Cáncer de esófago

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Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de esófago?

Un factor de riesgo es aquel que aumenta las probabilidades de que padezca una enfermedad como lo es el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, fumar es un factor de riesgo para el cáncer de pulmón, así como para muchos otros tipos de cáncer.

Los científicos han determinado varios factores de riesgo que afectan su riesgo de cáncer de esófago. Algunos factores tienen más probabilidad de aumentar el riesgo de adenocarcinoma del esófago y otros el riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago.

Sin embargo, los factores de riesgo no suministran toda la información. Si se tiene uno, o hasta varios factores de riesgo, no necesariamente significa que se padecerá la enfermedad. Muchas personas con uno o más factores de riesgo nunca padecen cáncer de esófago, mientras que otras que ya tienen la enfermedad puede que presenten pocos o ningún factor de riesgo conocidos.

Edad

La probabilidad de padecer cáncer de esófago es baja en personas jóvenes, pero aumenta con la edad. Menos del 15% de los casos se encontraron en personas menores de 55 años.

Incidencia según el sexo

La tasa de incidencia de cáncer de esófago entre los hombres es más de tres veces la tasa de incidencia correspondiente a las mujeres.

Enfermedad de reflujo gastroesofágico

En algunas personas, el ácido puede pasar del estómago al esófago. El término médico para esta afección es enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD) o simplemente reflujo. En muchas personas, el reflujo causa síntomas tales como agruras (acidez) o dolor que parece provenir del centro del pecho. Sin embargo, en algunas personas, el reflujo no causa ningún síntoma.

Las personas con GERD tienen un mayor riesgo de padecer adenocarcinoma del esófago. El riesgo aumenta según el tiempo que la persona ha tenido el reflujo y cuán severo han sido los síntomas. El GERD también puede causar esófago de Barrett, lo que está asociado con un riesgo aún mayor (consulte información más adelante).

Esófago de Barrett

Si el reflujo del ácido estomacal en la parte baja del estómago continúa durante largo tiempo, puede dañar el revestimiento del esófago. Esto causa que las células escamosas que recubren usualmente el esófago sean reemplazadas con células glandulares. Estas células glandulares generalmente se parecen a las células que recubren el estómago y el intestino delgado, y son más resistentes al ácido del estómago. Esta afección es conocida como esófago de Barrett.

Entre más tiempo una persona tenga reflujo, mayores son las probabilidades de que padezca esófago de Barrett. La mayoría de las personas con esófago de Barrett han tenido síntomas de acidez (agruras), aunque muchas no presentan ningún síntoma.

El esófago de Barrett aumenta el riesgo de adenocarcinoma del esófago. Esto se debe a que las células glandulares en el esófago de Barrett pueden convertirse en células más anormales con el transcurso del tiempo. Esto puede causar displasia, una afección precancerosa. A la displasia se le asigna un grado de acuerdo con qué tan anormales se ven las células en el microscopio. La displasia de alto grado es la más anormal y se asocia al mayor riesgo de cáncer.

Las personas con esófago de Barrett tienen mucha más probabilidad de padecer cáncer de esófago que las personas sin esta afección. Aun así, la mayoría de las personas con esófago de Barrett no padecen cáncer de esófago. El riesgo de cáncer es el mayor si ocurre displasia o si otras personas en su familia también padecen esófago de Barrett.

El tabaco y las bebidas alcohólicas

El uso de productos del tabaco, incluyendo cigarrillos, cigarros, pipas y tabaco para mascar, es un factor de riesgo principal para el cáncer de esófago. El riesgo aumenta con el aumento en el uso: mientras más una persona use tabaco y mientras lo use por más tiempo, mayor es el riesgo de cáncer. Una persona que fuma diariamente una cajetilla de cigarrillos o más tiene dos veces la probabilidad de padecer adenocarcinoma de esófago en comparación con una persona que no fuma. La asociación con el cáncer de esófago de células escamosas es aún mayor. El riesgo de cáncer de esófago disminuye si se deja de usar productos de tabaco.

Por otro lado, el consumo de alcohol también aumenta el riesgo de cáncer de esófago. La probabilidad de padecer cáncer de esófago aumenta cuando se consume mucho alcohol. El alcohol afecta más el riesgo del tipo de células escamosas en comparación con el riesgo de adenocarcinoma.

La combinación del hábito de fumar con el consumo de alcohol aumenta mucho más el riesgo de cáncer de esófago que uno sólo de éstos.

Obesidad

Las personas que están sobrepeso u obesas (sobrepeso en exceso) tienen una probabilidad mayor de padecer adenocarcinoma del esófago. Esto se debe en parte al hecho de que las personas que son obesas tienen una mayor probabilidad de padecer reflujo.

Alimentación

Una alimentación con muchas frutas y verduras se ha relacionado con una reducción en el riesgo de cáncer de esófago. Las razones exactas para esto no están claras, pero las frutas y las verduras o vegetales proveen un número de vitaminas y minerales que pudieran ayudar a prevenir el cáncer.

