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Preguntas que la gente hace sobre el cáncer

¿Qué es el cáncer?

El término cáncer se utiliza como el nombre general para referirse a un grupo de más de cien enfermedades en las cuales las células en una parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Aunque existen muchos tipos de cáncer, todos comienzan debido al crecimiento sin control de las células anormales. Los cánceres que no se someten a tratamiento pueden causar graves enfermedades e incluso la muerte.

Las células normales del cuerpo

El cuerpo está compuesto por billones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para facilitar el crecimiento de la persona. Una vez que se llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para remplazar las células desgastadas o las que están muriendo y para reparar lesiones.

Cómo se inicia el cáncer

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos comienzan debido al crecimiento sin control de células anormales.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales. Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer. El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.

Las células se transforman en células cancerosas debido una alteración en el ADN. El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara el daño o muere. Por el contrario, en las células cancerosas el ADN dañado no se repara, y la célula no muere como debería. En lugar de esto, esta célula persiste en producir nuevas células que el cuerpo no necesita. Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN dañado que tuvo la primera célula.

Las personas pueden heredar un ADN dañado, pero la mayoría de las alteraciones del ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor del ambiente. Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo obvio, como el fumar cigarrillos. No obstante, es frecuente que no se encuentre una causa clara.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor, también llamado protuberancia o masa. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez forman tumores. En su lugar, estos cánceres afectan la sangre y los órganos productores de sangre, y las células cancerosas circulan a través de otros tejidos en los cuales crecen.

Cómo se propaga el cáncer

Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar tumores que remplazan al tejido normal. A este proceso se le llama metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.

¿Cómo se diferencian los tipos de cáncer?

Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre se le da el nombre del lugar donde se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno y no cáncer de hígado. Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico y no cáncer de huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades muy diferentes. Crecen a velocidades distintas y responden a distintos tratamientos. Esta es la razón por la cual las personas con cáncer necesitan un tratamiento dirigido a su tipo de cáncer en específico.

Tumores que no son cancerosos

No todos los tumores son cáncer. A los tumores que no son cancerosos se les llama tumores benignos. Los tumores benignos pueden causar problemas, ya que pueden crecer mucho y ocasionar presión en los tejidos y órganos sanos. Sin embargo, los tumores benignos no pueden crecer (invadir) hacia otros tejidos. Debido a que no pueden invadir otros tejidos, tampoco se pueden propagar a otras partes del cuerpo (hacer metástasis). Los tumores benignos casi nunca ponen en riesgo la vida de una persona.

¿Qué tan común es el cáncer?

Se calcula que la mitad de todos los hombres y una tercera parte de todas las mujeres en los Estados Unidos padecerá cáncer en algún momento de sus vidas.

En la actualidad, millones de personas están viviendo con cáncer o han padecido cáncer. El riesgo de padecer la mayoría de los tipos de cáncer se puede reducir mediante cambios en el estilo de vida de la persona, por ejemplo, evitar el tabaco, limitar el tiempo de exposición al sol, hacer ejercicio, mantener un peso saludable, limitar el consumo de alcohol y tener una alimentación sana.

Para la mayoría de los tipos de cáncer, mientras más temprano se detecte el cáncer y más rápido comience el tratamiento, mejores serán las probabilidades de que el paciente viva por muchos años.

¿Cuáles son las causas del cáncer?

Cosas que la gente hace

Algunos cánceres son ocasionados por los hábitos de las personas o por cosas a las que se exponen ellas mismas. Por ejemplo, fumar puede causar cánceres de pulmón, boca, garganta, riñón y vejiga, entre varios otros órganos. Por supuesto que no todas las personas que fuman padecerán cáncer, pero el fumar aumenta la probabilidad de que la persona desarrolle cáncer, así como la probabilidad de enfermedades cardiacas y de los vasos sanguíneos.

Asimismo, demasiada exposición a los rayos solares sin protección puede causar cáncer de piel. El melanoma es una forma de cáncer de piel muy grave que se asocia a la exposición de la luz solar y de las cabinas bronceadoras.

