Resumen sobre el cáncer de estómago

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¿Qué es Cáncer de estómago? TEMAS

¿Qué es el cáncer?

Resumen sobre el cáncer de estómago

La información que aparece a continuación es un resumen sobre este tipo de cáncer. Para recibir información más detallada, llame al 1-800-227-2345, o visite nuestra página en Internet www.cancer.org.

¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está compuesto por millones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para permitirle a la persona crecer. Una vez la persona llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para reemplazar las células desgastadas, dañadas o que están muriendo.

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Existen muchas clases de cáncer, pero todos ellos comienzan debido al crecimiento sin control de células anormales.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células cancerosas. Estas células cancerosas pueden crecer hacia otros tejidos (invadir), algo que las células normales no hacen. La capacidad de crecer sin control e invadir otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Sin embargo, algunos cánceres, como la leucemia, rara vez forman tumores. En lugar de esto, estas células cancerosas se encuentran en la sangre o la médula ósea.

Cuando las células cancerosas llegan al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos pueden viajar a otras partes del cuerpo, en donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que reemplazan al tejido normal. A este proceso se le llama metástasis.

Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre recibe el nombre del lugar donde se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno, y no cáncer de hígado. Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico, y no cáncer de huesos.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy diferente. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son enfermedades muy diferentes, Crecen a una tasa diferente y responden a diferentes tratamientos. Por esta razón las personas que padecen cáncer necesitan un tratamiento que sea específico a la clase particular del cáncer que les afecta.

No todos los tumores son cancerosos. A los tumores que no son cancerosos se les llama tumores benignos. Los tumores benignos pueden causar problemas, ya que pueden crecer mucho y ocasionar presión en los tejidos y órganos sanos. Sin embargo, estos tumores no pueden crecer hacia otros tejidos. Por esta razón, tampoco pueden propagarse hacia otras partes del cuerpo (no pueden hacer metástasis). Estos tumores casi nunca ponen en riesgo la vida de una persona.

¿Qué es el cáncer de estómago?

El cáncer de estómago se origina en este órgano, y también se le conoce como carcinoma gástrico. La ilustración a continuación muestra el estómago y otras partes del sistema digestivo.

¿Estómago o abdomen?

Al hablar de manera cotidiana, la palabra "estómago" se usa a menudo para referirse a la parte del cuerpo entre el pecho y la cadera. Por ejemplo, podría ser que las personas con dolor en el apéndice, el intestino delgado, el colon o la vesícula biliar digan que "les duele el estómago". El término médico para esta región es abdomen, y los médicos se referirán a este dolor como "dolor abdominal".

Esta diferencia es importante debido a que el estómago es tan sólo uno de muchos órganos encontrados en la región del abdomen en donde el cáncer puede originarse. Por lo tanto, el cáncer de estómago no debe confundirse con cáncer en otros órganos que se encuentran en esta región, los cuales pueden causar distintos síntomas. Éstos son tratados de manera distinta y presentan una perspectiva de supervivencia (pronóstico) diferente.

El estómago

Una vez que la comida ha sido masticada y tragada, pasa por un tubo llamado esófago mediante el cual llega hacia el estómago. El estómago es un órgano con forma de saco que retiene el alimento y lo mezcla con jugo gástrico para comenzar el proceso de la digestión.

El cáncer puede originarse en cualquier parte del estómago. Los síntomas, las opciones de tratamiento y la perspectiva de supervivencia dependerán de la parte del estómago en donde se haya originado el cáncer.

El estómago en sí está conformado por cinco capas. Es importante saber sobre estas capas porque a medida que el cáncer se va introduciendo más profundamente en ellas, el pronóstico (la perspectiva de cura) empeora. A continuación se mencionan las cinco capas, comenzando por la más interna:

  • La capa más al interior se llama mucosa en la cual se producen el ácido estomacal y las enzimas digestivas. También es donde comienza la mayoría de los cánceres del estómago.
  • La siguiente capa es la submucosa.
  • La capa muscular llamada muscularis es la que mueve y mezcla los contenidos en el estómago.
  • Las dos capas externas, la subserosa y la serosa, actúan como capas de revestimiento del estómago.

Crecimiento del cáncer de estómago

El cáncer de estómago se origina en la mucosa en la mayoría de las veces, y se desarrolla hacia las otras capas lentamente en un periodo de muchos años. Antes de que se forme un verdadero cáncer, generalmente ocurren cambios en el recubrimiento del estómago (la mucosa). Estos cambios tempranos casi nunca causan síntomas y, por lo tanto, suceden sin que la persona lo sepa.

Formas en que se propaga el cáncer de estómago

El cáncer de estómago se puede propagar de varias maneras. Puede crecer a través de la pared del estómago e invadir los órganos cercanos. También puede propagarse hacia los ganglios linfáticos cercanos (acumulaciones de células inmunológicas del tamaño de una haba o frijol), diseminándose así a través del sistema linfático. Si esto último es el caso, la perspectiva de cura empeora. Cuando el cáncer de estómago se torna más avanzado, puede viajar a través del torrente sanguíneo y formar depósitos de células cancerosas en órganos como el hígado, los pulmones y los huesos.

Tipos de cánceres en el estómago

Adenocarcinoma

La mayoría de los cánceres del estómago son de un tipo llamado adenocarcinomas. Este cáncer se origina en las células que forman la mucosa, es decir, la capa más interna del estómago. El término "cáncer de estómago" casi siempre se refiere a este tipo de cáncer.

Otros tumores del estómago

Los linfomas, también conocidos como tumores estromales gastrointestinales, así como los tumores carcinoides, entre otros, son mucho menos comunes entre los tumores que son detectados en el estómago. El tratamiento y la perspectiva de cura para estos cánceres son diferentes de la del adenocarcinoma y no están cubiertos en este documento. La Sociedad Americana del Cáncer cuenta con información aparte sobre estos cánceres. En caso de requerirla, no dude en llamar para solicitar esta información.

El resto de la información que se presenta en este documento se refiere solamente al adenocarcinoma del estómago.

¿Cuántas personas desarrollan cáncer de estómago?

En los Estados Unidos, los cálculos más recientes de la Sociedad Americana del Cáncer en cuanto al cáncer de estómago para el 2010 indican:

  • Alrededor de 21,000 casos nuevos de cáncer de estómago.
  • Alrededor de 10,570 muertes a causa del cáncer de estómago.

Esta enfermedad afecta principalmente a las personas de edad avanzada. Casi dos de cada tres personas que padecen cáncer de estómago suelen ser mayores de 65 años. El riesgo de que una persona tenga cáncer de estómago durante su vida es de alrededor de 1 en 112, pero para los hombres es ligeramente mayor que para las mujeres.

El cáncer de estómago es mucho más común en otros países. Llegó a ser la principal causa de muerte por cáncer en los Estados Unidos alguna vez, pero actualmente esta enfermedad es mucho menos común. No se conoce completamente la razón de esta disminución de casos, pero puede estar relacionado con un incremento en el uso de la refrigeración para guardar los alimentos, así como por la disminución en el uso de alimentos salados y ahumados para su conservación. Algunos doctores consideran que un factor importante es el uso de antibióticos para tratar las infecciones. Estos medicamentos pueden matar la bacteria conocida como H. pylori que puede ser una causa importante de esta enfermedad.

¿Cuáles son las causas del cáncer de estómago?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte las probabilidades de que una persona padezca alguna enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer conllevan diferentes factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como el fumar, se pueden controlar. Otros, como la edad de la persona o sus antecedentes familiares, no se pueden cambiar. Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno, o incluso muchos de los factores de riesgo no significa que dicha persona tendrá la enfermedad. Además, muchas personas que adquieren la enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos.

