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| Prevención y factores de riesgo |
| Leucemia en niños |
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¿Cuáles son
los factores de riesgo de la leucemia en niños?
Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de
padecer una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Los factores de
riesgo se pueden clasificar en heredados (genéticos), relacionados con
el estilo de vida, o ambientales. Los distintos tipos de cáncer
conllevan diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, mientras la
exposición a los rayos intensos del sol es un factor de riesgo para el
cáncer de piel, fumar es un factor de riesgo para el cáncer de pulmón,
la boca, la laringe, la vejiga, los riñones y otros órganos.
Pero los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno o incluso
varios factores de riesgo no significa que usted tendrá la enfermedad.
Además, muchas personas que adquieren la enfermedad pueden no tener
factores de riesgo conocidos.
Existen pocos factores de riesgo conocidos para la leucemia en niños.
Factores de riesgo genéticos
Los factores de riesgo genéticos son aquellos que forman parte de
nuestro ADN. Con mayor frecuencia los heredamos de nuestros padres.
Aunque algunos factores genéticos aumentan el riesgo de desarrollar
leucemia infantil, la mayoría de los casos de leucemia no están
relacionados con ninguna causa genética conocida.
Síndromes hereditarios
Hay varios trastornos hereditarios que aumentan el riesgo de que un
niño desarrolle leucemia:
- Síndrome de
Li-Fraumeni: ésta es una rara afección causada
por un cambio en el gen supresor de tumores p53. Las personas que
tienen este cambio corren un riesgo aumentado de desarrollar varias
clases de cáncer, especialmente leucemia, sarcomas de tejido óseo o
blando, cáncer del seno y tumores en el cerebro.
- Síndrome de
Down (trisomía 21): los niños con síndrome de
Down tienen una copia adicional (tercera) del cromosoma 21. En maneras
que aún no se entienden completamente, este cromosoma 21 adicional
causa demora en el desarrollo mental y una apariencia facial
característica. Los niños con síndrome de Down tienen de 10 a 20 más
probabilidades de desarrollar ya sea ALL o AML que el resto de los
niños. El síndrome de Down también se ha relacionado con la leucemia
transitoria, una afección similar a la leucemia que
aparece en el
primer mes de vida y que frecuentemente se resuelve por sí misma sin
necesidad de quimioterapia.
- Síndrome de
Klinefelter: ésta es una afección genética en
la que los hombres tienen un cromosoma “X” adicional. Esto causa
infertilidad, evita el desarrollo normal de las características
masculinas (como vello corporal, voz profunda, etc.) y está relacionada
con un mayor riesgo de desarrollar leucemia.
Varios otros trastornos genéticos (como neurofibromatosis y anemia de
Fanconi) también conllevan un riesgo aumentado de leucemia, aunque
estos trastornos más comúnmente provocan linfoma no Hodgkin y otros
tipos de cáncer.
Problemas hereditarios del sistema
inmunitario
Ciertas enfermedades hereditarias, tal como ataxia telangiectasia,
síndrome de Wiscott-Aldrich y síndrome de Bloom, ocasionan que los
niños nazcan con problemas en el sistema inmunitario. Además de tener
un riesgo aumentado de adquirir infecciones graves debido a la
disminución de las defensas inmunitarias, estos niños también tienen un
riesgo aumentado de desarrollar leucemia.
Hermanos o hermanas con leucemia
Los hermanos y hermanas de niños con leucemia tienen una probabilidad
ligeramente mayor (de dos a cuatro veces más que la normal) de
desarrollar leucemia, aunque el riesgo general es aún bajo. El riesgo
es mucho mayor entre gemelos idénticos. Si un gemelo idéntico
desarrolla leucemia infantil, el otro gemelo tiene aproximadamente un
20% de desarrollar leucemia también. El riesgo es aún mayor si la
leucemia se desarrolla en el primer año de vida.
El hecho de que uno de los progenitores desarrolle leucemia como
adulto, no parece aumentar el riesgo personal de que el hijo desarrolle
leucemia.
Factores de riesgo relacionados con los
estilos de vida
Los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida en algunos
cánceres incluyen una alimentación poco saludable, fumar, beber
cantidades excesivas de alcohol y demasiada exposición al sol. Aunque
los factores relacionados con el estilo de vida son importantes en
muchos cánceres en la vida adulta, desempeñan papeles menos importantes
en el riesgo de cáncer infantil.
