Cáncer avanzado

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Cáncer avanzado

En esta sección se describen muchos de los problemas principales que pueden surgir con el cáncer avanzado. Es posible que usted experimente algunos de estos problemas y síntomas o ninguno de ellos. The next section, called "Problems grouped by where the cancer is," describes problems that are related to cancer spread to certain areas.

Intestinos bloqueados (obstrucción intestinal)

Cuando el cáncer bloquea el intestino delgado o el grueso (colon), la comida digerida o las heces no pueden pasar a través del mismo. Esto se llama obstrucción intestinal. Los síntomas incluyen calambres intensos, dolor abdominal y vómitos. La obstrucción intestinal ocurre con más frecuencia con el cáncer abdominal o con el cáncer pélvico.

Tratamiento

A menudo, es muy difícil resolver este problema con cirugía, ya que muchos pacientes se encuentran demasiado enfermos para someterse a una operación. Puede que otros pacientes tengan cánceres que están tan avanzados que incluso si se pueden someter a una cirugía, esta puede que no sea útil por mucho tiempo. La decisión de someterse a cirugía debe considerarse tomando en cuenta las probabilidades de regresar a una mejor calidad de vida.

Una operación llamada colostomía puede ayudar sólo si el colon está bloqueado. En esta operación el cirujano corta el colon arriba del área de bloqueo. Luego el extremo cortado se conecta a una abertura (estoma) en la piel del abdomen. Los intestinos se pueden vaciar en una bolsa que se coloca alrededor de la abertura.

Si el intestino está bloqueado en una sola área, se puede colocar un tubo pequeño y rígido llamado un “stent” en el área bloqueada para mantenerla abierta. Ésta puede ser una opción para algunas obstrucciones del colon y del intestino delgado, ya que no requiere cirugía.

Si la cirugía o el stent no son viables para aliviar el bloqueo, con frecuencia, para muchos pacientes la mejor opción es el tratamiento dirigido a atender los síntomas. Esto se llama atención de apoyo. Por ejemplo, se puede eliminar el contenido del estómago a través de un tubo colocado a través de la nariz (llamado tubo nasogástrico o NG), el cual es adherido a un dispositivo de succión. Esto con frecuencia alivia las náuseas y los vómitos. Si esto ayuda, el tubo NG puede ser remplazado por un tubo que va directamente al estómago a través de la piel. Además, usted necesitaría dejar de comer, y beber sólo pequeñas cantidades para aliviar la sed. De ser necesario, puede recibir los medicamentos para el dolor y las náuseas por medio de una inyección o de un parche. Un medicamento llamado octreotida (Sandostatin®) también puede mejorar algunos de los síntomas que tienen lugar con un intestino bloqueado.

Huesos rotos (fracturas)

Cuando el cáncer pasa a los huesos, puede causar que éstos se debiliten y sean más propensos a romperse (fractura). Las fracturas ocurren con más frecuencia en los huesos de las piernas cercanos a la cadera, ya que estos huesos soportan la mayor parte de su peso. El cáncer en los huesos puede causar un dolor intenso durante un tiempo antes de que ocurra la fractura. Si se toma una radiografía en ese momento, ésta puede mostrar que es probable que se rompa el hueso.

Tratamiento

Siempre que sea posible, lo mejor para este problema es simplemente evitar la fractura. Esto se hace generalmente mediante una cirugía para colocar una varilla de metal en la parte débil del hueso para darle soporte. Esto se hace mientras usted está bajo anestesia general (en un sueño profundo y sin que sienta dolor).

Si el hueso ya está roto, entonces se hará algo más para apoyar el hueso. Generalmente se realiza una cirugía para colocar un soporte de acero sobre el área fracturada del hueso.

Se pueden administrar tratamientos de radiación después de la cirugía para tratar de prevenir daños posteriores. Generalmente se necesitan alrededor de 10 tratamientos, aunque algunos médicos administran toda la dosis de radiación en uno o dos tratamientos solamente. La radiación no fortalecerá los huesos, pero puede que evite más daño.

