¿Se puede
encontrar el cáncer de laringe y de hipofaringe en sus etapas tempranas?
Algunos cánceres de laringe y de hipofaringe se pueden detectar
(encontrar) temprano. Por lo general, estos cánceres causan síntomas,
lo cuales se describen en la sección "¿Cómo se diagnostica el cáncer de
laringe y de hipofaringe?" Consulte a su médico si experimenta
cualquiera de los siguientes síntomas: muchas de estos signos y
síntomas pueden ser causados por otros cánceres o por problemas
benignos (no cancerosos) menos serios. Sigue siendo importante ver a un
médico para determinar si los síntomas son causados por un cáncer o por
una lesión no cancerosa. Mientras más temprano reciba usted el
diagnóstico correcto, más temprano podrá comenzar su tratamiento y más
eficaz será éste.
Actualmente no se cuenta con algún procedimiento de detección sencillo
para el diagnóstico de estos cánceres en sus etapas iniciales. Son
difíciles de diagnosticar y requieren de procedimientos complejos.
Debido a que los cánceres no son comunes, y las pruebas requieren de
médicos especializados, ni la Sociedad Americana del Cáncer, al igual
que ningún otro grupo, recomienda las pruebas de detección para estos
cánceres.
¿Cómo se
diagnostican los cánceres
de
laringe y hipofaringe?
Signos y
síntomas
Los cánceres de laringe que se forman en las cuerdas vocales (glotis) a
menudo causan ronquera, lo que conduce a que sean encontrados en una
tapa muy temprana. Cualquier persona que presente cambios en
la voz (como ronquera) que no se alivia dentro de dos semanas debe
consultar inmediatamente a su médico. Para una evaluación completa, es
posible que estas personas sean referidas a un especialista de oído,
nariz y garganta. A estos médicos también se les conoce como
otorrinolaringólogos o cirujanos de cabeza y cuello.
Se necesitará realizar un examen completo de cabeza y cuello que
incluya una visualización de las cuerdas vocales y la laringe. Esta
evaluación se puede hacer con espejos, aunque una herramienta especial
(el laringoscopio) se utiliza con más frecuencia por un médico
especializado.
Los cánceres que se inician en el área de la laringe por encima de las
cuerdas vocales (supraglotis), por debajo de las cuerdas vocales
(subglotis) o en la hipofaringe usualmente no causan ronquera o
cualquier otro síntoma obvio, y se suelen descubrir en etapas más
tardías.
Los síntomas de estos cánceres pueden incluir:
- Irritación en la garganta que no se alivia.
- Tos constante.
- Dolor al tragar.
- Dificultad para tragar.
- Dolor de oído que no se alivia.
- Dificultad para respirar.
- Pérdida de peso.
- Ronquera de más de dos semanas de duración.
- Una masa o protuberancia en el cuello.
Sólo se produce ronquera cuando estos cánceres alcanzan una etapa más
avanzada o se han propagado a las cuerdas vocales. A veces, estos
cánceres no se descubren hasta que se han propagado hasta los ganglios
linfáticos y el paciente observa una masa que crece en su cuello.
Exámenes y
procedimientos para evaluar la sospecha de cáncer de laringe o
de hipofaringe
Si usted tiene signos o síntomas que pudieran sugerir la existencia de
un cáncer de laringe o hipofaringe, su médico le
recomendará uno o más de los siguientes estudios o procedimientos:
Historial médico completo y examen físico
El primer paso en cualquier evaluación médica es que su médico reúna
información acerca de los síntomas, los factores de riesgo y los
antecedentes familiares de condiciones médicas. Un examen físico
minucioso ayudará a descubrir cualquier signo posible de cáncer u otra
enfermedad. Particularmente, su médico estará atento de cualquier signo
que indique la propagación de cáncer, como agrandamiento de los
ganglios linfáticos en su cuello.
Análisis de sangre
Los análisis de sangre no ayudan a diagnosticar el cáncer de laringe o
de hipofaringe. Aun así, se puede extraer sangre para evaluar
la función del hígado y de los riñones, así como para saber si existen
enfermedades sanguíneas con el fin de ayudar a evaluar la condición de
salud general del paciente.
