| |
|
Contáctenos
|
| |
Para hablar en español con un especialista en información
sobre el cáncer, llame al 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345) o
envíenos un mensaje por correo electrónico.
|
|
|
 |
|
| ¿Qué es? |
| Cáncer de ovario |
 |
¿Qué es el
cáncer del ovario?
El cáncer ovárico es aquel que se origina en los ovarios. Los ovarios
son glándulas reproductivas encontradas sólo en las mujeres que
producen los óvulos para la reproducción. Los óvulos viajan a través de
las trompas de Falopio hacia el útero donde el óvulo fertilizado se
implanta y se desarrolla en un feto. Además, los ovarios son la fuente
principal de las hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona. Un
ovario está localizado en cada lado del útero en la pelvis.
Los ovarios contienen tres tipos de tejidos:
- Células
epiteliales, la cuales cubren el ovario.
- Células
germinales que se encuentran en el interior del ovario.
Estas células forman los óvulos que son liberados hacia las trompas de
Falopio cada mes.
- Células
estromales, las cuales producen la mayor cantidad de las
hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona.
Tipos de tumores del ovario
Muchos tipos de tumores pueden comenzar a crecer en los ovarios. La
mayoría de estos tumores son benignos (no cancerosos) y nunca se
propagan fuera del ovario. Los tumores se pueden tratar con éxito
mediante la extirpación quirúrgica de un ovario o de parte del ovario
que contiene el tumor. Contrario a los tumores ováricos benignos, los
tumores malignos (cancerosos) se pueden propagar a otras partes del
cuerpo (hacen metástasis). Su tratamiento es más complejo y se cubre
más adelante en este documento.
En general, los tumores ováricos reciben su nombre de acuerdo con el
tipo de células del que se originó el tumor y si el tumor es benigno o
canceroso. Existen tres tipos principales de tumores ováricos:
- Los tumores
epiteliales se originan de las células que cubren la
superficie externa del ovario. La mayoría de los tumores ováricos son
tumores de células epiteliales.
- Los tumores
de células germinales se originan de las células que
producen los óvulos.
- Los tumores
estromales se originan de las células del tejido conectivo
que sostienen el ovario y producen las hormonas femeninas estrógeno y
progesterona.
Tumores ováricos epiteliales
Tumores ováricos epiteliales benignos
La mayoría de los tumores ováricos epiteliales son benignos, no se
propagan y generalmente no conducen a enfermedades graves. Existen
varios tipos de tumores epiteliales benignos, incluidos los adenomas
serosos, los adenomas mucinosos y los tumores de Brenner.
Tumores de bajo potencial maligno
Cuando se observan bajo el microscopio, algunos tumores ováricos
epiteliales no se ven claramente como cancerosos. Éstos se denominan
tumores de bajo
potencial maligno (tumores LMP, por sus siglas en inglés).
También se les conoce como cáncer
ovárico epitelial fronterizo. Estos tumores se diferencian
de los cánceres ováricos típicos en que no crecen hacia el tejido de
sostén del ovario (llamado estroma ovárico). Asimismo, si se propagan
fuera del ovario, como por ejemplo, a la cavidad abdominal, es posible
que crezcan en el revestimiento del abdomen, pero no hacia el interior
de éste.
Estos cánceres tienden a afectar a las mujeres a una edad más temprana
que los cánceres ováricos típicos. Los tumores LMP crecen lentamente y
tienen menos probabilidades de causar la muerte que la mayoría de los
cánceres de ovario. Aunque pueden causar la muerte, esto no es común
que ocurra.
Tumores ováricos epiteliales malignos
Los tumores epiteliales cancerosos reciben el nombre de carcinomas.
Aproximadamente de 85 a 90% de los cánceres de ovario son carcinomas
ováricos epiteliales. Cuando alguien dice que tuvo cáncer de ovario,
por lo general significa que se trataba de este tipo de cáncer. Cuando
estos tumores se observan con un microscopio, las células tienen varias
características que se pueden utilizar para clasificar a los carcinomas
ováricos epiteliales en diferentes tipos. El tipo seroso es por mucho
el más común, pero existen otros tipos como mucinosos, endometrioides y de células claras.
