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Información de referencia sobre el cáncer | |||||
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| ¿Qué es? | |
| Linfoma no Hodgkin | |
¿Qué
es el linfoma no Hodgkin?
El sistema linfático (también conocido como sistema linfático) está principalmente compuesto de tejido linfático, vasos linfáticos, y líquido claro llamado linfa. El tejido linfático está compuesto de diversos tipos de células del sistema inmunitario que trabajan en conjunto para ayudar al organismo a combatir infecciones. El tejido linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo descritas a continuación. Linfocitos La mayoría de las células que se encuentran en el tejido linfático son linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Existen dos tipos principales de linfocitos, denominados linfocitos B (células B) y linfocitos T (células T). Aunque ambos tipos pueden ocurrir en células de linfoma, en los Estados Unidos los linfomas de células B son mucho más frecuentes que los linfomas de células T. Las células T y B normales realizan diferentes funciones en el sistema inmunitario. Linfocitos B. Las células B ayudan normalmente a proteger al cuerpo contra los gérmenes (bacterias o virus) porque producen proteínas llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se unen a la bacteria o virus y atraen otras células del sistema inmunitario, que rodean y digieren a los gérmenes cubiertos con el anticuerpo. Los anticuerpos también atraen ciertas proteínas de la sangre que pueden destruir a las bacterias. Linfocitos T. Existen varios tipos de células T, cada una de ellas con una función especializada. Algunas células T ayudan a proteger al organismo contra los virus, los hongos y algunas bacterias. Por ejemplo, las células T reconocen sustancias específicas encontradas en las células infectadas por los virus y las destruyen. También pueden liberar sustancias denominadas citocinas que atraen otros tipos diferentes de glóbulos blancos de la sangre que digieren a las células infectadas. Se cree que las células T también destruyen algunos tipos de células cancerosas. Algunos tipos de células T desempeñan una función al reforzar o desacelerar las actividades de otras células del sistema inmunitario. De estos tipos diferentes de linfocitos, se pueden desarrollar diferentes tipos de linfoma. El tratamiento para cada linfoma depende del tipo que sea. Por lo tanto, es importante saber el tipo exacto de linfoma. Órganos que contienen tejido linfático Debido a que el tejido linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo, los linfomas pueden originarse en casi todas las partes del cuerpo. Las principales localizaciones de tejido linfático son: Ganglios linfáticos: los ganglios linfáticos son órganos del tamaño de un fríjol que se encuentran por todo el cuerpo y que están conectados por un sistema de vasos linfáticos. Estos vasos son parecidos a las venas, excepto que en lugar de transportar sangre, llevan linfa y células del sistema inmunitario. Los ganglios linfáticos se agrandan cuando combaten infecciones. Los ganglios linfáticos que crecen como reacción a una infección son denominados nódulos reactivos o nódulos hiperplásicos y son, con frecuencia, dolorosos al tacto. El agrandamiento de un ganglio linfático no siempre es un signo de un problema grave. A menudo se detecta un agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello cuando se tiene la garganta irritada o catarro. Sin embargo, un ganglio linfático grande es también el signo más frecuente de un linfoma. En la sección "¿Cómo se diagnostica el linfoma no Hodgkin?" se provee más información acerca del agrandamiento de los ganglios linfáticos. Bazo: el bazo es un órgano que se encuentra por debajo de la parte inferior de las costillas en el lado izquierdo del cuerpo. El bazo promedio de una persona adulta pesa alrededor de 5 onzas. El bazo produce linfocitos y otras células del sistema inmunitario para ayudar a combatir las infecciones. También almacena células sanas de la sangre y sirve como un filtro para eliminar células dañadas de la sangre, bacterias y desechos celulares. Glándula timo: el timo se encuentra detrás de la parte superior del esternón y frente al corazón. Antes del nacimiento, el timo desempeña un papel clave en la producción de los linfocitos T. El tamaño del timo se reduce y se vuelve menos importante por los primeros 20 años de vida. A pesar de esto, el timo continúa desempeñando una función en el sistema inmunitario. Adenoides y amígdalas: éstas son conglomerados de tejido linfático localizados en la parte posterior de la garganta. Ambas ayudan a producir anticuerpos contra los gérmenes que son inhalados o tragados. Son fáciles de ver cuando aumentan de tamaño durante una infección o si se vuelven cancerosas. Tracto digestivo: el estómago y los intestinos, así como muchos otros órganos, también contienen tejido linfático. Médula ósea: la médula ósea (la parte interna blanda de ciertos huesos) produce glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos de la sangre. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno de los pulmones al resto del organismo. Las plaquetas sellan los pequeños orificios en los vasos sanguíneos que son causados por cortadas o raspaduras. La principal función de los glóbulos blancos de la sangre es combatir las infecciones. Los dos tipos principales de células sanguíneas blancas son los granulocitos y los linfocitos. Los linfocitos de la médula ósea son principalmente células B. Algunas veces, los linfomas se originan en los linfocitos de la médula ósea. Tipos del linfoma no
Hodgkin Los tipos de linfomas más comunes se presentan a continuación de acuerdo a si son linfomas de células B o T. En este documento no se discuten algunas formas poco comunes de linfoma no Hodgkin. Linfomas de células B La mayoría de los linfomas no Hodgkin (alrededor de 85%) en los Estados Unidos son linfomas de células B. Linfoma difuso de células B grandes Éste es uno de los tipos de linfoma no Hodgkin más comunes en los Estados Unidos, representando aproximadamente uno de cada tres casos. Las células son bastante grandes cuando son observadas en un microscopio. El linfoma difuso de células B grandes (DLBCL, por sus siglas en inglés) puede afectar a cualquier grupo de edad, aunque ocurre principalmente en personas de edad avanzada (el promedio de edad es alrededor de los 65 años). Por lo general, comienza como una masa que crece rápidamente en un ganglio linfático interno, tal como en el pecho o en el abdomen o un ganglio linfático que usted puede palpar, por ejemplo, en el cuello o en la axila. Aunque este linfoma comúnmente comienza en los ganglios linfáticos, también puede aparecer en otras áreas como en los intestinos, en los huesos, o incluso en el cerebro o en la médula espinal. Alrededor de uno de cada tres linfomas está confinado a una parte del cuerpo (localizados) cuando es encontrado. Los linfomas localizados son más fáciles de tratar que cuando se han propagado a otras partes del cuerpo. Las pruebas genéticas han mostrado que existen diferentes subtipos de linfoma difuso de células B grandes, aun cuando lucen igual en el microscopio. Estos subtipos parecen tener diferentes pronósticos y respuestas al tratamiento. Éste es un linfoma de rápido crecimiento, aunque a menudo responde bien al tratamiento con quimioterapia. En general, alrededor de tres de cuatro personas no presentarán ningún signo de la enfermedad después del tratamiento inicial, y aproximadamente la mitad de todas las personas con este linfoma se curan con terapia. Linfoma folicular En los Estados Unidos, alrededor de uno de cada cinco linfomas son linfomas foliculares. Se usa el término folicular porque las células tienden a crecer en un patrón circular, o nodular, en los ganglios linfáticos. La edad promedio de las personas con este linfoma es de aproximadamente 60 años. Es raro que ocurra en personas muy jóvenes. En la mayoría de los casos, este linfoma surge en muchas áreas linfáticas del cuerpo, así como en la médula ósea. A menudo, los linfomas foliculares son de crecimiento lento, pero son difíciles de curar. La tasa de supervivencia a cinco años (el porcentaje de personas que viven al menos cinco años) es de alrededor de 70%. A menudo, estos linfomas no son tratados al momento del diagnóstico inicial si el paciente no tiene síntomas de la enfermedad. Con el tiempo, alrededor de uno de cada tres de los linfomas foliculares cambia (se transforma) en linfoma difuso de células B que crece rápidamente. Leucemia linfocítica crónica /linfoma linfocítico pequeño Éstas son enfermedades estrechamente relacionadas: de hecho, muchos médicos consideran que son versiones diferentes de la misma enfermedad. El mismo tipo de célula (conocida como linfocito pequeño) está involucrada tanto en la leucemia linfocítica crónica (CLL, por sus siglas en inglés) como en la leucemia linfocítica pequeña (SLL). La única diferencia consiste en el lugar donde ocurre el cáncer. En la CLL, es principalmente en la sangre y en la médula ósea; en el SLL el cáncer principalmente ocurre en los ganglios linfáticos. La SLL representa aproximadamente del 5% al 10% de todos los linfomas. Tanto la CLL como la SLL son enfermedades de crecimiento lento, aunque la CLL, la cual es mucho más común, tiende a crecer con más lentitud. La CLL y la SLL se tratan de la misma manera. Por lo general, no se consideran curables con tratamientos convencionales, pero dependiendo de la etapa y la tasa de crecimiento de la enfermedad, la mayoría de los pacientes viven por más de 10 años. Ocasionalmente, estos linfomas de crecimiento lento se pueden transformar con