los efectos secundarios que tienen mayores
probabilidades de ocurrir con su quimioterapia, cuánto durarán, qué tan
graves pueden ser y cuándo debe buscar atención médica. Para más
información, vea la sección "¿Cuándo debo llamar a mi médico?".
- Es posible que su médico le administre medicinas para
prevenir algunos efectos secundarios antes de que éstos se presenten.
- Muchas personas no presentan problemas a largo plazo
causados por la quimioterapia. Además, aunque los efectos secundarios
pueden causar molestias, deben sopesarse con la necesidad de destruir
el cáncer.
¿Cuánto tiempo duran los efectos
secundarios?
La mayoría de los efectos secundarios desaparecen lentamente después de
que termina el tratamiento, porque las células sanas se recuperan con
el transcurso del tiempo. El tiempo de recuperación de algunos efectos
secundarios y de recobrar energías varía de una persona a otra y
depende de muchos factores, incluyendo su estado general de salud y los
medicamentos que recibió.
Aun cuando muchos de los efectos secundarios desaparecen con bastante
rapidez, algunos toman meses o años para desaparecer por completo.
Algunas veces los efectos secundarios pueden durar toda la vida; tal es
el caso cuando la quimioterapia causa daño a largo plazo al corazón,
los pulmones, los riñones o a los órganos reproductores. Ciertos tipos
de quimioterapia algunas veces causan efectos retrasados, como un
segundo cáncer, que aparece muchos años después.
Con frecuencia los pacientes se desaniman por el tiempo que dura su
tratamiento o por los efectos secundarios que padecen. Si usted se está
desanimando, hable con su médico. Puede ser que pueda hacerse un cambio
en el medicamento o en el programa del tratamiento. De ser necesario,
su médico deberá sugerirle maneras de reducir cualquier dolor o
molestia.
¿Qué puedo hacer con respecto a las
náuseas y los
vómitos?
Las náuseas y los vómitos son dos de los más comunes y temidos efectos
secundarios de la quimioterapia. La frecuencia de estos efectos
secundarios y su gravedad dependen de los medicamentos que esté
recibiendo y de la manera en que le afecten.
Las náuseas y los vómitos pueden comenzar durante el tratamiento y
duran unas pocas horas. Menos frecuentemente, algunas veces
las náuseas y los vómitos graves pueden durar unos cuantos días.
Asegúrese de avisarle a su médico o enfermera si usted siente muchas
náuseas, ha estado vomitando durante más de un día o si las náuseas son
tan intensas que no puede retener líquidos.
La buena noticia es que las náuseas y los vómitos casi siempre pueden
ser disminuidos con un cambio en la alimentación y con medicamentos que
ayudan a aliviar ambos síntomas (estos medicamentos son llamados antieméticos). No
todos los medicamentos antieméticos funcionan igual para todas las
personas. Tal vez sea necesario probar más de un medicamento para
obtener el alivio. ¡No se dé por vencido! Siga colaborando con su
médico y enfermera para encontrar el que funcione mejor en su caso.
Cerca de la mitad de todos los pacientes de quimioterapia se sienten
mareados aun antes de que tratamiento comience. A esto se le llama
náusea anticipada, y es real. La mejor manera de manejar la náusea
anticipada es administrar antieméticos eficaces para prevenir los
vómitos y con técnicas de relajación.
Lo que puede ayudarle con las náuseas y
los
vómitos:
- Evite comidas abundantes para que su estómago no se llene
demasiado. Ingiera varias comidas ligeras durante el día en lugar de
una, dos o tres comidas fuertes.
- Tome líquidos por lo menos una hora antes o después de las
comidas, en lugar de tomar líquidos con las comidas.
- Coma y tome líquidos despacio.
- Evite alimentos dulces, fritos o grasosos.
- Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente con el
objetivo de evitar que los olores fuertes le molesten.
- Mastique bien los alimentos para una mejor digestión.
- Si tiene náuseas en las mañanas, trate de comer alimentos
secos, como cereal, tostada o galletas de sal, antes de levantarse. (No
haga esto si tiene llagas en la boca o en la garganta o presenta
problemas con boca seca).
- Tome líquidos fríos y claros, tales como jugo de manzana,
té o refrescos de jengibre (ginger ale) que hayan perdido ya su
efervescencia.
- Chupe cubos de hielo, mentas o caramelos (no coma caramelos
si tiene llagas en la boca o en la garganta).
- Trate de evitar olores que le molesten, tales como olores
de comida, humo o perfume.
- Descanse en una silla después de comer, pero no se acueste
por completo hasta que hayan pasado por lo menos dos horas.
- Use ropa suelta, no apretada.
- Respire profundamente y despacio cuando sienta náuseas.
- Distráigase hablando con amigos o familiares, escuchando
música o viendo una película o programa de televisión.
- Utilice técnicas de relajación.
¿Qué puedo hacer respecto a mi caída del
cabello?
La caída de pelo (alopecia) puede ser devastadora. No todos los
medicamentos de quimioterapia causan la caída de pelo. Algunas personas
únicamente experimentan una pérdida ligera en el volumen de pelo que
sólo ellos mismos notan. Su médico podrá decirle si es probable que sus
medicinas le causen caída de pelo.
En caso de que pierda el cabello, casi siempre vuelve a crecer después
de terminar los tratamientos; sin embargo, puede ser de color y textura
diferente.
Usted puede perder su pelo en todas las partes del cuerpo, no solamente
en la cabeza. También se pueden afectar los vellos de la cara
(incluyendo las cejas y las pestañas), los brazos y las piernas, las
axilas y la región púbica. Por lo general, esto no ocurre
inmediatamente. Muy a menudo la pérdida del cabello empieza después de
unos cuantos tratamientos. Al llegar a este punto, la caída
del cabello puede ocurrir lentamente o en mechones. El pelo que haya
quedado puede tornarse opaco y seco.
Lo que puede ayudarle con la
pérdida de pelo:
- Use un champú suave.
- Use cepillos suaves para el cabello.
- Si tiene que usar secadora de pelo, use la temperatura
mínima.
- No utilice rizadores de pelo (rulos o tubos) para arreglar
su cabello.
- No tiña su cabello ni se haga permanente.
- Use el cabello corto porque así lucirá más grueso y pesado.
Asimismo, esto facilitará el manejo de la caída del cabello, si es que
ocurre.
- Use un bloqueador solar, sombrero, pañuelo o una peluca
para proteger su cuero cabelludo de los rayos del sol.
- Utilice una funda de almohada de satín.
Algunas veces, es posible que sienta más sensibilidad, resequedad y
picor en el cuero cabelludo durante el tiempo que le está volviendo a
crecer el pelo o mientras esté calvo. El uso de un champú
humectante y un acondicionador para mantener el cuero cabelludo limpio
puede ayudar a aliviar estas molestias. Use cremas suaves o
lociones en el cuero cabelludo según sea necesario. Incluso
un masaje suave en el cuero cabelludo le puede hacer sentir mejor.
Después de la quimioterapia, es posible que surjan cambios en la
textura y abundancia de su pelo. Los tintes de pelo contienen
químicos, como el peroxido, que pueden causar daño al cabello. Aunque
no existen estudios que comprueben que el tinte de pelo causa más daño
al cabello después de haberse administrado la quimioterapia, la mayoría
de los médicos les recomiendan a los pacientes que no usen los tintes
hasta que el cabello regrese a su estado normal. Esto puede tomar hasta
seis meses después del tratamiento.
¿Debo cubrirme la cabeza si pierdo mi
cabello?
Algunas personas que pierden todo o la mayor parte de su cabello optan
por usar turbantes, pañuelos, gorras o bien pelucas completas o
parciales. Otras personas dejan su cabeza al descubierto. También hay
quienes hacen lo uno y lo otro, dependiendo de si están en público o en
casa con amigos y familiares.