Si los huesos de la columna vertebral están fracturados, puede que se use una vertebroplastía para apoyarlos. En este procedimiento, se inyecta un tipo de cemento óseo en los huesos dañados. El área se adormece primero y se usa un explorador de imágenes, tal como una CT, para guiar la aguja al lugar correcto. A menudo, la vertebroplastía reduce el dolor inmediatamente y se puede hacer en un centro de atención para pacientes ambulatorios.

Los medicamentos que recibe o el mismo cáncer pueden hacer que sienta confusión, mareos o debilidad. Esto puede resultar en caídas y accidentes, y las caídas pueden causar fracturas, especialmente en los huesos debilitados por el cáncer. Hable con los miembros de su equipo de atención del cáncer sobre algún equipo de seguridad que pueda usar en casa. Algunas cosas que usted pudiera encontrar útiles son las sillas para la regadera, los andadores de apoyo para caminar y los pasamanos.

Confusión

Las personas con cáncer que están empeorando a menudo se vuelven inquietas, ansiosas, deprimidas, irritables o enojadas. La persona puede parecer somnolienta y no responder a las preguntas por un momento, pero en el siguiente momento puede estar bien despierta y alerta. O puede hablar en voz alta y mostrarse agitada, pero no puede decir por qué. Puede ver y escuchar cosas irreales, perder noción de su entorno, o decir otras que no tienen sentido. Estos síntomas se deben reportar al médico, ya que la confusión con frecuencia se puede tratar.

Hay muchas cosas que pueden causar confusión:

  • Enfermedad del hígado.
  • Bloqueo intestinal (obstrucción).
  • Obstrucción de la vejiga.
  • Medicinas.
  • Abstinencia de la medicina.
  • Bajo nivel de azúcar.
  • Cáncer que se ha propagado al cerebro.
  • Infección.
  • Dolor.
  • Cambios químicos en la sangre, tal como demasiado calcio.

Tratamiento

Existen muchas maneras para tratar la confusión, pero el mejor método dependerá de la causa. Se hará un examen físico y puede que se realicen estudios por imágenes. Es posible que se hagan análisis de sangre para determinar cuán bien están funcionando los órganos y verificar la química sanguínea. Se vigilará la administración de cualquier medicina, especialmente de las medicinas contra el dolor, y se ajustará la dosis de éstas para ver si hay cambios en la confusión.

Estreñimiento

El estreñimiento surge cuando las heces fecales se tornan duras, secas, y usted tiene dificultad para evacuar. Puede ser causado por muchos de los cambios que se presentan con el cáncer avanzado, tal como:

  • Medicinas (especialmente medicamentos opioides contra el dolor, como la morfina).
  • Cambios en la alimentación, incluyendo comer y beber menos.
  • Menos actividad.
  • Cambios químicos en la sangre, tal como demasiado calcio o muy poco potasio.

Tratamiento

La mejor manera para lidiar con el estreñimiento consiste en tomar medidas preventivas siempre que sea posible. Las maneras para ayudar a prevenir o aliviar el estreñimiento incluyen:

  • Hablar con el equipo de especialistas en cáncer sobre el problema antes que empeore.
  • Tomar laxantes antes de que el problema comience o se agrave.
  • Beber suficientes líquidos.
  • Consumir bastante fibra.
  • Hacer ejercicios moderados, como caminatas cortas o ejercicios en una silla.

De ser posible, se debe identificar la causa del estreñimiento para tratar este problema. Puede que se ordene un examen físico, análisis de sangre o incluso estudios por imágenes, dependiendo de lo que su médico sospeche esté causando el estreñimiento.

Se pueden usar varios medicamentos y laxantes para ayudar a tratar el estreñimiento. Hable con el equipo de profesionales que atienden el cáncer sobre lo que pudiera funcionar mejor en su situación. Si su tratamiento con medicamentos no funciona, es posible que el equipo de profesionales que atienden el cáncer necesite buscar otras posibles causas más graves del estreñimiento, tal como presión en la médula espinal o bloqueo (obstrucción) intestinal.