Si las células no lucen como cualquiera de estos cuatro subtipos, al
tumor se le llama indiferenciado.
Los carcinomas ováricos epiteliales indiferenciados tienden a crecer y
propagarse más rápidamente que los otros tipos. Además de ser
clasificado por estos subtipos, a los carcinomas ováricos epiteliales
también se les asigna un grado
y una etapa.
El grado clasifica el tumor de acuerdo con su similitud con el tejido
normal en una escala de 1, 2 ó 3. Los carcinomas ováricos epiteliales
de grado 1 se parecen más al tejido normal y tienden a tener un mejor
pronóstico. Por otro lado, los carcinomas ováricos epiteliales de grado
3 se parecen menos al tejido normal y generalmente tienen un peor
pronóstico. Los tumores de grado 2 lucen y actúan entre los de grado 1
y 3.
La etapa del tumor describe la extensión de la propagación del tumor
desde donde se originó en el ovario. La clasificación por etapas se
explica en detalles más adelante.
Carcinoma peritoneal primario
El carcinoma peritoneal primario (primary peritoneal carcinoma, PPC) es
un cáncer poco común estrechamente asociado al cáncer ovárico
epitelial. En la cirugía, este carcinoma luce igual que el cáncer
ovárico epitelial que se ha propagado a través del abdomen. Bajo un
microscopio, el carcinoma peritoneal primario también luce como el
cáncer ovárico epitelial. Otros nombres para este cáncer incluyen carcinoma peritoneal primario
extra ovárico (fuera del ovario) o carcinoma papilar en superficie
serosa. El carcinoma peritoneal primario se
origina en las células del revestimiento de la pelvis y el abdomen. El
revestimiento se llama peritoneo.
Estas células son muy similares a las células que están en la
superficie de los ovarios. Al igual que el cáncer de ovario, el PPC
tiende a propagarse por las superficies de la pelvis y el abdomen, por
lo que a menudo es difícil saber dónde se originó exactamente el
cáncer. Este tipo de cáncer puede ocurrir en mujeres que aún tienen sus
ovarios, aunque es de mayor preocupación en mujeres cuyos ovarios se
han extirpados para prevenir el cáncer de ovario. Este cáncer rara vez
ocurre en hombres.
Los síntomas del PCC son similares a los del cáncer de ovario,
incluyendo dolor abdominal o inflamación, náusea, vómitos, indigestión
y un cambio en los hábitos de evacuación. Además, al igual que el
cáncer ovárico, el PPC puede elevar el nivel sanguíneo de un marcador
tumoral llamado CA-125.
Por lo general, las mujeres con PCC reciben el mismo tratamiento que
las mujeres que tienen cáncer ovárico propagado ampliamente. Esto
podría incluir cirugía para extirpar tanto cáncer como sea posible (un
proceso llamado cirugía citorreductora y se discute en la sección
“Cirugía”), seguida de quimioterapia como la que se administra para el
cáncer ovárico. Su pronóstico es probablemente similar al del cáncer
ovárico propagado ampliamente.
Cáncer de la trompa de Falopio
Éste es otro cáncer poco común que comienza en el conducto que lleva un
óvulo del ovario al útero (trompa de Falopio). Al igual que el PPC, el
cáncer de la trompa de Falopio causa síntomas similares a los que se
observan en mujeres con cáncer de ovario. El tratamiento y el
pronóstico son ligeramente mejores que para el cáncer ovárico.
Tumores de células germinales
Las células germinales son las que usualmente forman los óvulos. La
mayoría de los tumores de células germinales son benignos, aunque
algunos son cancerosos y pueden poner en riesgo la vida. Menos del 2%
de los cánceres de ovario son de origen de células germinales. En
general, tienen un buen pronóstico, con más de nueve de cada 10
pacientes sobreviviendo al menos cinco años después del diagnóstico.
Existen varios subtipos de tumores de células germinales. Los tumores
de células germinales más comunes son teratoma, disgerminoma, tumor del
seno endodérmico y coriocarcinoma. Los tumores de células germinales
también pueden ser una mezcla de más de un solo subtipo.
