Preguntas que la gente hace sobre el cáncer

A la gente se le dificulta saber qué es cierto en cuanto al cáncer porque existen muchos rumores y mitos sobre esta enfermedad. En este artículo discutimos las respuestas a algunas preguntas comunes que la gente tiene sobre el cáncer. Si desea informarse más sobre cómo se origina y se propaga el cáncer, lea nuestro documento  ¿Qué es cáncer?  Si tiene alguna pregunta que no haya sido discutida en este artículo, llame a uno de nuestros especialistas en información sobre el cáncer al 1-800-227-2345.

¿Qué tan común es el cáncer?

Alrededor de la mitad de todos los hombres y una tercera parte de todas las mujeres en los Estados Unidos padecerá cáncer en algún momento de sus vidas.

El riesgo de padecer la mayoría de los tipos de cáncer se puede reducir mediante cambios en el estilo de vida de la persona, por ejemplo, mantenerse alejado del tabaco, limitar el tiempo de exposición al sol, hacer ejercicio y tener una alimentación sana.

Además, se pueden hacer pruebas de detección para algunos tipos de cáncer de modo que se puedan encontrar lo antes posible (mientras esté pequeño y antes de que se propague). En general, mientras más temprano se detecte el cáncer y se comience el tratamiento, mayores serán las probabilidades de vivir por muchos años.

¿Quién puede llegar a tener cáncer?

Cada año se diagnostican más de un millón y medio de nuevos casos de cáncer. Cualquier persona puede padecer cáncer a cualquier edad, aunque el riesgo aumenta a medida que envejecemos. Aproximadamente nueve de diez casos de cáncer son diagnosticados en personas de 50 años o más.  El cáncer puede presentarse en todos los grupos étnicos y raciales, aunque la tasa de incidencia varía de un grupo a otro.

¿Cuántas personas que actualmente están vivas han tenido cáncer alguna vez?

Hoy día, más de 15 millones de personas en los Estados Unidos han padecido algún tipo de cáncer y continúan vivas. Algunas de estas personas ya no tienen cáncer; mientras que otras todavía padecen la enfermedad.

En años pasados, la mayoría de las personas que tenían cáncer no vivían mucho tiempo, pero esto ya no es así. Cada año, más y más personas sobreviven al cáncer. Este es especialmente el caso para los niños con cáncer y aquellos cuyos cánceres fueron encontrados temprano, antes de que se propagaran.

Las tasas de supervivencia son diferentes para las personas con diferentes tipos de cáncer. Algunos tipos de cáncer crecen muy despacio. Algunos responden al tratamiento muy bien. Otros se desarrollan y se propagan más rápidamente, siendo más difíciles de tratar. Si usted conoce a alguien que padece cáncer, recuerde que lo que le sucede a esa persona puede ser muy diferente a lo que le sucede a otra con  cáncer.

¿Cuáles son las causas del cáncer?

Cosas que la gente hace

Algunos cánceres son ocasionados por los hábitos de las personas o por cosas a las que se exponen ellas mismas. Por ejemplo, el consumo de tabaco puede causar cáncer de pulmón, boca, garganta, riñón y vejiga, y de muchos otros órganos. Por supuesto que no todas las personas que fuman padecerán cáncer, pero fumar sí aumenta significativamente el riesgo. Además, aumenta la probabilidad de padecer enfermedades cardiacas y de los vasos sanguíneos.

Asimismo, pasar mucho tiempo bajo el sol sin  protección puede causar cáncer de piel. El melanoma es una forma de cáncer de piel muy grave que se asocia con la luz ultravioleta proveniente del sol y a las camas bronceadoras.

Otras cosas a las que la gente está expuesta

La radiación puede causar cáncer. Por ejemplo, las personas expuestas a un escape de radiación (también conocido como lluvia radiactiva) tienen un riesgo mayor de cáncer que aquellas personas que no fueron expuestas. En ocasiones el tratamiento de radiación para un tipo de cáncer puede causar otro cáncer que surja muchos años después. Es por esta razón que los doctores y dentistas usan la menor dosis de radiación posible en las radiografías y captura de imágenes (mucho menor que la dosis que se usa para el tratamiento contra el cáncer).

