Resumen sobre el cáncer de estómago

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se descubre el cáncer de estómago?

La detección es la búsqueda de una enfermedad, como el cáncer, en personas sin síntomas. Debido a que el cáncer de estómago no es tan común en los Estados Unidos, no se ha visto que los esfuerzos masivos para la detección resulten útiles. Sin embargo, las personas con riesgo alto deben hablar con su doctor sobre los beneficios de las pruebas de detección.

Las personas que tienen cáncer de estómago en raras ocasiones presentan síntomas en las etapas iniciales de la enfermedad, razón por la cual el cáncer de estómago es tan difícil de detectar tempranamente. Las señales y los síntomas del cáncer de estómago pueden incluir:

  • Falta de apetito (deseo de comer).
  • Pérdida de peso (sin tratar de bajar de peso).
  • Dolor en el área de estómago (dolor abdominal).
  • Malestar impreciso en el abdomen, generalmente arriba del ombligo.
  • Sensación de llenura justo debajo del esternón, después de comer poco.
  • Acidez (agruras) o indigestión.
  • Náuseas.
  • Vómitos, con o sin sangre.
  • Hinchazón o acumulación de líquido en el abdomen.

Claro está que muchos de estos síntomas pueden ser a causa de otros problemas que no sean cáncer. No obstante, si usted presenta cualquiera de estos problemas, y este no desaparece o empeora, debe hablar con su doctor para que se pueda encontrar y tratar la causa.

Antecedentes médicos y examen físico

Si hay cualquier motivo para sospechar presencia del cáncer de estómago, su doctor le hará preguntas sobre su salud, factores de riesgo y síntomas, así como un examen físico completo. Palpará su abdomen para ver si nota alguna anomalía o cambio.

Si su médico cree que usted puede tener cáncer de estómago u otro tipo de problema estomacal, él o ella le recomendará un gastroenterólogo (un médico con capacitación especial en enfermedades del tracto digestivo), quien le examinará y le hará pruebas adicionales.

Pruebas que pueden realizarse para detectar el cáncer de estómago

Endoscopia superior: en este estudio se le administran medicamentos al paciente para adormecerlo y luego se inserta por la garganta un tubo delgado, flexible e iluminado que tiene una diminuta cámara de video en su extremo (conocido como endoscopio). A través del tubo, el doctor puede ver el revestimiento del esófago, el estómago y el comienzo del intestino delgado. Si hay algo que no luciera normal, se puede extraer una muestra de tejido (biopsia) a través del tubo. Estas muestras se envían al laboratorio, donde se examinan con un microscopio para ver si hay cáncer y, de ser así, de cuál tipo.

Biopsia: la única manera de saber con certeza si algo es realmente cáncer es mediante una biopsia. Para hacer esto, el doctor extrae una muestra de tejido que no luce normal. La muestra se envía a un laboratorio para observarse con un microscopio. Las biopsias para el cáncer de estómago se hacen con más frecuencia durante la endoscopia.

Algunos cánceres de estómago se encuentran profundamente ubicados dentro de la pared del estómago, lo que puede dificultar realizar una biopsia con un endoscopio convencional. Si el médico sospecha que el cáncer podría estar más profundamente en la pared del estómago, se puede usar una ecografía endoscópica (descrita más adelante) para guiar una aguja delgada y hueca hacia la pared del estómago para obtener una biopsia.

También se pueden obtener biopsias de lugares a donde el cáncer se pudo haber propagado, tal como ganglios linfáticos adyacentes u otras partes del cuerpo.

Radiografía seriada del tracto gastrointestinal superior: este es un tipo de radiografía que no se usa con tanta frecuencia como la endoscopia para detectar cáncer de estómago. La gente que se somete a este estudio debe beber un líquido calizo que contiene bario. El bario aplica una capa sobre el revestimiento del esófago, estómago y parte inicial del intestino delgado. Debido a que los rayos X no pueden traspasar a través de la capa de bario, esto resaltará cualquier anomalía del revestimiento de estos órganos. Después de esto, se toman radiografías. En algunas ocasiones tras haberse ingerido la solución con bario, se pasa un tubo delgado y se bombea aire al estómago, lo que hace que la capa de bario se adelgace mucho y se puedan ver incluso pequeñas áreas con cambios.

Ecografía endoscópica: en una ecografía (también conocida como ultrasonido o sonografía), las ondas sonoras se usan para formar imágenes de los órganos internos del cuerpo. La mayoría de las personas conocen la ecografía porque se usa a menudo para capturar una imagen del bebé antes del nacimiento. La ecografía también puede realizarse con una sonda que se introduce por la garganta hacia el estómago durante la endoscopia. Esto le permite al médico observar las capas de la pared estomacal, así como los ganglios linfáticos cercanos y otras estructuras justo fuera del estómago.

Este procedimiento es más útil para ver cuánto se pudo haber propagado el cáncer a la pared del estómago, a estructuras que están justamente fuera del estómago, y a ganglios linfáticos cercanos. También se puede usar para ayudar a guiar una aguja de biopsia para obtener una muestra de tejido.

