¿Se puede
detectar el cáncer de ovario en sus primeras etapas?
Alrededor
de 20% de los casos de cáncer de ovario se detectan en una etapa
temprana. Cuando esta enfermedad se encuentra temprano en una etapa
localizada, aproximadamente 94% de las pacientes viven más de cinco
años después del diagnóstico. Se están realizando estudios
abarcadores para conocer las mejores maneras de encontrar el cáncer de
ovario en sus etapas más tempranas.
Vías para detectar tempranamente el
cáncer de ovario
Exámenes de rutina para la salud de las
mujeres
Durante un examen pélvico, el profesional de la salud palpa los ovarios
y el útero para examinar su tamaño, forma y consistencia. Aunque un
examen pélvico se recomienda porque mediante él se pueden encontrar en
una etapa temprana algunos tipos de cáncer del aparato reproductor,
hasta para el examinador más hábil es difícil o incluso imposible
palpar la mayoría de los tumores ováricos en sus etapas iniciales. Sin
embargo, los exámenes pélvicos pueden ayudar a identificar otros tipos
de cánceres o condiciones ginecológicas. Las mujeres deben consultar
con sus médicos sobre la necesidad de estos exámenes.
La prueba del Papanicolaou es eficaz para detectar temprano el cáncer
del cuello uterino, pero no es una prueba para encontrar el cáncer de
ovario. En raras ocasiones se detectan cánceres de ovario mediante las
pruebas de Papanicolaou, pero usualmente estos casos ya están
avanzados.
Obtenga atención médica si presenta
síntomas
El cáncer de ovario en etapas iniciales tiende a causar síntomas que
con más frecuencia son ocasionados por otras razones. Estos síntomas
incluyen hinchazón del abdomen (debido a una masa o acumulación de
líquido), presión en la pelvis o dolor abdominal, dificultad para
ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer, y/o síntomas
urinarios (urgencia o frecuencia). La mayoría de estos síntomas también
se pueden deber a otras condiciones menos graves, pero cuando los
síntomas son causados por un cáncer ovárico tienden a ser más graves y
representan un cambio de cómo una mujer usualmente se siente.
Para cuando el cáncer de ovario se considera una posible causa de estos
síntomas, probablemente ya se haya propagado más allá de los ovarios.
También, algunos tipos de cáncer de ovario pueden propagarse
rápidamente a la superficie de órganos cercanos. De cualquier forma, si
los síntomas se atienden sin demora, las probabilidades de que la
enfermedad se diagnostique en sus etapas iniciales y de que se trate
con éxito podrían ser mayores. Si tiene síntomas similares a los del
cáncer de ovario casi todos los días por más de varias semanas, y éstos
no se deben a otras condiciones más comunes, informe de inmediato al
profesional de la salud que la atiende, preferiblemente a un
ginecólogo.
Pruebas de detección de cáncer de ovario
Las pruebas y exámenes de detección tienen el propósito de encontrar
una enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún
síntoma. Quizás el mejor ejemplo de esto sea el mamograma, el cual a
menudo puede detectar el cáncer del seno en su etapa más inicial,
incluso antes de que médico pueda palpar el tumor. Ha habido mucha
investigación sobre el desarrollo de pruebas de detección para el
cáncer de ovario, pero hasta el momento los estudios no han arrojado
mucho éxito. Existen dos pruebas que se usan con más frecuencia para
detectar el cáncer de ovario. Estas pruebas, la ecografía transvaginal
y el CA-125, a menudo son ofrecidas a mujeres que están en alto riesgo
de cáncer ovárico epitelial, tal como aquellas con un antecedente
familiar muy contundente.
La ecografía transvaginal es un examen de ultrasonido que coloca un
pequeño instrumento en la vagina. Este examen puede ayudar a encontrar
masas en el ovario, pero no puede indican con precisión cuáles masas
son cánceres y cuáles no.