Depresión

A veces es normal que se sienta triste y deprimido por el cáncer y los efectos secundarios del tratamiento. Pero hay lugar para la felicidad aun cuando tenga cáncer avanzado. No tiene que sentirse deprimido todo el tiempo. La depresión puede ser un problema muy grave, pero puede tratarse. Si se siente triste o deprimido hable con su médico. Es posible que un profesional de la salud mental pueda ayudarle a sentirse mejor, sin importar el motivo que esté haciendo que usted se sienta deprimido.

Aproximadamente una de cuatro personas con cáncer se volverá clínicamente deprimida. Y estas cifras son más elevadas entre pacientes con cáncer avanzado. La depresión clínica es más que estar triste. Puede causar una angustia considerable y requerir atención médica. Los pacientes, la familia y los amigos deben estar atentos a los siguientes síntomas de depresión.

  • Sentirse triste o vacío en forma continua.
  • Sentirse indefenso y sin esperanzas.
  • No tener interés ni encontrar placer en las cosas cotidianas.
  • Tener menos energía, sentirse cansado, estar "decaído".
  • Tener problemas para dormir, levantarse temprano o quedarse dormido.
  • Falta de apetito o comer en demasía.
  • Problemas para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones.
  • Sentirse culpable o inútil.
  • Sentirse malhumorado.
  • Llorar mucho.
  • Pensamientos de suicidio; intentos de suicidio.

Sírvase consultar con su médico o un profesional de la salud mental si tiene cinco o más de estos síntomas durante dos o más semanas. Los familiares y amigos también deben animar al paciente que presenta estos síntomas para que busque ayuda.

Tratamiento

Existen varios tipos de tratamientos que pueden ser útiles, entre estos:

  • Medicina.
  • Orientación.
  • Actividades sociales.
  • Aprender nuevas destrezas para resolver problemas.

Las personas que son tratadas por depresión suelen sorprenderse de lo bien que se sienten. La depresión y los sentimientos de tristeza pueden convertirse en un modo de vida, pero esto no tiene que ser así.

Puede obtener más información sobre este tema en nuestro documento La ansiedad, el miedo y la depresión.

Fatiga (cansancio)

El cansancio o fatiga es uno de los síntomas más comunes entre los pacientes con cáncer. Se trata de un agotamiento físico, mental y emocional que no se alivia con descanso. Puede ser difícil encontrar la energía para hacer las cosas que normalmente hace o quiere hacer. El cansancio puede ser causado por:

  • El cáncer mismo.
  • El tratamiento contra el cáncer.
  • No comer bien ni tomar suficiente líquido.
  • Dolor.
  • Sentirse estresado o deprimido.
  • Problemas para dormir.
  • No tener suficientes glóbulos rojos (anemia).

Tratamiento

No hay una sola cura para el cansancio. En cada caso, el tratamiento se dirige a la causa del cansancio.

Las transfusiones sanguíneas pueden ayudar a algunos pacientes que tienen bajos recuentos de glóbulos rojos (anemia). Otros pacientes pueden tomar medicamentos que ayudan a que el cuerpo produzca más glóbulos rojos. Hable con su médico sobre las opciones de tratamiento para una anemia.

El ejercicio ligero o medio con muchos descansos en intermedio frecuentemente ayuda con el cansancio. Usted también puede ahorrar energía haciendo lo que sea necesario hacer primero y dejando que el resto espere. Trate de pensar en la energía como si fuera dinero. Usted sólo quiere invertir en lo que es más importante para usted. Además, es posible que ayude repartir sus actividades durante el transcurso del día en lugar de tratar de hacerlas todas a la vez.

Algunas veces, los medicamentos estimulantes pueden ayudar a aliviar las sensaciones de cansancio. Hable con su médico para saber si esto es algo que usted podría tratar.

El dolor, la depresión, y los problemas para dormir también se pueden y se deben tratar. Hable con su médico si tiene alguno de estos problemas.

Para más información, por favor, consulte nuestros documentos Anemia in People With Cancer y Fatigue in People With Cancer.

Hipercalcemia: demasiado calcio en la sangre

Las personas con cáncer avanzado pueden tener demasiado calcio en la sangre por muchas razones. Con más frecuencia se relaciona con cáncer que se ha propagado a los huesos. Esto causa que el calcio se libere de los huesos al torrente sanguíneo. En otros casos, las células cancerosas pueden producir una sustancia que causa altos niveles de calcio. Los niveles sanguíneos de calcio pueden ser tan altos que son peligrosos.

