¿Cuáles son los factores de riesgo para la leucemia aguda en el adulto?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumente las probabilidades
de que una persona contraiga una enfermedad como el cáncer. Los factores de
riesgo pueden estar relacionados tanto con el estilo de vida, como con el medio
ambiente o la genética (heredados).
Los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida para algunos tipos
de cáncer incluyen cosas tales como fumar o
exponerse sin protección a los rayos solares fuertes. El único factor de riesgo
de leucemia demostrado que se vincula al estilo de vida es fumar. Aunque muchas
personas saben que el hábito de fumar es responsable de la mayoría de los
tumores cancerosos de los pulmones, la boca, la garganta y la laringe, pocos
conocen que puede afectar células que no tienen contacto directo con el humo.
Las sustancias cancerígenas presentes en el humo del tabaco son absorbidas por
los pulmones y propagadas a través del torrente sanguíneo a muchas partes del
cuerpo. Los científicos estiman que alrededor de un quinto de los casos de
leucemia mieloide aguda son causados por el hábito de fumar.
Los factores de riesgo del medio ambiente son influencias a nuestro
alrededor tales como la radiación, los productos químicos y las infecciones.
Varios factores en el medio ambiente están relacionados con la leucemia aguda.
En el lugar de trabajo, la exposición a largo plazo a altos niveles de benceno
es un factor de riesgo para la leucemia mieloide aguda. La exposición a altas
dosis de radiación (tales como ser sobreviviente de la explosión de una bomba
atómica o el accidente de un reactor nuclear) aumenta el riesgo de desarrollar
leucemia mieloide aguda o leucemia linfocítica aguda.
Los pacientes con otros tipos de cáncer que son tratados con ciertos
medicamentos de quimioterapia son más propensos a desarrollar leucemia mieloide
aguda. Los medicamentos asociados con más frecuencia a estas leucemias
secundarias (postratamiento) incluyen la mecloretamina, la procarbazina, el clorambucil, el etopósido, el
tenipósido y en un menor grado la ciclofosfamida. La combinación de estos
medicamentos con radioterapia aumenta aún más el riesgo. La mayoría de las
leucemias secundarias son casos de leucemia mieloide aguda y ocurren dentro de
un período de 9 años después del tratamiento para la enfermedad de Hodgkin, el
linfoma no relacionado con la enfermedad de Hodgkin, o la leucemia linfocítica
aguda en la infancia. Las leucemias secundarias a veces ocurren después del
tratamiento contra el cáncer del seno, de los ovarios o de otros tipos. La
quimioterapia no es tan eficaz para los pacientes con leucemia mieloide aguda
secundaria. Su pronóstico de recuperación no es tan bueno como el de los
pacientes con leucemia mieloide aguda típica.
Hay evidencias contrastantes acerca de la exposición a campos electromagnéticos
(EMF, por sus siglas en inglés), similar a la que ocurre cerca de las líneas de
suministro eléctrico de alto voltaje, como un factor de riesgo potencial para el
desarrollo de leucemia. El Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en
inglés) está realizando varios estudios grandes en estos momentos para responder
esta interrogante. La mayoría de los estudios publicados hasta el momento
sugieren ya sea que no hay aumento en el riesgo o que hay un aumento muy ligero.
Es claro que la mayoría de los casos de leucemia no están relacionados con la
exposición a campos electromagnéticos.
Un pequeño porcentaje de pacientes tiene también un riesgo más alto de contraer leucemia aguda debido a que ha heredado ciertas enfermedades muy raras tales como la anemia de Fanconi, el síndrome de Wiskott-Aldrich, el síndrome de Bloom, el síndrome de Li-Fraumeni, o la ataxia telangiectasia.
La infección con el virus humano de la leucemia/linfoma de células T
(HTLV-1) puede causar un tipo raro de leucemia linfocítica aguda. La mayoría de
los casos ocurren en Japón y en área del Caribe y esta enfermedad no es común en
los Estados Unidos.
Algunos pacientes que desarrollan leucemia aguda han tenido un
síndrome mielodisplásico (condición preleucémica). Estas
condiciones causan defectos en la formación de los glóbulos y, durante un
período de años, puede evolucionar hacia una leucemia mieloide aguda. Los
pacientes que desarrollan leucemia mieloide aguda después de un síndrome
preleucémico tienen, típicamente, un pronóstico desfavorable.
¿Sabemos cuáles son las causas de la leucemia aguda?
Aunque algunas de las
personas con leucemia aguda tienen uno o más de los factores de riesgo conocidos
mencionados anteriormente, la mayoría no. La causa de su cáncer continúa
desconocida hasta el momento. Aun cuando un paciente tenga uno o más de los
factores de riesgo, no hay forma de saber si realmente causaron el cáncer.