La CA-125 es una proteína que aumenta en la sangre de muchas mujeres
que tienen cáncer de ovario. El problema con esta prueba consiste en
que otras condiciones que no son cáncer también pueden elevar los
niveles de CA-125. Además, alguien con cáncer de ovario aún puede tener
un nivel normal de CA-125. Cuando un nivel de CA-125 es anormal, muchos
médicos repetirán la prueba (para confirmar el resultado). El médico
también puede considerar una prueba de ecografía transvaginal.
En estudios de mujeres que tienen un riesgo promedio de cáncer de
ovario, estas pruebas no afectaron en lo más mínimo la cantidad de
muertes producidas por el cáncer de ovario. Por esto, la ecografía
transvaginal y el análisis de sangre de CA-125 no se recomiendan como
pruebas de detección de cáncer de ovario en mujeres que carecen de
fuertes factores de riesgo conocidos. Aun cuando estas pruebas son
utilizadas en mujeres de alto riesgo, se desconoce cuán útiles son
estas pruebas. Se está realizando investigación adicional
para mejorar las pruebas de detección del cáncer de ovario. Se espera
que después de realizar mejoras, estas pruebas puedan ser lo
suficientemente eficaces como para reducir la tasa de mortalidad por
cáncer de ovario.
No existe ninguna prueba que se recomiende para detectar tumores de
células germinales o tumores estromales. Algunos tipos de cáncer de
células germinales introducen a la sangre ciertos marcadores de
proteínas, como la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG) y
alfafetoproteína (AFP). Después de tratar a estos tumores con cirugía y
quimioterapia, los análisis de sangre para detectar estos marcadores
pueden usarse para ver si el tratamiento está funcionando y para
determinar si el cáncer podría estar regresando.
Los investigadores continúan buscando nuevas pruebas para ayudar a
diagnosticar temprano el cáncer de ovario.
¿Cómo se
diagnostica el cáncer de ovario?
Síntomas y signos del cáncer de ovario
El cáncer de ovario puede causar diferentes signos y síntomas. Las
mujeres tienen más probabilidad de presentar síntomas si la enfermedad
se ha propagado más allá de los ovarios. Sin embargo, incluso el cáncer
de ovario en etapa temprana puede causar síntomas. Los síntomas más
comunes incluyen:
- Inflamación abdominal.
- Dolor en la pelvis o en el abdomen.
- Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de
llenura al comer.
- Síntomas urinarios, tales como urgencia (sensación
constante de tener que orinar) o frecuencia (tener que orinar a menudo).
Estos síntomas también pueden ser causados por enfermedades benignas
(no cancerosas) y por cáncer de otros órganos. Cuando son causados por
el cáncer de ovario, estos síntomas tienden a ser persistentes y a
representar un cambio de lo que es normal. Por ejemplo, lo
síntomas pueden ser más graves o presentarse con más frecuencia. Si una
mujer presenta estos síntomas casi todos los días por más de varias
semanas, deben consultar a su médico, preferiblemente a un ginecólogo.
Otros síntomas del cáncer de ovario pueden incluir:
- Cansancio.
- Problemas estomacales.
- Dolor de espaldas.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Estreñimiento.
- Cambios en la menstruación.
Sin embargo, es más probable que estos síntomas sea causados por otras
condiciones, y se presentan casi con la misma frecuencia en las mujeres
que no tienen cáncer de ovario
Si hubiera alguna razón para sospechar que usted podría tener cáncer de
ovario, su médico utilizará uno o más procedimientos para estar
absolutamente seguro de que se trata de esa enfermedad y para
determinar la etapa del cáncer.
Consulta con un especialista
Si su examen pélvico u otras pruebas indican que usted pudiera
tener cáncer de ovario, necesitará consultar a un médico o cirujano que
se especialice en tratar a las mujeres que padecen este tipo de cáncer.
Un ginecólogo oncólogo es un obstetra/ginecólogo especialmente
capacitado en tratar cánceres del sistema reproductor femenino. El
tratamiento mediante un ginecólogo oncólogo ha demostrado ayudar a las
pacientes con cáncer de ovario a vivir por más tiempo. Cualquier mujer
que sospeche tener cáncer de ovario debe consultar con este tipo de
especialista antes de someterse a cirugía.
