¿Qué
es el linfoma no Hodgkin?
El linfoma no Hodgkin (también conocido simplemente como linfoma) es un
cáncer que comienza en las células del sistema linfático, el cual es
parte del sistema inmunológico del cuerpo. Las células
linfáticas (llamadas linfocitos) están principalmente localizadas en
los ganglios linfáticos y en otros tejidos linfáticos (tal como el bazo
o la médula ósea). Esto se describe con más detalles en la
sección “El sistema linfático y el tejido linfático”.
Otros tipos de cáncer, por ejemplo el del pulmón y el colon, pueden
propagarse al tejido linfático, tal como a los ganglios linfáticos o a
la médula ósea. Sin embargo, los cánceres que se originan en estos
lugares y que luego se propagan al tejido linfático no son linfomas.
Existen dos tipos principales de linfomas. El linfoma de Hodgkin
(también conocido como enfermedad de Hodgkin) se llama así en honor al
Dr. Thomas Hodgkin, quien lo describió por primera vez. La enfermedad de Hodgkin se
explica en otro documento de la Sociedad Americana del Cáncer (American
Cancer Society). Todos los demás tipos de linfomas son
denominados linfomas no Hodgkin (NHL, por sus siglas en inglés).
Generalmente se puede diferenciar entre estos dos tipos de linfomas al
observar las células cancerosas con un microscopio
En algunos casos, es necesario hacer análisis de laboratorio
sensibles para diferenciarlos.
El sistema linfático y el tejido linfático
Para entender qué es linfoma, resulta útil aprender sobre el sistema
linfático del organismo.
El sistema linfático está principalmente compuesto de tejido linfático,
vasos linfáticos, y líquido llamado linfa (un líquido claro que
contienen productos de desechos y exceso de líquido de los tejidos). El
tejido linfático está formado por diversos tipos de células del sistema
inmunológico que trabajan en conjunto para ayudar al organismo
a combatir infecciones. El tejido linfático se
encuentra en muchas partes del cuerpo descritas a continuación.
Linfocitos
La mayoría de las células que se encuentran en el tejido linfático son
linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Existen dos tipos principales de
linfocitos, denominados linfocitos
B (células B) y linfocitos
T (células T). Aunque ambos tipos pueden ocurrir en
células de linfoma, en los Estados Unidos los linfomas de células B son
mucho más frecuentes que los linfomas de células T.
Las células T y B normales realizan diferentes funciones en el sistema
inmunológico.
Las células B ayudan normalmente a proteger al cuerpo contra los
gérmenes (bacterias o virus) porque producen proteínas llamadas
anticuerpos. Los anticuerpos se unen a la bacteria o virus y atraen
otras células del sistema inmunológico, que rodean y digieren a los
gérmenes cubiertos con el anticuerpo. Los anticuerpos también atraen
ciertas proteínas de la sangre que pueden destruir a las bacterias.
Existen varios tipos de células T, cada una de ellas con una función
especializada. Algunas células T normales ayudan a proteger al
organismo contra los virus, los hongos y algunas bacterias. Las células
T reconocen sustancias específicas encontradas en las células
infectadas por los virus y las destruyen. También pueden liberar
sustancias denominadas citocinas que atraen otros tipos diferentes de
glóbulos blancos de la sangre que digieren a las células infectadas. Se
cree que las células T también destruyen algunos tipos de células
cancerosas, así como a las células de órganos trasplantados. Algunos
tipos de células T desempeñan una función al reforzar o desacelerar las
actividades de otras células del sistema inmunológico.
Las pruebas de laboratorio identifican las células B y las células T
mediante ciertas sustancias en sus superficies. Ciertas sustancias se
encuentran exclusivamente en las células B, y otras se encuentran sólo
en las células T. También se pueden reconocer mediante estas pruebas de
laboratorio diversas etapas de desarrollo de las células B y T.
Esta información es útil porque cada tipo de linfoma tiende a parecerse
a un subtipo particular de linfocitos normales en un cierto nivel de
desarrollo. El primer paso para considerar las opciones de tratamiento
es determinar el tipo de linfoma que tiene la persona.
