Radioterapia para el tumor neuroendocrino pancreático

La radioterapia utiliza rayos de alta energía (por ejemplo, rayos X) o partículas radioactivas para destruir las células cancerosas.

La cirugía es el principal tratamiento para los tumores neuroendocrinos pancreáticos, pero la radioterapia puede ser una opción para aquellos que, por alguna razón, no se puedan operar. En algunos casos también se le podría administrar radioterapia después de la cirugía si existe la probabilidad de que no se haya extirpado parte del tumor y esto esté causando problemas. La radiación se usa algunas veces para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos que se hayan propagado a los huesos y estén causando dolor. También se puede usar en forma de radioembolización para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos que se han propagado al hígado. (Consulte Tratamientos de ablación o embolización para tumor neuroendocrino pancreático).

Radioterapia de rayo externo

La radioterapia de rayo externo utiliza una máquina que dirige un haz de radiación a una parte específica del cuerpo.

Antes de iniciar el tratamiento, el equipo de radiación determinará los ángulos correctos para emitir los haces de radiación, y las dosis adecuadas de radiación. El tratamiento es muy similar a la radiografía, pero la radiación es más intensa. El procedimiento en sí no es doloroso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más tiempo. Con más frecuencia, los tratamientos de radiación se administran 5 días a la semana por varias semanas, aunque esto puede variar según la razón por la cual se está administrando.

Algunos efectos secundarios comunes de la radioterapia son:

  • Cambios en la piel de las áreas que reciben radiación que van desde enrojecimiento hasta ampollas y descamación
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Cansancio
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Recuentos bajos de células sanguíneas que pueden aumentar el riesgo de infección grave

Por lo general, estos efectos  secundarios desaparecen en pocas semanas de completar el tratamiento. Pregunte a su médico cuáles efectos secundarios debe esperar y cómo puede prevenirlos o aliviarlos.

Medicamentos radioactivos

Radioembolización

La radioembolización combina la embolización con la radioterapia y puede usarse para tratar las metástasis del hígado. Las pequeñas esferas llamadas microesferas se unen a un elemento radioactivo llamado itrio-90 (o 90Y) y luego se inyectan en una arteria cercana al hígado. Las esferas se desplazan por los vasos sanguíneos del hígado hasta que se atascan en los pequeños vasos sanguíneos que están cerca del tumor. Allí emiten radiactividad por corto tiempo, eliminando las células del tumor que estén adyacentes. La radiación se desplaza a una distancia muy corta de modo que sus efectos están principalmente limitados al tumor.

Terapia con radioisótopos (radionúclidos) de receptores peptídicos (PRRT)

Las personas con tumores neuroendocrinos pancreáticos con receptores positivos para somatostatina pueden ser candidatas para la terapia con radioisótopos (radionúclidos) de receptores peptídicos (PRRT). En la PRRT, un elemento radiactivo se adhiere a una pequeña parte (péptido) de un análogo de la somatostatina y se inyecta en una vena del brazo. El medicamento se desplaza por todo el cuerpo, se une al receptor de somatostatina (una proteína) en las células cancerosas y emite radiación para eliminarlas. La radiación se suministra directamente al tumor, por lo que hay menos efecto en el tejido sano. Se pueden usar varios medicamentos:

  • El elemento radiactivo Itrio-90
  • El elemento radiactivo Lutathera (lutecio o Lu-177 dotatato)

Si usted está tomando octreotida o lanreotida, probablemente necesitará suspender estos medicamentos durante cierto tiempo antes de recibir tratamiento con la PRRT.

Algunos efectos secundarios comunes de la PRRT son: niveles bajos de glóbulos blancos, resultados anormales de pruebas del hígado, náuseas y vómitos, altos niveles de azúcar en la sangre y dolor.

Los efectos secundarios graves incluyen niveles bajos de células sanguíneas, desarrollo de ciertos cánceres de sangre o médula ósea, daño renal, daño hepático, niveles anormales de hormonas en el cuerpo e infertilidad. Dígale a su equipo de atención médica contra el cáncer si usted está embarazada o podría quedar embarazada, ya que el Lu-177 dotatato puede causar daños al bebé. No hay suficiente información con respecto al Itrio-90 en mujeres embarazadas por lo que debe discutir esto con su médico. 

Dado que estos medicamentos lo exponen a la radiación, las personas que podrían entrar en contacto con usted necesitan seguir ciertas medidas de seguridad para limitar la exposición a la radiación. Consulte Radioterapia sistémica para obtener más información.

Más información sobre la radiación

Para más información acerca de cómo se utiliza la radiación para tratar el cáncer, consulte Radioterapia.

Para información sobre algunos de los efectos secundarios incluidos en este artículo, y cómo tratarlos, consulte Control de efectos secundarios relacionados con el cáncer.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Última revisión médica completa: octubre 30, 2018 Actualización más reciente: octubre 30, 2018

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