Estudios por imágenes
Los métodos de estudios por imágenes, como la tomografía
computarizada (CT, por sus siglas en inglés), las imágenes por
resonancia magnética (MRI) y los estudios por ecografía pueden
confirmar si hay alguna masa pélvica. Aunque estos estudios no pueden
confirmar que la masa es cáncer, son útiles para ver si el cáncer de
ovario se ha propagado a otros tejidos y órganos.
Ecografía
La ecografía (ultrasonografía) usa ondas sonoras para crear una imagen
en una pantalla de vídeo. Una pequeña sonda colocada en la vagina o en
la superficie del abdomen de una mujer emite las ondas sonoras. Estas
ondas sonoras crean ecos a medida que van entrando a los ovarios y a
otros órganos. La misma sonda detecta los ecos que rebotan, y una
computadora traduce el patrón de ecos y lo convierte en una imagen.
Debido a que los tumores del ovario y el tejido ovárico normal a menudo
reflejan las ondas sonoras en formas distintas, esta prueba puede ser
útil para encontrar tumores y determinar si una masa es sólida o un
quiste lleno de líquido.
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un
procedimiento radiológico que produce imágenes transversales detalladas
de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la
radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas
fotografías mientras rota a su alrededor. La computadora luego combina
estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina
tomará imágenes de secciones múltiples de la parte del cuerpo bajo
estudio.
Esta prueba puede ayudar a determinar si el cáncer se ha propagado
hacia el hígado u otros órganos. Este estudio es útil ya que muestra
cuán grande es el tumor, qué otros órganos pudieran estar afectados, si
los ganglios linfáticos están agrandados y si los riñones o la vejiga
se han afectado por el cáncer.
Es posible que le pidan que tome una o dos pintas de un líquido llamado
“contraste oral” antes de la CT. Esto ayuda a delinear el intestino
para que no se vayan a pasar por alto los tumores. También es posible
que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte
una clase diferente de tinte de contraste. Esto ayuda a delinear mejor
las estructuras en su cuerpo.
La inyección puede causar algo de rubor (enrojecimiento y sensación de
calor que pudiera durar de horas a días). Algunas personas son
alérgicas y presentan ronchas en la piel. En raras ocasiones, pueden
ocurrir reacciones más graves como dificultad para respirar y baja
presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y
tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decirle al médico si
alguna vez ha tenido una reacción a cualquier material de contraste
utilizado para los rayos X.
Por lo general, la CT no se usa para hacer una biopsia (remítase a la
información sobre biopsia en la sección “Otras pruebas”) en un tumor
ovárico, pero se puede usar para hacer una biopsia de una metástasis
sospechosa. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada
por tomografía computarizada, la paciente permanece en la mesa de la
CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia hacia la
localización de la masa. Las tomografías computarizadas se repiten
hasta que los médicos están seguros que la aguja está dentro de la
masa. Una muestra fina de la biopsia con aguja (un fragmento pequeño de
tejido) o una muestra de núcleo de la biopsia con aguja (un tejido
delgado cilíndrico de aproximadamente media pulgada de largo y menor a
un octavo de pulgada de diámetro) es extraída y examinada bajo el
microscopio.
Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías
convencionales, y requiere que la persona se recueste y permanezca
inmóvil en una mesa mientras se realizan. No obstante, al igual que
otros aparatos computarizados, cada vez son más veloces y el más
moderno sólo toma segundos.
Enema de bario por rayos X
Esta prueba tiene el propósito de determinar si el cáncer ha invadido
el colon (intestino grueso) o el recto (también se usa para detectar el
cáncer colorrectal). Después de tomar laxantes el día anterior a la
prueba, el técnico de radiología introduce sulfato de bario, una
sustancia caliza, en el recto y el colon. Debido a que el bario es
impermeable a los rayos X, detalla las estructuras del colon y el recto
en los rayos X del abdomen. Esta prueba se usa en raras ocasiones en
mujeres con cáncer de ovario. En lugar de esta prueba, se puede hacer
una colonoscopia.