Tomografía computarizada (CT scan): esta prueba utiliza una máquina especial que toma radiografías desde muchos ángulos. Luego, una computadora combina estas fotografías en imágenes de secciones transversales de la parte del cuerpo que se está estudiando. La tomografía computarizada puede ayudar a mostrar la localización del cáncer de estómago. Además, puede mostrar los órganos adyacentes al estómago, tal como el hígado, así como los ganglios linfáticos y los órganos distantes a donde pudiese haber propagación del cáncer.

El tomógrafo que se utiliza para este estudio consiste en un anillo grande similar a una rosca (dona) grande, con una camilla estrecha que se desliza hacia dentro y afuera de la abertura central. Usted tendrá que acostarse inmóvil sobre la camilla mientras se realiza el examen. Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales, y usted podría sentirse un poco confinado por el anillo mientras se toman las fotografías.

Es posible que le pidan que tome una o dos pintas de una solución de contraste y/o que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se recibe un tinte de contraste. La inyección puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Algunas personas son alérgicas al tinte y les da sarpullido, o en raras ocasiones, puede generar reacciones como dificultad respiratoria y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha tenido alergias o una reacción a cualquier tinte utilizado para los rayos X.

Las tomografías computarizadas pueden también ser usadas para guiar la aguja de una biopsia hacia un lugar que pudiera tener cáncer. Para este procedimiento, el paciente permanece en la camilla de tomografía mientras un médico mueve una aguja de biopsia hacia el tumor a través de la piel. Entonces, se extirpa un pequeño fragmento del tumor y se examina con un microscopio.

Imágenes por resonancia magnética: al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Pero las MRI utilizan imanes potentes en lugar de rayos X. Al igual que en la CT, algunas veces se puede usar un material de contraste. La mayoría de los doctores prefieren el uso de las tomografías para observar el estómago, pero algunas veces las MRI pueden proporcionar más información. Las MRI a menudo se usan para examinar el cerebro y la médula espinal.

Las MRI toman más tiempo que las tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Puede que durante la realización del estudio, permanezca acostado dentro de tubo estrecho lo cual puede resultar molesto para algunas personas. A veces, las máquinas de MRI especiales y abiertas pueden aliviar esta inquietud. La máquina de MRI produce zumbidos sonoros así como ruidos retumbantes. En algunos lugares se ofrecen audífonos para bloquear este ruido.

Tomografía por emisión de positrones (PET): en esta prueba se inyecta un tipo de azúcar especial radioactiva en su vena. Luego el azúcar se acumula en los lugares que contienen cáncer. Después de aproximadamente una hora, usted será colocado en la camilla de la máquina de la PET. Usted permanecerá acostado por aproximadamente 30 minutos mientras una cámara especial crea una fotografía. Algunas veces, la PET (por sus siglas en inglés) es útil si su médico piensa que es posible que el cáncer se haya propagado, pero no sabe a dónde. La imagen no es tan detallada como una CT o una MRI, pero puede mostrar todo el cuerpo.

Algunas máquinas pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto puede ser útil en algunos casos, por ejemplo, estos estudios pueden ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado del estómago a otras partes del cuerpo, en cuyo caso puede que la cirugía no sea una buena opción de tratamiento.

Radiografía del tórax: este estudio puede usarse para determinar si el cáncer se ha propagado a los pulmones. También puede ser útil para determinar si hay problemas en los pulmones o el corazón. Esta prueba no se necesita si se ha hecho una CT del tórax.

Laparoscopia: este estudio se puede realizar después de encontrar el cáncer para ayudar a determinar cuán lejos se ha propagado el cáncer. Este procedimiento se realiza en el quirófano (sala de operaciones) mientras el paciente está dormido profundamente (bajo anestesia general). Se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara en el extremo hacia su barriga a través de una incisión pequeña en su costado. Este instrumento va mostrando una imagen de los órganos dentro del abdomen en una pantalla. El doctor también puede tomar muestras de biopsia de cualquier área que no luzca normal. El doctor puede hacer este estudio antes de la cirugía para ver si se puede extraer el cáncer por completo.

Pruebas de laboratorio: éstas pueden incluir una prueba de sangre llamada recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés) para determinar si hay anemia (un bajo recuento de glóbulos rojos que puede ser causado por hemorragia), pruebas de química sanguínea para detectar signos de propagación del cáncer al hígado y una prueba de sangre oculta en las heces fecales (excremento) para determinar si éstas contienen pequeñas cantidades de sangre.

Si se detecta cáncer, puede que el doctor requiera hacer otras pruebas, especialmente si se está considerando una cirugía. Por ejemplo, se pueden realizar análisis de sangre para asegurar que su hígado y sus riñones estén funcionando bien y para verificar que su sangre esté coagulando como debería hacerlo. También es posible que le hagan un electrocardiograma u otros estudios para asegurar que su corazón esté funcionando bien.


Fecha de última actualización: 04/25/2013
Fecha de último cambio o revisión: 04/22/2014