Cáncer avanzado

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¿Cómo se detecta el cáncer avanzado?

Algunos tipos de cáncer tienen más probabilidades de propagarse que otros. Sin embargo, es difícil saber quién padecerá cáncer avanzado.

Una manera es comparando con un microscopio qué tanto se parecen las células del cáncer a las células normales. A esto se le llama el grado del cáncer. Cuanto más normales parecen las células, menos probabilidades hay de que el cáncer se propague. Otra manera de predecir la propagación del cáncer está relacionada con el tamaño del tumor. A menudo, un tumor más grande es más propenso a propagarse. Para algunos cánceres, ciertos tipos (de acuerdo a cómo lucen las células en un microscopio) tienen más probabilidades de propagarse. Además, si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos cercanos, hay muchas más probabilidades de que se haya propagado a sitios distantes. Esto puede que no se sepa sino hasta después de la cirugía que incluye extirpar los ganglios linfáticos para que se puedan observar con el microscopio.

Aun sabiendo todo esto, los médicos no siempre pueden saber con certeza si el cáncer de una persona se propagará o si ya tiene cáncer avanzado. La mayoría de las veces, el médico primero hará preguntas sobre sus antecedentes médicos (incluyendo sus síntomas) y le hará un examen físico. Puede que se le hagan algunos análisis de sangre y estudios por imágenes. Combinando toda esta información, es posible que su médico pueda decirle si tiene cáncer avanzado.

Signos y síntomas del cáncer avanzado

Las señales y síntomas generales de cáncer avanzado pueden incluir:

  • Pérdida de energía y la sensación de cansancio y/o debilidad: Pueden empeorar tanto que es posible que usted tenga dificultades para hacer las tareas cotidianas, como bañarse o vestirse. Las personas con cáncer avanzado a menudo necesitan ayuda para realizar esas tareas. En algún momento, puede que estas personas necesiten pasar la mayor parte del tiempo en cama. Es importante enfatizar que algunos tratamientos de cáncer también pueden causar estos síntomas.
  • Pérdida de peso (sin tratar de bajar de peso).
  • Dolor, como el dolor de espalda (si el cáncer se propagó a la columna vertebral), o dolor abdominal (vientre).
  • Dificultad al respirar, especialmente cuando un cáncer se ha propagado a los pulmones.

Los cánceres avanzados también pueden causar muchos otros síntomas, dependiendo del tipo de cáncer y el lugar donde se ha propagado. Para más información sobre síntomas, por favor, lea las secciones “La atención del cáncer avanzado según la localización del cáncer” y “Tratamiento de síntomas generales del cáncer avanzado”.

Examen físico

Además de preguntar sobre sus síntomas, el examen que se le hace puede proveer mucha información. Su médico puede encontrar signos de problemas causados por el cáncer avanzado, tales como:

  • Líquido en los pulmones.
  • Líquido en su vientre (cavidad abdominal).
  • Masas (tumores) sobre o dentro de su cuerpo.
  • Un hígado agrandado.
  • Debilidad o entumecimiento en sus piernas.

Pruebas para encontrar un cáncer avanzado

Análisis de sangre

Ciertos análisis de sangre pueden indicar cáncer avanzado. Por ejemplo, a menudo los resultados de las pruebas de la función hepática son anormales si el cáncer se ha propagado al hígado. Los altos niveles de calcio en la sangre pueden significar que el cáncer se ha propagado a los huesos.

Marcadores tumorales: algunos tipos de cáncer causan un aumento en los niveles de ciertas sustancias en la sangre, llamadas marcadores tumorales. Ejemplos de marcadores tumorales son el PSA (siglas en inglés de antígeno prostático específico) para el cáncer de próstata y el CEA (siglas en inglés de antígeno carcinoembrionario) para el cáncer de colon. El nivel de estas sustancias en la sangre a veces puede ser muy alto en el cáncer avanzado. Los altos niveles de marcadores tumorales pueden llevar a su médico a sospechar que su cáncer ha regresado o se ha propagado, aunque se necesitan pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico.

Hay muchos otros marcadores tumorales para otros tipos de cáncer. Para saber cuáles marcadores tumorales se pueden usar para su tipo de cáncer, lea el documento sobre ese cáncer. Para más información sobre los marcadores tumorales en general, lea nuestro artículo titulado Marcadores tumorales.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes crean fotos del interior de su cuerpo. Es posible que muchos de estos estudios usados para encontrar cáncer avanzado se hayan hecho cuando usted fue diagnosticado inicialmente con cáncer. Usted puede aprender más sobre estos y otros estudios por imágenes que su médico quizás quiera que se haga en nuestro documento, Estudios por imágenes (radiología).