Otras cosas a las que la gente está expuesta

La radiación puede causar cáncer. Por ejemplo, las personas expuestas a un escape de radiación (también conocido como lluvia radiactiva) tienen un riesgo mayor de cáncer que aquellas personas que no fueron expuestas. En raras ocasiones el tratamiento de radiación para un tipo de cáncer puede causar otro cáncer que surja muchos años después. Es por esta razón que los doctores y dentistas usan la menor dosis de radiación posible en las radiografías y captura de imágenes (mucho menor que la dosis que se usa para el tratamiento contra el cáncer).

Además, ciertos químicos han sido asociados al cáncer. La exposición a estos químicos o trabajar con ellos puede aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer. Usted puede aprender más sobre estos carcinógenos (sustancias que causan cáncer) en nuestro documento Known and Probable Human Carcinogens.

Genes entre las familias

De cada 20 casos de cáncer, alrededor de uno está asociado con genes que han sido heredados por los padres.

Conclusión

Nadie sabe la causa exacta de la mayoría de los casos de cáncer. Sabemos que ciertos cambios en nuestras células ocasionan que el cáncer se origine, pero aún no sabemos exactamente cómo todo esto sucede. Los científicos están estudiando este problema y aprendiendo más sobre los muchos pasos que acontecen para que los cánceres se formen y crezcan. Aunque algunos de los factores en estos pasos pueden ser muy parecidos, el proceso que ocurre en las células es generalmente diferente para cada tipo de cáncer.

Si usted está interesado en tomar medidas para tratar de reducir su riesgo de cáncer, vea la sección "¿Se puede prevenir el cáncer?".

¿Pueden las lesiones causar cáncer?

Es un mito común que las lesiones pueden causar cáncer. La realidad es que las caídas, los moretones, las fracturas de hueso u otras lesiones no han estado asociadas con el cáncer. Podría ser que a veces una persona consulte con su médico por algo que considera que sea una lesión y se descubra en ese momento el cáncer, pero la lesión no causó el cáncer; el cáncer ya existía. También sucede que a veces una persona recordará una lesión que le pasó hace mucho tiempo en el lugar en donde se le detectó cáncer.

En raras ocasiones, las cicatrices por quemadura pueden ser el sitio en el que se desarrolle cáncer muchos años después de que la quemadura haya sanado. La mayoría de las veces el cáncer de piel es el tipo de cáncer que comienza en una cicatriz por quemadura.

¿Puede el estrés causar cáncer?

Se ha hecho mucha investigación para ver si hay alguna conexión entre la personalidad, el estrés y el cáncer. No hay evidencia científica que demuestre que la personalidad o perspectiva de una persona puede afectar el riesgo de cáncer.

Existen muchos factores que analizar en la relación entre el cáncer y el estrés. Se sabe que el estrés afecta el sistema inmunológico, como también muchos otros factores pueden afectarlo. A pesar de muchos estudios, la relación entre el estrés psicológico y el cáncer no se ha demostrado. Al analizar los estudios que se han llevado a cabo, parece ser que a veces se contradicen.

En un gran estudio danés, las personas que reportaron agentes estresantes de gran magnitud en sus vidas no parecieron tener un riesgo significativamente aumentado para cualquier tipo de cáncer. Otro estudio que analizó a las mujeres con agentes estresantes de gran magnitud en sus vidas, como el divorcio o la muerte de un ser querido, reportó un incremento leve (alrededor de un tercio mayor que el promedio) en el riesgo de cáncer de seno en comparación con las mujeres sin estos agentes de estrés. En el área de los agentes de estrés cotidianos, otro estudio reportó un mayor riesgo de cáncer de seno asociado con el estrés. Y aún otro estudio reportó que las mujeres que reportaron un mayor estrés cotidiano fueron de hecho menos propensas a ser diagnosticadas con cáncer de seno dentro de los próximos 18 años.