Los síntomas tempranos de tener demasiado calcio incluyen:

  • Estreñimiento.
  • Orinar con mucha frecuencia.
  • Sensación de aletargamiento o adormecimiento.
  • Sentir sed todo el tiempo y beber grandes cantidades de líquido.

Las señales y los síntomas posteriores pueden incluir debilidad muscular, dolores musculares y de las articulaciones, confusión, coma e insuficiencia renal.

Tratamiento

La administración de líquidos y medicamentos de bifosfonatos, como pamidronato o ácido zoledrónico, a menudo puede reducir rápidamente los niveles de calcio en la sangre. Estos medicamentos generalmente se administran en la vena mediante infusión intravenosa (IV). Otras medicinas pueden usarse en caso de que las anteriores no surtan efecto. El tratamiento del cáncer en sí también puede a veces ayudar a tratar el problema del calcio. Si el cáncer no se puede tratar, el nivel de calcio puede aumentar y será preciso tratarlo otra vez.

Náusea y vómito

El cáncer avanzado puede causar náusea y vómito, ya sea por los tratamientos o por el cáncer mismo. Las náuseas y los vómitos son a menudo causados por el tratamiento del cáncer, y se alivian mientras más pasa el tiempo después de finalizado el tratamiento. Las náuseas también pueden ser causadas por ciertos medicamentos contra el dolor. Esto usualmente se alivia conforme su cuerpo se acostumbra al medicamento, aunque también puede ser aliviado con medicinas para tratar las náuseas. El estreñimiento también puede causar náuseas. Por lo tanto, la prevención y el tratamiento del estreñimiento son muy importantes. Aunque las náuseas y los vómitos pueden ser problemas para muchos pacientes con cáncer, existe tratamiento eficaz para contrarrestarlos.

El vómito excesivo puede ser peligroso. Puede causar que se pierda demasiada agua (deshidratación) y sales corporales o respire alimentos o líquidos (aspiración).

Tratamiento para ayudar a prevenir o aliviar la náusea

  • Trate de ingerir alimentos fáciles de digerir, tales como pan tostado y galletas de sal.
  • Tome muchos líquidos. Pruebe paletas de hielo, gelatinas, caldos o líquidos transparentes fríos.
  • Coma varias comidas pequeñas y meriendas si solamente se enferma entre comidas.
  • Coma cosas que tengan un olor agradable para usted, como pastillas de limón o de menta.
  • Coma la comida fría o a temperatura ambiente para que el olor y el sabor sean más leves.
  • Pregunte al médico sobre medicamentos que ayudan a aliviar las náuseas y úselos de acuerdo a las indicaciones del médico. No espere a que las náuseas sean severas para tomar un medicamento que las contrarreste.
  • Trate de descansar tranquilamente con su cabeza levantada durante al menos una hora después de cada comida.
  • Aprenda técnicas de meditación y relajación.
  • Distráigase con música suave, su programa de TV favorito, o con compañía.

Tratamiento de los vómitos

  • Si se encuentra en cama, acuéstese sobre su costado para que no respire ni trague su vómito.
  • Pregunte al médico sobre medicamentos que ayudan a aliviar los vómitos y úselos de acuerdo a las indicaciones del médico.
  • Algunas veces la administración de una medicina por la boca (vía oral) puede provocar náuseas o vómitos. Por lo tanto, es posible que su médico pueda recetarle medicamentos en una forma diferente. Algunos medicamentos están disponibles en forma de supositorios (medicamentos que se suministran a través del recto), parches o tipos de gel que se coloca en la piel.
  • Aprenda técnicas de meditación, auto-hipnosis y relajación.
  • Coma trocitos de hielo o trocitos de jugo congelado que pueda masticar lentamente.

Cosas que debe evitar

  • No se obligue a comer ni a beber cuando tenga molestias estomacales o esté vomitando.
  • No se acueste sobre la espalda.
  • Manténgase alejado de comidas que tengan un olor fuerte.
  • No coma alimentos que sean dulces, grasosos, salados o condimentados.