Algunos estudios han sugerido que una madre que bebe demasiado alcohol
durante el embarazo, puede aumentar el riesgo de leucemia en su hijo,
pero no todos los estudios han encontrado esa relación.
Factores de riesgo ambientales
Exposición a la radiación
La exposición a altos niveles de radiación es un factor de riesgo para
adquirir leucemia infantil. Los sobrevivientes japoneses de la bomba
atómica tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar AML,
generalmente en un lapso de seis a ocho años después de la exposición.
La exposición del feto a la radiación durante los primeros meses de su
desarrollo también puede conllevar un riesgo aumentado de leucemia
infantil, aunque no es claro el grado de este riesgo.
Los posibles riesgos de la exposición fetal o infantil a niveles
menores de radiación, como la producida por los rayos X o por la CT no
están bien definidos. Algunos estudios han encontrado un ligero aumento
en el riesgo, mientras que otros no han encontrado un aumento en el
riesgo. Cualquier aumento del riesgo probablemente es pequeño, pero por
cuestión de seguridad, la mayoría de los médicos no piden estas pruebas
para los fetos o los niños a menos que sea absolutamente necesario.
Exposición a quimioterapia y a ciertas
sustancias químicas
Los niños y los adultos que reciben tratamiento con ciertos
medicamentos de quimioterapia tienen un mayor riesgo de
desarrollar otro tipo de cáncer, usualmente AML, posteriormente en su
vida. Los medicamentos como los agentes alquilantes (una clase que
incluye ciclofosfamida y clorambucil) y epipodofilotoxinas (como
etopósido y tenipósido) se han relacionado con un mayor riesgo de
leucemia. Estas leucemias generalmente se desarrollan en un plazo de 5
a 10 años a partir del tratamiento y tienden a ser difíciles de tratar.
La exposición a químicos como benceno (un solvente usado en la
industria de limpieza y en la producción de algunos medicamentos,
plásticos y tintes) puede causar AML en adultos y, rara vez, en niños.
La exposición a sustancias químicas está más relacionada con un aumento
en el riesgo de AML que de ALL.
Supresión del sistema inmunitario
Los pacientes que reciben un tratamiento intensivo para suprimir su
función inmunitaria (principalmente los pacientes que reciben
trasplantes de órganos) tienen un riesgo aumentado de desarrollar
ciertos cánceres, como linfoma y ALL.
Factores de riesgo inciertos, no
comprobados y controversiales
Otros factores que se han estudiado para tratar de determinar si tienen
una relación posible con la leucemia infantil incluyen:
- Exposición a pesticidas.
- Exposición a campos electromagnéticos (como vivir cerca de
líneas eléctricas).
- Infecciones a temprana edad.
- Edad de la madre cuando nace el niño.
- Antecedentes de uso de tabaco de los padres.
- Exposición fetal a hormonas (como dietilestilbestrol o
pastillas anticonceptivas).
- Exposición a sustancias químicas y a solventes en el lugar
de trabajo del padre.
- Contaminación química del agua subterránea.
Hasta el momento, la mayoría de los estudios no han encontrado vínculos
significativos entre cualquiera de estos factores y la leucemia
infantil.
¿Sabemos
cuáles son las
causas de la leucemia en niños?
No se sabe la causa exacta de la mayoría de los casos de la leucemia
infantil. Los médicos han determinado que el riesgo de desarrollar este
cáncer aumenta en varias afecciones genéticas, que se describen en la
sección ¿Cuáles son los factores de riesgo de la leucemia en niños?
Pero es importante notar que la mayoría de los niños con leucemia no
tienen ningún factor de riesgo conocido.
Los científicos han logrado, en gran medida, comprender mejor cómo
ciertos cambios en el ADN pueden causar que las células normales se
conviertan en células de leucemia. Las células humanas normales crecen
y funcionan basándose principalmente en la información contenida en los
cromosomas de cada célula. Los cromosomas son grandes moléculas de ADN
contenidas en cada célula. El ADN es la sustancia química que porta
nuestros genes, las instrucciones sobre el funcionamiento de nuestras
células. Nos parecemos a nuestros padres porque ellos son la fuente de
nuestro ADN. Pero nuestros genes afectan algo más que nuestra
apariencia.