Es difícil poder explicar estas diferencias. Puede que algunas estén relacionadas a los grupos que fueron estudiados, mientras que puede ser que otras se deban a la manera en que se realizó el estudio. También puede que el azar haya sido un factor influyente. Todo lo que hasta el momento puede afirmarse es que aún no se ha encontrado una asociación definitiva entre el estrés y el riesgo de cáncer.

¿Es contagioso el cáncer?

En el pasado, las personas a menudo se mantenían alejadas de alguien que padecía de cáncer, porque tenían miedo de "contagiarse". Pero el cáncer no es como la influenza (gripe) o un resfriado; usted no puede "contagiarse" de alguien que ya lo tiene. Usted no se contagiará de cáncer si permanece cerca o toca a alguien con cáncer. No tenga miedo de visitar a alguien con cáncer; ellos necesitan su apoyo y el de sus familiares y amistades.

Puede obtener información más detallada en nuestro documento titulado ¿Es contagioso el cáncer?

¿Se puede prevenir el cáncer?

No existe una manera segura de prevenir el cáncer, aunque usted puede tomar medidas que podrían reducir sus probabilidades de padecerlo.

Tabaco

Muchos cánceres se podrían prevenir si las personas no usaran tabaco.

Fumar causa daño a casi todo órgano en el cuerpo humano y representa alrededor del 30% de todas las muertes por cáncer. Los cigarrillos, los cigarros, las pipas y los productos del tabaco de consumo oral pueden causar cáncer y no deben usarse. Las personas que usan tabaco deben tratar de dejar este hábito. Los estudios muestran claramente que las personas que dejaron de fumar tienen menos probabilidades de cáncer que las que continúan fumando.

Lo mejor es nunca consumir tabaco del todo y mantenerse alejado del humo de segunda mano.

Alcohol

El consumo de alcohol también está asociado a un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Algunas personas creen que ciertos tipos de alcohol son más seguros que otros. Sin embargo, el etanol es el tipo de alcohol encontrado en todas las bebidas alcohólicas, ya sea cerveza, vinos o licores (licores destilados). En general, es la cantidad de alcohol que se consume con el paso del tiempo, no el tipo de bebida, lo que parece ser el factor más importante en aumentar el riesgo de cáncer.

Si usted ingiere bebidas alcohólicas, limite su consumo a no más de dos bebidas por día para los hombres y una al día para las mujeres. Esto puede ayudar a limitar su riesgo de cáncer. Usted puede obtener más información en nuestro documento Alcohol Use and Cancer.

Consumo de bebidas alcohólicas y tabaco

El consumo de bebidas alcohólicas junto con productos de tabaco aumenta el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, laringe y esófago mucho más que los efectos individuales que tiene cada uno por sí solos.

Rayos ultravioleta (UV) y luz solar

Usted puede reducir sus probabilidades de padecer cáncer de piel si:

  • Evita la exposición al sol entre las horas de 10 a.m. y 4 p.m.
  • Usa un sombrero, camisa y gafas oscuras al estar bajo el sol.
  • Usa crema de protección solar con un factor de protección (SPF) de 15 o más.
  • No usa cabinas y lámparas de bronceado.

Alimentación

Sabemos que la alimentación tiene conexión con ciertos tipos de cáncer, aunque las razones exactas no están muy claras todavía. La mejor información que tenemos sugiere un riesgo menor de cáncer en las personas que:

  • Comen muchas frutas y verduras o vegetales frescos (al menos 2½ tazas al día).
  • Optan por cereales integrales, en vez de cereales refinados y azúcares.
  • Limitan las carnes rojas (res, cerdo y cordero).
  • Limitan las carnes procesadas (tal como tocino, carnes preparadas y perros calientes).
  • Consumen alimentos en cantidades que ayudan a lograr y a mantener un peso saludable.
  • Limitan el consumo de alcohol a un trago o menos al día para las mujeres y a dos o menos tragos al día para los hombres.