Consulta con un especialista
Si su médico sospecha la presencia de un cáncer de laringe o de
hipofaringe, usted será referido a un otorrinolaringólogo (un
especialista en enfermedades de oído, nariz y garganta).
Examen completo de la cabeza y el cuello
Cualquier persona a quien se le sospeche que tiene cáncer de laringe o
hipofaringe necesita hacerse un examen físico completo con atención
especial al área de la cabeza y el cuello. Para poder examinar la
laringe y la hipofaringe, se necesitan espejos especiales o un
laringoscopio de fibra óptica. Un laringoscopio fiberóptico es un tubo
flexible, iluminado que se puede insertar por la boca o la nariz para
examinar estas áreas. Cuando el laringoscopio fiberóptico se usa para
observar la laringe se le llama laringoscopio directo. Se le llama
laringoscopio indirecto cuando se usan espejos. Ambos procedimientos se
pueden hacer en el consultorio médico para ayudar a encontrar la causa
de síntomas, tal como ronquera o dolor de garganta.
Como los pacientes con cánceres de laringe o de hipofaringe tienen
riesgo mayor de padecer otros cánceres en la región de la cabeza y el
cuello, se revisan cuidadosamente la nasofaringe (área
ubicada detrás
de la nariz), la boca, la lengua y el cuello para detectar cualquier
evidencia de cáncer.
Panendoscopio
La panendoscopia es un procedimiento que combina la laringoscopia,
esofagoscopia y (a veces) la broncoscopia. Esto permite al
médico examinar completamente toda el área que contiene la laringe y la
hipofaringe, incluyendo el esófago y la tráquea. Por lo general, este
procedimiento se hace en un quirófano (sala de operaciones) de una
clínica ambulatoria. Al paciente se le administra anestesia general
para que esté dormido al momento de realizar el procedimiento. Al
paciente se le examina para saber si hay tumores en la laringe y la
hipofaringe, así como en otras partes de la boca, la nariz y la
garganta. Si se encuentra un tumor grande o un tumor que es probable
que se propague, es posible que el médico también necesite observar el
esófago o la tráquea.
El médico observará estas áreas a través del endoscopio para saber si
hay algún tumor, determinar qué grande es, y saber cuán lejos se
propagó a las áreas circundantes. Es posible que se extirpe una pequeña
porción de tejido proveniente del tumor u otra área anormal para
examinarla con un microscopio con el fin de saber si hay cáncer. A esto
se le llama una biopsia, y se puede llevar a cabo con un instrumento
especial operado a través del endoscopio. Con más frecuencia, las
biopsias de la laringe y de la hipofaringe se llevan a cabo en el
quirófano con anestesia general.
Estudios por
imágenes
Una vez que un tumor se detecte mediante el examen, los estudios por
imágenes pueden resultar útiles en determinar cuánto se ha propagado.
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada es un estudio radiológico que produce
imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En lugar de tomar una
sola imagen, como se hace en una radiografía convencional, una
tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras rota a su
alrededor. La computadora luego combina estas fotografías en una imagen
que representa una sección de su cuerpo. La máquina toma fotos de
múltiples secciones de la parte de su cuerpo que está bajo estudio.
Este estudio puede ayudar a su médico a determinar el tamaño del tumor,
si se está extendiendo a los tejidos cercanos o si se ha propagado a
los ganglios linfáticos del cuello.
Dependiente de las áreas que se van a observar, se le podrá solicitar
que beba aproximadamente entre una y dos pintas de un “contraste oral”
antes de tomar cualquier imagen. Esto ayuda a delinear el intestino
para que no se vayan a pasar por alto los tumores.
También es posible que le apliquen una línea intravenosa mediante la
cual se le inyecte una clase diferente de tinte de contraste (contraste
IV). Esto ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo. Algunas
personas son alérgicas al tinte y presentan ronchas, una sensación de
rubor o, raras veces, unas reacciones más serias tales como dificultad
respiratoria y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si
usted alguna vez ha presentado una reacción a cualquier medio de
contraste que sea utilizado en las radiografías.
Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías
regulares y usted tendrá que acostarse y permanecer inmóvil en una mesa
mientras se realizan. Sin embargo, las máquinas más recientes sólo
toman algunos minutos, por lo que el tiempo de su estudio puede ser
agradablemente corto.
Imágenes por resonancia magnética
Las imágenes por resonancia magnética (MRI) utilizan ondas de radio e
imanes muy potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de
radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de
tejido y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón en
una imagen muy detallada de las partes de su cuerpo. Esto no sólo
produce imágenes transversales de su cuerpo al igual que la tomografía
computarizada, sino que también produce secciones que son paralelas con
el largo de su cuerpo.
Al igual que en la tomografía computarizada, se puede inyectar un
material de contraste. Éste no es el mismo contrate que se usa para las
CT, por lo que ser alérgico a un contraste no significa que usted es
alérgico al otro tipo. Las imágenes por resonancia magnética son
particularmente útiles para proveer imágenes del cerebro y la médula
espinal. Algunas veces, son más útiles que las CT para otras partes del
cuerpo también.
Las imágenes por resonancia magnética toman más tiempo que las
tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Además, a usted lo
colocan dentro de un tubo angosto que lo restringe y que puede ser
molesto para las personas que sienten angustia al estar en lugares
cerrados (claustrofobia). Los equipos más recientes son más "abiertos"
y pueden aliviar esta ansiedad en caso de ser necesario. La máquina
emite un ruido martillante y algunos lugares proveen audífonos con
música para bloquear el ruido.
Ingesta de bario
Consiste de una serie de rayos X tomada mientras el paciente traga un
líquido que contiene bario y que puede ser observado en las
radiografías conforme aplica una capa a la garganta. Resulta útil para
ver cómo su garganta luce conforme usted traga. Además, muestra cómo
luce su hipofaringe y cómo funciona.
Radiografía de tórax
Se puede hacer una radiografía del tórax para determinar si hay cáncer
en los pulmones. Debido a que el hábito de fumar causa cáncer de
pulmón, así como cánceres de laringe e hipofaringe, las personas con
estos últimos dos cánceres tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón.
Además, los cánceres de laringe e hipofaringe se pueden propagar a los
pulmones. Si se observa cualquier mancha sospechosa en la radiografía
de tórax, se podrá requerir una tomografía computarizada de éste.
Tomografía por emisión de positrones
En una tomografía por emisión de positrones (PET), se inyecta glucosa
(azúcar) radioactiva a través de la vena del paciente para determinar
si hay células cancerosas. Debido a que los cánceres utilizan glucosa
(azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radioactividad
tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura
(escáner) puede detectar los depósitos radioactivos. Este estudio puede
ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. Además,
puede ayudar a determinar si el tumor es benigno o maligno. Su médico
puede usar este estudio para ver si el cáncer se ha propagado a los
ganglios linfáticos o a otra parte. La PET puede ser utilizada en vez
de varios estudios diferentes de rayos X ya que ésta puede examinar
todo el cuerpo. Algunas máquinas combinan una CT con una PET para
localizar aún mejor el tumor.
Para más información sobre estas pruebas, remítase a nuestro documento
"Estudios de imágenes (radiológicos)".
Tipos de
biopsias utilizadas para el diagnóstico del cáncer de
laringe y de hipofaringe
Una biopsia es un procedimiento para extraer una muestra de tejido para
examinarla con un microscopio. Es la única manera de confirmar el
diagnóstico de cáncer.
Biopsia endoscópica
La laringe y la hipofaringe se encuentran ubicadas en la profundidad
del cuello, por lo que las biopsias de estas áreas no se realizan en el
consultorio del médico sino en el quirófano, con el paciente bajo
anestesia general (dormido). El cirujano manipula instrumentos
especiales a través del endoscopio para extraer pequeñas muestras de
tejido.
Biopsia por aspiración con aguja fina
Para realizar una biopsia por aspiración con aguja fina (FNA), se
introduce una aguja delgada en la masa (o tumor) para extraer células
para una biopsia. Estas células se observan con un
microscopio para ver si la inflamación se debe a algo benigno (como una
infección) o si se trata de cáncer. A menudo, se hace esto para
encontrar la causa de un ganglio linfático agrandado. La FNA no se usa
para realizar una biopsia de laringe o hipofaringe.
