Cáncer de cuello uterino

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Tratamiento contra el Cáncer de cuello uterino TEMAS

Radioterapia para cáncer de cuello uterino

La radioterapia utiliza rayos X o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas.

Radioterapia externa

Una manera de administrar la radiación consiste en dirigir rayos X desde fuera del cuerpo hacia el cáncer. A esto se le llama radioterapia externa. El tratamiento es muy similar a cuando se hace una radiografía regular, pero la dosis de radiación es más intensa. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más tiempo. El procedimiento en sí no es doloroso, aunque puede causar algunos efectos secundarios.

Cuando se usa la radiación como tratamiento principal para el cáncer de cuello uterino, la radioterapia externa usualmente se combina con quimioterapia (quimiorradiación concurrente). A menudo, se usa una dosis baja de un medicamento llamado cisplatino, aunque también se pueden usar otros medicamentos de quimioterapia. Los tratamientos de radiación se administran 5 días a la semana por 6 a 7 semanas.

El tratamiento con radiación externa se puede usar por sí solo para tratar las áreas de propagación del cáncer o como tratamiento principal del cáncer de cuello uterino en pacientes que no pueden tolerar la quimiorradiación.

Los efectos secundarios comunes de la radioterapia externa incluyen:

  • Cansancio (fatiga)
  • Problemas estomacales
  • Diarrea o deposiciones blandas o aguadas (si la radiación es dirigida al abdomen o a la pelvis)
  • Náuseas y vómitos
  • Cambios en la piel

Los cambios en la piel son comunes. A medida que la radiación pasa a través de la piel hacia el cáncer, puede dañar las células de la piel. Esto puede causar irritación que puede ir desde enrojecimiento leve temporal hasta la descamación. La piel puede liberar líquido que puede causar infección; por lo tanto, se debe tener cuidado en limpiar y proteger el área expuesta a la radiación.

La radiación a la pelvis también puede irritar la vejiga (cistitis por radiación), produciendo molestias y deseos frecuentes de orinar.

La radiación puede afectar la vulva y la vagina, ocasionando que estén sensibles y adoloridas, y a veces causa secreción.

La radiación a la pelvis también puede afectar a los ovarios, causando cambios en los periodos menstruales e incluso menopausia temprana.

Además, la radiación puede causar bajos recuentos sanguíneos, lo que puede ocasionar:

  • Anemia (bajo recuentos de glóbulos rojos) que puede hacerle sentir cansancio.
  • Leucopenia (bajos recuentos de glóbulos blancos), lo que aumenta los riesgos de infecciones graves.

Estos efectos secundarios se alivian varias semanas después de suspender la radiación.

Los recuentos sanguíneos suelen ser más bajos cuando se administra quimioterapia con radiación. Asimismo, el cansancio y la náusea tienden a empeorar.

Braquiterapia

Otro tipo de radioterapia recibe el nombre de braquiterapia o terapia de radiación interna. Esto conlleva colocar una fuente de radiación en o cerca del cáncer. Para el tipo de braquiterapia que se usa con más frecuencia para tratar el cáncer de cuello uterino (la braquiterapia intracavitaria), la fuente de radiación se coloca en un dispositivo en la vagina (y algunas veces en el cuello uterino). A menudo, la braquiterapia intracavitaria se usa además de la radiación externa como parte del tratamiento principal para el cáncer de cuello uterino.

Para tratar el cáncer de cuello uterino en mujeres que se han sometido a una histerectomía, se coloca el material radiactivo en un cilindro dentro de la vagina.

Para tratar a una mujer que aún conserva el útero, el material radiactivo se puede colocar en un pequeño tubo de metal llamado tándem que va dentro del útero, junto con pequeños soportes de metal redondos llamados ovoides colocados cerca del cuello uterino. A esto algunas veces se le llama tratamiento con tándem y ovoides. Otra opción, llamada tándem y anillo, consiste en colocar un soporte redondo (parecido a un disco) cerca del útero. El método que se use depende del tipo de braquiterapia que se planea suministrar.

La braquiterapia con baja dosis se completa en sólo unos días. Durante ese tiempo, la paciente permanece acostada en el hospital con instrumentos que mantienen el material radiactivo en el lugar.