Órganos que contienen
tejido linfático
Debido a que el tejido linfático se encuentra en muchas partes del
cuerpo, los linfomas pueden originarse en casi todas las partes del
cuerpo. Las principales localizaciones de tejido linfático son:
Ganglios linfáticos:
los ganglios linfáticos son órganos del tamaño de un fríjol localizados
por todo el cuerpo y que están conectados por un sistema de vasos
linfáticos. Estos vasos son parecidos a las venas, excepto
que en lugar de transportar sangre, llevan linfa y células del sistema
inmunológico que viajan entre los ganglios linfáticos y otros tejidos.
Los ganglios linfáticos se agrandan cuando combaten infecciones. Los
ganglios linfáticos que crecen como reacción a una infección son
denominados nódulos
reactivos o nódulos hiperplásicos y son, con frecuencia,
dolorosos al tacto. El agrandamiento de los ganglios linfáticos
generalmente no es un signo de un problema grave. A menudo se detecta
un agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello cuando se tiene
la garganta irritada o catarro. Sin embargo, un ganglio linfático
grande es también el signo más frecuente de un linfoma. En la sección
"¿Cómo se diagnostica el linfoma no Hodgkin?" se provee más
información acerca del agrandamiento de los ganglios linfáticos.
Bazo: este
órgano está localizado por debajo de la parte inferior de las costillas
en el lado izquierdo del cuerpo. El bazo promedio de una persona adulta
pesa alrededor de 5 onzas. El bazo produce linfocitos y otras células
del sistema inmunológico para ayudar a combatir las infecciones.
También almacena células sanas de la sangre y sirve como un filtro para
eliminar células dañadas de la sangre, bacterias y desechos celulares.
Glándula timo:
la glándula timo se encuentra detrás de la parte superior del esternón
y frente al corazón. Antes del nacimiento, el timo desempeña un papel
clave en la producción de los linfocitos T. El tamaño de la glándula
del timo (alrededor de 1 onza) y función disminuyen a lo largo de los
primeros 20 años de vida. A pesar de esto, el timo continúa activo en
la función del sistema inmunológico a lo largo de toda la vida.
Adenoides y amígdalas:
éstas son conglomerados de tejido linfático localizados en la parte
posterior de la garganta. Ambas ayudan a producir anticuerpos contra
los gérmenes que son inhalados o tragados. Son fáciles de ver cuando
aumentan de tamaño durante una infección o si se vuelven cancerosas.
Tracto digestivo:
el estómago y el tracto gastrointestinal, así como muchos otros
órganos, también contienen tejido linfático.
Médula ósea:
la médula ósea (la parte interna blanda de los huesos) produce glóbulos
rojos, plaquetas y glóbulos blancos de la sangre. Los glóbulos rojos
transportan el oxígeno de los pulmones al resto del organismo. Las
plaquetas sellan los pequeños orificios en los vasos sanguíneos que son
causados por cortadas o raspaduras. La principal función de los
glóbulos blancos de la sangre es combatir las infecciones. Los dos
tipos principales de células sanguíneas blancas son los granulocitos y
los linfocitos. Los linfocitos de la médula ósea son principalmente
células B. Algunas veces, los linfomas se originan en los linfocitos de
la médula
ósea.
Tipos del linfoma no
Hodgkin
La clasificación del linfoma no Hodgkin puede ser muy confusa (incluso
para muchos médicos) debido a que existen muchos tipos (alrededor de
30) y a que se han usado varios sistemas diferentes. El sistema más
reciente es el La clasificación de linfomas más reciente es
la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus
siglas en inglés). El sistema de WHO utiliza la apariencia de las
células del linfoma, las características cromosómicas de las células, y
la presencia de ciertos químicos en la superficie de las células. (Los
sistemas más antiguos clasificaban a los linfomas sólo basándose en su
apariencia bajo un microscopio).
En este resumen se clasifican los linfomas más comunes de acuerdo a si
son linfomas de células B o T y se enumeran según lo comunes que son.
En este documento no se discuten algunas formas poco comunes de linfoma
no Hodgkin.