Además, ciertos químicos han sido asociados al cáncer. La exposición a estos químicos o trabajar con ellos puede aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer. Llámenos para aprender más sobre los carcinógenos (sustancias que causan cáncer) que podrían estar cerca de usted, o lea la sección “Otros carcinógenos” de nuestra página en Internet.

Genes entre las familias

Alrededor de 5 a 10% de todos los casos de cáncer están relacionados con genes que se heredan de los padres.

Conclusión

Nadie sabe la causa exacta de la mayoría de los casos de cáncer. Sabemos que ciertos cambios en nuestras células ocasionan que el cáncer se origine, pero aún no sabemos exactamente cómo todo esto sucede. Los científicos están estudiando este problema y aprendiendo más sobre los muchos pasos que acontecen para que los cánceres se formen y crezcan. Lea la sección ¿Qué es lo que causa cáncer? en nuestra página en Internet para aprender más sobre lo que ha sido vinculado a esta enfermedad.

Si usted está interesado en tomar medidas para ayudar a reducir su riesgo de cáncer, lea la sección “¿Se puede prevenir el cáncer?”.

¿Pueden las lesiones causar cáncer?

Hay gente que piensa que las lesiones pueden causar cáncer, pero esto es un mito común. La realidad es que las caídas, los moretones, las fracturas de hueso u otras lesiones no han estado asociadas con el cáncer. Podría ser que a veces una persona consulte con su médico por algo que considera que sea una lesión y se descubra en ese momento el cáncer, pero la lesión no causó el cáncer; el cáncer ya existía. También sucede que a veces una persona recordará una lesión que le pasó hace mucho tiempo en el lugar en donde se le detectó cáncer.

En raras ocasiones, las cicatrices por quemadura pueden ser el sitio en el que se desarrolle cáncer muchos años después de que la quemadura haya sanado. La mayoría de las veces el cáncer de piel es el tipo de cáncer que comienza en una cicatriz por quemadura.

¿Puede el estrés causar cáncer?

Se ha hecho mucha investigación para ver si hay alguna conexión entre la personalidad, la actitud, el estrés y el cáncer. No hay evidencia científica que demuestre que la personalidad o perspectiva de una persona  afecta el riesgo de cáncer.

Existen muchos factores que analizar en la relación entre el cáncer y el estrés. Se sabe que el estrés afecta el sistema inmunitario, como también muchos otros factores pueden afectarlo. A pesar de muchos estudios, la relación entre el estrés psicológico y el cáncer no se ha encontrado.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer?

Un factor de riesgo es todo aquello que está vinculado a su probabilidad de padecer una enfermedad, como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, exponer la piel a los rayos intensos del sol es un factor de riesgo para el cáncer de piel, pero no está asociado con el cáncer de colon. Algunos factores de riesgo pueden en realidad causar cáncer, mientras que otros puede que simplemente sean más comunes en personas que padecen cáncer. Por ejemplo, la edad por sí sola no causa cáncer, aunque es un factor de riesgo.

Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. El tener un factor de riesgo, o incluso muchos, no significa que una persona padecerá cáncer. Algunas personas con uno o más factores de riesgo jamás desarrollan la enfermedad, mientras que otras que tienen cáncer no presentaron factores de riesgo conocidos. Aun cuando un paciente que tiene un factor de riesgo es diagnosticado con cáncer, no hay manera de probar que realmente el factor de riesgo fue lo que le causó el cáncer.

Existen distintos tipos de factores de riesgo. Algunos, como la edad o la raza de la persona, no se pueden cambiar. Otros están relacionados con factores cancerígenos ambientales. Además, existen factores de riesgo relacionados con acciones personales, tales como fumar. Algunos factores tienen más influencia sobre el riesgo que otros, y el riesgo de una persona de padecer cáncer puede cambiar con el transcurso del tiempo debido a factores como el envejecimiento o el estilo de vida.