Teratoma
Los teratomas son tumores de las células germinales con áreas que, al
observarse en un microscopio, se asemejan a cada una de las tres capas
de un embrión en desarrollo: el endodermo (la capa más profunda), el
mesodermo (la capa intermedia) y el ectodermo (la capa exterior). Este
tumor de células germinales tiene una forma benigna llamada teratoma maduro y una forma
cancerosa llamada teratoma inmaduro.
El teratoma maduro es, por mucho, el tumor ovárico de células
germinales más frecuente, y por lo general afecta a mujeres en edad de
procreación (desde jóvenes adolescentes hasta los 49 años). A menudo se
denomina quiste dermoide
debido a que su revestimiento se asemeja a la piel. Estos tumores o
quistes contienen diversas clases de tejidos benignos incluyendo los
huesos, el pelo y los dientes. Se cura al paciente mediante la
extirpación quirúrgica del quiste.
Los teratomas inmaduros son un tipo de cáncer. Se presentan en niñas y
mujeres jóvenes, por lo general menores de 18 años. Estos tumores
cancerosos son poco frecuentes y contienen células que se asemejan a
tejidos embrionarios o fetales, tales como el tejido conectivo, las
vías respiratorias y el cerebro. Cuando no se han extendido más allá
del ovario y la inmadurez no es prominente (teratoma inmaduro de grado
1), se curan mediante la extirpación quirúrgica del ovario. Por otro
lado, cuando se han extendido más allá del ovario y/o una gran parte
del tumor tiene un aspecto muy inmaduro (teratomas inmaduros de grado 2
ó 3), se recomienda quimioterapia, además de la extirpación quirúrgica
del ovario.
Disgerminoma
Aunque este tipo de cáncer es poco común, es el cáncer ovárico de
células germinales más común. Por lo general afecta a mujeres
adolescentes y entre 20 y 29 años. Los disgerminomas se consideran
malignos (cancerosos), pero la mayoría no crece ni se extienden con
mucha rapidez. Cuando están circunscritos al ovario, más del 75% de las
pacientes se curan mediante la extirpación quirúrgica del ovario, sin
ningún otro tratamiento. Incluso si el tumor se ha extendido más allá
del ovario (o si regresa luego), la cirugía y/o la quimioterapia
resultan eficaces en controlar o curar la enfermedad en aproximadamente
el 90% de las pacientes.
Tumor del seno endodérmico (tumor del
saco vitelino) y coriocarcinoma
Normalmente, estos raros tumores afectan a niñas y mujeres jóvenes.
Suelen crecer y extenderse con rapidez, pero, por lo general, son muy
sensibles a la quimioterapia. Los coriocarcinomas que se originan en la
placenta (durante el embarazo), son más comunes que la clase que
comienza en el ovario. Los coriocarcinomas placentarios suelen tener
una mejor respuesta a la quimioterapia que los coriocarcinomas ováricos.
Tumores estromales
Aproximadamente del 1% de los cánceres de ovario son tumores de células
estromales. La mayoría de éstos son tumores de células granulosas. Más
de la mitad de los tumores estromales se presentan en mujeres mayores
de 50 años, pero alrededor del 5% de los tumores estromales ocurren en
las niñas. El síntoma más común de estos tumores es el sangrado vaginal
anormal. Esto ocurre porque muchos de estos tumores producen hormonas
femeninas (estrógeno). Estas hormonas pueden causar sangrado vaginal
(como un periodo) que comienza de nuevo después de la
menopausia.
También pueden causar periodos menstruales y desarrollo de los senos en
las niñas antes de la pubertad. Con menos frecuencia, los tumores
estromales producen hormonas masculinas (como la testosterona). Si se
producen hormonas masculinas, los tumores pueden causar que se detengan
los periodos menstruales normales. También pueden causar
crecimiento del vello facial y del cuerpo. Otro síntoma de los tumores
estromales puede ser dolor abdominal intenso y repentino, lo que ocurre
si el tumor comienza a sangrar. Entre los tumores estromales malignos
(cancerosos) se encuentran los tumores de células granulosas, los
tumores de teca-granulosa y los tumores de células de Sertoli-Leydig,
los cuales, por lo general, se consideran cánceres de bajo grado. Los
tecomas y los fibromas son tumores estromales benignos. Estos tumores
tienen un buen pronóstico, con el 88% de los pacientes sobreviviendo al
menos cinco años después del diagnóstico.
