Cáncer avanzado

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Cáncer avanzado

En esta sección proveemos información sobre los síntomas que pudiera tener cuando el cáncer avanzado se encuentra en diferentes partes de su cuerpo. No todas las personas presentarán todos los síntomas, y puede que parte de la información que se presenta aquí no aplique a usted. Su médico puede darle más información sobre su condición.

En esta sección se cubre brevemente el tratamiento. Si desea saber más acerca del tratamiento para determinado síntoma, consulte la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Si el cáncer está en el abdomen (vientre)

Ascitis (líquido en el abdomen)

Algunos cánceres pueden causar la acumulación de líquido en el abdomen. Esto puede ocasionar que su vientre se inflame y que usted se sienta incómodo. También puede ejercer presión en los pulmones y hacer que le sea difícil respirar.

Tratamiento: el médico puede extraer el líquido con una aguja larga y hueca. Esto alivia el problema por un tiempo, aunque a menudo regresa a menos que se trate el cáncer. Si el líquido continúa acumulándose, algunas veces se puede colocar un catéter (un pequeño tubo flexible) a través de la piel que se mantiene conectado para permitir el drenaje del líquido sin tener que usar una aguja.

Bloqueo intestinal

El cáncer que se ha propagado al abdomen (o que ha crecido demasiado dentro del abdomen) puede a veces causar bloqueo intestinal (obstrucción). Esto causa retortijones muy intensos, dolor y vómitos.

Tratamiento: la colostomía o la desviación del bloqueo mediante cirugía puede ayudar, si tiene suficientes fuerzas para someterse a una cirugía. Colocar un stent (tubo rígido) dentro del intestino puede ayudar a mantenerlo abierto. Esto se explica en "Intestinos bloqueados" en la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Bloqueo renal

El cáncer en el abdomen también puede a veces bloquear los tubos delgados que llevan la orina desde los riñones hasta la vejiga (a estos conductos se les llama uréteres). Si esto sucede, es posible que deje de pasar la orina. La orina entonces vuelve a los riñones, haciendo que dejen de funcionar. Esto suele hacer que se sienta muy cansado y enfermo del estómago.

Tratamiento: en muchos casos, se puede insertar un pequeño tubo llamado stent a través de los uréteres para mantenerlos abiertos y permitir que la orina fluya otra vez. Otra opción es colocar un tubo a través de la piel y directamente en el riñón para permitir que la orina llegue hasta una bolsa colocada fuera del cuerpo. Esto se conoce como una nefrostomía.

Si el cáncer se ha propagado a los huesos

La propagación del cáncer a los huesos puede a veces detectarse mediante radiografías u otros estudios por imágenes antes de que los síntomas aparezcan. Esto a menudo se trata con medicamentos como bifosfonatos o denosumab para ayudar a prevenir (o retrasar) problemas.

Dolor

El principal síntoma de la propagación del cáncer a los huesos es el dolor. Aunque el cáncer se haya propagado a muchos lugares del hueso, generalmente sólo duele en algunos de ellos.

El tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos que fortalecen los huesos o desaceleran su destrucción (bifosfonatos o denosumab).
  • Compuestos radioactivos, como estroncio 89, que se administran en una vena.
  • Radioterapia, especialmente a los huesos que causan dolor.
  • Técnicas de ablación (discutido en la sección “Técnicas de ablación para cáncer avanzado”).

Huesos fracturados

Algunas veces algún hueso se debilita y se rompe. Esto ocurre con más frecuencia en los huesos que soportan el peso de su cuerpo, como los huesos de la pierna. Pero también puede suceder con los huesos de la espalda. El cáncer en los huesos puede causar un dolor intenso durante un tiempo antes de que ocurra la fractura. Vea “Huesos rotos (fracturas)” en la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Cómo reducir el riesgo de fracturas

  • Permanezca alejado de las actividades que sean difíciles para sus huesos. (Ejemplos: levantamiento de objetos pesados, trotar).
  • Pregunte a su médico sobre medicamentos que fortalecen los huesos (como bifosfonatos o denosumab).
  • Todo hueso muy débil puede necesitar que un cirujano especialista en huesos coloque una varilla protectora.