Deje de comer de 4 a 8 horas si está vomitando mucho. Luego, trate pequeñas cantidades de líquidos claros.

Llame al médico si

  • Respira o se traga el vómito.
  • Vomita más de tres veces por hora durante tres horas o más.
  • Ve sangre o algo que parece asientos de café en su vómito.
  • No puede retener más de cuatro tazas de líquido o de trocitos de hielo al día.
  • No puede comer por más de dos días.
  • No puede tomar sus medicamentos.
  • Se siente débil o mareado.

Muchas personas creen que las náuseas y los vómitos son sólo una parte del tratamiento del cáncer que no se puede evitar. Esto no es cierto. Existe un número de medicamentos que son muy eficaces para prevenir y tratar las náuseas y los vómitos. Colabore con su médico para encontrar los medicamentos apropiados para usted.

Para obtener más información sobre cómo lidiar con las náuseas y los vómitos, consulte nuestro documento Náusea y vómito.

Dolor

Muchas personas con cáncer avanzado sienten dolor. Para estas personas, el control del dolor es una meta importante de su tratamiento. Existen muchas maneras de aliviar el dolor causado por el cáncer. Algunas veces se alivia con tratamientos que destruyen las células del cáncer (como quimioterapia o radioterapia) o reducen su crecimiento (como terapia hormonal o bifosfonatos).

No tema usar medicamentos u otros tratamientos, inclusive terapias complementarias que le ayuden a aliviar el dolor. Un alivio eficaz del dolor ayudará a que se sienta mejor. Le facilitará enfocarse en las cosas que le hacen sentir feliz y que son importantes en su vida. Algunos estudios muestran que los pacientes de cáncer que obtienen un tratamiento eficaz para el dolor pueden vivir más tiempo que aquellos que no lo hacen. El primer y más importante paso es notificar al equipo de atención del cáncer sobre su dolor. No lo acepte como algo normal.

Tratamiento con medicamentos contra el dolor

El medicamento por vía oral es la manera más común de tratar el dolor causado por el cáncer. Si usted llega al punto que no puede tomar sus medicinas por la boca, existen muchas otras maneras de administrarlas, tal como a través de un parche en la piel, inyecciones, o en una vena. Otras maneras de ayudar a aliviar el dolor incluyen masajes, calor y frío, cambio de posición del cuerpo.

Puede que su doctor comience con calmantes contra el dolor más leves, tales como acetaminofeno (Tylenol®) o medicamentos antiinflamatorios no esteroidales, como ibuprofeno (Motrin®). Estos medicamentos pueden ser muy útiles en el tratamiento de algunos tipos de dolor. Si estos medicamentos no le ayudan, probablemente recibirá un opiáceo como codeína, hidrocodona, morfina u oxicodona. La codeína y la hidrocodona se consideran opioides "leves", mientras que la morfina y la oxicodona son más fuertes. Los opioides se consideran los mejores medicamentos para ayudar a controlar el dolor de los pacientes con cáncer. A menos que tenga un historial de consumo excesivo de alcohol o drogas, es muy poco probable que desarrolle una adicción a los opioides. Hable con su médico o enfermera si tiene cualquier inquietud sobre el uso de las medicinas contra el dolor.

Si presenta dolor que no se alivia, a menudo se usan dos o más medicamentos al mismo tiempo. Su médico puede recetar un medicamento de acción prolongada para que lo tome regularmente, junto con otro medicamento de acción rápida si presenta dolor intercurrente. Es muy importante que tome el medicamento contra el dolor regularmente. Esto permite que usted mantenga un nivel constante del medicamento en su cuerpo sin dosis extremadamente altas o bajas. Además, esto ayuda a mantener su dolor bajo control mientras se reducen muchos efectos secundarios (como náusea y somnolencia). Si usted espera hasta que el dolor sea intenso para tomar medicina, tendrá que tomar una cantidad mucho mayor solamente para controlar el dolor.