Imágenes por resonancia magnética
Los exámenes con imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance
imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de
rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada
en un patrón formado por el tipo de tejido y por ciertas enfermedades.
Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio obtenido por
los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Las
imágenes por resonancia magnética no sólo producen imágenes
transversales del cuerpo al igual que la tomografía computarizada, sino
que también producen secciones del largo de su cuerpo. Se puede
inyectar por vena un material de contraste (al igual que en la
tomografía computarizada). Éste no se usa con frecuencia para detectar
el cáncer ovárico.
Los análisis de MRI son particularmente útiles en examinar el cerebro y
la médula espinal. Los exámenes de MRI duran más tiempo que los
exámenes de CT, frecuentemente hasta 30 minutos o más. Además, a usted
le colocan dentro de un tubo que lo restringe y que puede ser molesto
para las personas que sienten angustia al estar en lugares cerrados
(claustrofobia). La máquina también produce un ruido martillante que
podría causarle molestias. En algunos centros se proporcionan audífonos
para escuchar música y bloquear estos ruidos
Radiografía de tórax
Se puede tomar una radiografía de tórax para determinar si el cáncer de
ovario se ha propagado (ha hecho metástasis) a los pulmones. Esta
propagación puede causar uno o más tumores en los pulmones y a menudo
produce la acumulación de líquido alrededor de los pulmones. Esta
acumulación de líquido, llamada derrame pleural, se puede observar en
una radiografía de tórax.
Tomografía por emisión de positrones
En la tomografía por emisión de positrones (positron emission
tomography, PET scan) se administra glucosa (azúcar) radiactiva para
determinar si hay cáncer. Debido a que los cánceres utilizan glucosa
(azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radiactividad
tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura
(escáner) puede detectar los depósitos radiactivos. Este estudio puede
ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. En
algunos casos, esta prueba ha probado ser útil en detectar el cáncer de
ovario que se ha propagado. Resulta más valioso aún cuando se combina
con la CT (PET/CT scan). La PET puede ayudar a encontrar cáncer cuando
se ha propagado, pero esta prueba es costosa y no todas las compañías
de seguro cubrirán el costo cuando se emplean para detectar cáncer de
ovario.
Otras pruebas
Laparoscopia
En este procedimiento se usa un tubo delgado e iluminado a través del
cual un médico puede ver los ovarios, otros órganos de la pelvis, y
tejidos del área que rodea las vías biliares. El tubo es insertado a
través de una pequeña incisión en la parte inferior del abdomen, y
envía las imágenes de la pelvis o el abdomen a un monitor. La
laparoscopia permite la visualización de los órganos para ayudar a
planear la cirugía u otros tratamientos, y también puede ayudar a los
médicos a confirmar la etapa (la extensión de la propagación del tumor)
del cáncer. Además, los médicos pueden manipular los pequeños
instrumentos a través de la incisión laparoscópica para realizar
biopsias.
Colonoscopia
Una colonoscopia es una manera de examinar el interior del intestino
grueso (colon). Después de limpiar el intestino grueso con laxantes, un
médico inserta un tubo de fibra óptica en el recto hasta que pasa por
todo el colon. Las imágenes se envían a un monitor de video. Esto le
permite a su médico ver el interior y detectar cualquier anomalía. El
paciente recibirá un sedante debido a que esta prueba causa molestias.
Esta prueba se usa con más frecuencia para detectar cáncer colorrectal.
Biopsia
La única forma en que puede determinarse con seguridad si un
crecimiento es canceroso es extrayendo una muestra del crecimiento del
área sospechosa y examinándola bajo un microscopio. Este procedimiento
se conoce como biopsia. Para el cáncer de ovario, la biopsia se hace
con más frecuencia mediante la extirpación del tumor durante la
cirugía. También se puede hacer durante una laparoscopia o con una
aguja colocada directamente en el tumor a través de la piel del
abdomen. Por lo general, la aguja será guiada por una ecografía o una
CT. Algunas veces, se hace una biopsia con aguja en lugar de una
cirugía si el paciente no puede someterse a cirugía debido a cáncer
avanzado o a otra condición médica que sea grave.
