¿Es posible detectar la enfermedad de Hodgkin en sus inicios?
Algunos pacientes presentan síntomas tempranos que los hacen buscar
atención médica. Lamentablemente, es posible que muchas personas que padezcan
de la enfermedad de Hodgkin no presenten ningún síntoma, y otras pudieran
manifestar signos y síntomas que parezcan deberse a otro padecimiento distinto
a dicha enfermedad. No existen pruebas específicas que puedan recomendarse para
la detección temprana de la enfermedad de Hodgkin.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Hodgkin?
La mayoría de las personas con la enfermedad de Hodgkin buscan atención
médica porque palparon una masa que no ha desaparecido o simplemente porque no
se sienten bien y solicitan le realicen un examen físico.
Signos y síntomas de la enfermedad de Hodgkin
Usted o su hijo pueden tener la enfermedad de Hodgkin y sentirse
perfectamente bien. Usted puede haber notado un ganglio linfático agrandado en
el cuello, debajo del brazo o en la ingle. Algunas veces esto desaparecerá y
luego regresará. Eventualmente, no desaparecerá y, aunque no cause dolor, se
verá mucho más y le obligará a acudir al médico. Pueden haber incluso varias
áreas de ganglios linfáticos agrandados.
Sin embargo, son pocos los casos en que esta enfermedad causa inflamación de
los ganglios. Esto se debe casi siempre a una infección, particularmente en los
niños, y el ganglio debe volver a su tamaño normal en el transcurso de un par
de meses, una vez desaparecida la infección. Otros cánceres también pueden
causar inflamación de los ganglios linfáticos. Si usted tiene algún ganglio
linfático de más de una pulgada, especialmente si no existen antecedentes de
infección reciente, lo mejor es que un médico le examine para poder tratar sin
demora cualquier enfermedad que haya sido detectada.
Si la enfermedad de Hodgkin afecta los ganglios linfáticos del tórax, la
inflamación de los mismos puede comprimir la tráquea y causar tos o
incluso dificultad para respirar. Algunos pacientes con la enfermedad de Hodgkin
experimentan fiebre, sudoración profusa durante la noche o pérdida de peso. La
fiebre puede ser intermitente durante varios días o semanas. Otros síntomas
que pueden presentarse son comezón (picazón), cansancio y disminución del
apetito. Algunas veces el único síntoma es el sentirse cansado todo el tiempo.
Existen varias condiciones, tales como ciertos tipos de cáncer, la tuberculosis
(TB) o la mononucleosis infecciosa (mono), que pueden producir síntomas
similares. Si usted o su hijo tiene alguno de estos síntomas, discútalo con su
médico de inmediato. Cuanto más rápido se haga un diagnóstico correcto, más
pronto podrá empezarse el tratamiento y más eficaz resultará el mismo.
Primero, el médico realizará una historia médica completa para identificar
los síntomas. Posteriormente, el médico realizará un examen físico completo
que proporcionará otros datos para verificar si existe una infección o si hay
algún indicio de que la enfermedad de Hodgkin u otros posibles problemas de
salud estén causando los síntomas. Durante el examen físico, el médico
prestará especial atención a los ganglios linfáticos e inspeccionará otras
áreas del cuerpo que pudieran estar afectadas. Debido a que las infecciones son
la causa más común de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en
los niños, el médico determinará si hay infección en la parte del cuerpo
cercana a los ganglios linfáticos inflamados.
La única forma de asegurarse de si usted o su hijo tiene la enfermedad de
Hodgkin es mediante una biopsia (el examen de una muestra de tejido bajo
el microscopio). Existen varios tipos de procedimientos de biopsia, sus médicos
elegirán el más adecuado dependiendo de su caso. El objetivo es obtener
suficiente tejido para estar seguros del diagnóstico. Asimismo, si usted tiene
la enfermedad de Hodgkin, el médico necesita saber con exactitud qué tipo
tiene (predominio linfocitario, esclerosis nodular, celularidad mixta o
depleción linfocitaria), ya que algunos tipos se tratan de forma diferente.
Tipos de biopsia
- Biopsia por escisión o incisión
: Este tipo de biopsia se emplea con
más frecuencia y más a menudo indica si la enfermedad de Hodgkin está
presente. El cirujano realiza una incisión a través de la piel para extirpar
el ganglio completo (biopsia por escisión) o una pequeña parte de un
tumor de gran tamaño (biopsia por incisión). Si el ganglio se
encuentra cerca de la superficie de la piel, ésta es una operación simple
que puede hacerse con anestesia local (medicamento que insensibiliza el
área), si el niño o adulto coopera con el médico. Sin embargo, si el
ganglio se encuentra dentro del tórax o el abdomen, se emplea anestesia
general (el paciente está dormido). Este método casi siempre proporciona
suficiente tejido para hacer un diagnóstico del tipo exacto de enfermedad de
Hodgkin.