Si la biopsia por aspiración con aguja fina encuentra un cáncer, el
patólogo (un médico especializado en el diagnóstico de enfermedades
mediante el análisis de tejidos con un microscopio) con frecuencia
puede decir de qué tipo de cáncer se trata al examinar la muestra de
tejido. Si el tipo de cáncer es compatible con los cánceres que
comienzan en la laringe o en la hipofaringe, estas áreas se examinan
también.
La biopsia por aspiración con aguja fina puede ser útil también en
otras situaciones. Si un paciente de cáncer de laringe o de hipofaringe
tiene una masa en el cuello que puede ser palpada, este tipo de biopsia
puede ayudar a determinar si la masa se debe a la propagación del
cáncer. Finalmente, la biopsia por aspiración con aguja fina puede ser
utilizada en pacientes cuyo cáncer laríngeo o hipofaríngeo ha sido
tratado con cirugía o radioterapia para establecer si una nueva masa
cervical en el área tratada es tejido cicatricial o un cáncer que ha
regresado (recurrido).
Si se usa una FNA para examinar un ganglio linfático y los resultados
son benignos, esto sólo significa que el cáncer no se encontró en este
ganglio linfático. El cáncer aún puede estar presente en otros lugares.
Si presentan síntomas que sugieren cáncer de laringe o de hipofaringe,
necesitará otros procedimientos para encontrar la causa de los
síntomas.
¿Cómo se
clasifican por etapas los
cánceres de laringe y de hipofaringe?
La clasificación por
etapas (estadios) es el proceso de determinar cuanto se ha
propagado un cáncer. La extensión de la propagación del cáncer de la
laringe o la hipofaringe es el factor más importante para seleccionar
las opciones de tratamiento y calcular el avance de la enfermedad, así
como el pronóstico de recuperación y supervivencia del paciente. Un
sistema de clasificación por etapas es un método que utilizan los
miembros del equipo que atiende su cáncer para resumir el grado de
propagación de un cáncer.
Si usted tiene un cáncer de la laringe o la hipofaringe, solicite al
equipo de profesionales médicos que le está atendiendo que le explique
en una forma comprensible la clasificación por etapas de su cáncer. El
conocer todo lo que pueda acerca de la clasificación por etapas le
permite participar de manera más activa en la toma de decisiones
basadas en la información con respecto a su tratamiento.
Sistema
TNM de la American
Joint Committee on Cancer (AJCC)
El sistema que más comúnmente se usa para describir las etapas del
cáncer es el sistema
TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC).
- La T
significa tumor
(su tamaño y
hasta dónde se ha extendido dentro de la laringe y la hipofaringe, así
como a órganos cercanos).
- La N
representa la
propagación a los ganglios linfáticos (nódulos) adyacentes
en el cuello (ganglios linfáticos son agrupaciones de células del
sistema inmunitario del tamaño de un fríjol que ayudan a combatir
infecciones y cáncer).
- La M
se refiere a la metástasis
(propagación a órganos distantes).
Con el sistema TNM de
clasificación por etapas se combina la información sobre el tumor, los
ganglios linfáticos y la metástasis para asignar una etapa. Este
proceso se conoce como agrupación por etapas. La etapa se describe en
números romanos del I al IV. Los pacientes cuyos cánceres tienen una
etapa más baja tienen un mejor pronóstico de curación o de
supervivencia prolongada.
La etapa T del cáncer de laringe y de hipofaringe depende de qué tan
lejos se ha extendido a los tejidos circundantes desde su lugar de
origen. La extensión se puede evaluar con exámenes indirectos
utilizando espejos, con endoscopia directa mediante fibroscopios y, si
su médico lo puede alcanzar, palpando la textura del área.
La etapa T del cáncer de laringe también depende del movimiento de las
cuerdas vocales. El médico observará las cuerdas vocales con un
endoscopio o espejos especiales mientras el paciente hace ciertos
sonidos. Si las cuerdas vocales se mueven normalmente, el cáncer
probablemente no ha afectado los tejidos más profundos. La fijación
(carencia de movimiento) de las cuerdas vocales sugiere que están
afectadas por el cáncer. Se pueden utilizar los estudios por imágenes,
como la tomografía computarizada o las imágenes de resonancia
magnética, para obtener información más detallada.