Estos medicamentos opioides pueden hacerle que se sienta somnoliento. La mayor parte de la somnolencia desaparecerá después de unos días. Pero, si está tomando dosis altas es posible que no desaparezca. Es posible que sea necesario escoger entre tener menos dolor y estar somnoliento o tener más dolor y estar más alerta.

Estos medicamentos también pueden causar náuseas y estreñimiento. El estreñimiento no deja de ser un problema ni se alivia por sí solo con el tiempo. Si usted está recibiendo opioides, necesitará tomar regularmente laxantes, por lo general diariamente. El estreñimiento puede aliviarse mediante el uso regular de ablandadores de materia fecal, una alimentación alta en fibra, consumo de muchos líquidos y mantenerse tan activo como sea posible.

El mejor tratamiento para usted depende del tipo de dolor que esté sintiendo y de su intensidad. Asegúrese de notificar a su equipo de atención del cáncer si los métodos que está usando no están surtiendo efecto. Puede que sea necesario agregar un nuevo medicamento, probar una medicina distinta, probar un horario diferente, o ajustar la dosis.

Algunas personas necesitan dosis más altas de opioides que otras. No se preocupe sobre la necesidad de tomar grandes dosis de medicamentos. Esto no tiene nada que ver con ser intolerante al dolor o ser un “quejoso”. Simplemente significa que su cuerpo necesita más medicamento que el promedio de los pacientes. A menudo, la dosis de opioides necesaria aumenta con el pasar del tiempo. Esto no significa que usted se ha convertido en un adicto. Algunas veces la dosis aumenta debido a que el cáncer está creciendo y causando más dolor. Otra razón por la que usted pudiera necesitar una dosis más alta sería que su organismo se ha vuelto resistente al medicamento. Esto es realmente un problema si la dosis que usted necesita causa efectos secundarios graves. Si esto ocurre, a menudo ayuda cambiar a otro medicamento opioide.

Otras formas de sobrellevar el dolor del cáncer

Existen otras medidas que puede tomar para ayudar a sobrellevar el dolor del cáncer y a sentir que tiene más control de su situación.

Obtenga información: saber por qué tiene un problema y lo que puede hacer con el mismo puede aliviar el estrés. No tenga miedo de preguntar por qué está sucediendo algo.

Tome medidas: el hacer algo, a veces alguna cosa, sobre el problema puede ayudarle a sentirse más en control. Por ejemplo, si el nuevo medicamento que está tomando para el dolor no le está ayudando, solicite probar algún otro medicamento.

Distráigase: alejar la mente del dolor siempre es una buena idea. Cuando está concentrado en su dolor suele sentirlo más. Si está mirando una película interesante mientras tiene dolor y espera que la medicina del dolor haga efecto, es posible que incluso se olvide de esto por un rato. Las visitas de amigos y familiares pueden servir para el mismo fin.

Haga una cosa a la vez: es fácil agobiarse si se concentra en todos los malestares a la vez. Tratar un problema a la vez hace que parezca posible resolver todos los problemas.

Hable con otras personas: a veces, es un alivio el simple hecho de hablar acerca de lo desanimado y frustrado que se siente por sus síntomas. Muchas personas son buenas para oírle y pueden escucharlo sin juzgarlo ni darle consejos.

Exprésese de otras maneras: para algunas personas no es fácil hablar. Escribir un diario, pintar o meditar pueden ser otras formas de expresar sus sentimientos. Para muchas personas, el humor es una buena destreza para sobrellevar tiempos difíciles. Aunque la vida parece sombría, suele haber algo que puede iluminar el ánimo y aliviar el estrés.

Practique meditación: al concentrar su mente en escenas agradables usted puede sacar su atención de sentimientos y pensamientos desagradables. Estas mini-vacaciones pueden permitirle obtener el descanso que necesita, tanto físicamente como emocionalmente.

Se provee más información sobre cómo tratar el dolor en nuestro documento Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y sus seres queridos.

Problemas en la piel

Las personas con enfermedades prolongadas frecuentemente padecen problemas en la piel debido a que permanecen sentadas o acostadas durante mucho tiempo en la misma posición. Estos problemas se pueden agravar si causan infecciones. Los pacientes de cáncer también pueden padecer problemas de la piel debido a:

  • Que no comen bien.
  • Que no pueden moverse.
  • Inflamación.
  • Algunos tratamientos del cáncer.