Biopsia por aspiración con aguja fina: En la biopsia por aspiración con
aguja fina (FNA, por sus siglas en inglés) se utiliza una jeringa común y una
aguja fina para extraer una pequeña cantidad de líquido y fragmentos
minúsculos de tejido del tumor. La ventaja de este procedimiento es que no
requiere una escisión. La desventaja es que, por lo general, no se extirpa
suficiente tejido para hacer un diagnóstico confiable de la enfermedad de
Hodgkin. Si el médico sospecha que la inflamación de los ganglios linfáticos
se debe a una infección o a la propagación de un cáncer existente en otro
órgano (como el seno, los pulmones, el tiroides), la biopsia por aspiración
con aguja fina puede ser el primer tipo de biopsia que se haga.
Si los resultados de esta biopsia sugieren la presencia de la enfermedad de
Hodgkin, casi siempre se lleva a cabo una biopsia por escisión o incisión para
confirmar tal diagnóstico. Una vez diagnosticada dicha enfermedad mediante una
biopsia por escisión o incisión, a veces se utiliza una biopsia por
aspiración con aguja fina para comprobar si hay tumores en otras partes del
cuerpo que pudieran indicar una propagación de la enfermedad de Hodgkin o que
ésta haya regresado (metástasis o recurrencia) después del tratamiento.
Pruebas de laboratorio con muestras obtenidas mediante biopsia para
diagnosticar y clasificar la enfermedad de Hodgkin
Un patólogo (médico especialmente entrenado para reconocer los cambios en
las células y tejidos causados por el cáncer y otras enfermedades) examina
todas las muestras de la biopsia bajo el microscopio. El médico observa el
tamaño y la forma de las células y determina si algunas de éstas son células
de Reed-Sternberg típicas. En ocasiones, la primera biopsia no proporciona una
respuesta definida, por lo que se requieren otras biopsias. Por lo general, el
examen de rutina bajo el microscopio puede determinar la presencia de la
enfermedad de Hodgkin. En casos poco frecuentes, es posible que se requieran
pruebas adicionales para distinguir la enfermedad de Hodgkin del linfoma no
Hodgkin.
¿Cómo se clasifica por etapas la enfermedad de
Hodgkin?
La clasificación por etapas (estadios), el proceso que consiste en
determinar la extensión de un cáncer, es muy importante porque de este modo se
determina cuáles son los tratamientos más adecuados para cada paciente. La
clasificación por etapas también ayuda a los médicos a pronosticar las
posibilidades de recuperación del paciente y a recomendar tratamientos
específicos. La razón por la cual la clasificación por etapas resulta tan
importante es que la enfermedad de Hodgkin, por lo general, se origina en un
grupo de ganglios linfáticos y se propaga directamente a otro grupo cercano,
sin saltarse ningún área hasta muy avanzada la enfermedad. La propagación a
los órganos contiguos puede producirse ocasionalmente. En muy raros casos se
detecta la enfermedad solamente en un órgano o en un lugar que no sea los
ganglios linfáticos, tal como la piel o el hígado. El sistema actual de
clasificación por etapas se basa en estos hallazgos.
Una vez que una biopsia haya confirmado la presencia de la enfermedad de
Hodgkin en un ganglio linfático agrandado, el primer paso es efectuar una clasificación
clínica por etapas, para lo cual se usa la información de la historia
clínica del paciente y el examen físico que se discutió en la sección
titulada "¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Hodgkin?".
Estudios por imágenes que se usan para clasificar por etapas la enfermedad
de Hodgkin
Radiografía de tórax: Por lo general, la enfermedad de Hodgkin causa la
inflamación de los ganglios linfáticos del tórax, lo que se puede ver
normalmente en una radiografía regular de tórax.
Tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés): Esta prueba le
proporciona a su médico una mejor vista de los ganglios linfáticos en el
tórax y abdomen. La tomografía computarizada es un procedimiento radiográfico
que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una
sola imagen, como lo hace la radiografía convencional, la tomografía
computarizada toma muchas imágenes al tiempo que rota a su alrededor. Una
computadora combina estas imágenes en una imagen de un área de su cuerpo. La
máquina creará múltiples imágenes de la parte de su cuerpo que está siendo
estudiada.