La clasificación T del cáncer de laringe y de hipofaringe describe con
precisión la extensión del cáncer en relación con las áreas específicas
de la laringe, la hipofaringe y las estructuras circundantes. Los
números mayores de la etapa T indican más propagación en la laringe o
la hipofaringe y hacia otras áreas cercanas en el cuello.
Las características utilizadas para asignar la etapa T del cáncer de
laringe varían de acuerdo con el área de la laringe afectada: la
supraglotis, la glotis o la subglotis. La clasificación T para el
cáncer de hipofaringe es distinta a la de la clasificación T del cáncer
de laringe.
Puede ser aconsejable que hable con su médico sobre la etapa de su
cáncer: es importante que el médico le ilustre mediante el uso de un
diagrama de la laringe.
Etapas T comunes a todos los cánceres de
la laringe y la hipofaringe
TX: no hay
suficiente información para clasificar por etapa el tumor.
T0: no se
puede encontrar el tumor.
Tis:
carcinoma in situ. Las células cancerosas sólo están creciendo en
la capa más superficial (el epitelio) sin que haya cáncer creciendo
hacia el tejido conectivo subyacente de la laringe o la hipofaringe.
(Muy pocos cánceres de laringe o de hipofaringe se descubren en esta
etapa temprana).
Etapas T del cáncer supraglótico
Para el cáncer supraglótico, la etapa T se basa en cuántas diferentes
partes de la laringe están afectadas y cuánto se ha extendido el tumor
fuera de la laringe. Los cinco subsitios de la parte supraglótica de la
laringe son:
- Las cuerdas vocales falsas
(o bandas
ventriculares).
- La aritenoides.
- La epiglotis suprahioidea.
- La epiglotis infrahioidea.
- Los pliegues
ariteno-epiglóticos.
También se considera si las cuerdas vocales se mueven normalmente.
Cuando las cuerdas vocales no se mueven normalmente, esto a menudo
significa que el cáncer está creciendo hacia ellas. Ésta es una etapa T
más avanzada.
T1: las
cuerdas vocales se mueven de forma normal y el tumor crece
solamente en un subsitio de la supraglotis.
T2: el tumor
está creciendo hacia al menos dos subsitios de la
supraglotis; las cuerdas vocales aún se mueven de forma normal.
T3:
cualquiera de lo siguiente está presente:
1) El tumor
está creciendo en la laringe solamente y causó que las cuerdas
vocales dejaran de moverse.
O
2) El tumor
está creciendo hacia el área post-cricoidea, el espacio
paraglótico o los tejidos pre-epiglóticos (en frente de la epiglotis).
O
3) Tanto #1
como #2 son ciertos.
T4a: el
tumor está creciendo a través del cartílago tiroideo (un tejido
firme que separa la glándula tiroides de la parte frontal de la
laringe) y/o está creciendo hacia los tejidos más allá de la laringe
(tal como la tráquea, el esófago, los músculos de la lengua, o los
músculos del cuello).
T4b: el
tumor está creciendo hacia el tejido frente a la columna
vertebral en el cuello (el espacio previo a las vértebras), crece
alrededor de la arteria carótida, o bien, crece hacia abajo frente a la
cavidad del pecho. Los tumores T4b no se pueden remover completamente
mediante cirugía.
Etapas T del cáncer glótico
T1: el tumor
está creciendo solamente en la(s) cuerda(s) vocal(es); y
ésta(s) se mueve(n) con normalidad.
T1a: el tumor está
creciendo solamente en una cuerda vocal.
T1b: el
tumor está en ambas cuerdas vocales.
T2: el tumor
está creciendo hacia la supraglotis y/o a la subglotis,
y/o las cuerdas vocales se mueven sólo un poco.
T3: el tumor
está creciendo solamente en la laringe, y las cuerdas
vocales no se mueven y/o el tumor está creciendo hacia el espacio
paraglótico, y/o el tumor ha comenzado a crecer hacia el cartílago
tiroideo (tejido firme que separa la glándula tiroides de la parte
frontal de la laringe).