En las pacientes con ascitis (acumulación de líquido dentro del
abdomen), también se pueden usar las muestras de líquido para
diagnosticar el cáncer. En este procedimiento, llamado paracentesis, se
adormece la piel del abdomen y una aguja colocada en una jeringa se
pasa a través de la pared del abdomen hasta el líquido en la cavidad
abdominal. El líquido se extrae mediante la jeringa y luego se envía al
laboratorio para su análisis.
En todos estos procedimientos, el tejido que se obtiene se envía al
laboratorio de patología para ser examinado por un patólogo (un médico
especializado en diagnosticar y clasificar enfermedades mediante el
examen de células bajo un microscopio y usando otras pruebas de
laboratorio).
Análisis de sangre
Su médico ordenará análisis de sangre para asegurarse de que usted
tiene suficientes glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (células
que ayudan a detener el sangrado). También se realizarán pruebas para
medir el funcionamiento renal y hepático, así como su condición general
de salud. Finalmente, el médico ordenará una prueba CA-125. Si el nivel
es elevado, se recomienda la consulta con un oncólogo ginecológico.
¿Cómo se
clasifica por etapas el cáncer de ovario?
La clasificación por etapas (estadios) es el proceso de descubrir
cuánto se ha propagado el cáncer. La mayoría de los cánceres de ovario
cuya propagación no es obvia se clasifican en el momento de la cirugía.
Una de las metas de la cirugía para el cáncer de ovario es obtener las
muestras de tejido para el diagnóstico y determinar la etapa del
cáncer. Para poder clasificar la etapa del cáncer, se toman muestras de
tejidos de distintas partes de la pelvis y el abdomen para examinarlas
con un microscopio.
La clasificación por etapas es muy importante porque el cáncer de
ovario en diferentes etapas ofrece pronósticos diferentes y se trata en
forma distinta. Lo preciso de esta clasificación podría determinar si
la paciente se curará o no. Si la enfermedad no se clasifica
adecuadamente según su etapa, entonces el cáncer que se ha propagado
fuera del ovario podría pasarse por alto y no recibir tratamiento. Una
vez que se ha asignado la clasificación según su etapa, ésta no
cambiará, incluso si el cáncer recurre o se propaga a otros lugares del
cuerpo.
Solicite al equipo de atención de cáncer que le atiende que le explique
el procedimiento de clasificación según la etapa. También pregunte si
realizarán un procedimiento de clasificación exhaustivo. Después de la
cirugía, pregunte en qué etapa está su cáncer. De esta forma, tendrá la
información necesaria para participar en la toma de decisiones sobre su
tratamiento.
El cáncer ovárico se clasifica según el Sistema AJCC/TNM. Éste describe
la extensión del Tumor (T) primario, la ausencia o presencia de
metástasis a los ganglios o Nódulos (N) linfáticos cercanos y la
ausencia o presencia de Metástasis (M) a distancia. Este sistema se
parece mucho al sistema que se usa actualmente por la mayoría de los
oncólogos ginecológicos, llamado el sistema FIGO. Ambos sistemas usan
los resultados de la cirugía para establecer las etapas reales. El
cáncer de trompa de Falopio se clasifica como cáncer ovárico, pero con
categorías “T” diferentes. Además, el cáncer peritoneal primario se
clasifica como cáncer ovárico, siendo todos los casos etapa III o IV
dependiendo de si el cáncer se ha propagado a lugares distantes.
Categorías T para el
cáncer de ovario
Tx: no es
posible proveer una descripción de la extensión del tumor
debido a información incompleta.
T1: el
cáncer está confinado a los ovarios (uno o ambos).
T1a: el cáncer está
solamente en el interior de un ovario, no está
fuera del ovario, ni penetra el tejido que cubre el ovario (cápsula) y
no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T1b: el
cáncer está dentro de ambos ovarios, pero no ha penetrado fuera
de ellos, y no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis
(igual que T1a excepto que el cáncer está en ambos ovarios).