Linfomas de células B
La mayoría de los linfomas no Hodgkin (alrededor de 85%) en los Estados
Unidos son linfomas de células B.
Linfoma difuso de células B grandes
Éste es uno de los tipos de linfoma no Hodgkin más comunes en los
Estados Unidos, representando aproximadamente uno de cada tres casos.
Las células son bastante grandes cuando son observadas en un
microscopio.
El linfoma difuso de células B grandes puede afectan a cualquier grupo
de edad, aunque ocurre principalmente en personas de edad avanzada (el
promedio de edad en la mayoría de los pacientes es alrededor de los 65
años). Los síntomas generalmente son el crecimiento acelerado de una
masa en un ganglio linfático interno, tal como en el pecho o en el
abdomen o un ganglio linfático que usted puede palpar, por ejemplo, en
el cuello o en la axila. Aunque este linfoma comúnmente comienza en los
ganglios linfáticos, también puede aparecer en otras áreas como en los
intestinos, en los huesos, e incluso en el cerebro o en la médula
espinal.
Alrededor de uno de cada tres linfomas está confinado a una parte del
cuerpo (localizados). Cuando está localizado, este tipo de linfoma se
considera que es más curable que cuando se ha propagado a otras partes
del cuerpo. Las pruebas genéticas han mostrado que existen diferentes
subtipos de linfoma difuso de células B grandes, aun cuando lucen igual
en el microscopio. Estos subtipos parecen tener diferentes pronósticos
y respuestas al tratamiento.
Éste es un linfoma de rápido crecimiento, aunque a menudo responde bien
al tratamiento con quimioterapia. En general, alrededor de tres de
cuatro personas no presentarán ningún signo de la enfermedad después
del tratamiento inicial, y aproximadamente la mitad de todas las
personas con este linfoma se curan con terapia.
Linfoma folicular
En los Estados Unidos, alrededor de uno de cada cuatro linfomas son
linfomas foliculares. Se usa el término folicular porque las células
tienden a crecer en un patrón circular, o nodular, en los ganglios
linfáticos.
La edad promedio de las personas afectadas por este linfoma es
alrededor de 60 años. En la mayoría de los casos, este linfoma surge en
muchas áreas linfáticas del cuerpo, así como en la médula
ósea. En alrededor del 10% de los casos, sólo
afecta a los ganglios linfáticos en una parte del cuerpo.
Aunque usualmente no se considera curable mediante el tratamiento
convencional, éste es a menudo un linfoma de crecimiento muy
lento. La tasa de supervivencia a 5 años (el porcentaje de
personas que sobreviven por lo menos 5 años) es de entre 60% y 70%. A
menudo, estos linfomas no son tratados al momento del diagnóstico
inicial si el paciente no tiene síntomas de la enfermedad. Con el
tiempo, de cada tres de los linfomas foliculares, alrededor de uno
cambia (se transforma) en linfoma difuso de células B que crece
rápidamente.
Leucemia linfocítica
crónica/linfoma linfocítico pequeño
Estas enfermedades relacionadas constituyen alrededor de uno de cada
cuatro linfomas. El mismo tipo de célula (conocida como linfocito
pequeño) está involucrada tanto en la leucemia linfocítica crónica
(CLL) como en la leucemia linfocítica pequeña (SLL). La única
diferencia consiste en el lugar donde ocurre el cáncer. En la CLL, es
principalmente en la sangre y en la médula ósea; en el SLL el cáncer
principalmente ocurre en los ganglios linfáticos.
Ambas enfermedades crecen lentamente, aunque la CLL, la cual es mucho
más común, tiende a crecer con más lentitud. La CLL y el SLL no se
consideran curables con tratamientos convencionales, pero dependiendo
de la etapa y la tasa de crecimiento de la enfermedad, la mayoría de
los pacientes pueden vivir por más de 10 años. Ocasionalmente, estos
linfomas de crecimiento lento se transforman con el tiempo en un tipo
de linfoma más agresivo.
Para información más detallada, remítase al documento “Leucemia
linfocítica crónica” de la Sociedad Americana del Cáncer.