Tratamiento

Hable con su equipo de atención del cáncer. Ellos le pueden recomendar un programa de cuidado de la piel que se ajuste a sus necesidades especiales. Lo más importante que puede hacer es cambiar frecuentemente de posición mientras esté sentado o acostado y mantener su piel limpia y seca.

Compresión de la médula espinal

Algunas veces el cáncer se propaga hasta los huesos de la columna vertebral. Conforme el tumor crece, puede ejercer presión sobre los nervios de la médula espinal. Esto puede conducir a adormecimiento y debilidad e incluso causar parálisis. Con más frecuencia, esto afecta las piernas, pero si el tumor está presionando la médula espinal en el cuello, se afectan tanto los brazos como las piernas. La compresión de la médula espinal también puede afectar los nervios de su vejiga, lo que puede causar dificultad para orinar. El tratamiento temprano es importante para ayudar a reducir el daño permanente de los nervios y a evitar la parálisis.

Síntomas que debe observar

  • Dolor de espalda muy intenso, especialmente en la sección media de la parte baja de la espalda.
  • Entumecimiento o debilidad en las piernas.
  • Dificultad para orinar o pérdida del control urinario.

Notifique inmediatamente a su médico si tiene estos síntomas. Un estudio de MRI generalmente puede indicar si el cáncer está ejerciendo presión sobre su médula espinal. Esto es una emergencia médica y se requiere tratamiento inmediatamente.

Tratamiento

  • Se suministrarán medicamentos llamados corticosteroides (prednisona o dexametasona) para reducir la inflamación de la médula espinal (y tratar el dolor).
  • Por lo general se suministra radioterapia para reducir el tamaño del tumor.
  • En algunos casos, se requiere inmediatamente de cirugía para extirpar total o parcialmente un tumor.

Síndrome de la vena cava superior

La vena principal que devuelve la sangre al corazón desde la parte superior del cuerpo se llama vena cava superior. Ésta corre a través de la parte superior del pecho. Los tumores en el pecho o los pulmones pueden a veces crecer mucho y causar presión en esta vena, lo que bloquea el flujo sanguíneo al corazón. Esto causará que la sangre se retenga en los pulmones, la cara y los brazos.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad para respirar.
  • Una sensación de llenura o presión en la cabeza.
  • Inflamación en la cara, cuello y los brazos.
  • Tos.
  • Dolor en el pecho.
  • Enrojecimiento de la cara.
  • Inflamación de las venas del cuello.
  • no se trata, esto puede afectar el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede causar confusión, cambios en el estado de conciencia, o incluso coma.
  • Tratamiento

    El síndrome de la vena cava superior requiere inmediatamente de tratamiento. La radioterapia, la quimioterapia, o ambas, se usan a menudo para reducir el tamaño del tumor. Si esto no es posible, pueden colocarle un pequeño tubo de metal (stent) en la vena para mantenerla abierta. Este tubo se coloca a través de una vena grande de su brazo o cuello y luego se inserta a través de la obstrucción.

    Dificultad para respirar

    La dificultad para respirar puede deberse a distintas razones. Puede ser causada por un tumor que bloquea las vías respiratorias o por una acumulación de líquidos alrededor de los pulmones. Algunos pacientes con un recuento muy bajo de glóbulos rojos (anemia aguda) también pueden experimentar una respiración entrecortada. Un tumor que bloquea el flujo de sangre al corazón es otra causa posible (vea la sección anterior "Síndrome de la vena cava superior"). Las enfermedades pulmonares crónicas, tales como enfisema y otras enfermedades no relacionadas con el cáncer también pueden hacer dificultar la respiración. Todos estos problemas evitan que los pulmones aspiren suficiente aire, o evitan que envíen suficiente oxígeno a las células del cuerpo.

    Tratamiento

    Cuando es posible, el tratamiento de la causa del problema ayudará a aliviar la respiración entrecortada. Para tumores en las vías respiratorias o en los pulmones, algunas veces el tratamiento con radiación externa o con rayos láser (administrado mediante un tubo flexible que baja por la garganta) puede reducir el tamaño del tumor.