En caso de que usted opte por cubrir su
cabeza con una peluca o un
postizo siga los consejos a continuación:
- Compre su peluca o postizo antes de perder demasiado
cabello, así podrá igualar su color natural, textura y estilo.
- Usted puede comprarla en una tienda especializada para
pacientes con cáncer.
- Empleado de ventas puede venir a su casa para ayudarle.
- Usted puede obtener más consejos o incluso comprar una
peluca o un postizo a través de nuestro catalogo "tlc" (Tender
Loving Care®). Llámenos para solicitar una copia o visite el sito Web
de "tlc"TM
en www.tlcdirect.org.
- Si en lugar de comprar una peluca o postizo, usted prefiere
pedirlo prestado, llame a la Sociedad Americana del Cáncer o al
departamento de trabajo social de su hospital.
Recuerde que si necesita un postizo debido a un tratamiento de cáncer,
es un gasto deducible de los impuestos y puede ser cubierto, por lo
menos parcialmente, por su seguro médico. Asegúrese de revisar su
póliza y solicitar a su médico una receta para una "prótesis de
cabello".
¿Qué debo saber respecto al cansancio?
El cansancio es uno de los efectos secundarios más comunes del
tratamiento contra el cáncer. Puede variar desde un ligero letargo
hasta sentirse completamente extenuado. Este cansancio es diferente al
que usualmente se siente y no se alivia con descanso o sueño. El
cansancio tiende a ser más intenso al principio y al final de un ciclo
de tratamiento. Al igual que la mayoría de los efectos secundarios,
desaparecerá una vez que haya terminado la quimioterapia.
Lo que puede ayudarle con el cansancio:
- Descanse mucho y tome períodos de descanso durante el día.
- Hable con su médico o enfermera sobre un programa regular
de ejercicio.
- Mantenga una alimentación balanceada y tome muchos líquidos.
- Limite sus actividades: solamente haga lo que sea más
importante para usted.
- Solicite ayuda cuando la necesite. Pida a familiares,
amigos y vecinos que le ayuden, por ejemplo a cuidar los niños, hacer
las compras, arreglar la casa o conducir el automóvil. Por ejemplo,
usted le pudiera solicitar a los vecinos que le traigan algunos víveres
al hacer ellos sus propias compras en la tienda.
- Cuando esté sentado o acostado, levántese lentamente para
evitar el mareo.
- Notifique a su médico si tiene problemas para dormir
durante la noche.
¿Cómo afectará la quimioterapia mi
recuento de células
sanguíneas?
La médula ósea produce tres importantes partes de su sangre:
- Glóbulos
rojos, los cuales llevan el oxígeno a las células de todo
el cuerpo.
- Glóbulos
blancos, los cuales combaten las infecciones.
- Plaquetas,
las cuales ayudan a la coagulación de la sangre y detienen el sangrado.
Durante los tratamientos de quimioterapia se destruyen algunas de las
células de la médula ósea, por lo que se producen menos células
sanguíneas. Una disminución en los niveles de cualquiera de estas
células causa efectos secundarios específicos.
Su médico revisará su recuento
sanguíneo al solicitar una prueba llamada recuento
sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés). Esta prueba se hará
con frecuencia durante su tratamiento.
Anemia
Cuando usted tiene muy pocos glóbulos rojos, los tejidos del organismo
no reciben oxígeno suficiente para desempeñar su función. A esta
condición se le llama anemia.
Usted podría presentar los siguientes síntomas:
- Cansancio.
- Mareos.
- Palidez.
- Tendencia a sentir frío.
- Respiración entrecortada.
- Debilidad.
- Frecuencia cardiaca acelerada.
Considere las sugerencias presentadas en la sección anterior si su
anemia está causando cansancio. Informe de cualquier síntoma a su
médico o enfermera. Su médico verificará su recuento de células
sanguíneas frecuentemente durante su tratamiento. Si su recuento de
glóbulos rojos baja demasiado, usted podría necesitar una transfusión
de sangre o tratamiento con un factor de crecimiento para estimular el
número de glóbulos rojos que produce su médula ósea.
Infección
Tener un recuento bajo de glóbulos blancos disminuye su capacidad de su
cuerpo de combatir infecciones. Un tipo de glóbulo blanco, llamado
neutrófilo, es especialmente importante para combatir las infecciones.
La escasez de neutrófilos se conoce como neutropenia.
Las infecciones pueden comenzar en casi cualquier parte del cuerpo y
comienzan, con mayor frecuencia, en la boca, la piel, los pulmones, el
tracto urinario y el recto.
Si su recuento de glóbulos blancos disminuye demasiado, su médico
podría posponer el tratamiento, disminuir la dosis de quimioterapia o
administrarle una inyección de un factor de crecimiento que estimule la
producción de glóbulos blancos en la médula ósea.
Lo que puede ayudarle
a prevenir infecciones:
- Lávese las manos con frecuencia durante el día,
especialmente antes de comer y después de ir al baño.
- Evite estar en lugares donde hay mucha gente.
- Manténgase alejado de personas que padezcan enfermedades
contagiosas tales como resfriados, influenza, sarampión o varicela.
- No se vacune contra nada sin antes haber preguntado a su
oncólogo (médico que atiende el cáncer) si no hay inconveniente.
- No se acerque a personas que han sido vacunados
recientemente contra varicela, viruela, o gripe. (Consulte con su
médico sobre cuáles vacunas son importantes y por cuanto tiempo debe
evitar a las personas que las han recibido).
- Limpie suavemente, pero muy bien, el área rectal después de
cada evacuación. Consulte a su médico o enfermera en caso de notar
irritación en esa zona o si aparecen hemorroides. Además, consulte a su
médico antes de usar enemas o supositorios.
- No corte, se coma ni rasgue la cutícula de sus uñas.
- Tenga cuidado de no cortarse o pincharse al usar tijeras,
agujas o cuchillos.
- Use una máquina de afeitar eléctrica en lugar de una
navaja, para prevenir cortadas en la piel.
- Use un cepillo de dientes extra suave para no lastimar sus
encías y hable con su médico antes de usar hilo dental.
- No apriete ni rasque los barros en la piel.
- Báñese con agua tibia (no caliente) en la bañera (tina), en
la ducha (regadera) o con una esponja todos los días. Seque su piel
suavemente, sin frotar.
- Use loción o aceite para suavizar y sanar su piel si se
torna seca y agrietada.
- Limpie inmediatamente las cortaduras y raspaduras con agua
tibia y jabón. Aplíquese una crema o pomada antibiótica y cúbrala con
un vendaje.
- Use guantes a prueba de agua cuando trabaje en el jardín o
para limpiar lo que ensucien los animales y otros, especialmente los
niños pequeños.
Aun cuando usted sea extremadamente cuidadoso, su organismo puede no
estar en condiciones de combatir infecciones cuando baja su recuento de
glóbulos blancos. Preste atención y examine su cuerpo regularmente para
identificar signos y síntomas de una posible infección. Asimismo,
preste atención especialmente a sus ojos, nariz, boca, así como áreas
rectales y genitales. Los síntomas de infección podrían incluir:
- Fiebre de 100.5° F (38°C) o mayor cuando se toma su
temperatura por boca.
- Escalofríos.
- Sudoración.
- Excremento blando (esto también puede ser un efecto
secundario de la quimioterapia).
- Sensación de ardor al orinar.
- Tos fuerte o irritación de garganta.
- Secreción o picazón vaginal inusitada.
- Enrojecimiento, hinchazón o molestia, especialmente
alrededor de una herida, en una llaga, grano (barro), en el sitio de la
vía intravenosa o del dispositivo de acceso vascular.
- Dolor abdominal.
Informe inmediatamente a su médico sobre cualquier signo de infección.