el tiempo en un tipo de linfoma más agresivo. Para información más detallada, remítase a nuestro documento “Leucemia linfocítica crónica”. Linfoma de células del manto Aproximadamente el 5% de los linfomas son de este tipo. Las células son de tamaño pequeño o mediano. Este tipo de linfoma afecta más a los hombres. La edad promedio de los pacientes es entre los 60 y 65 años. Al momento del diagnóstico, el linfoma generalmente ya se ha propagado y ha afectado a los ganglios linfáticos, la médula ósea y, muy frecuentemente, al bazo. Éste no es un linfoma de crecimiento muy rápido, pero es difícil tratarlo. Los tratamientos más nuevos y más agresivos pueden ser más eficaces que aquellos usados en el pasado, y puede que ofrezcan una mejor probabilidad de supervivencia a largo plazo para los pacientes actualmente diagnosticados. Linfomas de zona marginal de células B Los linfomas de zona marginal representan aproximadamente del 5% al 10% de los linfomas. Las células en estos linfomas lucen pequeñas en el microscopio. Existen tres tipos principales de linfomas de zona marginal. Linfomas extraglandulares de zona marginal de células B, también conocidos como linfomas de tejido linfático asociado con la mucosa (MALT): estos linfomas comienzan en lugares a parte de los ganglios linfáticos (por ello el nombre de extraglandular) y son el tipo más común. La mayoría de los linfomas de MALT surgen en el estómago y se cree están relacionados con una infección con la bacteria Helicobacter pylori, la cual también es causa de úlceras estomacales. Otras posibles partes del cuerpo en las que ocurre son los pulmones, la piel, la tiroides, las glándulas salivales y los tejidos que rodean los ojos. Generalmente se mantiene limitado al área donde comienza y no se propaga ampliamente. Muchos de estos otros linfomas MALT también están asociados con infecciones de bacterias o virus. La edad promedio de los pacientes con este linfoma es de aproximadamente 60 años. Es un linfoma de crecimiento lento y a menudo se cura en sus etapas tempranas. A menudo se usan antibióticos como primer tratamiento para este tipo de linfoma, especialmente en el linfoma MALT del estómago, ya que pueden eliminar la infección con Helicobacter pylori. Linfoma nodal de zona marginal de células B: ésta es una enfermedad poco común, encontrada principalmente en mujeres de mayor edad. Principalmente, este linfoma incluye a los ganglios linfáticos, aunque a veces también se detectan células del linfoma en la médula ósea. Tiende a ser un linfoma de crecimiento lento (aunque usualmente no tan lento como el linfoma MALT), y muchos pacientes se curan si se les diagnostica en las primeras etapas. Linfoma esplénico de zona marginal de células B: este linfoma se presenta en pocas ocasiones. Comúnmente ocurre sólo en el bazo y la médula ósea. Los pacientes generalmente son hombres de edad avanzada y padecen de cansancio y molestias causadas por el agrandamiento del bazo. Debido a que esta enfermedad es de crecimiento lento, es posible que no se necesite tratamiento, a menos que los síntomas se tornen problemáticos. Linfoma primario mediastínico de células B El 2% de todos los linfomas son de este tipo. Las células son grandes y se parecen a aquellos linfomas difusos de células B grandes. Este linfoma comienza en el mediastino (el área alrededor del corazón y detrás del esternón). Por lo general, cuando se encuentra está localizado y pocas veces involucra a la médula ósea. Puede causar dificultades respiratorias porque a menudo ejerce presión a la tráquea que conducen a los pulmones. También puede bloquear la vena cava superior (vena grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos y la cabeza). Esto puede causar que los brazos y la cara se inflamen. Alrededor de dos de cada tres personas con este linfoma son mujeres. La mayoría es joven y tiene entre 30 y 39 años de edad. Este linfoma es de crecimiento rápido, pero es tratable. Aproximadamente la mitad de los pacientes se puede curar. Linfoma de Burkitt Alrededor del 1% al 2% de todos los linfomas son de este tipo. Recibe su nombre en honor al médico que describió la enfermedad inicialmente en niños y jóvenes africanos. Las células son medianas. Otro tipo de linfoma, denominado linfoma parecido al de Burkitt, tiene células levemente más grandes. Debido a que este segundo tipo de linfoma es más difícil de diferenciar del linfoma de Burkitt, la clasificación de WHO los combina. Este linfoma es de muy rápido crecimiento. En su versión africana, usualmente comienza como tumores de la mandíbula o de otros huesos faciales. En los tipos más comunes que se observan en los Estados Unidos, el linfoma comienza generalmente en el abdomen, donde forma una masa tumoral grande. También puede originarse en los ovarios, los testículos u otros órganos, y se puede propagar al cerebro y al