    Los pacientes con líquido alrededor de los pulmones (llamado efusión pleural) pueden respirar mejor después de que se les extrae el líquido. Después de adormecer la piel, el médico coloca una aguja hueca en el pecho y drena el líquido. Si el líquido se acumula nuevamente, se puede colocar un catéter (un tubo hueco y delgado) a través de la piel y hacia el tórax que permite drenar el líquido en una bolsa. Otra opción es colocar un químico o un talco dentro del espacio que rodea el pulmón para prevenir más acumulación de líquido. Esto se llama pleurodesis.

    A veces hay una acumulación de líquido en los pulmones (llamada edema pulmonar). Esto es más común en personas con problemas cardíacos. La acumulación de líquido se puede tratar con diuréticos y otros medicamentos que ayudan al corazón.

    La anemia puede tratarse con transfusiones que le ayuden a sentir menos dificultad al respirar.

    A menudo, el oxígeno adicional puede ser muy útil. Se inhala a través de un pequeño tubo que se coloca debajo de la nariz o a través de una mascarilla que se coloca sobre su boca y nariz.

    Los opioides, como la morfina, son los medicamentos más útiles para aliviar el síntoma de dificultad al respirar. Las medicinas contra la ansiedad, como el diazepam (Valium®), también puede ayudar a reducir la tos y a aliviar las molestias causadas por la dificultad con la respiración. Algunas veces, también pueden ser útiles las medicinas que ayudan a secar la mucosidad.

    La dificultad para respirar puede ponerle ansioso, preocupado, y hasta puede hacerle sentir como si estuviera en estado de pánico. Algunos pacientes encuentran que los siguientes métodos complementarios les ayudan a aliviar la ansiedad que puede estar asociada con las dificultades para respirar:

    • Métodos de relajación.
    • Biorretroalimentación.
    • Evocación guiada de imágenes.
    • Toque terapéutico.
    • Aromaterapia.
    • Música y terapia del arte.
    • Distracción (ver televisión, leer, etc.).
    • Un ventilador que le lleve aire.

    Hable con el equipo de profesionales que atienden el cáncer o llámenos si desea aprender más sobre cualquiera de estos métodos.

    Pérdida de peso y mala alimentación

    A medida que el cáncer empeora, muchas personas se sienten débiles, pierden el apetito y pierden mucho peso. A menudo la causa de esto es el cáncer mismo, y es algo que el paciente no puede controlar. El paciente entiende la importancia de comer, y tal vez quiera comer para ayudarse a sí mismo, pero no puede obligarse a comer. Aun cuando come, es posible que el paciente siga perdiendo peso.

    No se conoce la razón de esto, pero puede ser causado por:

    • Sustancias que el cáncer libera en la sangre y que reducen el apetito y causan que el organismo queme más calorías.
    • Incapacidad para absorber los nutrientes de los alimentos.

    Tratamiento

    Es muy difícil tratar este problema. Recibir nutrientes a través de una sonda puede causar molestias y no siempre es útil. La alimentación a través de una vía intravenosa (por vena) a menudo tampoco resulta útil. Además, puede representar una carga para los pacientes con todas las agujas, tubos y demás aparatos.

    Algunas veces, el mejor enfoque es comer con mayor frecuencia cantidades más pequeñas. Coma lo que le apetezca. Evite alimentos con bajo contenido de calorías o con bajo contenido de grasa; éste es el momento para comer alimentos con alto contenido de calorías y vitaminas.

    Un medicamento que ha resultado útil es el megestrol (Megace®). En altas dosis, algunos pacientes pueden recuperar el apetito. Los medicamentos que ayudan a vaciar el estómago, como la metoclopramida (Reglan®), también pueden ayudarle a mejorar su capacidad para alimentarse.

    Las náuseas, el estreñimiento y la depresión también pueden causar falta de apetito. El tratamiento de estos problemas a menudo puede ser beneficioso.


    Fecha de última actualización: 08/08/2012
    Fecha de último cambio o revisión: 08/08/2012