Factores de riesgo

Los científicos han encontrado que algunos factores de riesgo hacen que una persona sea más propensa a desarrollar cáncer de estómago. Algunos de estos factores de riesgo se pueden controlar, pero otros no.

Infección bacteriana: los antibióticos pueden destruir la bacteria llamada Helicobacter pylori (H. pylori) que parece ser una causa importante del cáncer de estómago. La infección a largo plazo con este microbio puede originar inflamación y cambios precancerosos a la capa interior del estómago. Esta bacteria también está relacionada con algunos tipos de linfoma del estómago, pero la mayoría de la gente que es portadora de esta bacteria nunca desarrolla cáncer.

Linfoma del estómago: las personas que han sido tratadas para cierto tipo de linfoma del estómago tienen un riesgo aumentado de padecer carcinoma del estómago. Probablemente esto se deba a que el linfoma del estómago es causado por una infección con la bacteria H. pylori.

Sexo: el cáncer de estómago es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres.

Edad: después de los 50 años aumenta bruscamente la incidencia del cáncer de estómago. La mayoría de las personas tiene más de 65 años al momento en que se detecta la enfermedad.

Origen étnico: en los Estados Unidos, el cáncer de estómago es más común entre los hispanos/latinos y las personas de raza negra en comparación con las personas de raza blanca que no son de origen latino. Los asiáticos/isleños del Pacífico son los que más padecen este cáncer.

Región geográfica: el cáncer de estómago es más común en Japón, China, Europa oriental y del sur, así como Centroamérica y Suramérica. Esta enfermedad es menos común en África occidental y del sur, Asia Central y del sur, y Norteamérica.

Alimentación: se ha visto un aumento en el riesgo del cáncer de estómago con una dieta que contenga grandes cantidades de alimentos ahumados, pescado y carne salados, y verduras conservadas en vinagre. Por otra parte, consumir frutas, verduras y vegetales frescos que contengan vitamina A y C parece disminuir el riesgo del cáncer de estómago.

Consumo de tabaco: fumar prácticamente duplica el riesgo del cáncer de estómago.

Obesidad: tener mucho sobrepeso (o tener obesidad) conforma una causa posible de cáncer de estómago, pero aún no se ha confirmado muy bien esta relación.

Cirugía previa en el estómago: el cáncer de estómago es más propenso a originarse en las personas a las que se les ha extraído parte del estómago para tratar otros problemas, como las úlceras.

Anemia perniciosa: el estómago con esta enfermedad no produce una cantidad suficiente de una proteína que permite al cuerpo absorber la vitamina B12 de los alimentos. Esto puede originar una escasez de glóbulos rojos (anemia). Los pacientes con esta enfermedad también presentan un incremento en el riesgo del cáncer de estómago.

Enfermedad de Menetrier: esta enfermedad, que es poco común, involucra cambios en el revestimiento del estómago que podrían tener relación con un incremento en el riesgo del cáncer de estómago.

Sangre tipo A: por razones desconocidas, las personas con sangre tipo A tienen un riesgo mayor de llegar a padecer cáncer de estómago.

Antecedentes familiares: las personas con parientes cercanos que han tenido cáncer de estómago tienen mayores probabilidades de desarrollar esta enfermedad. También, algunas familias presentan un cambio (mutación) en un gen que los pone en un riesgo mayor de tener cáncer colorrectal, al igual que un riesgo ligeramente mayor para el cáncer de estómago.

Algunos tipos de pólipos estomacales: los pólipos son crecimientos con una forma parecida a un champiñón (hongo) en el revestimiento del estómago. La mayoría de los tipos de pólipos no incrementan el riesgo del cáncer de estómago, pero un tipo (pólipo adenomatoso o adenoma) a veces cambia a cáncer de estómago.

Virus de Epstein-Barr: este virus causa mononucleosis infecciosa ("mono"). Se ha encontrado en los cánceres del estómago de algunas personas.

Ciertas áreas laborales: los trabajadores en las industrias de carbón, metal y hule (goma) parecen estar a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago.

Si bien existen muchos factores de riesgo conocidos para el cáncer de estómago, no se sabe con exactitud cómo estos factores hacen que las células del revestimiento del estómago se tornen cancerosas. Los científicos están tratando de entender cómo y por qué ciertos cambios ocurren en el revestimiento del estómago y qué rol tiene la bacteria H. pylori sobre el cáncer de estómago.

También se está estudiando cómo los cambios genéticos (mutaciones) pueden ocasionar que las células del estómago cambien y formen cánceres. La mayoría de los cambios genéticos que están asociados con el cáncer de estómago ocurre después del nacimiento. Muy pocos son hereditarios.

¿Se puede prevenir el cáncer de estómago?

Aunque no sabemos cuál es exactamente la causa del cáncer de estómago, es posible prevenir muchos de estos casos. El aumento en el uso de la refrigeración para la conservación de los alimentos (en lugar de utilizar la salación, la conservación en vinagre y el ahumar los alimentos), así como los cambios en la alimentación han contribuido a reducir el índice de casos del cáncer de estómago.

Tener una dieta saludable

Una alimentación rica en frutas y verduras puede reducir el riego del cáncer de estómago. Las frutas cítricas (naranjas, limones y toronjas) pueden ser muy útiles. La toronja y el jugo de toronja pueden aumentar los niveles de ciertos medicamentos. Por lo tanto, debe hablar con su médico sobre este asunto antes de agregar toronja a su alimentación. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que coma al menos cinco porciones de frutas y verduras al día, así como porciones de alimentos de granos enteros como pan y pasta integrales, arroz y frijoles. Además, limite el consumo de carne roja o procesada.

Vitaminas y minerales

Los estudios que han analizado el consumo de vitaminas y minerales para reducir el riesgo del cáncer de estómago han reportado resultados mixtos hasta el momento. Puede que se deba a que ciertas combinaciones de vitaminas (A, C y E junto con el selenio) reduzcan el riesgo del cáncer de estómago en personas que para empezar tienen una alimentación pobre. Pero la mayoría de los estudios que analizan a personas con dietas saludables no han reportado ningún beneficio. Se requiere realizar más investigación en esta área.

Control de peso

La obesidad puede que contribuya al riesgo del cáncer de estómago. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda mantener un peso saludable durante el transcurso de la vida mediante una alimentación adecuada y suficiente ejercicio. Aparte de los posibles efectos sobre el riesgo del cáncer de estómago, bajar de peso puede además tener un impacto sobre el riesgo de otros tipos de cáncer y problemas de salud asociados con la obesidad.

Mantenerse alejado del tabaco

El consumo de tabaco puede incrementar el riesgo del cáncer de estómago. Si usted no usa tabaco, por favor, no comience a hacerlo. Si usted fuma, debe intentar métodos para dejar de hacerlo.

Infección con la bacteria H. pylori

Aún no ha quedado claro si la gente con una infección crónica (continua) con la bacteria H. pylori debe ser tratada para prevenir el cáncer de estómago. En un estudio, los médicos administraron antibiótico a personas infectadas con H. pylori y redujeron su índice de desarrollar cáncer de estómago. Sin embargo, esto es tan sólo un estudio en etapa inicial. Se requiere de realizar más investigación sobre este tema.

Si usted o su médico tienen razones para pensar que hay una infección con esta bacteria, es posible someterse a pruebas para comprobarlo. La prueba más simple es una prueba de sangre que busca los anticuerpos que combaten la bacteria H. pylori.

Uso de aspirina

Puede que el uso de aspirina y de otros medicamentos reduzca el riesgo del cáncer de estómago, así como del colon. Pero en algunas personas estos medicamentos también pueden causar hemorragias internas graves, entre otros problemas. La mayoría de los doctores considera la reducción del riesgo de cáncer como un beneficio añadido para pacientes quienes consumen estos medicamentos para otros problemas, como la artritis. Pero no lo recomiendan que lo tomen sólo por reducir el riesgo de cáncer.