Algunos de los estudios por imágenes usados podrían incluir:

  • Radiografías simples.
  • Ecografía (ultrasonido)
  • Tomografía computarizada (CT scan)
  • MRI (imágenes por resonancia magnética)
  • PET (Tomografía por emisión de positrones)
  • Gammagrafía ósea

Detección de células cancerosas en los tejidos y/o líquidos corporal

Biopsia: con frecuencia, cuando las pruebas de obtención de imágenes encuentran algo que no es normal, el médico tendrá que verificar si es cáncer. Esto a menudo se puede hacer tomando una pequeña muestra del área anormal para observarla con un microscopio y así saber si existen células cancerosas en la muestra. Esto se conoce como biopsia. A menudo, se coloca una aguja delgada y hueca en el área y se extrae líquido, células, fragmentos de tejido o un cilindro de tejido. Es importante que su médico sepa si el cáncer se ha propagado, y a menudo, la única manera de comprobarlo es a través de una biopsia. Algunas veces se necesita realizar cirugía para extraer un fragmento de tejido para llevar a cabo pruebas, aunque esto se hace con menos frecuencia en el cáncer que se ha propagado.

Aspiración y biopsia de la médula ósea: si su médico sospecha que se propagó cáncer a la médula ósea (el tejido del interior de algunos huesos que produce nuevas células sanguíneas), él o ella tendrá que tomar muestras de la médula ósea para realizar pruebas. Las muestras de médula ósea se obtienen de dos pruebas, por aspiración y biopsia, que generalmente se hacen al mismo tiempo.

Generalmente las muestras se toman de la parte posterior del hueso de la pelvis (cadera) mientras usted está recostado de lado o de espaldas sobre una mesa. El médico limpiará la piel sobre la cadera y adormecerá el área y la superficie del hueso con un anestésico local. Esto puede causar una breve sensación de escozor o ardor.

Para la aspiración, se inserta una aguja delgada y hueca en el hueso, y se usa una jeringa para aspirar una pequeña cantidad de médula ósea líquida (aproximadamente una cucharada). Hasta con el uso de un anestésico, la mayoría de los pacientes experimentan algo de dolor breve cuando se extrae la médula ósea.

Generalmente se realiza una biopsia de médula ósea inmediatamente después de la aspiración. Se extrae un pequeño trozo de hueso y de médula (aproximadamente 1/16 de pulgada de diámetro y 1/2 pulgada de largo) con una aguja ligeramente más grande que se hace girar al empujarse en el hueso. Esto causa una sensación de presión, y puede causar algo de dolor breve en pocas ocasiones. Una vez que se hace la biopsia, se aplica presión en el sitio para ayudar a prevenir el sangrado.

Punción lumbar: si su médico sospecha que se propagó cáncer al líquido o a los tejidos (meninges) que rodean al cerebro y la médula espinal, removerá algo del líquido para determinar si contiene células cancerosas. Por lo general, esto se hace con una prueba llamada punción lumbar. (Al líquido alrededor del cerebro y la médula espinal se le denomina líquido cefalorraquídeo o CSF, por sus siglas en inglés).

Para esta prueba, por lo general usted se acuesta de lado con sus rodillas apretadas hacia su pecho. El médico primero adormece un área en la parte baja de la espalda cerca de la columna vertebral. Entonces se coloca una aguja fina y hueca entre los huesos de la columna vertebral y hacia el área que rodea la médula espinal. Luego se obtiene parte del líquido a través de la aguja. (Con menos frecuencia, esta prueba se hace con el paciente sentado e inclinado sobre una mesa). El líquido se envía a un laboratorio para ser examinado con un microscopio y saber si contiene células cancerosas. También se pueden hacer otras pruebas en el líquido.

Paracentesis: si se ha acumulado líquido en la cavidad abdominal (ascitis), se puede extraer usando una aguja y enviándolo al laboratorio para saber si contiene células cancerosas. Algunas veces se usa la ecografía (un estudio por imágenes que usa ondas sonoras) para colocar la aguja en el líquido. Esto se hace con más frecuencia usando un anestésico local (medicamento para adormecer el área). Solo se necesita una pequeña cantidad de líquido (menos de una cucharada) para saber si hay propagación del cáncer, aunque se pueden extraer mayores cantidades para ayudar a que el paciente se sienta mejor en caso de que el líquido esté causando molestias.

Toracocentesis: si se ha acumulado líquido en el espacio que rodea al pulmón, se puede extraer usando una aguja y enviándolo al laboratorio para saber si contiene células cancerosas. Algunas veces se usa la ecografía (un estudio por imágenes que usa ondas sonoras) para colocar la aguja en el líquido. Esto se hace con más frecuencia usando un anestésico local (medicamento para adormecer el área). Solo se necesita una pequeña cantidad de líquido (menos de una cucharada) para saber si hay propagación del cáncer, aunque se pueden extraer mayores cantidades para ayudar a que el paciente se sienta mejor en caso de que el líquido esté causando dificultad para respirar.


Fecha de última actualización: 04/01/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/01/2014