Si usted tiene fiebre, no use aspirina, acetaminofén (Tylenol®) o
cualquier otro medicamento para bajar su temperatura sin haber hablado
antes con su médico.
Problemas de sangrado o coágulos
Los medicamentos de quimioterapia pueden afectar la capacidad de la
médula ósea de producir plaquetas. Estas células de la sangre ayudan a
detener el sangrado obstruyendo los vasos sanguíneos dañados y ayudando
a que la sangre coagule. Si su sangre no tiene suficientes plaquetas,
puede sangrar o crear moretones más fácilmente, aun con la menor
lesión. Un número disminuido de plaquetas se llama trombocitopenia.
Informe de estos signos de trombocitopenia a su médico:
- Moretones inesperados.
- Pequeñas manchas rojas debajo de la piel.
- Orina de color rojo o rosado.
- Desechos fecales de color negro o con sangre.
- Cualquier sangrado de las encías o la nariz.
- Dolores de cabeza intensos.
- Mareos.
- Debilidad en aumento.
- Dolor en las articulaciones y músculos.
Su médico revisará frecuentemente su recuento de plaquetas durante su
tratamiento. En caso de una baja severa usted pudiera necesitar una
transfusión de plaquetas.
Lo que puede ayudarle a evitar problemas
si su
recuento de
plaquetas es bajo:
- No tome ninguna medicina sin antes hablar con su médico o
enfermera. Esto incluye aspirinas, pastillas sin aspirina para el
dolor, incluyendo el acetaminofén (Tylenol®), ibuprofeno y cualquier
otro medicamento que puede usted comprar sin una receta médica. Algunos
de estos medicamentos pueden debilitar las plaquetas y empeorar los
problemas de sangrado.
- No tome bebidas alcohólicas (cerveza, vino o licor) a menos
que su médico lo autorice.
- Use un cepillo de dientes extra suave para limpiar sus
dientes y hable con su médico antes de usar hilo dental.
- Si tiene gotereo nasal, limpie su nariz sonándose
suavemente con un pañuelo suave.
- Tenga cuidado de no cortarse ni pincharse al usar tijeras,
agujas, cuchillos o herramientas.
- Tenga cuidado de no quemarse al planchar o cocinar. Use un
guante acojinado al meter o sacar algo del horno.
- Evite deportes de contacto y otras actividades que pudieran
causar una lesión.
- Evite el estreñimiento.
- Use una máquina de afeitar eléctrica en lugar de una navaja
de afeitar.
- Cuando se incline hacia delante, mantenga su cabeza sobre
el nivel del corazón.
¿Qué debo hacer en caso de diarrea?
Cuando la quimioterapia afecta las células de la pared interna del
intestino, el resultado puede ser diarrea. Si usted padece de diarrea
continua por más de 24 horas, o si tiene dolor y calambre o retortijón,
llame a su médico. En casos graves el médico puede recetar un
medicamento antidiarréico, pero no tome ninguna medicina de mostrador
sin consultar antes a su médico.
Lo que puede ayudarle a controlar la
diarrea:
- Coma pequeñas cantidades de alimento, pero más seguido.
- Evite el café, el té, el alcohol y los dulces.
- Evite los alimentos con un alto contenido de fibra, los
cuales pueden producir diarrea y retortijón. Entre los alimentos con un
alto contenido de fibra se encuentran los panes y cereales de grano
entero, los vegetales crudos, los frijoles, las nueces, las semillas,
las palomitas de maíz (popcorn) y las frutas frescas o secas. En lugar
de éstos, coma alimentos bajos en fibra, tales como pan blanco, arroz
blanco o fideos, cereales cremosos, plátanos maduros, frutas cocidas o
enlatadas sin cáscara, requesón (queso fresco), yogur, huevos, puré de
papas o papa al horno sin cáscara, puré de verduras, pollo o pavo sin
piel y pescado.
- No coma alimentos fritos, grasosos o condimentados.
- Evite la leche y los productos lácteos si éstos empeoran su
diarrea.
- A menos que su médico indique lo contrario, coma más
alimentos ricos en potasio, tales como bananos (plátanos), naranjas,
papas y néctar de durazno (melocotón) y chabacano (albaricoque).
- Tome muchos líquidos para reemplazar los que ha perdido con
la diarrea; los mejores son los líquidos ligeros, claros,
tales como el jugo de manzana, el agua, el té ligero, los caldos claros
o el refresco de jengibre (ginger ale). Tome los líquidos despacio y
asegúrese de que los líquidos están a temperatura ambiente. Si son
bebidas gaseosas, deje que pierdan el gas antes de tomarlas.
Si su diarrea es intensa (si ocurre de siete a ocho veces en 24 horas),
avise enseguida a su médico. Pregunte si debe probar una dieta de
líquidos claros para dejar descansar el intestino.
Conforme vaya sintiéndose mejor, agregue lentamente los alimentos con
poca fibra. Una dieta de líquidos claros no proporciona todos los
elementos nutritivos que usted necesita, así que no la siga por más de
tres o cuatro días. Si su diarrea no se alivia, es posible que necesite
líquidos por vía intravenosa para reemplazar el agua y los elementos
nutritivos que ha perdido.
¿Es común el estreñimiento?
Algunas personas padecen de estreñimiento a causa de la quimioterapia.
Otros pueden padecerlo porque son menos activos o se alimentan menos
que de costumbre, hacen cambos en la alimentación, o porque están
tomando ciertos medicamentos contra el dolor. Informe a su médico si no
ha evacuado en dos días o más. Puede ser necesario que tome un laxante
o un suavizador de excremento, pero no utilice estos remedios a menos
que lo haya consultado con su médico, especialmente si sus glóbulos
blancos o plaquetas están bajos.
Lo que puede ayudarle a lidiar con el
estreñimiento:
- Tome muchos líquidos para ayudar a suavizar sus
evacuaciones. Los líquidos tibios y calientes funcionan especialmente
bien.
- Coma alimentos con un alto contenido de fibra. Entre éstos
se encuentran el salvado, los panes y cereales de trigo integral,
vegetales crudos o cocidos, frutas frescas y secas, nueces y palomitas
de maíz (popcorn).
- Haga algo de ejercicio. Simplemente salir a caminar puede
ayudarle lo mismo que un programa de ejercicios planificado. Asegúrese
de hablar con su médico antes de aumentar su actividad física.
¿Y qué sobre la alimentación y el aumento
de peso?
Algunas personas, usualmente mujeres, aumentan de peso durante la
quimioterapia. Aunque no estamos seguros porqué esto ocurre, puede
estar relacionado con los deseos intensos de comer que se desarrollan a
pesar de las náuseas. El aumento promedio de peso en las
mujeres es de siete libras.
Ya sea que presente o no aumento de peso, una buena nutrición es muy
importante durante el tratamiento. Las personas que se alimentan bien
pueden tolerar mejor los efectos secundarios y pueden combatir mejor
las infecciones. Además, sus cuerpos pueden reconstruir los tejidos
saludables con más rapidez.
Alimentarse bien durante la quimioterapia significa optar por una dieta
balanceada que contenga todos los nutrientes que su cuerpo necesita.
Usted debe incluir alimentos de cada uno de los siguientes
grupos: frutas y vegetales, aves, pescado, y carne; cereales
y panes; y productos lácteos. Además, usted debe consumir suficientes
calorías para mantener su peso, con más importancia, suficientes
proteínas para fortalecer y reparar la piel, el cabello, los músculos y
los órganos.
Es posible que usted también necesite consumir cantidades de líquido
adicionales para proteger su vejiga y riñones durante su tratamiento.
¿Qué pasa si no siento ganas de comer?
Puede haber días cuando usted no pueda comer nada debido a factores
como las náuseas o los problemas en la boca y en la garganta. También
puede perder el apetito si siente depresión o cansancio.
apetito, trate estas
sugerencias:
- Ingiera comidas pequeñas o meriendas siempre que lo desee.