¿Cómo se encuentra el cáncer de estómago?

La detección es la búsqueda de una enfermedad, como el cáncer, en personas sin síntomas. Debido a que el cáncer de estómago no es tan común en los Estados Unidos, no se ha visto que los esfuerzos masivos para la detección resulten útiles. Sin embargo, las personas con riesgo alto deben hablar con su doctor sobre los beneficios de las pruebas de detección.

Las personas que tienen cáncer de estómago en raras ocasiones presentan síntomas en la etapa inicial de la enfermedad, razón por la cual el cáncer de estómago es tan difícil de detectar tempranamente. Los signos y síntomas del cáncer de estómago pueden incluir:

  • Pérdida inexplicable de peso.
  • Falta de deseo de comer (pérdida del apetito o anorexia).
  • Dolor en el área de estómago (dolor abdominal).
  • Malestar impreciso en el abdomen, generalmente arriba del ombligo.
  • Sensación de llenura justo debajo del esternón, después de comer poco.
  • Acidez (agruras), indigestión o síntomas parecidos a los de úlcera.
  • Náusea.
  • Vómitos, con o sin sangre.
  • Hinchazón o acumulación de líquido en el abdomen.

Claro está que muchos de estos síntomas pueden ser a causa de otras afecciones que no sean cáncer. Pero si estos problemas persisten en usted, debe consultar con un médico.

Si su médico sospecha que podría tener cáncer

Si hay cualquier motivo para sospechar presencia del cáncer de estómago, su doctor le hará preguntas sobre su salud, factores de riesgo y síntomas, así como un examen físico completo. Palpará su abdomen para ver si nota alguna anomalía o cambio. Puede que requiera someterse a alguna de las pruebas que se mencionan a continuación para determinar qué es lo que está pasando.

Pruebas que pueden realizarse para detectar el cáncer de estómago

Endoscopia superior: en esta prueba se le administran medicamentos que le adormecen y luego se inserta un tubo delgado, flexible e iluminado (conocido como endoscopio) por la garganta. A través del tubo, el doctor puede ver el revestimiento del esófago, el estómago y el comienzo del intestino delgado. Si hay algo que no luciera normal, se pueden extraer muestras a través del tubo. Estas muestras se examinan con un microscopio para ver si hay cáncer y, de ser así, de cuál tipo.

Serie gastrointestinal superior: la gente que se somete a esta prueba debe beber un líquido calizo que contiene bario. El bario aplica una capa sobre el revestimiento del esófago, estómago y parte inicial del intestino delgado. Debido a que los rayos X no pueden traspasar a través de la capa de bario, esto resaltará cualquier anomalía del revestimiento de estos órganos. Después de esto, se toman radiografías. En algunas ocasiones tras haberse ingerido la solución con bario, se pasa un tubo delgado y se bombea aire al estómago, lo que hace que la capa de bario se adelgace mucho y se puedan ver incluso pequeñas áreas con cambios.

Ecografía endoscópica: en una ecografía (también conocida como ultrasonido o sonografía), las ondas sonoras se usan para formar una imagen de los órganos internos. La mayoría de las personas conocen la ecografía porque se usa a menudo para capturar una imagen del bebé durante el embarazo. La ecografía también puede realizarse con una sonda que se introduce por la garganta hacia el estómago que puede ser útil para determinar qué tanto se ha propagado el cáncer dentro del estómago, o hacia los tejidos cercanos y ganglios linfáticos.

Tomografía computarizada: esta prueba utiliza una máquina especial que toma radiografías desde muchos ángulos. Luego una computadora combina éstas en imágenes de las secciones de la parte de su cuerpo bajo estudio. La tomografía computarizada (CT por sus siglas en inglés) puede ser útil para mostrar si hay presencia del cáncer de estómago y si se ha diseminado.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales, y requiere que la persona se recueste y permanezca inmóvil en una mesa mientras se realizan. Puede que además se requiera una vía intravenosa (IV) a través de la cual se inyecte el colorante de contraste. La inyección puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Algunas personas son alérgicas al tinte y les da sarpullido, o en raras ocasiones, puede generar reacciones como dificultad respiratoria y baja presión arterial. Asegúrese de informar a su doctor si alguna vez ha tenido una reacción a cualquier material de contraste utilizado para los radiografías. Hay un nuevo tipo de tomografía especial (llamada tomografía computarizada helicoidal o espiral) utilizada en algunos centros de atención. Este tipo de CT usa una máquina más rápida que captura imágenes más nítidas.

Las tomografías computarizadas pueden también ser usadas para guiar la aguja de una biopsia hacia un lugar que pudiera tener cáncer. Para este procedimiento, el paciente permanece en la camilla de tomografía mientras un médico mueve una aguja de biopsia hacia el tumor a través de la piel. Entonces, se extirpa un pequeño fragmento del tumor y se examina con un microscopio.

Imágenes por resonancia magnética: al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Pero las MRI utilizan imanes potentes en lugar de rayos X. Al igual que en la tomografía computarizada, se puede usar un colorante de contraste, aunque con menos frecuencia. La mayoría de los doctores prefieren el uso de las tomografías, pero las resonancias pueden proporcionar más información. Los MRI a menudo se usan para examinar el cerebro y la médula espinal.

Suelen tomar más tiempo que las tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Puede que durante la realización del estudio, permanezca acostado dentro de tubo estrecho lo cual puede resultar molesto para algunas personas. Las máquinas de imágenes por resonancia magnética más recientes son más "abiertas" y pueden aliviar esta inquietud. La máquina de MRI produce zumbidos sonoros así como ruidos retumbantes. En algunos lugares se ofrecen audífonos para bloquear este ruido.

Tomografía por emisión de positrones (PET): en esta prueba se inyecta un tipo de azúcar especial radioactiva en su vena. Luego el azúcar se acumula en los lugares que contienen cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede entonces ubicar estos lugares. Algunas veces, la tomografía por emisión de positrones es útil si su médico piensa que es posible que el cáncer se haya propagado, pero no sabe dónde.

Algunas máquinas más nuevas pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto puede ser útil en algunos casos, por ejemplo, estos estudios pueden ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado del estómago a otras partes del cuerpo, en cuyo caso puede que la cirugía no sea una buena opción de tratamiento.

Radiografías del tórax: puede usarse para determinar si el cáncer se ha propagado a los pulmones. También puede ser útil para determinar si hay problemas en el pulmón o corazón.

Laparoscopia: puede que se realice esta prueba cuando se requiere más información tras haberse detectado el cáncer. Se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara en el extremo a través de una incisión pequeña en su costado. Este instrumento va mostrando una imagen del interior del abdomen en una pantalla. El doctor puede hacer esto antes de la cirugía para ver si todo el cáncer se ha extraído y para localizar cualquier propagación de la enfermedad.

Pruebas de laboratorio: éstas pueden incluir una prueba de sangre llamada recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés), para determinar si hay anemia, y una prueba de sangre oculta en las heces fecales (excremento) para determinar si éstas contienen sangre.

Si se detecta cáncer, puede que el doctor requiera hacer otras pruebas, especialmente si se está considerando una cirugía. Por ejemplo, los análisis de sangre pueden hacerse para asegurar que su hígado y sus riñones estén funcionando como deben. También es posible que le hagan un electrocardiograma para asegurar que su corazón esté funcionando bien.

Después de las pruebas: clasificación por etapas

La clasificación por etapas es un proceso cuyo objetivo es determinar qué tanto se ha propagado un cáncer. Esto es muy importante porque su tratamiento y la expectativa para su recuperación dependen de la etapa en que se encuentre su cáncer.

