Resumen sobre el cáncer de cuello uterino

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se encuentra el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de cuello uterino se puede encontrar temprano mediante una prueba de detección, como la prueba de Papanicolaou. Si la prueba de Papanicolaou es anormal, las otras pruebas que necesite dependen de los resultados. Algunos resultados pueden indicar que necesita la prueba del VPH o que es necesario repetir la prueba de Papanicolaou dentro de 6 meses o un año. Por otro lado, los resultados de la prueba de Papanicolaou significan que usted necesita una colposcopia (discutido más adelante) u otras pruebas. Para detalles sobre la evaluación que se necesita para resultados anormales específicos de la prueba de Papanicolaou, lea nuestro documento Prevención y detección temprana del cáncer de cuello uterino.

En ocasiones, el cáncer de cuello uterino también se descubre en mujeres que presentan síntomas de la enfermedad. Si usted presenta síntomas, debe consultar con su doctor, quien le examinará, y puede realizarle una prueba de Papanicolaou, una colposcopia, o ambas.

Colposcopia

Si presenta ciertos síntomas que sugieren la presencia de un cáncer de cuello uterino, o si la prueba de Papanicolaou muestra células anormales, será necesario realizarle una prueba llamada colposcopia. Para esta prueba, el doctor usa un instrumento llamado colposcopio para examinar su cuello uterino. El colposcopio es un instrumento que permanece fuera del cuerpo y que tiene lentes de aumento (como los binoculares). El colposcopio permite que el doctor vea de cerca y claramente la superficie del cuello uterino.

La colposcopia en sí no causa más dolor que un examen pélvico regular. Además, no causa efectos secundarios y se puede realizar en forma segura incluso si usted está embarazada. Al igual que la prueba de Papanicolaou, se realiza pocas veces durante su periodo menstrual. Si se observa algo anormal en el cuello uterino, se extraerá un pequeño fragmento de tejido de esa área (una biopsia). El tejido se envía para ser analizado con un microscopio. La única manera de poder decirle con seguridad si usted tiene un precáncer, un cáncer verdadero o ninguno, es mediante una biopsia. Aunque el procedimiento de colposcopia no es doloroso, la biopsia cervical puede causar molestias, calambres e incluso dolor en algunas mujeres. Puede que también presente algo de manchado después de una biopsia.

Existen diferentes tipos de biopsias que se utilizan para diagnosticar un cáncer o un precáncer de cuello uterino. Pídale a su doctor que le explique qué clase de biopsia realizará y lo que los resultados significan.

Si una biopsia muestra que hay cáncer, su médico puede ordenar ciertas pruebas para determinar cuánto se propagó el cáncer. Las pruebas que se describen a continuación no son necesarias para cada paciente. La decisión de usar estas pruebas se basa en los resultados del examen físico y la biopsia.

Pruebas para saber si hay propagación del cáncer de cuello uterino

Estudios por imágenes

Si su doctor cree que su cáncer se ha propagado, se pueden hacer estudios por imágenes para crear fotografías del interior de su cuerpo. Estos no son necesarios para los cánceres en etapas iniciales.

Radiografías del tórax: puede que se realice una radiografía normal del tórax para ver si el cáncer se ha propagado a los pulmones. Esto no es probable a menos que el cáncer esté en una etapa muy avanzada. Si los resultados son normales, es más probable que no tenga cáncer en los pulmones.

Tomografía computarizada: la tomografía computarizada (computed tomography, CT) es una clase especial de radiografía. En lugar de sólo tomar una imagen, un lector de tomografías computarizadas (CT) toma muchas imágenes a medida que se mueve a su alrededor. Luego una computadora combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo (imagine las rebanadas que forman una barra de pan).

Las imágenes de tomografía por computadora son útiles en mostrar si el cáncer se ha propagado hacia otras partes del cuerpo, y también a veces se usan para guiar la aguja en una biopsia hacia el punto en donde el cáncer podría haberse propagado. Una biopsia (muestra pequeña o fragmento delgado de tejido) se extrae y observa con el microscopio.

Antes de que se tome el primer conjunto de imágenes de tomografía por computadora, puede que se le pida que beba un líquido que ayudará a delinear las estructuras adentro de su cuerpo. También podrían aplicarle una línea intravenosa mediante la cual se le administre un tipo diferente de agente de contraste.

El contraste intravenoso puede causar sensación de rubor (una sensación de calor con algo de enrojecimiento en la piel). Algunas personas son alérgicas al tinte y presentan ronchas. En raras ocasiones, se pueden presentar reacciones más graves, como dificultad para respirar y baja presión arterial. Asegúrese de informar a su doctor si alguna vez ha tenido una reacción a la sustancia de contraste utilizada para las radiografías. Además, es importante que usted informe al médico sobre cualquier otra alergia que tenga.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías comunes. Usted tendrá que permanecer inmóvil en una camilla mientras se realiza el procedimiento. Es posible que tenga una sensación de limitación de espacio cuando se encuentre dentro de la máquina en forma de aro, mientras se toman las imágenes.

Imágenes por resonancia magnética: en las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) se utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X para la captura de imágenes. Las imágenes por resonancia magnética son muy útiles para observar los tumores pélvicos. También son útiles en detectar el cáncer que se ha propagado al cerebro o la médula espinal.

En comparación con la tomografía por computadora, la imagen por resonancia magnética toma más tiempo, a menudo hasta una hora. Además, la persona debe colocarse dentro de una máquina en forma de tubo, lo cual puede incomodar a algunas personas (sensación de encierro). Para algunos pacientes son una opción las máquinas de MRI especiales “abiertas”; la desventaja de estas máquinas consiste en que tal vez las imágenes no sean de tan buena calidad. La máquina también produce un ruido martillante que puede que le cause molestias. En algunos lugares se ofrecen audífonos con música para bloquear este ruido.

Tomografía por emisión de positrones: la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) usa glucosa (una forma de azúcar) que contiene un átomo radiactivo. Las células cancerosas en el cuerpo absorben grandes cantidades del azúcar tratada y una cámara especial puede ubicar estas células. Algunos equipos combinan las tomografías por computadora y las tomografías por emisión de positrones para detectar aún mejor el tumor. Este estudio puede ayudar a ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos. Asimismo, la PET puede ser útil cuando su médico cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar.

Cistoscopia, proctoscopia y exámenes bajo anestesia

Estos procedimientos se hacen con más frecuencia en mujeres que tienen tumores grandes, pero no son necesarios para los casos de cáncer detectados en sus etapas iniciales.

En la cistoscopia, se introduce en la vejiga un tubo delgado con una lente y una luz a través de la uretra. Esto permite al médico revisar y ver si el cáncer está creciendo en estas áreas. Durante este procedimiento es posible extraer muestras para biopsia. Una cistoscopia puede hacerse con anestesia local (cuando una parte del cuerpo es adormecida con medicamentos), pero puede que algunos pacientes requieran anestesia general (cuando se adormece completamente a la persona con medicamentos). Su médico le indicará qué esperar antes y después de las pruebas.

Para una proctoscopia, se usa un tubo delgado y con una fuente de luz para ver si el cáncer de cuello uterino se ha propagado hacia el recto.

Su médico también puede realizar un examen de la pelvis mientras usted está bajo los efectos de la anestesia para determinar si el cáncer se ha propagado más allá del cuello uterino.


Fecha de última actualización: 11/10/2014
Fecha de último cambio o revisión: 11/10/2014