Algunos de los factores de riesgo principales para el cáncer que se pueden controlar:

  • El consumo de tabaco
  • Alimentación
  • Actividad física
  • Peso
  • Consumo de alcohol
  • Exposición al sol
  • Exposiciones ambientales, tal como radón, plomo y asbesto
  • Exposición a infecciones, como hepatitis, VPH y VIH.

En general, aproximadamente 1 de cada 5 cánceres diagnosticados en los Estados Unidos está relacionado con la grasa corporal, la inactividad física, el consumo excesivo de alcohol, o una nutrición deficiente, y podría evitarse.

¿Es contagioso el cáncer?

En el pasado, las personas a menudo se mantenían alejadas de alguien que padecía cáncer, porque tenían miedo de “contagiarse”. Pero el cáncer no es como la influenza (gripe) o un resfriado. Usted no puede contagiarse de alguien que ya lo tiene. Usted no se contagiará de cáncer si permanece cerca o toca a alguien con cáncer. No tenga miedo de visitar a alguien con cáncer; ellos necesitan el apoyo de sus familiares y amistades.

Usted puede obtener más detalles en nuestro documento ¿Es contagioso el cáncer?.

¿Se puede prevenir el cáncer?

No existe una manera segura de prevenir el cáncer, aunque usted puede tomar medidas para ayudar a reducir sus probabilidades de padecerlo.

Tabaco

Muchos cánceres se podrían prevenir si las personas no usaran tabaco.

Fumar causa daño a casi todo órgano en el cuerpo humano y representa alrededor de 1 de cada 3 muertes por cáncer en los Estados Unidos. Los cigarrillos, los cigarros, las pipas y los productos del tabaco de consumo oral pueden causar cáncer y no deben usarse. Las personas que usan tabaco deben tratar de dejar este hábito. Los estudios muestran claramente que las personas que dejaron de fumar tienen menos riesgo de padecer cáncer que las que continúan fumando. Cuando usted deja de fumar, también reduce la exposición al humo de segunda mano para las personas que le rodean.

Lo mejor es nunca consumir tabaco del todo y mantenerse alejado del humo de segunda mano, el cual también causa cáncer (incluso en no fumadores).

Para aprender más sobre este tema, lea la sección “Manténgase alejado del tabaco”.

Alcohol

El consumo de alcohol está asociado con un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Algunas personas creen que ciertos tipos de alcohol son más seguros que otros. Sin embargo, el etanol es el tipo de alcohol encontrado en todas las bebidas alcohólicas, ya sea cerveza, vinos o licores (licores destilados). En general, es la cantidad de alcohol que se consume con el paso del tiempo, no el tipo de bebida, lo que parece ser el factor más importante en aumentar el riesgo de cáncer.

Si usted ingiere bebidas alcohólicas, limite su consumo a no más de dos bebidas por día para los hombres y una al día para las mujeres. Esto puede ayudar a limitar su riesgo de cáncer. Usted puede obtener más información en Alcohol Use and Cancer.

Consumo de bebidas alcohólicas y tabaco

El consumo de bebidas alcohólicas junto con productos de tabaco aumenta el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, laringe y esófago mucho más que los efectos individuales que tiene cada uno por sí solos.

Rayos ultravioleta (UV) y luz solar

Usted puede reducir sus probabilidades de padecer cáncer de piel si:

  • Evita la exposición al sol entre las horas de 10 a.m. y 4 p.m.
  • Usa un sombrero, camisa y gafas oscuras al estar bajo el sol.
  • Se aplica un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30.
  • No usa camas o lámparas de bronceado.

Lea la sección sobre la exposición al sol y a los rayos ultravioleta en nuestra página en Internet para aprender más sobre el vínculo entre la exposición a los rayos ultravioleta y el cáncer de piel y para aprender cómo se pueden proteger usted y sus seres queridos sobre los daños que estos rayos ocasionan a la piel.