No tiene que comer tres comidas completas todos los días.
- Trate de que la alimentación sea variada y pruebe nuevos
alimentos y recetas.
- Cuando pueda, camine un poco antes de las comidas; esto
puede estimular su apetito.
- Trate de cambiar su rutina a la hora de comer. Por ejemplo,
tome sus alimentos a la luz de las velas o en un lugar diferente.
- Coma con amigos o familiares. Si come usted solo, escuche
el radio o vea televisión.
- Si vive solo, haga un arreglo con el programa "Meals on
Wheels" o un programa similar que le traiga la comida a su casa.
Pregunte a su médico, a su enfermera o en la oficina local de la
Sociedad Americana del Cáncer sobre estos servicios en su comunidad.
Para más información, remítase a nuestro documento “Nutrición para las
personas con cáncer: una guía para los pacientes y su familia”.
¿Puedo tomar bebidas alcohólicas?
Tomar cantidades pequeñas de alcohol puede ayudarle a relajarse y a
aumentar su apetito. Sin embargo, el alcohol puede interferir con
algunos medicamentos reduciendo su eficacia o empeorando los efectos
secundarios. Asegúrese de preguntarle a su médico si está bien que
usted tome cerveza, vino u otras bebidas alcohólicas.
¿Debo tomar vitaminas o suplementos
minerales?
No existe contestación única para esta pregunta, pero una cosa sí está
clara: ninguna dieta o plan de alimentación puede "curar" el cáncer.
Tomar vitaminas y suplementos minerales o cualquier otra medicina
alternativa y complementaria jamás deberá
ser considerado como substituto de atención médica.
Usted no debe tomar ningún suplemento sin antes consultarlo con su
médico.
Para más información, por favor, llámenos o visite nuestro sitio Web
para obtener el documento (disponible en inglés) Guidelines for Using
Complementary and Alternative Methods y Complementary and Alternative
Methods for Cancer Management.
¿Qué debo hacer si se presentan problemas
en la boca,
las encías y la
garganta?
El buen cuidado de la boca es importante durante el tratamiento de
cáncer. Los medicamentos de quimioterapia pueden causar llagas en la
boca y en la garganta, así como sequedad, irritación en estas áreas o
sangrado. Las llagas en la boca no sólo causan dolor, sino que también
pueden infectarse por muchos de los gérmenes que normalmente habitan en
la boca. Las infecciones pueden ser difíciles de combatir durante la
quimioterapia y pueden ocasionar problemas graves. Es importante tomar
todas las medidas posibles para prevenirlas.
Sugerencias para mantener sanas su
boca, encías y garganta:
- Antes de empezar la quimioterapia, pida que le hagan una
limpieza de sus dientes y le arreglen cualquier carie, absceso, encías
enfermas o dentaduras mal ajustadas que pudiera tener.
- Pregúntele a su dentista sobre la mejor manera de cepillar
y pasar el hilo dental entre sus dientes durante la quimioterapia.
- Además, pregunte acerca de un enjuague de fluoruro o gel
para prevenir las caries, ya que la quimioterapia puede ocasionar que
usted tenga caries.
- Cepille suavemente sus dientes y encías después de cada
comida, usando un cepillo de dientes extra suave y cepillando
suavemente; si cepilla sus dientes con fuerza, se puede dañar el tejido
blando de la boca.
- Pídale a su dentista que le sugiera un tipo especial de
cepillo, hilo dental y pasta de dientes si sus encías son muy sensibles.
- Enjuague bien su cepillo de dientes después de usarlo y
guárdelo en un lugar seco.
- Evite el uso de enjuagues bucales de tipo comercial porque
generalmente contienen una gran cantidad de sal o alcohol que causa
irritación. En lugar de esto, pregúntele a su médico o enfermera acerca
de un enjuague suave o un enjuague con antibióticos para ayudar a
prevenir infecciones en la boca.
Si presenta llagas en la boca (estomatitis), comuníquese con su médico
o enfermera ya que podría necesitar tratamiento médico.
Si las llagas son dolorosas o le impiden
comer, haga lo siguiente:
- Pregúntele a su médico si hay algo que pueda aplicar
directamente en las llagas y si puede tomar medicina para aliviar el
dolor.
- Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente. Los
alimentos calientes o tibios pueden irritar la boca y la garganta
sensible.
- Elija alimentos suaves y relajantes tales como helados,
malteadas, alimentos para bebé, frutas suaves (como bananos y puré de
manzana), puré de papas, cereales cocidos, huevos tibios o revueltos,
requesón (queso fresco), macarrones con queso, natillas (flanes),
pudines y gelatinas. También puede poner alimentos cocidos en una
licuadora para hacerlos puré, haciendo más fácil su ingestión.
- Evite los alimentos irritantes y ácidos, tales como los
tomates, las frutas y los jugos cítricos (naranja, toronja y limón);
los alimentos salados o condimentados; y los alimentos ásperos o secos,
tales como los vegetales crudos, la granola y el pan tostado.
Si le molesta la sequedad de la boca o
esto le impide comer con
comodidad, trate lo siguiente:
- Pregúntele a su médico si deberá usar un producto de saliva
artificial para humedecer la boca.
- Tome muchos líquidos.
- Chupe trocitos de hielo, paletas heladas o caramelos duros
sin azúcar.
- Mastique chicle sin azúcar.
- Humedezca los alimentos secos con mantequilla, margarina,
salsas o caldo.
- Moje los alimentos secos y crujientes en líquidos ligeros.
- Coma alimentos suaves y en forma de puré.
- Utilice bálsamo para los labios si éstos se tornan secos.
¿Afectará la quimioterapia mis nervios y
músculos?
Ciertos medicamentos de quimioterapia pueden causar neuropatía periférica,
un problema con los nervios que causa hormigueo o picazón, ardor,
debilidad o entumecimiento en las manos y los pies.
Usted pudiera sentir cualquiera de los siguientes síntomas relacionados
con los nervios:
- Pérdida del equilibrio.
- Torpeza en los movimientos.
- Dificultad para levantar
objetos y para abrocharse la ropa.
- Dificultad para caminar.
- Dolor en las quijadas.
- Pérdida de la audición.
- Cambios en la visión.
- Dolor de estómago.
- Estreñimiento.
Además de afectar los nervios, ciertos medicamentos de quimioterapia
pueden afectar los músculos volviéndolos débiles, cansados o
adoloridos.
Los efectos en los nervios y en los músculos causan frustración y, en
la mayoría de los casos, no son graves si se detectan a tiempo. Por lo
general, durante por poco tiempo y mejorarán una vez finalizado el
tratamiento. Aun así, es importante informar de inmediato a
su médico si aparecen síntomas en los nervios o en los músculos. Si no
son tratados pueden empeorar y volverse bastante dolorosos. Quizá su
médico quiera suspender la quimioterapia temporalmente u ofrecerle
tratamiento para aliviar estos síntomas.
Las precauciones y el sentido común
pueden ayudarle a sobrellevar
problemas con los nervios y los músculos
Siga los consejos siguientes:
- Si siente los dedos entumidos, por ejemplo, tenga mucho
cuidado
al manejar objetos puntiagudos, calientes o que de alguna otra manera
puedan representar un peligro.
- Si su equilibrio ha sido afectado, muévase con mucho
cuidado,
utilice los pasamanos en las escaleras y coloque una alfombrita
(tapete) de baño en la bañera (tina) o en la ducha (regadera).
¿Se verán afectadas mis uñas y mi piel?
Usted podría presentar problemas menores en la piel durante el
tratamiento, incluyendo cambios en el color, enrojecimiento, picazón,
peladuras, sequedad, irritaciones y acné.