Además, muchas personas con uno o más factores de riesgo nunca desarrollan esta
enfermedad.
Durante los últimos años los científicos
han hecho grandes progresos en la comprensión de cómo ciertos cambios en el ADN
(conocido en inglés como DNA) pueden dar lugar a que células normales de la
médula ósea se conviertan en células leucémicas. El DNA es la estructura química
que porta las instrucciones para casi todo lo que hacen nuestras células. Por lo
general nos parecemos a nuestros padres porque ellos son la fuente de nuestro
DNA. Sin embargo, el DNA afecta más que nuestra apariencia
exterior.
Algunos genes (que forman parte de nuestro
DNA) contienen instrucciones para controlar cuándo nuestras células crecen y se
dividen. Ciertos genes que promueven la división celular reciben el nombre de
oncogenes.
A otros que hacen más lenta la división celular o hacen que las células mueran en el momento adecuado
se les llama genes supresores de tumores. Sabemos que los tumores cancerosos pueden ser causados por
mutaciones en el DNA (defectos de los genes) que activan los oncogenes o desactivan los genes supresores de
tumores.
Algunas personas con ciertos tipos de cáncer han heredado mutaciones en
el DNA de uno de los padres. Estos cambios aumentan su riesgo para la
enfermedad. La leucemia aguda es causada en muy raras ocasiones por una de estas
mutaciones heredadas.
Por lo general las mutaciones en el DNA relacionadas con la leucemia aguda ocurren durante la vida en vez de ser heredadas antes de nacer.
Las mutaciones adquiridas pueden ser resultado de la exposición a radiación, a
productos químicos cancerígenos, u ocurren a veces sin ninguna razón aparente.
Cada vez que una célula se prepara para dividirse en dos células nuevas, debe
multiplicar su DNA. Este proceso no es perfecto y pueden ocurrir errores al
copiar. Afortunadamente, las células tienen
enzimas reparadoras que hacen una lectura de prueba del DNA.
Pero pueden escaparse algunos errores, especialmente si las células están
creciendo rápidamente.
Las translocaciones son otro tipo de anomalías del DNA que puede hacer que se desarrolle la leucemia. El DNA humano está empacado
en 23 pares de cromosomas. Una translocación significa que el DNA de un
cromosoma se une a un cromosoma diferente. Las translocaciones, que ocurren con
frecuencia en los casos de leucemia aguda, pueden activar los
oncogenes.
¿Se puede evitar la leucemia aguda?
Aunque muchos tipos de cáncer se pueden prevenir cambiando el estilo de vida para evitar ciertos factores de riesgo, hasta el momento no hay una forma conocida para evitar la mayoría de los casos de leucemia. Debido a que la mayoría de los pacientes con leucemia no tienen factores de riesgo conocidos, en la actualidad no tienen forma de evitar el desarrollo de sus leucemias. Las personas con una tendencia hereditaria conocida para desarrollar leucemia deben realizarse exámenes médicos periódicos completos. El riesgo de leucemia en estos síndromes, aunque más alto que en la población general, es aún extremadamente poco
frecuente.
Aproximadamente un 20% de los casos de leucemia aguda en los adultos está relacionado con el hábito de fumar tabaco. El
hábito de fumar, que duplica el riesgo de leucemia mieloide aguda en las
personas de más de 60 años, es en gran medida el factor de riesgo controlable
más importante y, por ahora, ofrece la mejor oportunidad de evitar las
leucemias. Por supuesto que los no fumadores tienen además muchas menos
probabilidades que los fumadores de desarrollar otros tipos de cáncer, así como
enfermedades cardiacas, accidentes vasculares (embolias cerebrales o apoplejías)
y otros padecimientos.
El tratamiento de otros tipos
de cáncer con quimioterapia y radiación puede causar leucemias secundarias
(postratamiento) (vea "¿Cuáles son los factores de riesgo
para la leucemia aguda en los adultos?").
Los médicos están estudiando ahora formas para tratar a los pacientes con cáncer, que
minimizan el riesgo de leucemia secundaria. Sin embargo, los beneficios obvios
de tratar con quimioterapia y radioterapia los tumores cancerosos que amenazan
la vida, deben analizarse contra la pequeña posibilidad de desarrollar leucemia
varios años más tarde.
Evitar el uso de productos químicos industriales reconocidos como cancerígenos, tales como el benceno,
puede disminuir el riesgo de desarrollar leucemia aguda. Pero la mayoría de los
expertos concuerdan en que los productos químicos ocupacionales y ambientales
son responsables de sólo un pequeño número de los casos de
leucemia.
Revised 12-17-01
|