Tras la etapa 0 (el cáncer no ha crecido más allá de la capa celular interior que recubre el estómago), las etapas son identificadas utilizando números romanos del I al IV (1-4). Como regla general, mientras más bajo sea el número de la etapa, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como la etapa IV (4), significa que el cáncer se encuentra en etapa más avanzada.

La etapa de un cáncer de estómago puede ser basada en los resultados de los exámenes físicos y en pruebas (a esto se le llama etapa clínica) o según los resultados de estas pruebas más los resultados de la cirugía (llamada etapa patológica). La clasificación patológica por etapas probablemente sea más precisa que la clasificación clínica por etapas, ya que permite al cirujano ver la extensión del cáncer.

Cáncer resecable o no resecable

Por razones prácticas, los médicos a menudo dividen los cánceres del estómago en dos grupos. Los cánceres resecables son aquellos que el médico cree que se pueden extirpar completamente durante la cirugía. Los cánceres no resecables son aquellos que no pueden ser extirpados por completo. Esto podría deberse a que el tumor ha crecido hacia órganos o ganglios linfáticos próximos. O puede que se deba a que han crecido demasiado cerca a los vasos sanguíneos principales, o bien, que el cáncer se ha propagado hacia otras partes del cuerpo. Los cánceres en etapas más tempranas tienen más probabilidad de ser resecables.

Tasas de supervivencia para el cáncer de estómago

Algunas personas con cáncer tal vez quieran saber las tasas de supervivencia para el tipo de cáncer que padecen. Por otro lado, puede que otras personas no encuentren útiles estos números o puede que incluso no quieran saber estas tasas de supervivencia. Depende de usted, si desea enterarse de las tasas de supervivencia.

Las tasas de supervivencia a cinco años se refieren al porcentaje de pacientes que viven al menos cinco años después de que se les diagnostica el cáncer. Las tasas de supervivencia relativa no toman en cuenta a las personas con cáncer de estómago que podrían haber fallecido por otras causas.

La tasa general de supervivencia a cinco años de todas las personas con cáncer de estómago en los Estados Unidos es de aproximadamente 28%. Una razón que explica esto es que la mayoría de los casos del cáncer de estómago se detecta cuando la enfermedad ya está en etapa avanzada. La perspectiva de supervivencia es mejor si el cáncer está en la parte inferior del estómago que si está en la parte superior.

Cada persona es un caso diferente

Si bien estos porcentajes ofrecen una visión general, tenga presente que la situación de cada persona es única y que no hay una manera de predecir exactamente lo que sucederá en su caso. Hable con su equipo de atención del cáncer si tiene preguntas acerca de sus probabilidades de cura o de cuánto tiempo sobrevivirá al cáncer, pues ellos conocen mejor su situación.

¿Cómo se trata el cáncer de estómago?

Esta información representa las opiniones de los médicos y enfermeras de la Junta Editorial del Banco de Datos de Información de la Sociedad Americana del Cáncer. Estas opiniones están basadas en la interpretación que ellos tienen de los estudios que se publican en las revistas médicas, así como en su propia experiencia profesional.
La información sobre el tratamiento que aparece en este documento no representa la política oficial de la Sociedad ni pretende ser un consejo médico que sustituya la experiencia y el juicio del equipo de profesionales que atiende su cáncer. El objetivo es ayudarle, a usted y a su familia, a tomar decisiones basadas en la información, en conjunto con su médico.
Puede que su médico tenga razones para sugerir un plan de tratamiento distinto a las opciones de tratamiento general. No dude en plantear sus preguntas y dudas sobre sus opciones de tratamiento.

Acerca del tratamiento

No importa qué etapa de cáncer de estómago usted tenga, la enfermedad puede ser tratada. La selección del tratamiento depende de muchas cosas. El sitio y la etapa del tumor son muy importantes, pero otros factores a considerar son su edad, su estado general de salud y sus preferencias.

Los tratamientos principales contra el cáncer de estómago son la cirugía, la quimioterapia (a menudo referida como "quimio") y la radiación. A menudo es mejor usar dos o más de estos tratamientos. Es importante que usted entienda el objetivo de su tratamiento. Si no es posible conseguir una cura, el tratamiento se concentra en aliviar los síntomas, como problemas para comer, dolor o sangrado.

Cirugía

Dependiendo del tipo y la etapa del cáncer de estómago, se podría usar la cirugía para extirpar el cáncer junto con todo el estómago o sólo una parte de éste. El cirujano intentará dejar el estómago tan normal como sea posible.

Hasta ahora, la cirugía es la única forma de curar el cáncer de estómago. Si tiene un cáncer en etapa 0, I, II o III y está lo suficientemente saludable, se debe intentar tratar el cáncer con cirugía. Los pacientes en etapa IV podrían someterse a cirugía si el cáncer no se ha propagado a sitios distantes.

Incluso si el cáncer se ha propagado bastante como para extirpado totalmente con cirugía, una operación podría ser útil para evitar la hemorragia del tumor o para evitar la obstrucción del estómago. Este tipo de cirugía se llama cirugía paliativa, es decir, para aliviar o prevenir los síntomas, pero no se realiza para curar el cáncer.

Existen tres tipos de cirugía principales para el cáncer de estómago

Resección mucosal endoscópica: la resección se refiere a la extirpación (corte) del tumor o parte de un órgano. Con este método, se extirpa el cáncer mediante un endoscopio (un tubo largo, y flexible que se pasa por la garganta hasta el interior del estómago). Este procedimiento sólo se puede realizar en pacientes cuyo cáncer se encuentra en etapas muy iniciales, cuando las probabilidades de propagación son muy bajas.

Gastrectomía subtotal (parcial): este método se emplea a menudo si el cáncer se encuentra en la sección inferior del estómago cercana a los intestinos. Algunas veces se usa para cánceres que sólo se encuentran en la parte superior del estómago. Sólo una parte del estómago se extirpa, y algunas veces junto a una parte del esófago o la primera parte del intestino delgado. Cuando sólo se extirpa una parte del estómago, comer resulta mucho menos complicado que cuando se extirpa el estómago por completo.

Gastrectomía total: este método se emplea si el cáncer se ha propagado por todo el estómago. A menudo también se emplea si el cáncer se encuentra en la parte superior del estómago. El cirujano extirpa el estómago completamente. Los ganglios linfáticos cercanos son extirpados y a veces, también el bazo y partes del esófago, de los intestinos, del páncreas y otros órganos cercanos.

Si usted se somete a una gastrectomía total, el cirujano creará un "estómago" nuevo con el tejido intestinal. Sin embargo, las personas que se han sometido a una gastrectomía total sólo pueden comer una pequeña cantidad de alimentos a la vez. Debido a esto, estas personas deben tener más comidas al día.

Extracción de los ganglios linfáticos: si la cirugía se realiza para curar el cáncer, los ganglios linfáticos y parte del tejido adiposo (omentum) alrededor del estómago también son extirpados. Si el cáncer se ha propagado más allá del estómago hacia el bazo, éste también será extirpado.

Muchos cirujanos consideran que las probabilidades de cura son mejores si se extirpan todos los ganglios linfáticos cerca del estómago. Pero por lo general se requiere de un cirujano diestro y con experiencia en operaciones en estómagos con cáncer para realizar esto eficazmente. Los estudios demuestran que los resultados son mejores cuando el cirujano y el hospital tienen vasta experiencia en el tratamiento de pacientes con cáncer de estómago. Es importante que le pregunte a su cirujano sobre su experiencia en la operación del cáncer de estómago.