Linfoma del epitelio glandular
Aproximadamente el 5% de los linfomas son de este tipo. Las células son
de tamaño pequeño a mediano.
Este tipo de linfoma afecta más a los hombres, y la edad promedio de
los pacientes es de 60 y 65 años. Al momento del diagnóstico, el
linfoma generalmente ya se ha propagado y ha afectado a los ganglios
linfáticos, la médula ósea y, muy frecuentemente, al bazo.
Aunque éste no es un linfoma de crecimiento rápido, es difícil
tratarlo. Sólo alrededor de uno de cinco pacientes
sobrevive por lo menos 5 años. Los tratamientos más nuevos y más
agresivos pueden ser más eficaces que aquellos usados en el pasado, lo
que puede ayudar a mejorar las tasas de supervivencia de pacientes
actualmente diagnosticados.
Linfomas de zona marginal de células B
Los linfomas de zona marginal representan aproximadamente el 4% de los
linfomas. Las células en estos linfomas lucen pequeñas en el
microscopio. Existen tres tipos principales de linfomas de zona
marginal.
Linfomas extraglandulares
de zona marginal de células B (también
conocidos como (linfomas de tejido linfático asociado con la mucosa):
estos linfomas comienzan en lugares a parte de los ganglios linfáticos
(por ello el nombre de extraglandular) y son el tipo más común. La
mayoría del tejido linfático asociado con la mucosa (MALT) surge en el
estómago y se cree están relacionados con una infección con la bacteria
Helicobacter pylori,
la cual también es causa de úlceras estomacales.
Otras posibles partes del cuerpo en las que ocurre son los pulmones, la
piel, el tiroides, las glándulas salivales y los tejidos que rodean los
ojos. Generalmente se mantiene limitado al área donde comienza y no se
propaga ampliamente. Muchos de estos otros linfomas MALT también están
asociados con infecciones de bacterias o virus.
La edad promedio de los pacientes con este linfoma es de
aproximadamente 60 años. Es un linfoma de crecimiento lento y a menudo
se cura en sus etapas tempranas. A menudo se usan antibióticos como
primer tratamiento para este tipo de linfoma, especialmente en el
linfoma MALT del estómago, ya que pueden eliminar la infección con
Helicobacter pylori.
Linfoma nodal de zona
marginal de células B: ésta es una enfermedad
poco común, encontrada principalmente en mujeres de mayor edad.
Principalmente, este linfoma incluye a los ganglios linfáticos, aunque
a veces también se detectan sus células en la médula ósea.
Tiende a ser un linfoma de crecimiento lento (aunque usualmente no tan
lento como el linfoma MALT), y muchos pacientes se curan si se les
diagnostica en las primeras etapas.
Linfoma esplénico de zona
marginal de células B: este linfoma se
presenta en raras ocasiones. Comúnmente ocurre sólo en el bazo y la
médula ósea.
Los pacientes generalmente son hombres de edad avanzada y padecen de
cansancio y molestias causadas por el agrandamiento del bazo. Debido a
que esta enfermedad es de crecimiento lento, es posible que no se
necesite tratamiento, a menos que los síntomas se tornen problemáticos.
Linfoma primario
mediastínico de células B
El 2% de todos los linfomas son de este tipo. Las células son grandes y
se parecen a aquellos linfomas difusos de células B grandes.
Este linfoma comienza en el mediastino (el área alrededor del corazón y
detrás del esternón). Por lo general, al principio está localizado y
pocas veces involucra a la médula ósea. Puede causar dificultades
respiratorias porque a menudo ejerce presión a la tráquea que conducen
a los pulmones. También puede bloquear la vena cava superior (vena
grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos y la cabeza).
Esto puede causar que los brazos y la cara se hinchen.
Alrededor de dos de cada tres personas con este linfoma son mujeres. La
mayoría es joven y tiene entre 30 y 39 años de edad. Este linfoma es de
crecimiento rápido, pero es tratable. Aproximadamente la mitad de los
pacientes se puede curar.