Usted mismo puede atender casi todos estos problemas si hace lo
siguiente:
- Si presenta acné, trate de mantener siempre su rostro
limpio y seco.
- En caso de picazón aplique almidón de maíz (maicena).
- Para evitar la sequedad, báñese rápidamente bajo la ducha
(regadera) con agua tibia en lugar de darse un baño caliente y
prolongado en la bañera (tina).
- Aplique crema o loción después de bañarse cuando su piel
esté todavía húmeda.
- No use perfumes, agua de colonia o loción para después de
afeitarse, ya que estos productos frecuentemente contienen alcohol, lo
que puede resecar la piel.
Cuando se aplican por vía intravenosa, ciertos medicamentos de
quimioterapia pueden oscurecer la piel a lo largo de la vena. Esta
decoloración por lo general desaparece unos cuantos meses después de
haber terminado el tratamiento.
La mayor parte de los problemas de piel no son graves, pero algunos
necesitarán atención inmediata. Por ejemplo, ciertos
medicamentos
administrados por vía intravenosa pueden causar graves daños a largo
plazo en los tejidos si se filtran fuera de la vena. Avise
inmediatamente a su médico o enfermera si siente ardor o dolor cuando
le están administrando los medicamentos por vía intravenosa. La
aparición de estos síntomas no siempre significa que existe un
problema, pero siempre deben revisarse de inmediato.
Infórmele enseguida a su médico o enfermera en caso de presentar
picazón repentina o intensa, si aparece alguna erupción o urticaria o
si tiene problemas al respirar (jadeo). Estos síntomas pueden
significar que usted tiene una reacción alérgica que requiere atención
inmediata.
Algunos medicamentos de quimioterapia pueden tornarle más sensible al
sol. Consulte a su médico o enfermera sobre el uso de un bloqueador
solar. Puede ser necesario que usted evite totalmente la luz directa
del sol. Use camisas de algodón de manga larga, sombreros y pantalones
para protegerse del sol.
Sus uñas pueden tornarse oscuras, quebradizas o agrietadas, o pueden
presentar líneas verticales o bandas. Proteja sus uñas usando guantes
para lavar trastes, trabajar en el jardín o en cualquier otro lugar de
la casa. Algunos productos de mostrador pueden servir para reforzar sus
uñas, pero pueden causar irritación.
Si los problemas de la piel y las uñas no se resuelven con los cuidados
anteriores, consulte a su médico. Asegúrese de informar a su médico si
tiene enrojecimiento, dolor o cambios alrededor de sus cutículas o
cualquier otro problema de la piel que le preocupe.
¿Qué es hipersensibilización a la
radiación?
Si usted ya ha recibido terapia de radiación, su piel puede contraer
hipersensibilización a la radiación. Durante, o poco después de recibir
ciertos medicamentos de quimioterapia, el área de la piel que ha
recibido radiación se torna rojiza, variando en intensidad de color
desde muy ligera hasta muy intensa y puede haber picazón o ardor. Esto
es hipersensibilización a la radiación y esta reacción puede durar
horas o aun días. Usted puede mitigar la picazón y el ardor aplicando
compresas frías húmedas sobre la superficie afectada, pero informe a su
médico o enfermera sobre cualquier irritación o cambios en la piel. La
piel que ha recibido radiación debe siempre ser protegida del sol.
¿Se verán afectados mis riñones o vejiga?
Algunos medicamentos de quimioterapia pueden irritar la vejiga o causar
daño temporal o a largo plazo en los riñones. Además, pueden causar
cambios en el color de su orina (naranja, rojo o amarillo) o darle un
fuerte olor a medicina. Durante un corto tiempo también pueden cambiar
el color y el olor del semen.
Pregúntele a su médico si los medicamentos de quimioterapia en su caso
se encuentran entre los que causan estos efectos, e informe a su médico
sobre cualquier síntoma que pudiera indicar un problema. Los signos y
los síntomas que hay que vigilar incluyen:
- Dolor y ardor al orinar.
- Orinar mucho.
- Sensación de tener que orinar inmediatamente.
- Orina de color rojizo o con sangre (algunos medicamentos de
quimioterapia cambiarán el color de su orina. Infórmele a su médico o
enfermera si esto ocurre).
- Fiebre.
- Escalofríos.
Tome muchos líquidos para asegurarse de que haya buen flujo de orina y
ayudar a prevenir problemas. El agua, los jugos, el café, el té, la
sopa, los refrescos, el caldo, el helado, las paletas heladas y las
gelatinas cuentan como líquidos.
Cuándo recurrir al médico
A estas alturas, usted probablemente está más familiarizado con su
cuerpo de lo que nunca antes en toda su vida. Usted se da cuenta de
cualquier cambio físico e irregularidad. No subestime cualquier síntoma
físico que pueda presentar.
Aunque algunos efectos secundarios son pasajeros y menores, hay otros
que pueden ser un signo de problemas graves. Usted no deberá ser el
juez. Avise inmediatamente a su médico si se presenta cualquiera de los
siguientes síntomas durante su tratamiento de quimioterapia:
- Fiebre de 100.5° F (38°C) o mayor.
- Sangrado o moretones sin motivo.
- Erupción o reacción alérgica, como hinchazón, picazón
severa o respiración con silbido.
- Escalofrío intenso.
- Dolor o irritación en el área donde se inyectó la
quimioterapia o se colocó el catéter.
- Un dolor extraño, incluyendo dolores de cabeza intensos.
- Respiración entrecortada.
- Diarrea o vómitos prolongados.
- Sangre en el excremento o en la orina.
¿Se verán afectadas mi función sexual y
mi fertilidad?
La quimioterapia puede afectar, pero no siempre, los órganos sexuales y
su funcionamiento. Los posibles efectos secundarios dependerán de los
medicamentos utilizados y de su edad, así como de su estado general de
salud.
Hombres
Los medicamentos de quimioterapia pueden disminuir el número de
espermatozoides, reducir su capacidad de movimiento o causar otros
cambios. Estos cambios pueden resultar en esterilidad temporal o a
largo plazo. La esterilidad afecta la capacidad de un hombre para
engendrar hijos, pero no afecta su capacidad para realizar el acto
sexual.
Debido a que puede ocurrir la esterilidad permanente, es importante
discutir este punto con su médico ANTES de empezar su quimioterapia.
Usted podría pensar en la conveniencia de almacenar sus espermatozoides
para uso futuro.
Los hombres en tratamiento de quimioterapia deberán usar métodos para
el control de la natalidad con sus parejas mientras dura el
tratamiento, debido a los efectos dañinos de los medicamentos de
quimioterapia sobre los cromosomas
de los espermatozoides. Pregúntele a su médico cuándo puede dejar de
usar dichos métodos de control para este propósito.
Mujeres
La quimioterapia puede dañar los ovarios y reducir la cantidad de hormonas que
producen. Como resultado, usted podría presentar estos efectos
secundarios:
- Sus períodos menstruales se pueden tornar irregulares o
suspenderse totalmente mientras dura el tratamiento de quimioterapia.
- Usted pudiera presentar síntomas parecidos a los de la
menopausia, tales como sofocos repentinos de calor, picazón, ardor o
sequedad de los tejidos de la vagina. Estos cambios en los tejidos
pueden hacer que el acto sexual sea incómodo, pero los síntomas por lo
general pueden ser aliviados usando un lubricante vaginal a base de
agua.
- Es posible que usted se torne más propensa a contraer
infecciones vaginales. Para ayudar a prevenir la infección,
evite el uso de lubricantes a base de aceite, tales como la vaselina,
siempre use un condón para el acto sexual, use ropa interior de algodón
y pantimedias con forro de algodón con ventilación; no use pantalones
largos o cortos ajustados. Su médico también puede
recetar una crema o supositorio vaginal para reducir las probabilidades
de infección, pero si ésta ocurre, deberá ser tratada de inmediato.