T1c: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y está fuera de un ovario,
creció a través de la cápsula de un ovario o está presente en el
líquido que se extrajo de la pelvis.
T2: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y se está extendiendo a los
tejidos pélvicos.
T2a: el cáncer se ha
propagado al útero y/o a las trompas de Falopio,
pero no está presente en el líquido que se extrajo de la pelvis.
T2b: el
cáncer se ha propagado a tejidos pélvicos, además del útero y
las trompas de Falopio, pero no está presente en el líquido que se
extrajo de la pelvis.
T2c: el
cáncer se ha propagado al útero y/o a las trompas de Falopio
y/o a otros tejidos pélvicos (como en T2a o T2b) y está presente en el
líquido que se extrajo de la pelvis.
T3: el
cáncer está en uno o ambos ovarios y se ha propagado al
recubrimiento abdominal fuera de la pelvis. El revestimiento se llama
peritoneo.
T3a: las metástasis
del cáncer son tan pequeñas que no se pueden ver a
menos que sea mediante un microscopio.
T3b: las
metástasis del cáncer pueden verse, pero ningún tumor mide más
de 2 centímetros (0.8 pulgadas).
T3c: las
metástasis del cáncer miden más de 2 centímetros (0.8
pulgadas).
Categorías T de cáncer de trompa de
Falopio
Tx: no es
posible provee una descripción de la extensión del tumor
debido a información incompleta.
Tis: las
células cancerosas se encuentran solamente en el revestimiento
interno de la trompa de Falopio. No han crecido hacia las capas más
profundas. También llamado carcinoma in situ.
T1: el
cáncer se encuentra en la trompa(s) de Falopio, pero no ha
crecido fuera de ellas.
T1a: el cáncer sólo
se encuentra dentro de una trompa de Falopio (no ha
crecido hacia el exterior del conducto). No ha crecido a través del
tejido que cubre el tumor (llamado la cápsula) y no está en el líquido
que se obtuvo de la pelvis.
T1b: el
cáncer está creciendo en ambas trompas de Falopio (no ha
crecido hacia el exterior del conducto). No ha crecido a través del
tejido que cubre el tumor (llamado la cápsula) y no está en el líquido
que se obtuvo de la pelvis (como T1a, pero con tumor en ambas trompas).
T1c: el
tumor se encuentra en una o ambas trompas de Falopio y ha
crecido hacia la pared exterior de la trompa o se encontraron células
cancerosas en el líquido que se obtuvo de la pelvis.
T2: el tumor
ha crecido desde una o ambas trompas de Falopio hacia la
pelvis.
T2a: el cáncer está
creciendo hacia el útero y/o los ovarios.
T2b: el
cáncer está creciendo hacia otras partes de la pelvis.
T2c: el
cáncer se propagó desde las trompas de Falopio hacia otras
partes de la pelvis y se encontraron células cancerosas en el líquido
obtenido de la pelvis (ya sea de ascitis o de lavados obtenidos
mediante cirugía).
T3: el tumor
se ha propagado desde fuera de la pelvis hasta el
revestimiento del abdomen.
T3a: las áreas de
propagación del cáncer fuera de la pelvis sólo se
pueden encontrar cuando se hace una biopsia del área y se observa con
un microscopio.
T3b: las
áreas de propagación se pueden observar a simple vista, pero
miden 2 cm o menos (menos de una pulgada).
T3c: las
áreas de propagación miden más de 2 cm.
Categorías N
Las categorías N
indican si el cáncer se ha propagado o no a los ganglios (nódulos)
linfáticos regionales (cercanos).
Nx: no es posible
proveer una descripción de cómo se han afectado los ganglios linfáticos
debido a información incompleta.
N0: los
ganglios linfáticos no están afectados.
N1: hay
células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos al tumor.
Categorías M
Las categorías M
indican si el cáncer se ha propagado o no a órganos distantes, como por
ejemplo el hígado, los pulmones o los ganglios linfáticos no regionales.
Mx: no es posible
proveer una descripción de la propagación a distancia debido a
información incompleta.