Linfoma de Burkitt
Alrededor del 1% al 2% de todos los linfomas son de este tipo. Recibe
su nombre en honor al médico que describió la enfermedad inicialmente
en niños y jóvenes africanos. Las células son medianas. Otro tipo de
linfoma, denominado linfoma parecido al de Burkitt, tiene células
levemente más grandes. Debido a que este segundo tipo de linfoma es más
difícil de diferenciar del linfoma de Burkitt, la clasificación de WHO
los combina.
Este linfoma es de muy rápido crecimiento. En su versión africana,
usualmente comienza como tumores de la mandíbula o de otros huesos
faciales. En los tipos más comunes que se observan en los Estados
Unidos, el linfoma comienza generalmente en el abdomen, donde forma una
masa tumoral grande. También puede originarse en los ovarios, los
testículos u otros órganos, y se puede propagar al cerebro y al líquido
cefalorraquídeo.
Cerca del 90% de los pacientes son hombres, y la edad promedio es de
alrededor de 30 años. Aunque es un linfoma de rápido crecimiento, más
de la mitad de los pacientes pueden ser curados con quimioterapia
intensiva.
Linfoma linfoplasmacítico
(macroglobulinemia de Waldenstrom)
De 1% a 2% de los linfomas son de este tipo de cáncer poco común. Las
células son pequeñas y generalmente se detectan en la médula ósea, los
ganglios linfáticos y el bazo.
La mayor parte del tiempo las células del linfoma producen un
anticuerpo denominado inmunoglobulina M (IgM), que es una proteína muy
grande. Este anticuerpo circula en la sangre en grandes cantidades y
causa que la parte líquida de la sangre se vuelva más espesa, como si
fuera sirope. Esto puede causar disminución en el flujo sanguíneo a
muchos órganos, lo que puede causar problemas con la visión (debido a
la pobre circulación en los vasos sanguíneos en la parte posterior de
los ojos) y problemas neurológicos (como dolores de cabeza, mareos y
confusión) causados por la pobre circulación de la sangre en el cerebro
Los otros síntomas pueden incluir sensación de cansancio y debilidad, y
una tendencia a sangrar fácilmente.
Este linfoma es de crecimiento lento. Aunque usualmente este linfoma no
se considera curable, la mayoría de los pacientes vive más de cinco
años.
Para más información remítase al documento de la Sociedad Americana del
Cáncer sobre macroglobulinemia de Waldenstrom (disponible solamente en
inglés.)
Leucemia de células peludas
A pesar del nombre, algunas veces se considera un tipo de linfoma. Esta
enfermedad es poco común, pues solo alrededor de 1,000 personas en este
país son diagnosticadas con esta enfermedad anualmente. Estas células
son linfocitos de células B pequeñas con proyecciones a su alrededor
que le dan una apariencia “peluda”. Generalmente se detecta en la
médula ósea y el bazo, así como circulando en la sangre.
En general, los pacientes tienden a ser de edad avanzada. La leucemia
de células peludas es de crecimiento lento y es posible que algunos
pacientes nunca necesitan tratamiento. Las razones comunes para iniciar
un tratamiento (debido a que las células cancerosas invaden la médula
ósea), lo que es altamente eficaz, son el agrandamiento del bazo o el
bajo recuento sanguíneo. La leucemia de células peludas también se
describe en otro documento de la Sociedad Americana del Cáncer titulado
“Leucemia linfocítica crónica”.
Linfoma primario del sistema nervioso central
Este linfoma usualmente afecta al cerebro (llamado linfoma primario del
cerebro), pero también se puede detectar en la médula espinal y en los
tejidos que rodean la médula espinal y los ojos. Con el tiempo, tiende
a propagarse ampliamente en el sistema nervioso central. Aunque este
tipo de tumor era poco común en el pasado, se ha vuelto más común en
los pacientes de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). La
mayoría de las personas presentan dolor de cabeza y confusión. También
presentan problemas de visión, parálisis de algunos músculos faciales,
e incluso convulsiones en algunos casos.
Siempre se ha pensado que el pronóstico para las personas con esta
condición es bastante desfavorable; sin embargo, alrededor de 30% a 50%
de las personas puede vivir por lo menos 5 años gracias a los
tratamientos actuales.