- Usted pudiera quedar estéril (incapacidad para quedar
embarazada). El hecho de que ocurra la esterilidad y por cuánto tiempo
depende de muchos factores, incluyendo el tipo de medicamento, la dosis
administrada y su edad. Es importante hablar sobre esta posibilidad
ANTES que comience el tratamiento.
Embarazo y quimioterapia
Aun cuando es posible el embarazo durante la quimioterapia, se debe
evitar porque algunos medicamentos pueden causar defectos de
nacimiento. Los médicos aconsejan a las mujeres en edad de tener hijos,
desde la adolescencia hasta el final de la menopausia, usar métodos
para el control de la natalidad durante todo el tiempo que dure su
tratamiento. Si una mujer ya está embarazada cuando se detecta el
cáncer, puede que sea posible retrasar la quimioterapia hasta después
de que nazca el bebé. Si una mujer necesita el tratamiento antes, el
médico puede sugerir empezar la quimioterapia después de la doceava
semana de embarazo, cuando el feto ha sobrepasado la etapa de mayor
riesgo. En algunos casos podría considerarse el aborto.
Si usted y su pareja están considerando un embarazo después de terminar
con la quimioterapia, hable con su médico sobre este asunto.
¿Se verá afectada mi sexualidad?
Algunas personas se sienten más cercanas que nunca a sus parejas y
aumentan el deseo de actividad sexual durante el tratamiento. Otras no
experimentan ningún cambio, o muy poco, en lo que respecta al deseo
sexual y nivel de energía. En otros casos, el interés sexual disminuye
debido a la tensión física y emocional que implica tener cáncer y
someterse a quimioterapia. Estas presiones pueden incluir:
- Preocupación acerca de los cambios en su apariencia física.
- Ansiedad por la salud, la familia o las finanzas.
- Efectos secundarios, incluidos el cansancio y los cambios
hormonales.
Las preocupaciones o temores de uno de los miembros de la pareja pueden
afectar también las relaciones sexuales. A algunas personas puede
preocuparles que las relaciones íntimas le hagan daño a la persona que
padece cáncer. Otras podrían temer un contagio del cáncer o que les
afecte los medicamentos.
Usted y su pareja pueden aclarar muchos de estos malos entendimientos
hablando con su médico, enfermera u otro consejero que pueda
proporcionarles la información y tranquilidad que usted necesita sobre
sus preocupaciones sexuales.
Usted y su pareja también deberán de tratar de compartir sus
sentimientos mutuamente. Si es difícil para ustedes hablar de sexo,
cáncer, o ambos, pueden hablar con un consejero que pueda ayudarles a
comunicarse de una manera más abierta.
Si usted se sentía a gusto y disfrutaba de sus relaciones sexuales
antes de empezar el tratamiento, existen posibilidades de que seguirá
sintiendo placer en sus relaciones sexuales durante el tiempo que dure
su tratamiento. Sin embargo, puede ser que descubra que la intimidad
toma un nuevo significado. El abrazarse, tocarse y
acariciarse puede convertirse en algo más importante que el acto sexual
en sí, mientras que el acto sexual se puede tornar menos importante.
Para más información, por favor, vea nuestro documento “La sexualidad y
el cáncer: para la mujer que tiene cáncer y su pareja” y "La sexualidad
y el cáncer: para el hombre que tiene cáncer y su pareja".
¿Qué puede ocurrir con mi memoria y
pensamiento?
Se ha demostrado en investigaciones recientes que la quimioterapia
también puede afectar las funciones del cerebro relacionadas con el
pensamiento conocidas como funcionamiento cognitivo, y que el efecto
puede durar hasta diez años después del tratamiento. Esto le ocurre a
una pequeña cantidad de pacientes y a menudo es peor cuando se
administran grandes dosis de quimioterapia. Algunas de las funciones
cerebrales afectadas son la concentración, la memoria, la comprensión y
el razonamiento. Los cambios que se encontraron en los pacientes eran
muy sutiles, pero las personas que tienen problemas sí notan la
diferencia en su pensamiento.
Los pacientes que han recibido quimioterapia y que tienen deterioro
cognitivo a menudo le llaman a esta experiencia quimio-cerebro
(“chemo-brain") o "quimio-neblina" ("chemo-fog"). Los investigadores no
conocen con certeza la razón por la cual la quimioterapia afecta al
cerebro de este modo ni exactamente qué cantidad de quimioterapia (o
qué combinaciones) causa el problema.
Actualmente los investigadores están estudiando el problema para
obtener más información para ayudar a prevenir y tratar el deterioro
cognitivo en los pacientes que reciben quimioterapia. Simplemente estar
conscientes de que pueden ocurrir problemas con el pensamiento puede
ayudar a los pacientes y sus familiares a sentir menos aislamiento y
soledad.
Si usted presentan problemas del pensamiento que interfieran con su
vida diaria existen ejercicios y programas, así como tratamientos, de
recapacitación de memoria que pueden ayudarles a retener o mejorar su
memoria y sus destrezas de solución de problemas. Además, puede
aprender estrategias que pueden ayudarle a lidiar con la pérdida del
funcionamiento cognitivo. Pregúntale a su médico si le puede recomendar
un profesional de la salud que le pueda ayudar con este asunto. Usted
puede obtener más información en nuestro documento (disponible en
inglés) Chemo Brain.
¿Qué efectos emocionales puedo esperar?
La quimioterapia puede acarrear grandes cambios a su vida. Puede
afectar su estado general de salud, amenazar su sensación de bienestar,
interrumpir su rutina diaria e imponer una carga en sus relaciones con
los demás. Es normal y comprensible que usted y sus familiares sientan
tristeza, ansiedad, enojo o depresión.
Existen maneras de lidiar con estos efectos secundarios emocionales,
así como hay maneras de sobrellevar los efectos secundarios físicos.
Usted puede obtener apoyo de varias fuentes. A continuación se
mencionan algunas de las más importantes:
Médicos y enfermeras
Si usted tiene preguntas o le preocupa algo acerca de su tratamiento
contra el cáncer, hable con los miembros del equipo médico que atiende
su caso.
Consejeros profesionales
Los consejeros pueden ayudarle a expresar, entender y lidiar con las
emociones que un tratamiento de cáncer puede causar. Dependiendo de lo
que usted quiera y necesite, usted puede hablar con un psiquiatra, un
psicólogo, una trabajadora social, un terapeuta sexual o un miembro del
clero.
Amigos y familiares
Hablar con los amigos y familiares puede ayudarle a sentirse mejor. Con
frecuencia, ellos pueden consolarle y tranquilizarle como nadie más
puede hacerlo. Sin embargo, tal vez sea usted quien tenga que dar el
primer paso para entablar comunicación. Mucha gente no entiende lo que
es el cáncer y se apartan de usted porque sienten temor de la
enfermedad que usted padece. A otros les preocupa que usted se vaya a
molestar por algún comentario impropio.
Usted puede ayudar a desvanecer estos temores hablando abiertamente de
su enfermedad, de su tratamiento, de sus necesidades y de sus
sentimientos. Puede corregir de esta manera las ideas equivocadas y
hacerle saber a la gente que no hay nada que sea "lo correcto" para
decir. Una vez que la gente sepa que puede hablar con usted
sinceramente, pueden sentirse más dispuestos a expresarse abiertamente.
Grupos de apoyo
Los grupos de apoyo están integrados por personas que están pasando por
la misma experiencia que usted. Muchas personas con cáncer se dan
cuenta de que pueden compartir sus pensamientos y sentimientos con los
miembros del grupo, mejor que con nadie más. Los grupos de apoyo pueden
también servir como una fuente importante de información práctica sobre
cómo vivir con el cáncer.