La quimioterapia en altas dosis se administra de forma ambulatoria durante varios tratamientos (a menudo al menos con una semana de diferencia). Para cada tratamiento con dosis alta, el material radiactivo se inserta por varios minutos y luego se remueve. La ventaja del tratamiento con alta tasa de dosis consiste en que usted no necesita permanecer inmóvil por períodos prolongados de tiempo.

En la braquiterapia, la radiación sólo viaja una distancia corta, de modo que los efectos principales de la radiación son en el cuello uterino y las paredes de la vagina. El efecto secundario más común es irritación de la vagina, la cual se torna enrojecida y sensible al dolor. También puede presentarse una secreción. Puede que la irritación también afecte la vulva. La braquiterapia también puede causar muchos de los mismos efectos secundarios ocasionados por la radiación externa, como cansancio, diarrea, náusea, irritación de la vejiga y bajos recuentos sanguíneos. A menudo la braquiterapia se administra inmediatamente después de la radiación externa (antes de que los efectos secundarios puedan desaparecer). Por lo tanto, puede ser difícil saber qué tipo de tratamiento está causando el efecto secundario.

Efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia

Tanto la radiación externa a la pelvis como la braquiterapia pueden causar formación de tejido cicatrizado en la vagina. El tejido cicatrizado puede causar que la vagina sea más estrecha (estenosis vaginal), con menos capacidad de estirarse o incluso más corta, lo que ocasiona dolor durante la penetración vaginal. No obstante, una mujer puede intentar prevenir este problema estirando las paredes vaginales varias veces por semana. Aunque esto se puede hacer teniendo relaciones sexuales de tres a cuatro veces por semana, la mayoría de las mujeres encuentran que esto es difícil de hacer durante el tratamiento (o semanas después del tratamiento). Otra manera de estirar las paredes de la vagina consiste en usar un dilatador vaginal (un tubo de plástico o de hule utilizado para estirar la vagina). Una mujer que recibe radiación no tiene que comenzar a usar el dilatador durante las semanas en que se administra la radiación, aunque debe de hacer esto de 2 a 4 semanas después de finalizar el tratamiento. Debido a que puede tomar mucho tiempo ver los efectos de la radiación y debido a que los efectos de la radiación duran mucho tiempo, se recomienda usar el dilatador de forma indefinida.

La sequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales pueden ser efectos secundarios a largo plazo de la radiación (tanto de la braquiterapia como de la radiación externa). Los estrógenos vaginales (locales) pueden ayudar con la sequedad vaginal y los cambios al revestimiento vaginal, especialmente si la radiación a la pelvis causó daño a los ovarios, provocando la menopausia temprana. Para más información sobre cómo manejar los efectos secundarios sexuales del tratamiento del cáncer de cuello uterino, lea nuestro documento Sexualidad para la mujer con cáncer.

La radiación a la pelvis también puede debilitar los huesos, lo que causa fracturas. Las fracturas de las caderas son las más comunes, y pueden ocurrir 2 a 4 años después de la radiación. Se recomiendan estudios de densidad ósea.

Si se tratan los ganglios linfáticos con radiación, esto puede llevar a problemas con el drenaje de líquido en las piernas. Esto puede causar hinchazón severa en las piernas, una condición llamada linfedema. Para obtener más información sobre linfedema, consulte nuestro documento Understanding Lymphedema – For Cancers Other Than Breast Cancer.

Si usted experimenta efectos secundarios ocasionados por el tratamiento de la radiación, discútalos con el equipo que atiende su cáncer.

Es importante saber que el hábito de fumar aumenta los efectos secundarios de la radiación y puede ocasionar que el tratamiento sea menos eficaz. Si usted fuma, deje de fumar.

Usted puede encontrar más información sobre la radioterapia en nuestro documento Radioterapia: una guía para pacientes y sus familias.

La sección “Recursos adicionales relacionados con el cáncer de cuello uterino” provee una lista de otros documentos que pueden ayudar a lidiar con los efectos secundarios de la radiación.


Fecha de última actualización: 10/30/2014
Fecha de último cambio o revisión: 10/30/2014