Algunos genes contienen instrucciones para controlar cuándo las células
crecen y se dividen. Ciertos genes que promueven el crecimiento y la
división celular se denominan oncogenes.
Otros que hacen más lenta la división celular o que causan que las
células mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores.
Cada vez que una célula se prepara para dividirse en dos células
nuevas, debe hacer una copia nueva de ADN en sus cromosomas. Este
proceso no es perfecto y pueden ocurrir errores que afectan los genes
del ADN. El cáncer puede ser causado por mutaciones (cambios) en el ADN
que activan los oncogenes o desactivan los genes supresores de tumores.
Un tipo común de anomalía del ADN que pueden dar lugar a la leucemia se
conoce como translocación.
El ADN humano está empacado en 23 pares de cromosomas. Una
translocación significa que el ADN de un cromosoma se desprende y se
une a un cromosoma diferente. El punto en el cual ocurre el
desprendimiento puede afectar los oncogenes o los genes supresores de
tumores. Por ejemplo, una translocación vista en algunos casos de ALL
infantil se conoce como el cromosoma Filadelfia, que es el intercambio
de ADN entre los cromosomas 9 y 22. Esto crea un oncogén conocido como
BCR-ABL. También se han descubierto en leucemias infantiles muchos
otros cambios en cromosomas o en genes específicos.
Algunos niños heredan mutaciones del ADN de uno de sus padres, lo que
aumenta su riesgo de cáncer. Por ejemplo, una afección llamada síndrome
de Li-Fraumeni, que resulta de una mutación hereditaria del gen
supresor de tumores p53, aumenta el riesgo de una persona de
desarrollar leucemia, así como algunos sarcomas de tejidos óseos y
blandos y otros tipos de cáncer.
Pero mientras ciertas enfermedades hereditarias pueden aumentar el
riesgo de desarrollar leucemia, la mayoría de los casos de leucemia en
niños no parecen ser causados por mutaciones hereditarias. Usualmente
las mutaciones del ADN relacionadas con la leucemia se desarrollan
después de la concepción, en lugar de ser heredadas. Algunas de estas
mutaciones adquiridas pueden ocurrir antes, aún antes del nacimiento.
En casos poco comunes, las mutaciones adquiridas pueden resultar de la
exposición a la radiación o a sustancias que causan cáncer, pero
usualmente ocurren sin razón aparente.
Unos pocos estudios han sugerido que algunas leucemias infantiles
pueden ser causadas por una combinación de factores genéticos y
ambientales. Por ejemplo, ciertos genes normalmente controlan la manera
en que nuestro cuerpo descompone y elimina las sustancias químicas
perjudiciales. Algunas personas tienen versiones diferentes de estos
genes que los hacen menos eficaces. Es posible que los niños que
heredan estos genes no puedan descomponer sustancias químicas
perjudiciales cuando están expuestas a ellas. La combinación de los
factores genéticos y la exposición pueden aumentar su riesgo de
leucemia.
¿Se puede
prevenir la leucemia infantil?
Aunque muchos de los cánceres adultos se pueden prevenir haciendo
cambios en el estilo de vida que reduzcan ciertos factores de riesgo,
en estos momentos no se conoce una manera de prevenir la mayoría de los
cánceres infantiles. La mayoría de los niños y los adultos con leucemia
no tienen factores de riesgo conocidos, por lo que no hay manera de
evitar que desarrollen leucemia.
El tratamiento de los cánceres con radiación y quimioterapia y el uso
de medicamentos supresores del sistema inmunitario para evitar el
rechazo de órganos trasplantados pueden causar algunas leucemias. Los
médicos están buscando maneras de tratar a los pacientes con cáncer y a
los que han recibido trasplantes de órganos sin aumentar su riesgo de
desarrollar leucemia. Pero por ahora, los beneficios obvios del
tratamiento de enfermedades potencialmente mortales con quimioterapia,
radioterapia o trasplantes de órganos se deben sopesar contra la
pequeña probabilidad de desarrollar leucemia varios años más tarde.
Última
revisión / cambio realizado:
31-Jul.-2009
Última actualización completa: 31-Jul.-2009
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