Alimentación

Sabemos que la alimentación tiene conexión con ciertos tipos de cáncer, aunque las razones exactas no están muy claras todavía. La mejor información que tenemos sugiere un riesgo menor de cáncer en las personas que:

  • Comen muchas frutas y verduras o vegetales frescos (al menos 2½ tazas al día).
  • Optan por cereales integrales, en vez de cereales refinados y azúcares.
  • Limitan las carnes rojas (res, cerdo y cordero).
  • Limitan las carnes procesadas (tal como tocino, carnes preparadas y perros calientes).
  • Consumen alimentos en cantidades que ayudan a lograr y a mantener un peso saludable.
  • Limitan el consumo de alcohol a un trago o menos al día para las mujeres y a dos o menos tragos al día para los hombres.

Contamos con mucha información sobre cómo la alimentación y la actividad física pueden afectar el riesgo de cáncer. Llámenos o visite nuestro sitio Web para más información.

¿El azúcar alimenta el cáncer?

El consumo de azúcar no ha demostrado incrementar directamente el riesgo de padecer cáncer, propagar el cáncer, ni empeorarlo (progreso). Aun así, los azúcares y las bebidas azucaradas añaden muchas calorías a la dieta y pueden causar aumento de peso, lo que está vinculado al cáncer.

Vacunas que ayudan a reducir el riesgo de cáncer

Ahora sabemos que las infecciones, principalmente por virus, causan algunos cánceres. El virus del papiloma humano (VPH o HPV, por sus siglas en inglés) es un virus que claramente está asociado con el cáncer. Este virus ha estado asociado con cáncer de cuello uterino, cáncer anal, muchos cánceres genitales e incluso cánceres de cabeza y cuello. (Lea HPV and Cancer para más detalles).

Existen vacunas que ayudan a prevenir las infecciones por VPH. Sin embargo, la mayoría de los adultos ya han sido infectados con VPH, y las vacunas no han sido aprobadas para ayudar a las personas que ya tienen VPH. Las personas jóvenes que aún no están activas sexualmente tendrían un menor riesgo de cáncer en el futuro si reciben una de estas vacunas antes de exponerse al virus. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda las vacunas para niñas y niños de 11 y 12 años de edad, aunque se pueden administrar tan pronto como a los 9 años. Además, se recomiendan las vacunas para las mujeres hasta la edad de 26 años, y para ciertos hombres que están en un mayor riesgo de infección por VPH. Para más información, lea Vacunas contra el VPH.

Detección temprana

Para la detección temprana del cáncer, mientras se encuentra pequeño y antes de que se propague, los adultos deben someterse a pruebas periódicas llamadas exámenes de detección del cáncer. Estos exámenes ayudan a los médicos a encontrar cánceres comunes antes de que causen síntomas. Por ejemplo, las pruebas de detección rutinarias pueden descubrir a tiempo cánceres de seno, colon, recto, cuello uterino, y piel. Si se encuentra el cáncer temprano, se puede tratar más fácilmente. Además, la supervivencia suele ser mayor para aquellas personas con cáncer en etapa inicial. Hable con su doctor sobre cuáles pruebas de detección podrían ser las adecuados para usted.

Usted puede aprender más sobre las medidas que puede tomar para ayudar a encontrar temprano el cáncer en Guías para la detección temprana del cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer.

¿Cómo se diagnostica el cáncer?

Los signos y los síntomas que presenta una persona no son suficientes para saber si tiene cáncer. (Para más información sobre este tema, lea Signos y síntomas del cáncer.) Si su médico sospecha que usted tiene cáncer necesitará hacerse más pruebas, tal como radiografías, análisis de sangre, o una biopsia. En la mayoría de los casos, la única manera de asegurarse si se trata de cáncer es mediante una biopsia.