Quistes ováricos
Un quiste ovárico es una acumulación de líquido dentro de un ovario. La
mayoría de los quistes ováricos ocurren como una parte normal de la
ovulación (liberación de óvulos). Éstos son llamados quistes
“funcionales”. Estos quistes usualmente desaparecen dentro de varios
meses sin ningún tratamiento. Si usted presenta un quiste, puede que su
médico quiera examinarlo nuevamente después de su próximo ciclo
(periodo) para ver si se redujo el tamaño del quiste. Un quiste ovárico
causa un poco más de preocupación en una mujer que no está ovulando
(como una mujer después de la menopausia o una niña que no ha comenzado
sus periodos), y puede que el médico quiera hacer más pruebas. El
médico también puede ordenar otras pruebas si el quiste es grande o si
no desaparece en algunos meses. Aun cuando la mayoría de estos quistes
son benignos, un pequeño número de éstos podrían ser cancerosos.
Algunas veces, la única forma de saber con certeza si el quiste es
maligno es extirpándolo mediante cirugía. Los quistes benignos se
pueden observar (seguimiento con exámenes físicos y estudios por
imágenes), o extirpar mediante cirugía.
¿Qué indican
las estadísticas clave sobre el cáncer de ovario?
En los Estados Unidos, los estimados más recientes de la Sociedad
Americana del Cáncer en cuanto al cáncer de ovario para el 2009 indican:
- Alrededor de 21,550 nuevos casos de cáncer de ovario serán
diagnosticados.
- Se reportarán 14,600 muertes a causa de este cáncer.
El cáncer de ovario es el octavo cáncer más frecuente en las mujeres,
excluyendo los cánceres de la piel no melanoma. Ocupa el quinto lugar
como causa de fallecimientos por cáncer entre las mujeres y es el
responsable de más fallecimientos que cualquier otro cáncer del sistema
reproductor femenino. El cáncer de ovario representa alrededor del 3%
de todos los cánceres en las mujeres. El riesgo de una mujer de padecer
cáncer ovárico invasivo durante el transcurso de su vida es de
aproximadamente 1 en 71. La probabilidad de morir de cáncer ovárico
invasivo en el transcurso de su vida es de aproximadamente 1 en
95. (Estas estadísticas no incluyen los tumores ováricos de
bajo
potencial maligno).
Éste es un cáncer que se origina principalmente en mujeres de edad
avanzada. Alrededor de la mitad de las mujeres diagnosticadas con
cáncer de ovario tienen 60 años o más. Resulta más común en las mujeres
blancas que en las mujeres de la raza negra.
La tasa de incidencia del cáncer de ovario ha estado disminuyendo
lentamente por los últimos 20 años. La tasa de incidencia es una manera
precisa que tienen los científicos de describir cuán común o rara es
una enfermedad, y se define como el número de casos nuevos
diagnosticados cada año por cada 100,000 mujeres.
Alrededor de tres de cada cuatro mujeres con cáncer de ovario
sobreviven al menos un año después del diagnóstico. Casi la mitad (46%)
de las mujeres con cáncer de ovario sobrevive al menos cinco años
después del diagnóstico (a esto se le llama tasa de supervivencia a
cinco años). A las mujeres menores de 65 años les va mejor y viven más
tiempo que las mujeres de edad más avanzada. Si se encuentra el cáncer
(y es tratado) antes de que se haya propagado fuera del ovario, la tasa
de supervivencia a cinco años es del 93%. Sin embargo, sólo el 20% de
todos los casos de cáncer de ovario se detecta en esta etapa temprana.
Última
revisión / cambio realizado: 11-Sep-2009
Última actualización completa: 11-Sep-2009
|
|
 |
|
 |