M0: no hay
propagación a distancia
M1: el
cáncer se ha propagado al interior del hígado, a los pulmones, o a
otros órganos.
Categorías de grado
(Mientras mayor es el grado, más probabilidad existe que el cáncer se
haya propagado).
Grado 1: bien
diferenciado (se parece al tejido normal del ovario).
Grado 2: no
tan bien diferenciado (se parece menos al tejido del ovario).
Grado 3: mal
diferenciado (se parece muy poco al tejido del ovario).
Agrupación de las etapas
Una vez que se han determinado las categorías T, N y M de una paciente,
esta información se combina con un proceso denominado agrupación de
etapas para determinar la etapa, expresada en números romanos, desde la
etapa I (la etapa menos avanzada) hasta la etapa IV (la etapa más
avanzada). En la siguiente tabla se ilustra cómo se agrupan las
categorías TNM en etapas. Este agrupamiento por etapas también aplica a
carcinoma de trompa de Falopio.
| Etapa |
T |
N |
M |
| I |
T1 |
N0 |
M0 |
|
IA
|
T1a
|
N0
|
M0
|
|
IB
|
T1b
|
N0
|
M0
|
|
IC
|
T1c
|
N0
|
M0
|
| II |
T2 |
N0 |
M0 |
|
IIA
|
T2a
|
N0
|
M0
|
|
IIB
|
T2b
|
N0
|
M0
|
|
IIC
|
T2c
|
N0
|
M0
|
| III |
T3 |
N0 |
M0 |
|
IIIA
|
T3a
|
N0
|
M0
|
|
IIIB
|
T3b
|
N0
|
M0
|
|
IIIC
|
T3c
|
N0
|
M0
|
| IV |
Cualquier
T |
N1 |
M0 |
| Cualquier
T |
Cualquier
N |
M1 |
Significado de las
etapas del cáncer de ovario
Etapa I
El cáncer está limitado dentro del ovario (u ovarios).
Etapa IA (T1a, N0, M0):
se ha presentado cáncer en un solo ovario y el
tumor está restringido al interior del ovario. La superficie externa
del ovario no tiene cáncer. En los exámenes de laboratorio de las
muestras de lavado del abdomen y la pelvis no se encontró ninguna
célula cancerosa.
Etapa IB (T1b, N0, M0):
el cáncer está presente dentro de ambos
ovarios, pero no hay ningún tumor en las superficies externas. En los
exámenes de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen y la
pelvis no se encontró ninguna célula cancerosa.
Etapa IC (T1c, N0, M0):
el cáncer está presente en uno o ambos ovarios,
y tiene una o más de las siguientes características:
- El cáncer se encuentra en la superficie externa
de al menos uno de los ovarios.
- En el caso de los tumores quísticos (llenos de líquido), la
cápsula (la pared externa del tumor) se rompió (se reventó).
- En el examen de laboratorio se encontraron células
cancerosas en el líquido o en las muestras de lavado del abdomen.
Etapa II
El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y también se ha propagado
a otros órganos en la pelvis (como el útero, las trompas de Falopio, la
vejiga, el colon sigmoide o el recto).
Etapa IIA (T2a, N0, M0):
el cáncer se ha propagado, o ya ha invadido
(ha crecido), al útero, o a las trompas de Falopio o a ambos órganos.
En el examen de laboratorio de las muestras de lavado del abdomen no se
encontraron ningunas células cancerosas.
Etapa IIB (T2b, N0, M0):
el cáncer se ha propagado a otros órganos
cercanos en la pelvis, como la vejiga, el colon sigmoide o el recto. En
el examen de laboratorio del líquido del abdomen no se encontraron
ningunas células cancerosas.
Etapa IIC (T2c, N0, M0):
el cáncer se ha propagado a los órganos
ubicados en la pelvis, al igual que en las etapas IIA o IIB, y en el
examen de laboratorio se encontraron células cancerosas en las muestras
de lavado del abdomen.