Para realizar una biopsia se extra un fragmento de la protuberancia (tumor) o el área anormal y se envía a un laboratorio. Allí, un médico especializado en diagnosticar enfermedades (un patólogo) observa las células con un microscopio para determinar si hay células cancerosas. Si hay células cancerosas, el médico trata de determinar qué tipo de cáncer es y cuán rápidamente podría crecer.

Los estudios por imágenes pueden medir el tamaño del cáncer y a veces pueden mostrar si se ha propagado a los tejidos adyacentes. Asimismo, los análisis de sangre pueden proveer a los médicos información sobre su estado de salud general, cuán bien están sus órganos funcionando e información sobre cánceres de la sangre.

¿Cómo se trata el cáncer?

Los tres tipos principales de tratamiento contra el cáncer son cirugía, quimioterapia y radiación. Una persona con cáncer puede que reciba cualquiera o todos estos tratamientos. Al seleccionar un plan de tratamiento, los factores más importantes son generalmente el tipo y la etapa (cantidad) del cáncer. Otros factores a considerar incluyen el estado de salud en general, los posibles efectos secundarios del tratamiento, y las probabilidades de curar el cáncer, controlarlo para prolongar la vida, o de aliviar los síntomas.

Cirugía

La cirugía es a menudo el primer tratamiento que se emplea si se puede eliminar el cáncer del cuerpo. A veces sólo se puede extraer parte del cáncer. Antes o después de la cirugía, se puede usar radiación o quimioterapia para reducir el cáncer.

Para más información, refiérase a nuestra información sobre cirugía contra el cáncer

¿Causa la cirugía la propagación del cáncer?

La cirugía no causa la propagación del cáncer. No obstante, existen algunas situaciones importantes en las que esto puede ocurrir. Los médicos que tienen mucha experiencia en el tratamiento del cáncer mediante cirugía tienen mucho cuidado de evitar estas situaciones.

Un mito común acerca del cáncer es que la enfermedad se propagará si se expone al aire durante la cirugía. Algunas personas pueden creer en este mito porque con frecuencia se sienten peor después de la operación. No obstante, es normal que una persona se sienta así mientras se recupera de cualquier cirugía. Otra razón para creer en este mito se debe a que el médico durante la cirugía puede encontrar más cáncer de lo que se esperaba cuando se hicieron los estudios por imágenes. Esto es posible que ocurra, pero no es debido a la cirugía (el cáncer ya estaba ahí), simplemente no apareció en los estudios que se realizaron antes de la operación. 

Quimioterapia

Los médicos usan medicamentos de quimioterapia o “quimio” para combatir las células cancerosas. Generalmente los medicamentos se dan por la boca en forma de pastilla o por vía intravenosa (IV o en una vena). Los medicamentos viajan por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo, y pueden alcanzar las células cancerosas que se hayan propagado desde el tumor.

Para aprender más sobre este tema, lea la información en quimioterapia.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar o encoger las células del cáncer. La radiación puede provenir de fuera del cuerpo (radiación externa) o de materiales radiactivos colocados en el tumor (radiación interna o implante). El tratamiento con radiación externa es muy similar a someterse a una radiografía.

Para más detalles, lea nuestra información sobre terapia de radiación.

Otros tipos de tratamiento contra el cáncer

Otros tipos de tratamiento de los que tal vez escuche hablar son la terapia dirigida, el trasplante de médula ósea o de células madre y la inmunoterapia. La terapia hormonal es otro tipo de tratamiento que algunas veces se usa para tratar ciertas clases de cánceres.

Estudios clínicos

En los estudios clínicos, las personas participan voluntariamente en la investigación de medicamentos o tratamientos nuevos. En el tratamiento contra el cáncer, los estudios clínicos se pueden utilizar para aprender si un nuevo tratamiento funciona mejor que los tratamientos utilizados hoy en día. Por ejemplo, los estudios clínicos se utilizan para saber si añadir un nuevo medicamento al tratamiento estándar hace que éste funcione mejor. En estudios como este, algunos pacientes reciben el medicamento(s) convencional(es) (que son los mejores disponibles en el momento) y el nuevo a ser probado, mientras que otros pacientes reciben el medicamento convencional.

