Otros medicamentos para los tumores neuroendocrinos pancreáticos

Para las personas con tumores neuroendocrinos pancreáticos, hay varios medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas y el crecimiento del tumor. Estos medicamentos se utilizan principalmente cuando el tumor no se puede extirpar mediante cirugía.

Análogos de la somatostatina

Los análogos de la somatostatina se relacionan con la somatostatina, una hormona natural en el cuerpo. Estos medicamentos pueden ayudar a retrasar el crecimiento de las células del tumor neuroendocrino. Pueden ser muy útiles para algunos pacientes con tumores neuroendocrinos pancreáticos debido a que estos medicamentos evitan que los tumores liberen hormonas en el torrente sanguíneo, lo que a menudo puede aliviar los síntomas y ayudar a los pacientes a sentirse mejor. También parecen ayudar a desacelerar el crecimiento de algunos tumores, pero no los pueden curar.

Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar la diarrea en pacientes con VIPomas, glucagonomas y somatostatinomas, ayudan con las erupciones cutáneas de los glucagonomas, y bajan los niveles de insulina en los insulinomas. Son muy útiles en personas que padecen el síndrome carcinoide (sofocos faciales, diarrea, sibilancias, frecuencia cardíaca rápida), aunque este síndrome está más frecuentemente asociado con los tumores neuroendocrinos de otras partes del cuerpo y menos con los tumores neuroendocrinos del páncreas. Los medicamentos también son útiles para pacientes cuyos tumores son visibles en una centellografía de receptores de somatostatina (SRS), o en una exploración con galio-68 dotatato. 

  • Octreotida (Sandostatin): una versión de la octreotida es de acción rápida y se inyecta de 2 a 4 veces al día debajo de la piel. También hay una forma de acción prolongada de este medicamento (llamada Sandostatin LAR Depot) que sólo se necesita administrar una vez al mes, mediante inyección en un músculo. Dependiendo de la gravedad de los síntomas, algunas personas reciben inyecciones todos los días al iniciar el tratamiento. Una vez que los síntomas son controlados, puede entonces usarse la inyección mensual de acción más prolongada. En otros casos, se puede comenzar desde el principio con el medicamento de acción prolongada.
  • Lanreotida (Somatuline Depot): este análogo de la somatostatina se inyecta debajo de la piel una vez al mes.

Su médico o enfermera puede administrar el medicamento, o usted puede aprender cómo aplicarse la inyección en su casa.

Posibles efectos secundarios

Los principales efectos secundarios de estos medicamentos son dolor en el lugar de la inyección y, rara vez,  retorcijones, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos y cansancio. Estos medicamentos también pueden causar la acumulación de sedimento en la vesícula biliar que puede derivar en cálculos biliares. También pueden provocar que el organismo sea resistente a la acción de la insulina, lo que puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre y dificultar el control de la diabetes preexistente. Como resultado, estos medicamentos sólo son utilizados para el tratamiento de insulinomas, si el tumor muestra ser positivo para receptores de somatostatina en una centellografía de receptores de somatostatina (SRS), o en una exploración con galio-68 dotatato. 

Otros medicamentos utilizados para tumores neuroendocrinos pancreáticos específicos

Los análogos de somatostatina pueden utilizarse para tratar la mayoría de los tumores neuroendocrinos pancreáticos. Pero se pueden añadir otros medicamentos para tratar síntomas o problemas específicos que son causados por el cáncer debido a la producción excesiva de hormonas.

Los gastrinomas producen demasiada gastrina, lo que aumenta los niveles de ácido en el estómago y puede conducir a úlceras estomacales. Los inhibidores de la bomba de protones, como omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium) o lansoprazol (Prevacid), bloquean la producción de ácido estomacal y pueden administrarse para reducir las probabilidades de formación de úlceras.     

Los insulinomas producen demasiada insulina que causa niveles muy bajos de glucosa (azúcar) en la sangre. Si los resultados de la centellografía de receptores de somatostatina (SRS), o de la exploración con galio-68 dotatato son negativos, esto indica que el cáncer no tiene la proteína de la somatostatina. Entonces se consideran otros tratamientos además de los análogos de  somatostatina para equilibrar los niveles de glucosa. Para aumentar los niveles de glucosa, se puede comenzar con diazoxida, un medicamento que impide que la insulina se libera en el torrente sanguíneo, o se pueden hacer cambios en la dieta (mayor ingesta de carbohidratos o comidas más frecuentes).

Los glucagonomas producen demasiado glucagón, una hormona que aumenta los niveles de glucosa (azúcar) en sangre. Funciona de manera opuesta a la insulina. Estos tipos de cáncer pueden tratarse con medicamentos para la diabetes si los análogos de somatostatina solos no son suficientes para controlar los altos niveles de glucosa. 

Los VIPomas producen demasiado péptido intestinal vasoactivo (VIP), una hormona que regula los niveles de agua y de minerales (como potasio y magnesio) en el intestino. El tratamiento puede consistir en administrar líquidos por vía intravenosa (IV) para tratar la deshidratación por diarrea, así como ciertos minerales cuyos niveles estén bajos. 

 

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Última revisión médica completa: octubre 30, 2018 Actualización más reciente: octubre 30, 2018

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