T4a: el
tumor creció a través el cartílago tiroideo y/o está creciendo
hacia los tejidos más allá de la laringe (tal como la tráquea, el
esófago, los músculos de la lengua, o los músculos del cuello).
T4b: el
tumor está creciendo hacia el tejido frente a la columna
vertebral en el cuello (el espacio previo a las vértebras), crece
alrededor de la arteria carótida, o bien, crece hacia abajo frente a la
cavidad del pecho. Los tumores T4b no se pueden remover completamente
mediante cirugía.
Etapas T del cáncer subglótico
T1: el tumor
está creciendo solamente en la subglotis.
T2: el tumor
creció desde la subglotis hasta las cuerdas vocales con
movimiento normal o reducido.
T3: el tumor
está creciendo solamente en la laringe y las cuerdas
vocales no se mueven.
T4a: el
tumor está creciendo a través del cartílago cricoide o tiroideo
y/o está creciendo hacia los tejidos más allá de la laringe (tal como
la tráquea, el esófago, los músculos de la lengua, o los músculos del
cuello).
T4b: el
tumor está creciendo hacia el tejido frente a la columna
vertebral en el cuello (el espacio previo a las vértebras), crece
alrededor de la arteria carótida, o bien, crece hacia abajo frente a la
cavidad del pecho. Los tumores T4b no se pueden remover completamente
mediante cirugía.
Etapas T del cáncer hipofaríngeo
La propagación del cáncer dentro de la hipofaringe se describe de
acuerdo con el tamaño del tumor y el número de áreas (subsitios) de la
hipofaringe afectadas por el cáncer. Los tres subsitios de la
hipofaringe son:
- La unión faringoesofágica.
- El seno
piriforme.
- La pared posterior de la
faringe.
T1: el tumor
está creciendo solamente en un subsitio de la hipofaringe
y es menor de 2 centímetros (alrededor de 3/4 de pulgada) de diámetro.
T2:
cualquiera de lo siguiente está presente:
El tumor está creciendo en dos o más subsitios de la hipofaringe.
O
El tumor está creciendo en un subsitio más en un área cercana.
O
El tumor mide de 2 a 4 cm con movimiento normal de las cuerdas vocales.
T3:
cualquiera de lo siguiente está presente:
El tumor mide más de 4 cm (alrededor de 1 ½ pulgadas) de ancho.
O
El tumor está afectando el movimiento de las cuerdas vocales.
T4a: el
tumor está creciendo hacia el cartílago cricoide o tiroideo, el
hueso hioides, la glándula tiroidea, el esófago o la banda de músculos
frente a la laringe
T4b: el
tumor está creciendo hacia el espacio frente a la columna
vertebral en el cuello, crece alrededor de la arteria carótida, o bien,
crece hacia abajo frente a la cavidad del pecho. Los tumores T4b no se
pueden remover completamente mediante cirugía.
Etapas N (ganglios linfáticos
regionales) de cánceres de laringe y de
hipofaringe
La clasificación N es la misma tanto para los cánceres de laringe como
para los de hipofaringe. Las etapas son las siguientes:
NX: no es
posible evaluar los ganglios linfáticos (la información no
está disponible).
N0: no
existe evidencia de que haya propagación a los ganglios
linfáticos.
N1: el
cáncer se propagó a un solo ganglio linfático del mismo lado del
cuello donde se encuentra el tumor. El ganglio linfático no mide más de
3 cm (alrededor de 1 ¼ de pulgada) de ancho.
N2
N2a: el cáncer se propagó
a un solo ganglio linfático del mismo lado
del cuello donde se encuentra el tumor. El ganglio linfático mide entre
3 cm y 6 cm de ancho.
N2b: el cáncer se propagó a dos o más ganglios linfáticos del mismo
lado del cuello donde se encuentra el tumor. Ninguno de estos ganglios
linfáticos mide más de 6 cm de ancho.
N2c: el cáncer se propagó a ganglios linfáticos de ambos lados del
cuello o en el lado opuesto al origen del tumor. Ninguno de estos
ganglios linfáticos mide más de 6 cm de ancho.