Linfoma de células T
Los linfomas
de células T representan alrededor de 15% de los linfomas no Hodgkin en
los Estados Unidos.
Linfoma/leucemia
linfoblástico de células T precursoras
Esta enfermedad representa el 1% de todos los linfomas. Se puede
considerar como linfoma o leucemia, dependiendo de cuán involucrada
está la médula ósea (la médula ósea está más involucrada con las
leucemias). Las células cancerosas son células T inmaduras de tamaño
pequeño a mediano.
A menudo comienza en la glándula timo (donde muchas células T son
producidas) y se puede convertir en un tumor grande en el mediastino
(el área alrededor del corazón y detrás del esternón). Esto puede
causar dificultades respiratorias si ejerce presión a la tráquea que
conducen a los pulmones. También puede bloquear la vena cava superior
(vena grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos y la
cabeza), lo que puede causar inflamación de los brazos y la cara.
Con más frecuencia, los pacientes son adultos jóvenes, siendo los
hombres más afectados que las mujeres.
Este linfoma es de crecimiento rápido, pero si no se ha propagado a la
médula ósea al momento del diagnóstico, las probabilidades de curación
con quimioterapia son muy buenas. Una vez está en la médula ósea, solo
el 40% al 50% de los pacientes se pueden curar.
Linfomas periféricos de
células T
Estos linfomas se originan de formas más maduras de células T. Existen
varios tipos de linfomas periféricos de células T, que representan un
total de aproximadamente 5% de todos los linfomas.
- Linfoma
cutáneo de células T (micosis fungoide, síndrome de Sézary):
estos linfomas de células T comienza en la piel. Estos son descritos en
el documento “Linfomas de la piel” (disponible solamente en inglés) de
la Sociedad Americana del Cáncer.
- Linfoma
angioinmunoblástico de células T:
este linfoma tiende a ocurrir en los ganglios linfáticos y puede
afectar el bazo o el hígado. A los pacientes generalmente les da
fiebre, erupciones en la piel, pierden peso y con frecuencia contraen
infecciones. Este linfoma a menudo progresa rápidamente, aunque algunos
pacientes mejoran con corticosteroides, tales como prednisona y/o
quimioterapia. Sin embargo, no es seguro que este linfoma se pueda
curar, y a menudo se administra quimioterapia intensiva con trasplante
de médula ósea.
- Linfoma
extraglandular de células T agresoras naturales, de tipo nasal:
este tipo generalmente afecta a las vías respiratorias superiores,
tales como la nariz y parte superior de la garganta, pero también puede
invadir la piel y el tracto digestivo. Resulta mucho más común en
partes de Asia y Sur América. Ocurre a cualquier edad. Si el linfoma
está limitado a las vías nasales, a menudo se puede curar con
quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, si se ha propagado
demasiado, entonces sólo algunos pacientes se pueden curar mediante un
tratamiento intensivo de quimioterapia.
- Linfoma de
células T de tipo enteropático:
este linfoma ocurre en las personas sensibles al gluten, que es la
proteína principal de la harina de trigo. La enfermedad, denominada
enteropatía por gluten, puede convertirse en este linfoma, que
típicamente invade las paredes de los intestinos. Una vez que esto
ocurre, el pronóstico del paciente es usualmente desfavorable debido al
daño que le causa a los intestinos
- Linfoma
subcutáneo de células T de apariencia paniculítica:
este linfoma poco común invade las capas profundas de la piel, donde
causa que se formen nódulos bajo la piel. Estos son descritos con más
detalles en el documento “Linfomas de la piel” (disponible solamente en
inglés) de la Sociedad Americana del Cáncer.
- Linfoma
anaplásico de células grandes:
aproximadamente del 1% al 2% de los linfomas son de este tipo. Las
células aparecen grandes en un microscopio. El tipo de linfoma es más
común en las personas jóvenes, aunque ocurre en pacientes que tienen
entre 50 y 69 años de edad. Usualmente comienza en los ganglios
linfáticos y también se puede propagar a la piel. Hay también una forma
de este linfoma que comienza en la piel. Aunque este tipo de linfoma
aparenta ser de crecimiento rápido, la quimioterapia a menudo es
eficaz. Muchos pacientes con este linfoma se curan.