Los estudios clínicos son una manera de recibir los tratamientos del cáncer más avanzados. Contáctenos y hable con su equipo de atención del cáncer para obtener más información sobre los estudios clínicos y para saber si existe un estudio clínico adecuado para usted.

¿Cómo deciden los  doctores cómo tratar el cáncer?

Los médicos consideran a cada paciente como un individuo con preferencias personales, y luego emiten recomendaciones basadas en factores como su propia experiencia personal, la investigación actual, el objetivo del tratamiento (curación o control), y las guías de tratamiento actuales contra el cáncer.

La National Comprehensive Cancer Network (NCCN) es una alianza de los principales centros de cáncer en todo el mundo que provee guías de tratamiento contra el cáncer.  Los paneles de expertos de estos centros analizan la evidencia de la investigación y combinan ese análisis con su propio conocimiento y experiencia para ofrecer las mejores opciones de tratamiento disponibles para cada cáncer, y generalmente para cada etapa y característica del cáncer de una persona en particular.

Estos resultados se publican en las Guías de la NCCN para la Práctica Clínica en Oncología, las cuales proporcionan una norma para la atención médica en el campo de la oncología.  Las directrices o guías abarcan el tratamiento contra el cáncer, la detección del cáncer, la evaluación y reducción de riesgos y la atención de apoyo. Estas guías se actualizan de forma regular.

Las guías de la NCCN ayudan a los pacientes y los cuidadores de pacientes con cáncer a tomar las mejores decisiones sobre el tratamiento del cáncer. Estas guías no son infalibles, y no aplican en cada caso. No obstante, ofrecen una hoja de ruta para la toma de decisiones que a veces son difíciles y cada vez más complicadas.

Las guías de la NCCN para el tratamiento de paciente están disponibles en www.nccn.com, un sitio web dedicado a pacientes, cuidadores y sus familias.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento del cáncer?

Cada tipo de tratamiento contra el cáncer causa efectos secundarios diferentes. Es difícil predecir qué efectos secundarios una persona podría presentar; aun cuando las personas reciben un mismo tratamiento, estas pueden presentar distintos efectos secundarios. Algunos efectos secundarios pueden ser severos y otros más ligeros. Resulta cierto que algunas personas experimentan una etapa difícil durante su tratamiento, pero muchos otros sobrellevan su tratamiento bastante bien. Además, la mayoría de los efectos secundarios del tratamiento se pueden tratar.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios a corto plazo de la quimioterapia (a menudo tratables), pueden incluir náuseas y vómitos, pérdida de apetito, pérdida del cabello y úlceras en la boca. Debido a que la quimioterapia puede dañar las células hematopoyéticas de la médula ósea, es posible que los pacientes presenten recuentos bajos de células sanguíneas. Esto puede ocasionar:

  • Aumento del riesgo de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
  • Sangrado o hematomas después de pequeñas cortaduras o lesiones menores (por la disminución de las plaquetas).
  • Anemia (a causa de un recuento bajo de glóbulos rojos), lo cual puede causar cansancio, falta de respiración, piel pálida, entre otros síntomas.

(Para aprender más sobre los recuentos sanguíneos y lo que significan, lea  Sus pruebas de laboratorio).

Los equipos de atención contra el cáncer colaboran estrechamente con los pacientes para controlar los efectos secundarios de la quimioterapia. La mayoría de los efectos secundarios de la quimioterapia desaparecen al finalizar el tratamiento. Por ejemplo, el cabello que se cayó durante el tratamiento generalmente vuelve a crecer cuando termina el tratamiento.