Vacunas que reducen el riesgo de cáncer

Ahora sabemos que las infecciones, principalmente por virus, causan algunos cánceres. Es muy conocido que el virus del papiloma humano (VPH o HPV, por sus siglas en inglés) es un virus que causa cáncer. Este virus ha estado asociado con cáncer de cuello uterino, cáncer anal, muchos cánceres genitales y algunos cánceres de cabeza y cuello. Existen dos vacunas para ayudar a prevenir las infecciones con VPH de modo que deberían ayudar a prevenir los cánceres causados por este virus. Sin embargo, la mayoría de los adultos ya han sido infectados con VPH, y las vacunas no han sido aprobadas para ayudar a las personas que ya tienen VPH. A pesar de esto, las personas jóvenes que aún no están activas sexualmente tendrían un menor riesgo de cáncer en el futuro si reciben una de estas vacunas antes de exponerse al VPH. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda estas vacunas para niñas de 11 y 12 años, aunque se pueden administrar a las niñas y a los niños tan pronto como a los 9 años.

Detección temprana

Para la detección temprana del cáncer, mientras se encuentra pequeño y antes de que se propague, los adultos deben someterse a pruebas periódicas llamadas exámenes de detección. Estos exámenes ayudan a los médicos a encontrar cánceres comunes antes de que causen síntomas. Hable con su doctor sobre cuáles pruebas de detección podrían ser las adecuados para usted. Si se encuentra el cáncer temprano, se puede tratar más fácilmente. Además, la supervivencia suele ser mayor para aquellas personas con cáncer en etapa inicial.

Usted puede aprender más sobre estos temas en nuestro documento Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer.

¿Cuántas personas que actualmente están vivas han tenido cáncer alguna vez?

Hoy día, más de 14 millones de personas en los Estados Unidos han padecido algún tipo de cáncer y continúan vivas. Algunas de estas personas ya no tienen cáncer; mientras que otras todavía padecen la enfermedad.

En años pasados, la mayoría de las personas que tenían cáncer no vivían mucho tiempo, pero esto ya no es así. Cada año, más y más personas sobreviven al cáncer. Este es especialmente el caso para los niños con cáncer y aquellos cuyos cánceres fueron encontrados temprano, antes de que se propagaran.

Las tasas de supervivencia son diferentes para las personas con diferentes tipos de cáncer. Algunos tipos de cáncer crecen muy despacio. Algunos responden al tratamiento muy bien. Otros se desarrollan y se propagan más rápidamente, siendo más difíciles de tratar. Si usted conoce a alguien que padece de cáncer, recuerde que lo que le sucede a esa persona puede ser muy diferente a lo que le sucede a otra con otro tipo de cáncer.

¿Cómo se diagnostica el cáncer?

Si su médico sospecha que usted tiene cáncer probablemente necesitará más pruebas, tal como radiografías, análisis de sangre, o una biopsia. En la mayoría de los casos, la única manera de asegurarse si se trata de cáncer o no es mediante una biopsia.

Para realizar una biopsia se extra un fragmento de la protuberancia o el área anormal y se envía a un laboratorio. Allí, un patólogo (un médico especializado en diagnosticar enfermedades) observa las células con un microscopio para determinar si hay células cancerosas. Si hay células cancerosas, el médico trata de determinar qué tipo de cáncer es y si es probable que crezca lenta o más rápidamente.

Los estudios por imágenes pueden medir el tamaño del cáncer y a veces pueden mostrar si se ha propagado a los tejidos adyacentes. Asimismo, los análisis de sangre pueden proveer a los médicos información sobre su estado de salud general, cuán bien están sus órganos funcionando e información sobre cánceres de la sangre.

¿Cómo se trata el cáncer?

Los tres tipos principales de tratamiento contra el cáncer son cirugía, quimioterapia y radioterapia. Una persona con cáncer puede que reciba cualquiera o todos estos tratamientos.

Cirugía

La cirugía es a menudo la primera opción de tratamiento si el cáncer es un tumor que se puede extirpar del cuerpo. A veces sólo se puede extraer parte del cáncer. Antes o después de la cirugía, se puede usar radiación o quimioterapia para reducir el cáncer.

Para más información, consulte nuestro documento Cirugía para el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias.