N3: el
cáncer se propagó a por lo menos un ganglio linfático que mide
más de 6 cm.
Etapas M (metástasis a distancia) de los
cánceres de laringe y de
hipofaringe
La clasificación M es la misma para todos los cánceres de la cabeza y
el cuello, incluyendo los de laringe y de hipofaringe. Las etapas son
las siguientes:
MX: la
información no está disponible. No es posible indicar si el
cáncer se propagó a lugares distantes.
M0: el
cáncer no se ha propagado a lugares distantes.
M1: el
cáncer se ha propagado a lugares distantes.
Agrupación
de las etapas
Una vez se han asignado las etapas T, N y M, esta información se
combina para asignarle una etapa general al cáncer. Este proceso se
conoce como agrupación por etapas. Las reglas de agrupación de las
etapas son las mismas para todos los cánceres de hipofaringe y de
regiones supraglótica, glótica y subglótica de la laringe.
| Etapa
0: |
Tis, N0, M0 |
| Etapa
I: |
T1, N0, M0 |
| Etapa
II: |
T2, N0, M0 |
| Etapa
III: |
T1, 2 ó 3, N1, M0 o
T3, N0, M0 |
| Etapa
IVA: |
T1, 2 ó 3, N2, M0, o
T4a, N0, 1 ó 2, M0 |
| Etapa
IVB: |
T4b, Cualquiera N, M0, o
Cualquier T, N3, M0 |
| Etapa
IVC: |
Cualquier T, Cualquier
N, M1 |
Tasas de supervivencia según la etapa
A continuación se listan las tasas de supervivencia relativas a cinco
años para los cánceres de cada uno de los sitios. Estos datos provienen
del Centro Nacional de Datos sobre el Cáncer, publicado en el manual de
clasificación de etapas de la AJCC (vea la sección “Referencia”). La
tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje de
pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de
cáncer. Recuerde que muchos de estos pacientes viven mucho más de cinco
años después del diagnóstico, y los índices a cinco años se utilizan
para crear una norma para la discusión del pronóstico. Las tasas de
supervivencia relativas a cinco años asumen que algunas personas
morirán de otras causas y compara la supervivencia observada con la
esperada para las personas sin cáncer. Ésta es una manera más precisa
de describir el pronóstico para las pacientes con un tipo y etapa
particular de cáncer. Por supuesto, los índices de supervivencia a
cinco años se basan en pacientes diagnosticados y tratados inicialmente
hace más de cinco años. Los pacientes diagnosticados recientemente con
muchos tipos de cáncer pueden presentar un pronóstico más favorable
debido a los avances en el tratamiento.
Desafortunadamente, un estudio reciente encontró que la supervivencia
promedio de los pacientes de cáncer de laringe no ha mejorado durante
los últimas décadas (desde 1974 al 1997) y el pronóstico para el cáncer
de hipofaringe reflejó una ligera mejoría. No obstante, ha habido
cierto progreso muy reciente en el tratamiento de estos cánceres, y
existe la esperanza de que el pronóstico sea mejor para estos pacientes
diagnosticados en los pasados años.
Supraglotis
| Etapa |
Supervivencia
relativa a
5 años |
| I |
83% |
| II |
70% |
| III |
57% |
| IV |
43% |
Glotis
| Etapa
|
Supervivencia
relativa
a 5 años |
| I |
65% |
| II |
62% |
| III |
55% |
| IV |
37% |
Subglotis
(las siguientes cifras son menos precisas debido a un número
menor de pacientes).
| Etapa |
Supervivencia
relativa
a 5 años |
| I |
54% |
| II |
68% |
| III |
53% |
| IV |
36% |
Hipofaringe
| Etapa |
Supervivencia
relativa
a 5 años |
| I |
41% |
| II |
36% |
| III |
36% |
| IV |
20% |
Si usted tiene alguna pregunta acerca de la etapa de su cáncer o cómo
ésta afectará su tratamiento, no dude en preguntarle a su médico.
Última
revisión / cambio realizado:
29-Mayo-2009
Última actualización completa: 29-Mayo-2009
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