Posibles efectos secundarios de la cirugía

La cirugía para el cáncer de estómago es muy difícil de realizar y puede resultar en problemas. Entre éstos se incluye hemorragia (sangrado) a raíz de la cirugía, coágulos y daños a órganos cercanos, como la vesícula biliar y el páncreas. Rara vez las conexiones nuevas entre los extremos del estómago y el esófago o el intestino delgado no permanecen unidas, formándose una fuga. Dichos problemas, que podrían ser fatales, eran más comunes en el pasado. En la actualidad, sólo alrededor del 1 al 2 por ciento mueren a raíz de esta cirugía. Dicha cifra puede ser mayor cuando todos los ganglios linfáticos son extirpados.

Otros efectos secundarios pueden comenzar tras la recuperación de la cirugía. Entre ellos están la acidez (agruras), dolor abdominal, especialmente tras comer, y escasez de algunas vitaminas. El estómago es importante en ayudar al cuerpo a absorber ciertas vitaminas. Si se extirpan algunas partes del estómago, el doctor le dará complementos vitamínicos, algunos pueden sólo administrarse por inyección. Después de la cirugía del estómago, la mayoría de la gente requiere cambiar su alimentación, comer menos cantidad pero más veces.

Es muy importante que hable con su doctor sobre la cirugía a la que se va a someter. Algunos cirujanos procuran dejar lo más que sea posible del estómago para evitar problemas posteriores en el paciente. Sin embargo, la desventaja es la probabilidad de que el cáncer regrese. Como se ha mencionado, es importante que el cirujano tenga mucha habilidad y experiencia, y que tenga la capacidad de realizar los métodos de operación más recientes.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Por lo general los medicamentos se administran a través de la boca o las venas. Una vez que los medicamentos entran en el torrente sanguíneo, llegan a todo el cuerpo. La quimioterapia es útil en el tratamiento del cáncer que se ha propagado.

La quimioterapia se puede emplear como tratamiento principal contra el cáncer de estómago que se ha propagado a órganos distantes. Puede aliviar los síntomas de algunos pacientes, especialmente aquellos con propagación a otras partes del cuerpo. La quimioterapia también podría ayudar a algunos pacientes a vivir más tiempo.

Además, la quimioterapia se puede administrar después de la cirugía para extirpar el cáncer. Se utiliza para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado que es demasiada pequeña para verla. Lo que se pretende es evitar que el cáncer regrese. A menudo, la quimioterapia se administra junto con radioterapia después de la cirugía para el cáncer de estómago.

Está siendo estudiada como un tratamiento añadido que se administra antes de la cirugía. Esto puede reducir el tamaño del tumor y facilitar su extirpación.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Si bien los medicamentos de quimioterapia eliminan las células del cáncer, también dañan algunas células normales, lo que puede causar efectos secundarios. Los efectos secundarios dependerán del tipo de medicamentos que se usen, la cantidad que se administre y la duración del tratamiento. A continuación se mencionan los efectos secundarios más comunes de corto plazo:

  • Cansancio (un agotamiento incluso después de haber estado en reposo).
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Pérdida del apetito.
  • Pérdida del cabello (el cabello vuelve a crecer cuando termina el tratamiento).
  • Llagas en la boca.
  • Aumento del riesgo de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
  • El sangrado y los hematomas (moretones) después de cortaduras o lesiones menores (debido a la escasez de plaquetas).
  • Dificultad para respirar (por la disminución de los niveles de glóbulos rojos).

La mayoría de estos efectos secundarios desaparece cuando termina el tratamiento. Si usted tiene algún problema con los efectos secundarios, asegúrese de informarlo a su médico o enfermera, ya que a menudo existen medios para ayudarle.

Radioterapia

La radioterapia consiste del uso de rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar las células cancerosas o encoger los tumores. La radiación que se origina desde un equipo externo al cuerpo (radiación externa) es el tipo que se usa más a menudo contra el cáncer de estómago.

Se puede usar la radiación después de la cirugía para destruir regiones cancerosas muy pequeñas que no se pueden ver ni extirpar durante la cirugía. Algunos estudios sugieren que la radiación, especialmente al combinarse con la quimioterapia, puede demorar o prevenir el regreso del cáncer tras la cirugía, y puede que sea útil para prolongar el tiempo de vida de las personas. La radiación también puede usarse para aliviar los síntomas del cáncer de estómago en etapa avanzada, como el dolor, el sangrado y los problemas para comer.

Efectos secundarios de la radioterapia

Los efectos secundarios de la radioterapia para el cáncer de estómago pueden incluir:

  • Problemas de la piel en la región que está siendo tratada.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Cansancio (un agotamiento incluso después de haber estado en reposo).

Por lo general, los efectos secundarios de la radioterapia desaparecen con el tiempo después de haberse completado el tratamiento. La radiación también puede empeorar sus efectos secundarios de la quimioterapia. Hable con su doctor sobre estos efectos secundarios, ya que existen maneras de aliviarlos.

Estudios clínicos

A partir del momento en que se le informa sobre su diagnóstico de cáncer, puede que necesite tomar muchas decisiones. Una de las decisiones más importantes es decidir cuál tratamiento es el más adecuado para tratar su caso. Puede que se entere sobre estudios clínicos que se estén llevando a cabo para su tipo de cáncer, O tal vez alguien de su equipo de atención médica le mencionó alguno.

Los estudios clínicos son investigaciones cuidadosamente controladas que se realizan con pacientes que participan voluntariamente. Los estudios clínicos se llevan a cabo para hacer un seguimiento de nuevos tratamientos o procedimientos promisorios.

Si quisiera formar parte de un estudio clínico, deberá comenzar con preguntar a su médico si su clínica u hospital lleva a cabo estudios clínicos. Para una lista de estudios clínicos que cumplan con sus necesidades médicas, usted puede llamar a nuestro servicio de estudios clínicos para ayudarle a encontrar un estudio adecuado para usted. Usted puede acceder a este servicio llamando al 1-800-227-2345 o consultando el sitio en Internet http://clinicaltrials.cancer.org. También puede obtener una lista de los estudios clínicos actuales llamando a la línea telefónica sin costo del Servicio de Información sobre Cáncer de Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-422-6237 o visitando el sitio Web sobre estudios clínicos del NCI, www.cancer.gov/clinicaltrials.

Existen requisitos que debe cumplir para formar parte de cualquier estudio clínico. Si califica para un estudio clínico, es su decisión inscribirse o no al mismo.

Los estudios clínicos son una forma de tener acceso a la atención más novedosa contra el cáncer. Sólo a través de estos estudios los médicos aprenden sobre mejores métodos para tratar la enfermedad, aunque no todos serán adecuados para toda la gente.

Puede obtener mucha más información sobre este tema en nuestro documento Estudios Clínicos: lo que usted necesita saber, el cual encontrará en nuestro sitio Web o puede solicitarlo a través de nuestra línea sin costo.

Terapias complementarias y alternativas

Al tener cáncer, es probable que usted se entere de maneras que su médico no ha mencionado para tratar su tipo de cáncer o aliviar los síntomas. Todos, desde familiares y amigos, hasta foros de usuarios en Internet, ofrecen ideas que podrían serle útiles. Estos tratamientos pueden incluir vitaminas, hierbas, dietas especiales u otros métodos, como acupuntura o masaje, entre otros.

¿Qué son las terapias complementarias y alternativas?

No todos utilizan estos términos de la misma manera, los cuales a su vez se usan para referirse a muchos métodos diferentes, haciendo que esto pueda crear confusión. Aquí, utilizamos el término complementario para referirnos a los tratamientos que se utilizan junto con la atención médica. El término alternativo lo utilizamos para referirnos al tratamiento que se usa en lugar del tratamiento indicado por el médico.