A menudo, después de tomar el primer grupo de imágenes, usted recibirá una
inyección intravenosa (IV) de un "tinte" o agente de
radiocontraste que ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo.
Luego se toma un segundo grupo de imágenes.
Usted o su hijo necesitará una vía intravenosa a través de la cual se
inyectará el material de contraste. Algunas personas son alérgicas a este
material y presentan sarpullido o una sensación de rubor o, en ocasiones,
presentan una reacción más grave como dificultad para respirar y disminución
de la presión arterial. No olvide decirle a su médico si usted o su hijo ha
tenido alguna vez una reacción a cualquier material de contraste usado en
radiografías. Se le puede pedir que se tome de ½ a 1 litro de una solución de
material de contraste, para ayudar a delinear el intestino de forma tal que no
se pueda confundir con tumores.
Imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés):
Esta prueba se usa pocas veces en los casos de enfermedad de Hodgkin, pero, si
su médico está preocupado por su medula espinal o su cerebro, la MRI es muy
útil para estudiar estas áreas. En vez de rayos X, el procedimiento de
imágenes por resonancia magnética usa imanes potentes que liberan energía
cuando se encienden y apagan. Se puede usar la energía para crear imágenes de
los tejidos con fines diagnósticos. Una computadora traduce la energía en
imágenes detalladas de la parte del cuerpo estudiada.
La computadora puede producir imágenes transversales del cuerpo como la
tomografía computarizada (CT). Se puede inyectar un material de contraste, al
igual que en la CT, pero se usa con menos frecuencia. La máquina produce un
zumbido, y en algunos centros se proveen audífonos con música para intentar
bloquear este ruido.
Gammagrafía con galio: El galio-67 es una sustancia radiactiva que las
áreas con enfermedad de Hodgkin absorben a menudo. Esta sustancia radiactiva se
inyecta por vía intravenosa y no produce efectos secundarios, excepto la
incomodidad del pinchazo de la aguja. En unas pocas horas usted o su hijo será
colocado en una cámara gamma que registrará en la película la radiactividad
absorbida.
Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés):
Este es un nuevo tipo de gammagrafía radiactiva que eventualmente reemplazará
la gammagrafía con galio. En la PET, a usted o a su hijo se le administrará
glucosa (una forma de azúcar) que contiene un átomo radiactivo. Una cámara
especial puede detectar la radiactividad. Las células con enfermedad de Hodgkin
en el cuerpo absorben grandes cantidades del azúcar radiactivo, debido a su
alto nivel de metabolismo. La PET ha sido especialmente útil para detectar la
enfermedad de Hodgkin después del tratamiento cuando las radiografías muestran
que aún hay alguna evidencia de tumor. Generalmente, la tomografía por
emisión de positrones puede indicar si se trata de tejido cicatricial o si se
trata de la enfermedad de Hodgkin.
Linfangiograma: Esta es una manera de observar los ganglios linfáticos
en la pelvis y el abdomen mediante radiografías. El primer paso en el
procedimiento es inyectar un colorante azul debajo de la piel entre los dedos de
los pies. Los canales linfáticos absorben el colorante que se convierte en azul
y puede ser reconocido por el médico, quien a continuación inyecta una
pequeña cantidad de material de contraste. Este material pasa por los canales
linfáticos y llega a los ganglios linfáticos en la pelvis y el abdomen. El
material de contraste aparece de color blanco en las radiografías, lo que ayuda
a los médicos a detectar los ganglios linfáticos agrandados que podrían estar
afectados por la enfermedad de Hodgkin. En el pasado ésta fue una prueba
importante para clasificar por etapas la enfermedad de Hodgkin, pero actualmente
no se usa con mucha frecuencia, en cambio se usan las tomografías
computarizadas, las gammagrafías con galio y la tomografía por emisión de
positrones.
Otras pruebas
Análisis de sangre: Las células de la enfermedad de Hodgkin no aparecen
en la sangre, pero un recuento sanguíneo completo puede revelar signos de la
enfermedad de Hodgkin. La anemia ( deficiencia de glóbulos rojos) puede
ser un signo avanzado de la enfermedad de Hodgkin. Un nivel alto de glóbulos
blancos es otro signo, aunque también puede ser causado por infecciones. Las
pruebas de sangre de la función hepática pueden ser anormales si la enfermedad
de Hodgkin se encuentra en el hígado.
Biopsia y aspiración de médula ósea: Esta prueba se realiza para
determinar si la enfermedad de Hodgkin se encuentra en la médula ósea. Durante
una biopsia, se extirpa con una aguja grande un pedazo de hueso delgado y
cilíndrico. En la aspiración de médula ósea se utiliza también una aguja
para extraer pequeñas porciones de médula ósea. Por lo general las muestras
se toman de la parte posterior del hueso de la cadera. Estas pruebas se usan
para clasificar por etapas (para ver hasta dónde se ha propagado el cáncer).