También puede encontrar apoyo en los programas "uno a uno" en los que
le ponen en contacto con una persona de su misma edad, sexo, tipo de
cáncer, etc. Usted puede hablar por teléfono con esta persona o ponerse
de acuerdo para visitarse.
Las fuentes de información sobre los programas de apoyo incluyen:
- El departamento de trabajo social de su hospital.
- Su oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer o
nuestra línea telefónica 1-800-227-2345.
Técnicas para sobrellevar la vida diaria
A continuación presentamos algunas
sugerencias para ayudarle durante su
tratamiento de quimioterapia:
- Trate de pensar en los objetivos de su tratamiento. Esto le
ayudará a mantener una actitud positiva en los días cuando las cosas se
tornen difíciles.
- Recuerde que comer bien es muy importante. Su cuerpo
necesita alimentos para reconstruir los tejidos y recobrar las fuerzas.
- Infórmese de todo lo que desea saber acerca de su
enfermedad y su tratamiento. Esto puede disminuir el miedo hacia lo
desconocido y aumentar su sensación de control.
- Lleve un diario mientras esté bajo tratamiento. Un registro
de sus actividades y pensamientos puede ayudarle a entender sus
sentimientos conforme avanza el tratamiento. Además puede ayudar a
resaltar las preguntas que necesita hacerle a su médico o enfermera.
Usted también puede usar su diario para llevar registro de los efectos
secundarios. Esto le ayudará cuando los discuta con su médico o
enfermera. También puede usar su diario para registrar las medidas que
va tomando para sobrellevar los efectos secundarios y qué tan bien le
funcionan. De esta manera usted sabrá cuáles métodos han funcionado
mejor para usted, en caso de que se repitan los mismos efectos
secundarios.
- No sea demasiado exigente consigo mismo. Puede ser que
usted no tenga la misma energía de siempre, así que trate de descansar
lo más que pueda. Deje los pequeños detalles a un lado y haga
solamente lo que sea más importante para usted.
- Pruebe nuevos pasatiempos y aprenda nuevas destrezas.
- Si su médico lo aprueba, haga ejercicio si puede. Haciendo
uso de su cuerpo puede sentirse mejor consigo mismo, y le ayuda a
liberarse de la tensión o del enojo y a aumentar su apetito.
Cómo aliviar el estrés y relajarse
Existen varias técnicas simples que pueden ayudarle a hacerle frente al
estrés y ayudarle a relajarse. Pruebe algunos de estos métodos hasta
encontrar el que funcione mejor para usted. Puede consultar a su médico
antes de emplear estas técnicas, especialmente si tiene problemas
pulmonares.
Contraer y relajar los músculos
- Acuéstese en un cuarto
tranquilo.
- Respire despacio y profundo.
- Al aspirar el aire contraiga
un músculo en particular o un grupo
de músculos; por ejemplo, apriete los dientes o endurezca los brazos o
las piernas.
- Mantenga tensos los músculos
por un par de segundos mientras
sostiene la respiración.
- Entonces exhale, aflojando
la tensión y dejando que su cuerpo se
relaje totalmente.
- Repita el proceso con otro
músculo o grupo de músculos.
Otra manera para hacer esto es llamada relajación progresiva, funciona
de abajo, desde los dedos de los pies, hacia arriba por todo el cuerpo.
Ponga en tensión, y luego relaje todos los músculos de una pierna. Haga
lo mismo con la otra pierna y así sucesivamente subiendo por todo el
cuerpo, poniendo en tensión y luego relajando cada músculo o grupo de
músculos, incluyendo los de su cuello y cara. Recuerde sostener la
respiración mientras pone en tensión los músculos y exhalar al aflojar
la tensión.
Respiración rítmica
- Tome una posición cómoda y
relaje todos sus músculos.
- Cierre los ojos o enfóquese
en un objeto distante, si es que
prefiere mantenerlos abiertos.
- Inhale y exhale lenta y
cómodamente a través de la nariz. Si lo
desea, mantenga un ritmo constante diciéndose a sí mismo: "¡Adentro,
uno dos; afuera, uno dos!"
- Siéntase relajado y flácido
cada vez que expire el aire.
- Puede continuar esta técnica
por unos cuantos segundos o hasta
por diez minutos.
Biorretroalimentación
Con una capacitación de biorretroalimentación usted puede controlar
algunas funciones de su organismo tales como la frecuencia cardiaca, la
presión arterial o la tensión muscular. Una máquina detectará y le
avisará a usted cuando su cuerpo muestre signos de tensión. Esta
máquina también le informará cuando su organismo esté relajado. Con
tiempo y práctica, usted podrá controlar las respuestas de relajación
sin depender del aviso de la máquina. Su médico o enfermera pueden
recomendarle a alguien con experiencia que pueda enseñarle a la
biorretroalimentación.
Imágenes mentales
- Cierre los ojos, respire
lentamente y siéntase relajado.
- Imagine una pelota de
energía curativa, tal vez una luz blanca
formándose en alguna parte de su cuerpo.
- Cuando usted vea la pelota
de energía, inhale lentamente y sople
hacia la bola dirigiéndola a cualquier parte del cuerpo en donde sienta
dolor, tensión o molestia, por ejemplo, náuseas. Cuando usted exhale
imagínese que el aire aleja a la pelota de su cuerpo, llevándose las
sensaciones dolorosas o molestas (asegúrese de respirar normalmente,
sin soplar).
- Siga viendo la pelota
acercándola y alejándola de usted cada vez
que inhala y exhala. Usted puede ver cómo la pelota va aumentando de
tamaño conforme se lleva más y más tensión y molestia.
Visualización
La visualización es similar a las imágenes mentales. Con la
visualización usted crea una escena interior que representa su lucha
contra el cáncer. Usted podría visualizar misiles destruyendo las
células cancerosas en su cuerpo o caballeros con armadura combatiendo
con las células.
Hipnosis
La hipnosis le pone a usted como si estuviera en trance y esto puede
ayudarle a reducir la molestia o ansiedad. Usted puede ser hipnotizado
por una persona calificada, o puede aprender a hipnotizarse a sí mismo.
Si le interesa saber más acerca de esto, solicítele a su médico o a su
enfermera que le refieran con alguien capacitado en esta técnica.
Distracción
Trate de disipar sus preocupaciones o molestias viendo televisión,
escuchando el radio, leyendo, yendo al cine o haciendo trabajos
manuales, como bordado, rompecabezas, armando modelos o pintando. Usted
se sorprenderá de ver cuán cómodamente pasa el tiempo.
¿Cómo pago mi quimioterapia?
El costo de la quimioterapia varía de acuerdo con los tipos de
medicamento que se usen, con qué frecuencia y por cuánto tiempo se
administren y si los recibe en su casa, en una clínica, consultorio o
en el hospital. La mayoría de las pólizas de seguro médico, incluyendo
la Parte B de Medicare, cubre al menos parte del costo de la mayoría de
los tipos de quimioterapia.
Para reducir los costos, las compañías privadas de seguro están
decidiendo con más frecuencia no pagar por el uso de algunos
medicamentos de quimioterapia, aunque se trate de medicinas probadas
contra el cáncer. Antes de comenzar su tratamiento, averigüe si su
compañía de seguro o Medicare pagará por su cuidado.
Para más información sobre cómo mantener el control sobre sus finanzas,
para que pueda concentrar sus energías en su tratamiento y
recuperación, vea nuestro folleto (disponible en inglés) Financial Guidance for Cancer
Survivors and Their Families: In Treatment.
Qué necesita saber sobre la cobertura de
seguro
Las compañías de seguro pueden negar el
pago de la quimioterapia por
estas razones:
- Podrían no estar al tanto de los tratamientos
nuevos.
- Podrían limitar la selección de
medicamentos que los médicos pueden usar para la quimioterapia.