Métodos complementarios: la mayoría de los métodos de tratamiento complementarios no se ofrecen como curas para el cáncer. Estos tratamientos se usan principalmente para ayudarle a sentirse mejor. Algunos métodos que se usan de manera conjunta con el tratamiento convencional son la meditación para reducir el estrés, la acupuntura para aliviar el dolor o el té de menta para aliviar las náuseas. Se sabe que algunos de estos métodos complementarios son útiles, mientras que otros no han sido probados. Se ha demostrado que algunos de estos métodos no son útiles, y algunos incluso son dañinos.

Tratamientos alternativos: puede que éstos sean ofrecidos como curas para el cáncer. La seguridad y la eficacia no han sido probadas para estos tratamientos en estudios clínicos. Algunos de estos métodos de tratamiento puede que hasta sean dañinos o provoquen efectos secundarios potencialmente mortales. Pero el mayor peligro en la mayoría de los casos, es que usted pierda la oportunidad de beneficiarse de un tratamiento convencional. Las demoras o interrupciones en sus tratamientos médicos puede que permitan más tiempo para que el cáncer se desarrolle y sea menos propenso a responder al tratamiento estándar.

Cómo obtener más información

Es fácil darse cuenta por qué puede que las personas con cáncer quieran considerar los métodos alternativos. Uno siempre desea hacer todo lo posible para combatir el cáncer, y la idea de un tratamiento sin efectos secundarios resulta atractiva. Algunas veces los tratamientos médicos, como la quimioterapia, pueden ser difíciles de tolerar o puede que ya no funcionen. Sin embargo, la verdad es que la mayoría de estos métodos alternativos no han sido investigados, ni han probado ser eficaces en el tratamiento contra el cáncer.

Al estar contemplando sus opciones, tenga en consideración las siguientes tres medidas:

  • Esté atento de las señales de advertencia que sugieran que pueda tratarse de algún fraude. ¿Promete el método ser una cura para todos o la mayoría de los tipos de cáncer? ¿Se le ha dicho que no se someta a los tratamientos médicos convencionales? ¿Hay algún "secreto" del tratamiento que hace que requiera acudir con ciertos proveedores o viajar a otro país?
  • Hable con su médico o enfermera sobre cualquier método que esté considerando usar.
  • Póngase en contacto con nosotros llamando al 1-800-227-2345 para informarse más sobre los métodos complementarios y alternativos en general, así como para saber más sobre los métodos específicos que esté considerando.

La decisión es suya

Las decisiones sobre cómo tratar o manejar su cáncer siempre son suyas. Si desea emplear un tratamiento no convencional, infórmese todo lo que pueda sobre dicho método y hable al respecto con su médico. Al contar con información adecuada y con el apoyo del equipo de profesionales que atiende su salud, puede que logre emplear con seguridad los métodos que puedan beneficiarle mientras evita aquellos que podrían ser perjudiciales.

¿Cuáles son algunas de las preguntas que puedo hacerle a mi doctor?

A medida que usted enfrenta el cáncer y su tratamiento, necesita tener conversaciones sinceras y abiertas con su médico. Debe sentirse en la libertad de preguntar cualquier cosa que le venga a la mente, sin importar cuán insignificante parezca. A continuación le presentamos algunas preguntas que usted quisiera hacer. Asegúrese de añadir sus propias preguntas conforme se le ocurran. Las enfermeras, los trabajadores sociales y demás participantes de su equipo de atención médica podrán también responder a muchas de sus preguntas.

  • ¿Puede anotar, por favor, el tipo exacto del cáncer de estómago que tengo?
  • ¿En qué lugar de mi estómago está el cáncer?
  • ¿Se ha propagado el cáncer del lugar donde se originó?
  • ¿En qué etapa (estadio) se encuentra mi cáncer? ¿Qué significa esta etapa en mi caso?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Qué me sugiere y por qué?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento? ¿Qué conllevará? ¿Dónde se administrará?
  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios del tratamiento que me sugiere?
  • ¿Hay algún estudio clínico que deba considerar ahora?
  • ¿Cómo afectaría el tratamiento a mi vida diaria?
  • Si se considera la cirugía en mi caso, ¿cuál es su experiencia en tratar el cáncer de estómago?
  • ¿Con cuánta experiencia cuenta el hospital?
  • ¿Cuál es la tasa de supervivencia en base a cómo usted ve mi cáncer?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que mi cáncer regrese después del tratamiento?
  • ¿Qué debo hacer a fin de prepararme para recibir el tratamiento?
  • ¿Qué tipo de atención médica de seguimiento necesitaré después del tratamiento?

A continuación escriba sus propias preguntas:

La vida después del tratamiento

Completar el tratamiento puede causar tanto estrés como entusiasmo. Usted probablemente sentirá alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el regreso del cáncer, lo que se conoce como recurrencia. Ésta es una preocupación muy común entre las personas que han tenido cáncer.

Es posible que pase un tiempo antes de que la confianza en su propia recuperación comience a sentirse real y que sus miedos sean un tanto aliviados. Puede obtener más información sobre qué es de lo que tiene que estar al pendiente y cómo aprender a vivir con la posibilidad de que el cáncer regrese en el documento (disponible en inglés) Living with Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence de la Sociedad Americana del Cáncer, llamando al 1-800-227-2345.

Cuidados posteriores

Después de completar el tratamiento es muy importante acudir a todas las citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos preguntarán si tiene síntomas, harán exámenes físicos y requerirán que se realicen análisis de sangre o estudios por imágenes, tal como CT o rayos X. La atención de seguimiento es necesaria para comprobar si el cáncer ha regresado o se ha propagado. El médico también estará al pendiente de efectos secundarios a raíz de ciertos tratamientos. Éste es el momento de hacer cualquier pregunta al equipo de atención médica, así como hablar de cualquier inquietud que pudiera tener.

La mayoría de los médicos querrán revisarle cada cuatro a seis meses por al menos tres años, y al menos una vez cada año después de eso. Por lo general, las exploraciones y las pruebas de laboratorio no son necesarias en cada visita, pero se pudieran hacer si se presentan síntomas sospechosos o problemas físicos.

Someterse a una cirugía debido a cáncer de estómago probablemente significará que sus hábitos alimentarios tendrán que cambiar. Es probable que usted no pueda comer grandes cantidades de alimentos al mismo tiempo. Su médico puede sugerir que acuda a un nutricionista, quien puede ayudarle en ajustarse a esto.

Las personas que se han sometido a una cirugía (especialmente si la parte superior del estómago ha sido extirpada) probablemente necesitarán ser sometidas a pruebas para analizar los niveles sanguíneos de vitaminas, y puede que necesiten suplementos vitamínicos que incluyan inyecciones de B12 (lo cual no puede administrarse con pastillas en este caso).

Casi todos los tratamientos del cáncer tienen efectos secundarios. Algunos pueden durar de algunas semanas a varios meses, aunque otros pueden ser permanentes. No dude en hablar con el equipo de atención del cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause algún malestar para que le puedan ayudar a tratarlo.

También es importante mantener un seguro médico. Aunque nadie quiere pensar que su cáncer puede regresar, esto siempre es una posibilidad. Si ocurre, lo que menos necesita es preocuparse sobre el pago del tratamiento. En caso de que el cáncer regrese, nuestro documento When Your Cancer Comes Back: Cancer Recurrence (disponible sólo en inglés) le ofrece información sobre cómo sobrellevar esta fase de su tratamiento. Puede obtener este documento llamando al 1-800-227-2345.