También resulta importante hacer lo posible por reducir su riesgo de caídas, lo que puede causar fracturas de huesos:

  • Use un bastón o un andador cuando lo necesite para mantenerse firme.
  • Si lo necesite, pida ayuda para caminar.
  • Mantenga los pasillos despejados.
  • No cambie de posición rápidamente. Esto puede causar mareo o desequilibrio. Siéntese en el lado de la cama por alrededor de un minuto antes de levantarse.
  • Use zapatillas con suelas de goma o zapatos cuando vaya a caminar o a estar de pie.

Tratamiento

Si el hueso ya está roto, entonces será necesario hacer algo para apoyar el hueso. Generalmente se realiza una cirugía para colocar un soporte de acero sobre el área fracturada del hueso. Se pueden administrar tratamientos de radiación después de la cirugía para tratar de prevenir daños posteriores.

Niveles altos de calcio en la sangre

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, puede causar la liberación de calcio, haciendo que haya demasiado calcio en la sangre. Este tema se aborda más detalladamente en "Hipercalcemia: demasiado calcio en la sangre,", en la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Tratamiento: los niveles altos de calcio se tratan con líquidos vía intravenosa (IV) y medicamentos bifosfonatos. Si este tratamiento no funciona se pueden usar otros medicamentos.

Presión sobre la médula espinal

Si el cáncer se propaga a los huesos de la columna vertebral, esto puede hacer presión sobre los nervios en la médula espinal. Los primeros síntomas pueden incluir dolor de espalda y debilidad en las piernas. La presión en la médula espinal puede causar problemas en el paso de la orina e incluso problemas para el paso de la materia fecal (por consiguiente la persona se siente estreñida). Si esto no se trata, la debilidad en las piernas se puede convertir en parálisis, que puede ser permanente.

Tratamiento: el tratamiento incluye medicamentos esteroides (como la prednisona o dexametasona) para reducir la inflamación de la médula espinal. Con frecuencia se usa radioterapia para reducir el cáncer y en ocasiones se necesita una cirugía para extirpar el cáncer y/o hacer que la columna vertebral esté más estable.

Si el cáncer se propagó al cerebro

Los síntomas más comunes del cáncer en el cerebro son dolor de cabeza o pérdida del movimiento en una parte de su cuerpo, como un brazo o una pierna. Otros síntomas pueden incluir somnolencia o problemas de audición, de la vista y hasta para pasar orina. Las convulsiones son otro posible síntoma del cáncer cerebral. Aunque no son comunes, las convulsiones pueden causar molestias y darle miedo tanto a usted como a las personas que le rodean.

Tratamiento

La radiación al área del cerebro con cáncer suele ser útil. Los medicamentos esteroides, como la dexametasona, frecuentemente pueden ayudar a aliviar los síntomas. Para ayudar a prevenir las convulsiones se pueden administrar medicamentos. Si hay sólo una o dos áreas del cerebro en las que el cáncer se ha propagado, se puede hacer una cirugía para extirparlas.

Si el cáncer se propagó a las meninges

Algunos cánceres se pueden propagar a las meninges (los tejidos que cubren el cerebro y la médula espinal). A esto se le llama propagación leptomeningeal. Esto puede causar problemas con debilidad en los brazos y las piernas, habla mal articulada, dificultad para tragar, problemas con la visión y debilidad de los músculos faciales. Para diagnosticar esto, el médico tiene que hacer una punción lumbar para extraer parte del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo). El líquido se examina por medio del microscopio para ver si contiene células cancerosas.

Tratamiento

El tratamiento puede incluir inyectar quimioterapia en el líquido cefalorraquídeo. (A esto se le llama quimioterapia intratecal). También se puede suministrar radiación al cerebro y a la médula espinal.