- Podrían restringir el pago a los usos
aprobados primero por la Food and Drug Administration (FDA).
Si usted va a participar en un estudio clínico, averigüe si su seguro
cubrirá el costo del cuidado al paciente. En algunos casos, las
compañías aseguradoras podrían negar el pago. La cobertura puede variar
de estado a estado.
Si su aseguradora se niega a pagar por su tratamiento, no se rinda. La
mayoría de las personas reciben el pago.
Qué hacer si la reclamación no es pagada
- Infórmele a su equipo proveedor de
salud si se le negó el pago, para que puedan contactar a su compañía
aseguradora y ayudar a responder cualquier pregunta.
- Pídale al personal de la oficina de su
médico que le provea a las compañías de seguro los resultados de los
estudios científicos que muestren que cierto medicamento es eficaz
contra su tipo de cáncer.
- Pídale a los hospitales y centros de
cáncer que provean información como ésta. A menudo, estas acciones son
suficientes para que su reclamación sea pagada.
- Comuníquese con las líneas directas de
los especialistas en reembolso de las compañías farmacéuticas.
En algunos estados, Medicaid (el cual pone servicios de salud a la
disposición de personas con necesidades financieras) puede ayudar a
pagar ciertos tratamientos. Comuníquese con la oficina que se encarga
de los servicios sociales en su ciudad o condado para averiguar si
usted califica para Medicaid y si se cubren los gastos de la
quimioterapia. La aprobación de Medicaid puede tomar un largo tiempo,
por lo tanto inicie el proceso lo más pronto posible.
Usted también puede comunicarse con la oficina de servicio social de su
hospital, la cual puede indicarle otras fuentes de ayuda.
Una última alternativa puede ser demandar a la compañía de seguro para
recibir el pago por su tratamiento contra el cáncer. En muchos casos,
las cortes han decidido a favor de los pacientes y han ordenado que las
compañías paguen por el tratamiento.
Siempre hágale a su médico y enfermera cualquier pregunta que tenga
sobre su quimioterapia. La comunicación abierta y honesta entre usted,
su familia y el equipo de profesionales que atienden el cáncer es la
mejor manera de entender qué les está ocurriendo a usted, a su cuerpo y
a su cáncer.
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle.
Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener
información y apoyo sobre temas relacionados al cáncer. Llámenos al
1-800-227-2345, o visítenos en Internet en www.cancer.org.
Glosario
Éstos son algunos términos que puede escuchar del equipo de atención
médica.
Alopecia:
caída de pelo que ocurre usualmente a corto plazo y que es causada por
el uso de medicamentos de quimioterapia.
Anemia:
cantidad muy baja de glóbulos rojos. Los síntomas de la
anemia incluyen cansancio, debilidad y dificultad para respirar.
Antiemético:
medicamento para prevenir o controlar las náuseas y los vómitos.
Benigno:
término que se utiliza para describir un tumor que no es canceroso.
Cancer: un
término generalizado para más de 100 enfermedades en las cuales las
células anormales crecen sin control. También se usa para
referirse a un tumor maligno o canceroso.
Cansancio:
la sensación de sentirse agotado física, mental y emocionalmente. El
cansancio asociado con el cáncer persiste prolongadamente y puede
interferir con las actividades usuales. Este cansancio es diferente al
cansancio provocado por la vida cotidiana, que generalmente dura poco y
se alivia con el descanso.
Catéter venoso central:
tubo especial delgado y flexible colocado en una vena principal,
generalmente en el tórax, el cuello o la sección superior del brazo que
permanece allí el tiempo que sea necesario para introducir o extraer
líquidos.
Catéter:
tubo fino y flexible. Los médicos los usan para introducir
líquidos a su cuerpo o para extraer líquidos de su cuerpo.
Combinación de
quimioterapia: uso de más de un medicamento de
quimioterapia para tratar el cáncer.
Cromosomas: cuerpos
en forma de hilos que se encuentran en el núcleo, o parte central de
una célula y que contienen la información genética.
Estomatitis:
llagas en el revestimiento de la boca.
Estudios clínicos:
estudios de investigación médica llevados a cabo en pacientes que
participan voluntariamente. Cada estudio está diseñado para encontrar
la respuesta a preguntas científicas y para encontrar mejores métodos
de detectar, prevenir o tratar el cáncer o sus efectos secundarios.
Factores de crecimiento:
también conocidos como factores de estimulación de colonias, estos
factores son sustancias que estimulan la producción de células
sanguíneas en la médula ósea. Pueden ayudar al tejido que forma la
sangre a recuperarse de los efectos de la quimioterapia y de la
radioterapia.
Glóbulos blancos: las
células de la sangre que combaten infecciones.
Glóbulos rojos: células
que abastecen de oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos del
cuerpo.
Hormonas:
sustancias naturales liberadas por un órgano que pueden influir la
función de otros órganos del cuerpo y el crecimiento de algunos tipos
de cáncer.
Infusión: administración
intravenosa lenta y/o prolongada de un medicamento o líquidos.
Intraarterial:
dentro de una arteria.
Intracavitario:
dentro de un espacio o cavidad; con más frecuencia el abdomen, la
pelvis o el tórax.
Intralesional:
dentro de un tumor.
Intramuscular (IM): dentro
de un músculo.
Intratecal (IT):
dentro del líquido espinal (también llamado líquido cefalorraquídeo).
Intravenoso (IV):
por vena.
Inyección: el
uso de jeringa y aguja para introducir líquidos o medicamentos en el
cuerpo.
Maligno:
canceroso.
Medicina complementaria y
alternativa: maneras no convencionales de lidiar con la
enfermedad. Este término cubre una amplia variedad, como
hierbas/vitaminas/minerales/mente/cuerpo/espíritu, alimentación y
nutrición, contacto físico y métodos biológicos.
Médula ósea:
el tejido esponjoso en el interior de los huesos donde se producen las
células de la sangre.
Metástasis:
extensión de las células cancerosas a otras áreas del cuerpo a través
del sistema linfático o el torrente sanguíneo.
Neuropatía periférica:
condición del sistema nervioso que generalmente empieza con síntomas de
entumecimiento, hormigueo, ardor o debilidad en las manos o los pies.
Puede ser causada por ciertos medicamentos de quimioterapia.
Oralmente:
por boca.
Plaquetas:
células especiales de la sangre que obstruyen los vasos sanguíneos
dañados y ayudan a que la sangre coagule para detener el sangrado.
Quimioterapia:
el uso de medicamentos para tratar la enfermedad. A menudo, el término
se refiere a los medicamentos usados para tratar el cáncer. Con
frecuencia, le llaman quimio.
Radioterapia:
el uso de partículas de alta energía o subatómicas para tratar la
enfermedad. Existen varios tipos de radiación tales como los rayos-X,
el rayo electrón, las partículas alfa y beta, y los rayos gama.
Recuento de células
sanguíneas: el número de glóbulos rojos, glóbulos blancos
y plaquetas en una muestra de sangre. A esto también se le llama
recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés).
Remisión: la
desaparición parcial o total de los signos y síntomas de la enfermedad.
Terapia adyuvante:
el tratamiento que se usa en adición al tratamiento principal.
Usualmente se refiere a terapia hormonal, quimioterapia, radioterapia o
inmunoterapia administrada después de la cirugía para aumentar las
probabilidades de curar la enfermedad o mantenerla bajo control.
Terapia neoadyuvante: terapia
sistémica, tal como quimioterapia, terapia hormonal, o radioterapia
administrada antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor.
Tópico: aplicado
directamente en la piel.
Tumor: el
crecimiento anormal de células o tejidos. Los tumores son benignos (no
cancerosos) o malignos (cancerosos).
Última
revisión médica:
3-Dic.-2008
Última actualización completa: 3-Dic.-2008
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