líquido cefalorraquídeo. Cerca del 90% de los pacientes son hombres, y la edad promedio es de alrededor de 30 años. Aunque es un linfoma de rápido crecimiento, más de la mitad de los pacientes pueden ser curados con quimioterapia intensiva. Linfoma linfoplasmacítico (macroglobulinemia de Waldenstrom) De 1% a 2% de los linfomas son de este tipo de cáncer poco común. Las células son pequeñas y generalmente se detectan en la médula ósea, los ganglios linfáticos y el bazo. La mayor parte del tiempo las células del linfoma producen un anticuerpo denominado inmunoglobulina M (IgM), que es una proteína muy grande. Este anticuerpo circula en la sangre en grandes cantidades y causa que la parte líquida de la sangre se vuelva más espesa, como si fuera sirope. Esto puede causar disminución en el flujo sanguíneo a muchos órganos, lo que puede causar problemas con la visión (debido a la pobre circulación en los vasos sanguíneos en la parte posterior de los ojos) y problemas neurológicos (como dolores de cabeza, mareos y confusión) causados por la pobre circulación de la sangre en el cerebro Los otros síntomas pueden incluir sensación de cansancio y debilidad, y una tendencia a sangrar fácilmente. Este linfoma es de crecimiento lento. Aunque usualmente este linfoma no se considera curable, la mayoría de los pacientes vive más de cinco años. Para más información, vea nuestro documento Waldenstrom Macroglobulinemia. Leucemia de células peludas A pesar del nombre, algunas veces se considera un tipo de linfoma. La leucemia de células peludas (HCL) es poco común, pues alrededor de 1,000 personas en este país son diagnosticadas con esta enfermedad anualmente. Estas células son linfocitos de células B pequeñas con proyecciones que sobresalen y le dan una apariencia “peluda”. Generalmente se detecta en la médula ósea y el bazo, así como circulando en la sangre. En general, los pacientes con HCL tienden a ser de edad avanzada. La leucemia de células peludas es de crecimiento lento y es posible que algunos pacientes nunca necesitan tratamiento. Las razones comunes para iniciar un tratamiento (debido a que las células cancerosas invaden la médula ósea), lo que es altamente eficaz, son el agrandamiento del bazo o el bajo recuento sanguíneo. La leucemia de células peludas también se describe en nuestro documento “Leucemia linfocítica crónica”. Linfoma primario del sistema nervioso central Este linfoma usualmente afecta al cerebro (llamado linfoma primario del cerebro), pero también se puede detectar en la médula espinal y en los tejidos que rodean la médula espinal y los ojos. Con el tiempo, tiende a propagarse ampliamente en el sistema nervioso central. Un linfoma primario del sistema nervioso central es más común en personas con problemas del sistema inmunitario, como aquellas infectadas con VIH, el virus que causa el sida o AIDS. La mayoría de las personas presentan dolor de cabeza y confusión. También presentan problemas de visión, parálisis de algunos músculos faciales, e incluso convulsiones en algunos casos. Siempre se ha pensado que el pronóstico para las personas con esta condición es bastante desfavorable; sin embargo, alrededor de 30% a 50% de las personas puede vivir por lo menos cinco años gracias a los tratamientos actuales.
Linfoma/leucemia linfoblástico de células T precursoras Los linfomas de células T representan menos del 15% de los linfomas no Hodgkin en los Estados Unidos. Linfoma/leucemia linfoblástico de células T precursoras Esta enfermedad representa el 1% de todos los linfomas. Se puede considerar como linfoma o leucemia, dependiendo de cuán involucrada está la médula ósea (la médula ósea está más involucrada con las leucemias). Las células cancerosas son células T inmaduras de tamaño pequeño a mediano. A menudo comienza en la glándula timo (donde muchas células T son producidas) y se puede convertir en un tumor grande en el mediastino (el área alrededor del corazón y detrás del esternón). Esto puede causar dificultades respiratorias si ejerce presión a la tráquea que conducen a los pulmones. También puede bloquear la vena cava superior (vena grande que regresa la sangre al corazón desde los brazos y la cabeza), lo que puede causar inflamación de los brazos y el rostro. Con más frecuencia, los pacientes son adultos jóvenes, siendo los hombres más afectados que las mujeres. Este linfoma es de crecimiento rápido, pero si no se ha propagado a la médula ósea al momento del diagnóstico, las probabilidades de curación con quimioterapia son muy buenas. Una vez está en la médula ósea, solo el 40% al 50% de los pacientes se pueden curar. Linfoma periférico de células T Estos tipos de linfomas se originan de formas más maduras de células T. Se presentan en raras ocasiones y representan alrededor del 5% de todos los linfomas.
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