Consultas con un nuevo médico

En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar a un médico nuevo. Es importante que usted le proporcione a su nuevo médico los detalles exactos de su diagnóstico y tratamiento. Asegúrese de que tenga disponible la siguiente información y que siempre guarde copias para usted:

  • Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o cirugía.
  • Si se sometió a una cirugía, una copia del reporte del procedimiento.
  • Si se le hospitaliza, una copia del resumen del alta hospitalaria que los médicos preparan al autorizar la partida del paciente del hospital al hogar.
  • Si recibió radiación, un resumen del tipo y dosis de radiación, así como el momento y el lugar en donde se administró.
  • Si recibió quimioterapia, una lista de sus medicamentos, las dosis y cuándo se tomaron.

Cambios en el estilo de vida que debe considerar durante y después del tratamiento

El cáncer y su tratamiento pueden requerir mucho de su tiempo y ser emocionalmente desgastante, pero también es una oportunidad para que vea su vida bajo otra perspectiva. Quizás usted está considerando mejorar su estado general de salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan este proceso durante el tratamiento del cáncer.

Tome decisiones saludables

Reflexione acerca de cómo era su vida antes de que usted supiera que tenía cáncer. ¿Había cosas que usted hacía que no eran tan saludables? Quizás usted consumía demasiadas bebidas con alcohol, comía más de lo que necesitaba, fumaba o no hacía ejercicio a menudo. Emocionalmente, quizás usted no expresaba sus sentimientos, o quizás dejaba que las situaciones estresantes le afectaran por mucho tiempo.

Ahora no es el momento de sentirse culpable o culparse a sí mismo. Usted puede comenzar a hacer cambios hoy, lo que puede tener un efecto positivo para el resto de su vida. No sólo se sentirá mejor, pero también estará más saludable. Qué mejor momento que ahora para aprovechar la motivación que tiene como resultado de haber pasado por una experiencia que le ha cambiado la vida como es el tener cáncer.

Usted puede comenzar a trabajar los aspectos que más le preocupan. Obtenga ayuda en aquéllos que le resulten más difíciles. Por ejemplo, si está considerando dejar de fumar y necesita ayuda, llame a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345.

Alimentación y nutrición

Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, aunque puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento contra el cáncer de estómago. Por ejemplo, el tratamiento a menudo puede cambiar su sentido del gusto. La náusea puede ser un problema. Es posible que usted pierda su apetito por un tiempo y también pierda peso sin desearlo. Por otro lado, algunas personas aumentan de peso incluso cuando no comen más, lo que también puede ser frustrante. Si está aún bajo tratamiento y está teniendo problemas para comer debido a éste, solicítenos una copia de nuestra Nutrición para la persona con cáncer llamando al 1-800-227-2345.

Si usted está perdiendo peso o tiene problemas con el sabor de los alimentos que su sentido del gusto percibe durante el tratamiento, haga lo mejor que pueda en relación con su alimentación y recuerde que estos problemas usualmente se van solucionando con el transcurso del tiempo. Usted puede pedirle al equipo de atención del cáncer que le refiera a un nutricionista, un experto en nutrición que le puede sugerir ideas sobre cómo controlar algunos de los efectos secundarios de su tratamiento. También puede descubrir lo útil de comer porciones más pequeñas entre cada 2 y 3 horas. Como se dijo antes, la cirugía para el cáncer de estómago usualmente implica cambios a largo plazo en la manera en que usted se alimenta. Un especialista en nutrición puede ayudarle a ajustar sus patrones alimentarios de maneras que usted pueda beneficiarse.

Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento consiste en adoptar hábitos sanos de la alimentación. Usted se sorprenderá de los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples, como aumentar la variedad de alimentos saludables que consume. Trate de comer cinco o más porciones de frutas y verduras cada día. Consuma alimentos de grano integral en vez de azúcares y harinas. Trate de limitar el consumo de carnes altas en grasa. Disminuya el consumo de carnes procesadas, como perros calientes (hot dogs), mortadela (bologna) y tocino. Si puede, trate de evitar estos alimentos por completo. Además, si toma alcohol, limítelo a máximo una o dos bebidas por día. No olvide hacer algún tipo de ejercicio de forma habitual. La combinación de una buena alimentación y el ejercicio regular le ayudarán mantener un peso saludable y le dará más energía.

Descanso, cansancio, trabajo y ejercicio

El cansancio es un síntoma muy común entre las personas que están recibiendo tratamiento contra el cáncer. Éste a menudo no es un tipo de cansancio ordinario, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, este cansancio dura mucho tiempo después del tratamiento, y puede provocar que no sientan deseos de mantenerse físicamente activas.

Aunque el ejercicio puede en realidad ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicio adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden lidiar mejor con la situación.

Si usted padece de una enfermedad y necesita permanecer en cama durante el tratamiento, es normal esperar que la fuerza de sus músculos, su estado físico y su resistencia se deterioren un poco. La terapia física puede ayudarle a mantenerse fuerte y mantener el movimiento normal de sus músculos, lo que puede ayudar a combatir el cansancio y la depresión que algunas veces surge al sentir tanto cansancio.

Cualquier programa de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis tres veces a la semana. Si hace varios años que no se ejercita, pero puede mantenerse activo, usted puede considerar caminar distancias cortas.

Hable con su equipo de atención médica antes de comenzar los ejercicios, y consulte su opinión sobre los planes de ejercicio. Luego, puede procurar que alguien le acompañe a hacer los ejercicios para que mutuamente se motiven al no hacerlos solos. Cuando los familiares o los amigos se integran en un nuevo programa de ejercicio, usted obtiene el refuerzo de apoyo adicional que necesita para mantenerse activo cuando el entusiasmo simplemente no exista.

Sin embargo, si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Es aceptable que descanse cuando sienta agotamiento. Resulta realmente difícil para algunas personas permitirse hacer esto cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar Para más información sobre el cansancio, consulte nuestras publicaciones Fatigue in People With Cancer and Anemia in People With Cancer.

El ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:

  • Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
  • Fortalece sus músculos.
  • Reduce el cansancio.
  • Reduce la ansiedad y la depresión.
  • En general, le hace sentir más feliz.
  • Le hace sentir mejor sobre sí mismo.

Además, sabemos que el ejercicio desempeña un papel en la prevención de algunos cánceres. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que los adultos realicen al menos una actividad física por 30 minutos diarios por lo menos cinco días de la semana. A los niños y a los adolescentes se les exhorta participar en actividades energéticas durante 60 minutos al menos cinco días de la semana.

Su salud emocional

Una vez que finalice su tratamiento, es posible que las emociones le sean abrumadoras. Esto ocurre a muchas personas. Es posible que usted haya pasado por mucho durante el tratamiento a tal punto que sólo se pueda enfocar en finalizar con todo su tratamiento.

Ahora usted se encuentra pensando sobre la posibilidad de su propia muerte, o sobre el efecto de su cáncer en su familia y amigos, al igual que en su empleo. También es posible que comience a reevaluar la relación con su cónyuge o pareja. Otros asuntos inesperados también pueden causar preocupación. Por ejemplo, a medida que usted está más saludable y acuda menos al médico, consultará con menos frecuencia a su equipo de atención médica. Esto puede causar ansiedad en algunas personas.

Éste es el momento ideal para buscar apoyo emocional y social. Usted necesita personas a quienes acudir para obtener fortaleza y consuelo. El apoyo puede provenir de muchas fuentes: familia, amigos, grupos de apoyo, iglesias o grupos espirituales, comunidades de apoyo en línea u orientadores individuales.

Casi todas las personas que han pasado por la experiencia del cáncer pueden beneficiarse de algún tipo de apoyo. Lo que es mejor para usted depende de su situación y personalidad. Algunas personas se sienten seguras en grupos de apoyo con personas similares que están experimentando situaciones semejantes, o en grupos de educación. Otras personas pudieran preferir hablar en un entorno informal, tal como en una iglesia, mientras que otras pueden sentirse más cómodos hablando directamente con un amigo de confianza o un consejero. Cualquiera que sea su fuente de fortaleza o consuelo, asegúrese de que tiene un lugar a dónde acudir con sus inquietudes.