- Linfoma
periférico de células T no especificado:
este nombre se le ha asignado a los linfomas de células T que no se
ajustan fácilmente a cualquiera de los grupos anteriores. Las células
tumorales pueden ser pequeñas o grandes. La mayoría de los pacientes
están entre 60 y 69 años de edad. Como un grupo, estos linfomas tienden
a propagarse ampliamente y a crecer rápidamente. Algunos casos
responden bien a quimioterapia, aunque pocos pacientes sobreviven por
más de cinco años.
¿Cuáles
son las estadísticas principales relacionadas con el linfoma no Hodgkin?
Se calcula que en el 2009 alrededor de 65,980 personas (35,990 hombres
y 29,990 mujeres) sean diagnosticadas con linfoma no Hodgkin en los
Estados Unidos. Estas cifras incluyen tanto a niños como a
adultos. Es el quinto cáncer más común tanto en los hombres como en las
mujeres en este país (excluyendo a los cánceres de la piel),
representando alrededor de 4% de todos los cánceres.
El riesgo promedio del estadounidense de padecer linfoma no Hodgkin
durante la vida es de alrededor de 1 en 50. Este riesgo de una persona
puede verse alterado por ciertos factores de riesgo que se indican en
la siguiente sección.
Desde los años 70, la incidencia de casos diagnosticados de linfoma no
Hodgkin en los Estados Unidos casi se ha duplicado. Algo de este
aumento se debe a linfoma no Hodgkin asociado con sida (AIDS, en
inglés), pero en su mayoría la razón para este aumento se desconoce. En
años recientes, el aumento en linfoma no Hodgkin se ha reportado
principalmente en mujeres.
Aunque algunos tipos de linfomas no Hodgkin se encuentran entre los
cánceres infantiles más frecuentes, más del 95% de los casos ocurre en
los adultos. El tipo de linfoma no Hodgkin visto en niños es a menudo
muy diferente al visto en los adultos. La Sociedad Americana del Cáncer
tiene otro documento sobre el linfoma no Hodgkin en niños.
La edad promedio al momento del diagnóstico es entre 60 y 69 años, y
alrededor de la mitad de los pacientes tienen más de 65 años de
edad. El riesgo de linfoma no Hodgkin aumenta a lo
largo de la vida y las personas de edad avanzada tienen el riesgo más
alto. El envejecimiento de la población de las personas que viven en
los Estados Unidos probablemente contribuya a un aumento en los casos
de linfoma no Hodgkin durante los próximos años.
El linfoma no Hodgkin es más frecuente entre los hombres que entre las
mujeres. Las personas de raza blanca son afectadas más frecuentemente
que las de raza negra o las asiático-americanas.
La Sociedad Americana del Cáncer calcula que alrededor de 19,500
personas en los Estados Unidos (9,830 hombres y 9,670 mujeres) morirán
a causa de linfoma no Hodgkin en el 2009.
Las tasas de supervivencia varían ampliamente según el tipo de linfoma
y la etapa de la enfermedad al momento del diagnóstico. No obstante, la
supervivencia relativa general a 5 años para las personas con linfoma
no Hodgkin es de 65%, y la supervivencia relativa a 10 años es 54%.
La tasa de supervivencia de 5 años se refiere al porcentaje de
pacientes que viven al menos 5 años después de que se les diagnostica
el cáncer. Aunque muchas de estos pacientes viven mucho más de 5 años
después del diagnóstico, y los índices a 5 años se utilizan para crear
una norma para la discusión del pronóstico. Las tasas relativas de
supervivencia a cinco años son calculadas de maneras que excluyen el
efecto de las enfermedades que no sean el cáncer. Por supuesto, las
tasas de supervivencia de cinco años se basan en pacientes inicialmente
diagnosticados y tratados hace más de cinco años. Los avances recientes
en el tratamiento a menudo producen un pronóstico más favorable para
los pacientes recientemente diagnosticados.
Última revisión / cambio realizado: 14-Mayo-2009
Última actualización completa: 5-Dic.-2007
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