Efectos secundarios de la radiación

El tratamiento con radiación es similar a tomarse radiografías, y no causa dolor. Los efectos secundarios más comunes son la irritación de la piel en el área tratada y el cansancio. Dicho cansancio es una sensación de agotamiento extremo y poca energía que no se alivia con descanso. A menudo perdura por muchas semanas después de finalizar el tratamiento. Otros efectos secundarios también podrían presentarse, dependiendo de la parte del cuerpo que está siendo tratada.

¿Es el tratamiento peor que el cáncer en sí?

Esta es una creencia que puede ser perjudicial para muchas personas cuando influye en la decisión de si deben o no recibir tratamiento para el cáncer. Al creer que el tratamiento es peor que el cáncer, puede que las personas no reciban los tratamientos que les pueden salvar sus vidas.

La persona que está considerando rehusarse a recibir tratamiento contra el cáncer porque teme padecer efectos secundarios o debido a otras inquietudes debe hablar con el médico para entender claramente los resultados probables tanto de recibir el tratamiento como de no recibirlo antes de tomar la decisión.

Si se le permite al cáncer progresar sin tratamiento, los síntomas se empeoran y se acumulan nuevos síntomas con el paso del tiempo. Los síntomas son distintos dependiendo del tipo de cáncer y a dónde se propaga. Posteriormente en el transcurso de la enfermedad, cuando síntomas más graves comiencen a surgir, puede que el tratamiento curativo no sea una opción. El cáncer causa la muerte cuando invade a órganos vitales (como los intestinos, los pulmones, el cerebro, el hígado, y los riñones), e interfiere con las funciones del cuerpo que son necesarias para vivir. El cáncer que no es tratado por lo general causa la muerte.

En contraste, el tratamiento contra el cáncer a menudo salva vidas, especialmente cuando el cáncer se detecta y trata temprano. Incluso en los casos cuando no puede curar el cáncer, el tratamiento a menudo puede ayudar a las personas a vivir por más tiempo. Además, la atención médica siempre puede ser usada para ayudar a la persona a sentirse mejor al controlar o reducir el dolor y otros síntomas (cuidado paliativo). Es importante que una persona conozca el objetivo de cada curso del tratamiento, y que tome decisiones basadas en información a través de toda la experiencia relacionada con el cáncer.

Hay momentos cuando toda persona que recibe tratamiento contra el cáncer pone en duda su compromiso con las dificultades que surgen con el tratamiento y sus efectos secundarios. Algunas veces se desaniman debido a la incertidumbre del tratamiento y piensan si realmente vale la pena. Esto es normal. Puede que sea útil saber que los médicos siempre están aprendiendo mejores maneras de colaborar con los pacientes para controlar los efectos secundarios. Y recuerde que cada año surgen avances en los tratamientos contra el cáncer.

¿Qué es la remisión?

Algunas personas consideran que la remisión significa que se ha curado el cáncer, pero éste no es siempre el caso. La remisión es un periodo de tiempo en el que el cáncer está respondiendo al tratamiento o está controlado.

En un estado de remisión completa, todos los signos y síntomas del cáncer desaparecen y no es posible detectar células cancerosas mediante alguna de las pruebas disponibles.

También es posible que un paciente presente un estado de remisión parcial, el cual implica que el cáncer se ha reducido, pero no ha desaparecido por completo.

Las remisiones pueden durar desde varias semanas hasta muchos años. Las remisiones completas pueden continuar por años y con el tiempo puede que se considere que la persona con cáncer se curó. Si el cáncer regresa (recurre), podría ocurrir otra remisión con tratamiento adicional.

¿Se puede curar el cáncer?

Muchos cánceres pueden ser curados, aunque no todos y no siempre.

La curación significa que el tratamiento ha hecho que el cáncer desaparezca, y no hay posibilidad que regrese. Es poco común que un médico pueda asegurar que el cáncer nunca regresará. En la mayoría de los casos, saber esto toma tiempo, y cuanto más tiempo esté una persona libre de cáncer, mejor la probabilidad de que el cáncer no regresará.

 

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

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Last Medical Review: November 30, 2016 Last Revised: November 30, 2016

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