Etapa III
El cáncer está afectando uno o ambos ovarios, y se observa una o ambas
de las siguientes características: (1) el cáncer se ha propagado más
allá de la pelvis, al revestimiento del abdomen, (2) el cáncer se ha
propagado a los ganglios linfáticos.
Etapa IIIA (T3a, N0, M0):
durante la cirugía de clasificación por
etapa, el cirujano puede ver que el cáncer se encuentra en el ovario o
los ovarios, pero no puede ver cáncer a simple vista (que se pueda ver
sin un microscopio) en el abdomen y el cáncer no se ha propagado a los
ganglios linfáticos. Sin embargo, cuando las biopsias se examinan
microscópicamente, se encuentran diminutos depósitos de cáncer en el
revestimiento de la parte superior del abdomen.
Etapa IIIB (T3b, N0, M0):
el cáncer está presente en uno o
ambos ovarios y hay depósitos de cáncer en el abdomen, los cuales son
lo suficientemente grandes como para que el cirujano los pueda ver,
pero no miden más de 2 cm de ancho (aproximadamente ¾ de pulgada). El
cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos.
Etapa IIIC:
el cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios, y se observa
una o ambas de las siguientes características:
- El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos
(cualquier T, N1, M0).
- En el abdomen hay depósitos de cáncer que miden más de 2 cm
(aproximadamente 3/4 de pulgada) de ancho (T3c, N0, M0).
Etapa IV (cualquier T, cualquier N, M1)
Esta es la etapa más avanzada del cáncer de ovario. En esta etapa, el
cáncer se ha propagado al interior del hígado, los pulmones u otros
órganos que están fuera de la cavidad peritoneal. (La cavidad
peritoneal o cavidad abdominal es el área encerrada por el peritoneo,
una membrana que recubre el abdomen interior y cubre la mayoría de sus
órganos). La detección de células cancerosas ováricas en el líquido
alrededor de los pulmones (líquido pleural) constituye también una
prueba de que la enfermedad se encuentra en etapa IV.
Cáncer recurrente del ovario
Esto significa que la enfermedad
desapareció mediante tratamiento, pero luego regresó (recurrió).
Supervivencia por etapa
Los números a continuación están basados en pacientes diagnosticados
desde 1988 hasta 2001. Estos números provienen del Centro de Datos SEER del Instituto
Nacional del Cáncer.
| Etapa |
Tasa de
supervivencia relativa a cinco años |
| I |
89% |
|
IA
|
94%
|
|
IB
|
91%
|
|
IC
|
80%
|
| II |
66% |
|
IIA
|
76%
|
|
IIB
|
67%
|
|
IIC
|
57%
|
| III |
34% |
|
IIIA
|
45%
|
|
IIIB
|
39%
|
|
IIIC
|
35%
|
| IV |
18% |
Tumores ováricos de bajo
potencial maligno
| Etapa |
Tasa
de supervivencia relativa a cinco años |
| I |
99% |
| II |
98% |
| III |
96% |
| IV |
77% |
Tumores de células germinales del ovario
| Etapa |
Tasa
de supervivencia relativa a cinco años |
| I |
98% |
| II* |
80% |
| III |
84% |
| IV |
55% |
*La supervivencia del cáncer en etapa II no está basada en
muchos casos (puede que no sea confiable)
Carcinoma de trompa de Falopio
| Etapa |
Tasa
de supervivencia relativa a cinco años |
| I |
93% |
| II* |
74% |
| III |
66% |
| IV |
40% |
La tasa de supervivencia a cinco años se refiere al porcentaje
de
pacientes que vive al menos cinco años después de su diagnóstico de
cáncer. Las tasas de supervivencia a cinco años se usan para producir
una manera convencional al hablar sobre el pronóstico. Por supuesto,
muchas personas viven mucho más de cinco años. La supervivencia
relativa a cinco años toma en cuenta que las personas morirán de otras
causas y compara la supervivencia observada con la esperada para las
personas sin cáncer de ovarios. Ésta constituye una mejor forma de
describir las muertes a causa de cáncer de ovario.
Última revisión / cambio
realizado: 11-Sep.-2009
Última actualización completa: 11-Sep.-2009
|