Por otra parte, ciertas sustancias en la alimentación pudieran aumentar el riesgo de cáncer. Por ejemplo, ha habido indicaciones, todavía sin probar, que una alimentación que conlleve el consumo de mucha carne procesada puede aumentar la probabilidad de cáncer de esófago. Esto puede ayudar a explicar la alta tasa de este cáncer en ciertas partes del mundo.

Se cree que la ingestión frecuente de líquidos muy calientes puede aumentar el riesgo del tipo de cáncer de esófago de células escamosas. Esto puede ser el resultado del daño a largo plazo que los líquidos causan a las células que recubren el esófago.

El consumir alimentos en exceso, lo que conduce a la obesidad aumenta el riesgo de adenocarcinoma del esófago.

Acalasia

En esta afección, el músculo en el extremo inferior del esófago (esfínter esofágico inferior) no se relaja adecuadamente. Los alimentos y los líquidos que son tragados tienen dificultades para llegar al estómago y tienden a acumularse en el esófago, lo que hace que se dilate con el pasar del tiempo. Las células que revisten el esófago se pueden irritar al estar expuestas a alimentos por un periodo de tiempo más prolongado de lo normal.

Las personas con acalasia tienen un riesgo de cáncer de esófago muchas veces más de lo normal. En promedio, los cánceres se descubren alrededor de 15 a 20 años después del diagnóstico de acalasia.

Tilosis

Esta es una enfermedad hereditaria que se presenta rara vez y que causa un crecimiento excesivo de la capa superior de la piel de las palmas de las manos y de las plantas de los pies. Las personas con esta afección también desarrollan pequeños crecimientos (papilomas) en el esófago y tienen un riesgo muy alto de padecer cáncer de esófago de células escamosas.

Las personas con tilosis necesitan ser observadas minuciosamente para tratar de descubrir temprano el cáncer de esófago. A menudo, esto requiere la supervisión regular con una endoscopia superior (descrito en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de esófago?”).

Membranas esofágicas

Una membrana es una capa delgada de tejido que se extiende desde el revestimiento interno del esófago y que causa un área de estrechamiento. La mayoría de las membranas esofágicas no causa ningún problema, aunque las membranas más grandes pueden causar que los alimentos se atasquen en el esófago, lo que puede causar problemas al tragar.

Cuando se encuentra una membrana esofágica junto con anemia, irritación de la lengua (glositis), uñas quebradizas y un bazo agrandado, se le llama síndrome Plummer-Vinson. Esto también se conoce como síndrome Paterson-Kelly. Aproximadamente 1 de cada 10 pacientes con este síndrome eventualmente padece cáncer de esófago de células escamosas.

Exposiciones en el lugar de trabajo

La exposición a los gases de sustancias químicas en ciertos lugares de trabajo puede causar un riesgo aumentado de cáncer de esófago. Por ejemplo, la exposición a los solventes que se usan en las tintorerías, puede ocasionar un mayor riesgo de cáncer de esófago. Algunos estudios han encontrado que los trabajadores de tintorerías podrían tener una mayor tasa de cáncer de esófago.

Lesiones en el esófago

La lejía es una sustancia química que se encuentra en limpiadores industriales y domésticos potentes, como los limpiadores de drenaje. Esta sustancia es un agente corrosivo, lo que significa que puede quemar y destruir células. Algunas veces, los niños pequeños beben por equivocación de una botella que contiene un limpiador con lejía, lo que causa una grave quemadura química en el esófago. Conforme la lesión sana, el tejido cicatricial puede provocar que un área del esófago se vuelva muy estrecha, lo que se llama constricción. Las personas con estas constricciones tienen una tasa aumentada del tipo de cáncer de esófago de células escamosas como adultos. El cáncer se presenta en un promedio de aproximadamente 40 años después de haber bebido la lejía.

Antecedentes de otros cánceres

Las personas que han tenido ciertos cánceres, tal como cáncer de pulmón, boca y garganta también tienen un mayor riesgo de padecer carcinoma de células escamosas del esófago. Puede que este riesgo se deba a que todos estos cánceres pueden ser causados por el hábito de fumar.

Virus del papiloma humano

Los genes del virus de papiloma humano (VPH, o HPV en inglés) han sido encontrados hasta en un tercio de los tumores de esófago en pacientes que viven en Asia y Sur África. En pacientes que viven en las otras áreas, incluyendo los Estados Unidos, no se han encontrado signos de infección por VPH en cánceres de esófago.

El VPH es un grupo de más de 100 virus relacionados. Se les llama virus del papiloma debido a que algunos de ellos causan un tipo de crecimiento llamado papiloma (o verruga). La infección con ciertos tipos de VPH está asociada con un número de cánceres, incluyendo cáncer de garganta, ano y cuello uterino.


Fecha de última actualización: 02/14/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/14/2013