La experiencia con el cáncer puede hacerle sentir mucha soledad. No es necesario ni realista que usted pase por toda esta experiencia solo. Sus amigos y familiares pueden sentirse excluidos si usted decide que no participen de esta experiencia. Deje que tanto ellos como cualquier otra persona que usted considere puedan ayudarle. Si no está seguro quién puede ayudar, llame a su Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345 y le pondremos en contacto con un grupo o recurso de apoyo apropiado.

Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es cómo vive el resto de su vida mediante cambios saludables y sintiéndose lo mejor posible tanto física como emocionalmente.

¿Qué hay de nuevo en la investigación del cáncer de estómago?

Siempre se están llevando a cabo investigaciones en el área del cáncer de estómago. Los científicos tratan de encontrar las causas de la enfermedad, así como formas de prevenirla, y los médicos están buscando mejores tratamientos.

Factores de riesgo

Alimentación: la investigación realizada por muchos años ha demostrado claramente que las diferencias en la alimentación son un factor importante en el riesgo del cáncer de estómago en el mundo. Investigación reciente en países con tasas menores del cáncer de estómago han mostrado que las dietas altas en carnes con conservadores y bajas en frutas y verduras frescas han sido asociadas con un mayor riesgo. Comer carne roja en un promedio de aproximadamente dos veces al día parece aumentar el riesgo del cáncer de estómago. Este riesgo es aún mayor si la carne es asada a la parrilla o muy cocida.

Otros posibles riesgos: estudios recientes sugieren que ciertos tipos de H. pylori causan cáncer. Puede que algunos factores asociados con ciertos grupos sanguíneos también tengan un impacto ya sea para que desarrollen o no la enfermedad en personas infectadas con H. pylori. No obstante, todavía los médicos no han podido utilizar esta información para probar quiénes pudiesen estar en un riesgo mayor del cáncer de estómago.

Prevención

La quimioprevención es el uso de químicos naturales o hechos por el hombre (sintéticos) para disminuir el riesgo de cáncer. Los dos enfoques a continuación podrían ser útiles en la prevención del cáncer de estómago:

Antioxidantes: estas sustancias pueden destruir ciertos químicos en las células conocidos como radicales libres. Los radicales libres pueden dañar partes de los genes, causando que las células mueran o se hagan cancerosas. Se están llevando a cabo estudios en la actualidad para observar el rol de la vitamina C, el beta caroteno y la vitamina E como antioxidantes. Aún se desconoce si estos nutrientes podrán prevenir el cáncer de estómago.

Antibióticos: los doctores está viendo si el usar antibióticos para tratar a las personas con infecciones crónicas de H. pylori les ayudará a prevenir el cáncer de estómago.

Aspirina: un estudio preliminar analizó a pacientes que después de la cirugía tomaron aspirina y que tenían cáncer de la parte superior del estómago. Los pacientes que tomaron aspirina tenían más probabilidad de estar vivos cinco años después en comparación con los pacientes que no la tomaron. Actualmente, esto se analiza más en estudios abarcadores.

Clasificación por etapas

Mapeo del ganglio centinela

Esta técnica se ha usado en el tratamiento contra el melanoma y el cáncer de seno. Primero, el doctor inyecta un tinte azul y una sustancia radiactiva en el cáncer. El tinte irá a los ganglios linfáticos donde el cáncer se propagaría primero. Estos ganglios pueden extraerse y analizarse para determinar la presencia de cáncer. Si no se encuentra cáncer, entonces puede que no se requiera la extirpación de todos los ganglios. Si hay presencia de cáncer, entonces se extirparán todos los ganglios linfáticos. Para el cáncer de estómago, este enfoque aún se encuentra en la etapa de estudio clínico y aún no está listo para usarse ampliamente.

Tratamiento

Cirugía laparoscópica

La laparoscopia se usa comúnmente para ayudar a determinar la extensión del cáncer de estómago. En países como Japón, los médicos están actualmente estudiando el uso de esta cirugía para extirpar los cánceres del estómago pequeños. En este método, el cirujano hace varios orificios pequeños en el abdomen, cada uno de una pulgada de largo. En estos orificios se insertan instrumentos delgados y largos. Uno de los instrumentos tiene una pequeña cámara en el extremo. Los otros instrumentos se usan para cortar, grapar, o cocer las secciones del estómago.

Por lo general, el tiempo de recuperación es más rápido después de este tipo de cirugía. Sin embargo, todavía no se conoce si funciona tan bien como la cirugía convencional. Este tipo de cirugía actualmente se usa pocas veces en los Estados Unidos.

Quimioterapia

Se están llevando a cabo estudios clínicos para probar nuevos medicamentos, así como nuevas combinaciones de éstos. Otros estudios analizan la mejor manera de combinar los medicamentos con otros tratamientos, como la radiación. Un gran esfuerzo ha sido dirigido a mejorar los resultados de la cirugía al añadir quimioterapia y/o radiación antes o después de la cirugía. Actualmente se están realizando estudios clínicos sobre estas estrategias.

Además, se están estudiando nuevas maneras de administrar quimioterapia. Por ejemplo, algunos médicos están considerando administrar medicamentos de quimioterapia directamente en el abdomen para determinar si funcionan mejor y se presentan menos efectos secundarios.

Terapias dirigidas

Los medicamentos de la quimioterapia afectan a las células que se dividen rápidamente, lo cual es la razón por la cual funcionan contra las células cancerosas, así como contra las células sanas. Sin embargo, hay otros aspectos de las células cancerosas que las hacen diferentes a las células normales. En años recientes, los investigadores han creado algunos nuevos medicamentos "dirigidos" que se enfocan a estas diferencias. Por lo general, los medicamentos dirigidos no tienen los mismos tipos de efectos secundarios que los medicamentos comúnmente usados en la quimioterapia. Actualmente, estos medicamentos están bajo estudio para ser usados contra una variedad de cánceres, incluyendo el cáncer de estómago. La mayor parte de esta investigación está estudiando la combinación de agentes dirigidos con quimioterapia o entre ellos.

Inmunoterapia

Los tratamientos que estimulan el sistema inmunitario de una persona para luchar mejor contra el cáncer de estómago están siendo probados en estudios clínicos.

¿Cómo puedo obtener más información?

De su Sociedad Americana del Cáncer

Hemos seleccionado material informativo que también puede ayudarle. Los siguientes materiales pueden solicitarse llamando a nuestra línea de ayuda sin cargo.

Después del diagnóstico: una guía para los pacientes y sus familiares

El cuidado del paciente con cáncer en el hogar

Living With Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence

Control del dolor: una guía para aquellos con cáncer y sus seres queridos

Cirugía

Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares

Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares

Los siguientes libros también están disponibles de la Sociedad Americana del Cáncer. Llame a nuestra línea sin cargos para preguntar sobre los precios y hacer sus pedidos.

American Cancer Society's Guide to Pain Control

Cancer in the Family: Helping Children Cope With a Parent’s Illness

Caregiving: A Step-By-Step Resource for Caring for the Person With Cancer at Home

What Helped Get Me Through: Cancer Patients Share Wisdom and Hope

What to Eat During Cancer Treatment

Organizaciones nacionales y sitios Web*

Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de información y de apoyo incluyen:

Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-422-6237
TTY: 1-800-332-8615
Sitio Web: www.cancer.gov

National Coalition for Cancer Survivorship
Teléfono sin cargo: 1-888-650-9127
Sitio Web: www.canceradvocacy.org

*La inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.

Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en www.cancer.org.


Fecha de última actualización: 02/19/2010
Fecha de último cambio o revisión: 07/09/2010