Quimioterapia

Los médicos usan medicamentos de quimioterapia o “quimio” para combatir las células cancerosas. Generalmente los medicamentos se dan por la boca o por vía intravenosa (IV o en una vena). Los medicamentos entonces viajan por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo, y alcanzan las células cancerosas que se hayan propagado (metástasis) desde el tumor.

Para obtener más información sobre quimioterapia y sus efectos secundarios, por favor consulte nuestro documento titulado Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar o encoger las células del cáncer. La radiación puede provenir de fuera del cuerpo (radiación externa) o de materiales radiactivos colocados en el tumor (radiación interna o implante). El tratamiento con radiación externa es muy similar a someterse a una radiografía. No causa dolor, pero puede causar efectos secundarios.

Si desea más información sobre el tratamiento de radiación, consulte nuestro documento titulado Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias.

Otros tipos de tratamiento contra el cáncer

Otros tipos de tratamiento de los que tal vez escuche hablar son la terapia hormonal, el trasplante de médula ósea o de células madre y la inmunoterapia. La terapia hormonal se usa algunas veces en el tratamiento de ciertos cánceres de próstata y seno. La inmunoterapia es un tratamiento diseñado para incrementar la función del sistema inmunológico del paciente y ayudar a combatir el cáncer. Si desea más información sobre estos tratamientos, consulte la sección “¿Cómo puedo obtener más información?”.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento del cáncer?

El tipo de tratamiento que recibe una persona dependerá del tipo y la etapa (extensión) en que se encuentre el cáncer, la edad del paciente, el historial médico y su estado general de salud. Cada medicamento o plan de tratamiento tiene efectos secundarios diferentes. Es difícil predecir qué efectos secundarios un paciente pudiera tener, incluso cuando los pacientes reciben un mismo tratamiento. Algunos efectos secundarios pueden ser severos y otros más ligeros. Resulta cierto que algunas personas experimentan una etapa difícil durante su tratamiento, pero muchos otros sobrellevan su tratamiento bastante bien. Además, la mayoría de los efectos secundarios del tratamiento se pueden tratar.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios a corto plazo de la quimioterapia (a menudo tratables), pueden incluir náuseas y vómitos, falta de apetito, pérdida del cabello y llagas en la boca. Debido a que la quimioterapia puede dañar las células hematopoyéticas de la médula ósea, es posible que los pacientes presenten recuentos bajos de células sanguíneas. Esto puede ocasionar:

  • Aumento del riesgo de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
  • Sangrado o hematomas después de pequeñas cortaduras o lesiones menores (por la disminución de las plaquetas).
  • Anemia (a causa de un recuento bajo de glóbulos rojos), lo cual puede causar cansancio, falta de respiración, piel pálida, entre otros síntomas.

Los equipos de atención contra el cáncer deben colaborar estrechamente con el paciente para controlar los efectos secundarios de la quimioterapia.

Cada persona responderá de manera diferente a la quimioterapia. La mayoría de los efectos secundarios de la quimioterapia desaparecerán después de que finalice el tratamiento. Por ejemplo, el cabello que se cayó durante el tratamiento vuelve a crecer cuando termina el tratamiento. Casi todos los pacientes usan pelucas, pañuelos para el cabello (mascadas o bufandas) o sombreros durante este periodo para protegerse y conservar el calor de la cabeza.

Efectos secundarios de la radiación

El tratamiento con radiación es similar a tomarse radiografías y no causa dolor. Los más comunes son la irritación de la piel y el cansancio. Dicho cansancio es una sensación de agotamiento extremo y poca energía que no se alivia con descanso. Resulta común especialmente cuando los tratamientos duran muchas semanas. Otros efectos secundarios también podrían presentarse, dependiendo de la parte del cuerpo que está siendo tratada.

¿Es el tratamiento peor que el cáncer en sí?

Esto es una creencia de que puede ser peligroso para muchas personas. Al creer esto, puede que las personas no reciban el tratamiento que les puede salvar sus vidas.