Si el cáncer se ha propagado al hígado

El cáncer en el hígado puede causar falta de apetito y cansancio. Algunos pacientes sienten dolor en la parte superior derecha del abdomen, en donde se encuentra el hígado. Generalmente el dolor no es intenso y es menos problema que el cansancio y la falta de apetito. Si tiene mucho cáncer en el hígado, su piel y sus ojos se pueden tornar amarillos. Esto se llama ictericia. Es posible que también tenga exceso de líquido en el abdomen (ascitis), lo que se describió anteriormente (vea “Si el cáncer está en el abdomen [vientre]”).

Tratamiento

  • Si existen menos de cinco tumores, algunas veces se pueden tratar con cirugía o tratamientos de ablación.
  • Si hay más tumores, la quimioterapia puede ayudar. Ésta se puede administrar en una vena de su brazo o directamente en un vaso sanguíneo que conduce al hígado.
  • Algunas veces se puede realizar un procedimiento para bloquear el suministro sanguíneo al cáncer (esto se llama embolización).

Usted puede también encontrar información sobre el tratamiento para sus síntomas específicos en la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Si el cáncer está en el pecho o los pulmones

Líquido en el pecho (derrame pleural)

El cáncer en el pecho o los pulmones puede causar acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural). Esto puede hacer que tenga sensación de falta de aire (respiración entrecortada). (Vea también "Problemas para respirar" en la sección “El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado”.

Esto se puede tratar de la siguiente manera:

  • Colocando una aguja a través de la piel para extraer el líquido que se ha acumulado alrededor de los pulmones. Si el líquido se acumula nuevamente, se puede colocar un catéter (un pequeño tubo flexible) a través de la piel que se deja para permitir el drenaje del líquido a una bolsa. Otra opción es colocar un químico o un talco dentro del espacio que rodea el pulmón para prevenir más acumulación de líquido. Esto se llama pleurodesis.
  • El tratamiento con medicinas, como quimioterapia, terapia hormonal o terapia dirigida.
  • Radioterapia externa

Dificultad para respirar

El cáncer en los pulmones puede causar dificultad para respirar conforme se propaga a más y más tejido del pulmón o a las vías respiratorias que llegan a los pulmones. El pulmón hasta puede colapsar debido a que no se ha llenado cuando usted respira.

El tratamiento puede incluir:

  • Recibir oxígeno adicional.
  • Opiáceos, como la morfina, para ayudar a aliviar el dolor y la dificultad para respirar.
  • Destruir parcialmente el tumor con tratamiento láser.
  • Administrar radiación para encoger el tumor.

Derrame pericárdico

Algunos cánceres pueden crecer hacia el saco delgado que rodea el corazón (el pericardio). Esto no es común, pero puede causar la acumulación de líquido alrededor del corazón (un derrame pericárdico). El líquido puede ejercer presión en el corazón, de modo que no puede bombear bien la sangre. Los síntomas pueden incluir respiración entrecortada, baja presión sanguínea, inflamación del cuerpo y sensación de cansancio.

La extracción del líquido con una aguja larga y hueca puede aliviar esto. Este procedimiento, llamado pericardiocentesis, se hace normalmente en un hospital debido a que es necesario supervisar los latidos del corazón. A menudo, a este procedimiento le sigue radiación y/o colocar un químico dentro del pericardio para prevenir la acumulación de líquido

Si el cáncer se propagó a la piel

El cáncer avanzado que se ha propagado a la piel puede causar protuberancias o incluso llagas en la piel, las cuales pueden causar dolor y si se infectan pueden producir un mal olor.

Tratamiento

  • El tratamiento con radiación para las protuberancias o las llagas en la piel pueden reducir su tamaño y secarlas. Esto sólo puede hacerse si no se ha sometido antes a un tratamiento con radiación en el área.
  • Ciertos medicamentos de quimioterapia pueden aplicarse directamente en los tumores y esto puede ayudar a secarlos.
  • Los antibióticos pueden ayudar con las infecciones. Los antibióticos pueden ser pastillas o una crema que se coloca directamente sobre las llagas.

Fecha de última actualización: 08/08/2012
Fecha de último cambio o revisión: 08/08/2012