En raras ocasiones el diagnóstico se puede hacer de esta forma.
Esta prueba puede ser muy útil, pero con frecuencia sólo se recomienda si
la persona con la enfermedad de Hodgkin está anémica (tiene bajos niveles de
glóbulos rojos) o presenta fiebre o sudoración nocturna, ya que éstos son
indicios de que la enfermedad de Hodgkin puede estar en la médula ósea.
Para la mayoría de los pacientes, los resultados de la clasificación
clínica por etapas son suficientes para la planificación de su tratamiento.
Sin embargo, si su médico quiere tratarle a usted o a su hijo con radioterapia,
se puede requerir una clasificación patológica por etapas. Esto incluye
un procedimiento llamado laparotomía, durante el cual el cirujano hace
una incisión en el abdomen, observa cuidadosamente los órganos internos y los
revisa para ver si contienen cáncer. El cirujano después toma pequeñas
muestras de tejidos y, por lo general, extirpa el bazo. Más tarde, el patólogo
(un médico especializado en pruebas de laboratorio) observa en el microscopio
estas muestras para ver si la enfermedad de Hodgkin está presente.
En una época, la laparotomía se realizaba con bastante frecuencia.
Recientemente, este procedimiento se ha hecho menos necesario porque los
estudios por imágenes son más confiables, y la quimioterapia, que ataca a la
enfermedad en cualquier lugar del cuerpo, se usa con más frecuencia.
Clasificación por etapas
El sistema de clasificación por etapas para la enfermedad de Hodgkin tiene
cuatro categorías, llamadas etapas I, II, III y IV, que posteriormente se
dividen en tipo "A" (no presenta síntomas) o tipo "B"
(presenta ciertos síntomas). Los síntomas que colocan a una persona en la
categoría B son la pérdida de más del 10% del peso corporal en los últimos 6
meses, o fiebre de 100° o más sin causa conocida (excepto la enfermedad de
Hodgkin) o profusa sudoración nocturna. Si la enfermedad de Hodgkin se propaga
localmente de un ganglio linfático a un órgano adyacente, se añade la letra
"E" a la etapa.
Etapa I: La enfermedad de Hodgkin se encuentra solamente en un área de
ganglios linfáticos o se ha propagado localmente al tejido adyacente (IE).
Etapa II: Cualquiera de las condiciones siguientes significa que la
enfermedad está en la etapa II:
- La enfermedad de Hodgkin se encuentra en dos o más áreas de ganglios
linfáticos del mismo lado del diafragma (el músculo debajo de los
pulmones que se mueve hacia arriba y hacia abajo para ayudarle a
respirar).
- El cáncer se propaga localmente desde el (los) ganglio(s)
linfático(s) al tejido adyacente (IIE).
Etapa III: Cualquiera de las condiciones siguientes significa que la
enfermedad está en la etapa III:
- La enfermedad de Hodgkin se encuentra en áreas de ganglios linfáticos
a ambos lados del diafragma.
- El cáncer puede haberse propagado a un área u órgano adyacente al
ganglio linfático y/o al bazo. (IIIE/IIISE).
Etapa IV: La enfermedad de Hodgkin se ha propagado a uno o más órganos
fuera del sistema linfático, tales como la médula ósea o el hígado.
Enfermedad de Hodgkin progresiva o recurrente:
- Enfermedad progresiva es el término que se utiliza cuando la
enfermedad avanza mientras se encuentra todavía bajo tratamiento.
- Enfermedad recurrente significa que la enfermedad de Hodgkin ha
regresado después de que ha sido tratada. Puede regresar en el área en
la que comenzó por primera vez o en otra parte del cuerpo. Esto puede
ocurrir poco tiempo después del tratamiento o años más tarde.
Tasas de supervivencia por etapas
Etapa Tasa relativa de supervivencia a 5 años
I 90% a 95%
II 90% a 95%
III 85% a 90%
IV alrededor del 80%
Factores pronósticos
Ciertos factores, si están presentes, tienden a empeorar la perspectiva y a
menudo hacen que el médico intensifique el tratamiento. Éstos son:
Una masa grande en el mediastino (parte media del tóra)
Edad avanzada (mayor de 50 años)
Una alta velocidad de sedimentación globular (una prueba de
sangre) Un nivel alto de glóbulos blancos o un nivel bajo de glóbulos rojos
Revised 02/19/02
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