Es fácil entender el origen de por qué se tiene esta creencia. A menudo, las personas diagnosticadas con cáncer en etapa inicial no mostraban aún síntomas o dolor, o cualquier problema que llegaron a mostrar pudo haber sido pequeño. En las etapas iniciales del cáncer, los síntomas suelen ser menores, si es que los hay, y es a menudo hasta después que se inicia el tratamiento cuando la gente se empieza a sentir mal. Además, es cierto que la quimioterapia, la radiación y la cirugía pueden causar síntomas desagradables. Sin embargo, los efectos secundarios desaparecen tras el tratamiento y éste puede salvar las vidas de muchas personas.

Si se le permite al cáncer progresar sin tratamiento, los síntomas se empeoran y se acumulan nuevos síntomas con el pasado del tiempo. Los síntomas son distintos dependiendo del tipo de cáncer y las localizaciones a donde se propaga.

Algunas veces, es posible que una persona con un estado de salud muy desfavorable no pueda someterse al tratamiento contra el cáncer. O que por debido a la edad y a otras condiciones médicas, la persona podría optar por no recibir tratamiento contra el cáncer, aun sabiendo que esto le hará perder la vida. Una persona en esta situación se pudo haber enterado de que el tratamiento contra el cáncer no ofrecerá una probabilidad de cura, y decidió que no vale la pena invertir tiempo en someterse al tratamiento ni los efectos que causaría el mismo. Esto es una decisión de cada persona, siempre y cuando se trate de un adulto competente que tiene la facultad de manejar sus asuntos.

La persona que está considerando rehusarse a recibir tratamiento contra el cáncer debe hablar con el médico para entender claramente los resultados probables tanto de recibir el tratamiento como de no recibirlo antes de tomar la decisión.

Posteriormente en el transcurso de la enfermedad, cuando síntomas más graves comiencen a surgir, puede que el tratamiento curativo no sea una opción. El cáncer causa la muerte cuando invade los intestinos, pulmones, cerebro, hígado, riñones u otros órganos vitales, al interferir con las funciones del cuerpo que son necesarias para vivir. El cáncer que no es tratado por lo general causa la muerte.

En contraste, el tratamiento contra el cáncer puede ser algo a corto plazo y a menudo salva vidas (especialmente cuando el cáncer se detecta y trata temprano). Incluso en los casos cuando no puede curar el cáncer, el tratamiento a menudo puede prolongar la vida. Además, la atención médica siempre puede ser usada para aliviar los malestares en una persona al reducir su dolor y otros síntomas. Por esta razón, resulta importante que una persona conozca el objetivo de cada curso del tratamiento, y que tome decisiones basadas en información a través de toda la experiencia relacionada con el cáncer.

Hay momentos cuando toda persona que recibe tratamiento contra el cáncer pone en duda su compromiso con el difícil periodo de tratamiento y sus efectos secundarios. Algunas veces se desaniman debido a la incertidumbre del tratamiento y piensan si realmente vale la pena. Esto es normal. Puede que sea útil saber que los médicos siempre están aprendiendo mejores maneras de colaborar con los pacientes para controlar los efectos secundarios de los tratamientos. Y recuerde que cada año surgen avances en los tratamientos contra el cáncer.

¿Cómo obtener más información?

Más información de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Hemos seleccionado algunos datos informativos relacionados que también pueden serle útiles. Usted puede leer muchos de estos materiales en línea en www.cancer.org o usted puede ordenar copias sin costo si llama a nuestra línea telefónica gratuita 1-800-227-2345.

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Tratamiento contra el cáncer

Cirugía para el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias

Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

Trasplante de células madre (trasplantes de sangre periférica, médula ósea y sangre del cordón umbilical).

Además de estos documentos, la Sociedad Americana Contra El Cáncer cuenta con información sobre muchos diferentes tipos de cáncer y sus tratamientos.

Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudar. Contáctenos en cualquier momento, durante el día o la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345 o visite nuestro sitio Web en www.cancer.org.

Referencias

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Last Medical Review: 10/29/2012
Last Revised: 01/25/2013