Resumen sobre el cáncer de hígado

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Tratamiento contra el Cáncer de hígado TEMAS

Quimioterapia para cáncer de hígado

La quimioterapia (o “quimio”) es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Por lo general, los medicamentos se administran a través de una vena o por la boca. Una vez que los medicamentos se encuentran en la sangre, éstos se propagan por todo el cuerpo. Esto resulta útil para el cáncer que se ha propagado a órganos distantes.

Si desea más información sobre un medicamento que está usando en su tratamiento o sobre un medicamento específico que se mencionó en esta sección, lea Guide to Cancer Drugs, o nos puede llamar con los nombres de los medicamentos que está tomando.

Aunque algunas veces se usa la quimioterapia para tratar el cáncer de hígado, a menudo no es muy útil. La mayoría de los estudios han demostrado que la quimioterapia no es útil en prolongar la vida de los pacientes con cáncer de hígado.

Infusión de la arteria hepática: debido a que la quimioterapia convencional no es muy eficaz contra el cáncer de hígado, los médicos han estudiado colocar los medicamentos de quimioterapia directamente en el vaso sanguíneo que nutre al tumor en el hígado. A esta técnica se le llama infusión de la arteria hepática (HAI). A menudo, el hígado sano elimina la mayor parte del medicamento de quimioterapia antes de que pueda llegar al resto del cuerpo. De esta manera se administra más quimioterapia al tumor y esto puede causar menos efectos secundarios o efectos menos graves.

Aunque los estudios preliminares han encontrado que la infusión de la arteria hepática es eficaz encogiendo los tumores, no está claro si los pacientes viven más tiempo con este tratamiento. Una desventaja de este método consiste en que se requiere cirugía para colocar el catéter en el vaso sanguíneo correcto. Es posible que muchos pacientes de cáncer de hígado no puedan tolerar esta cirugía.

Posibles efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia puede provocar efectos secundarios como:

  • Úlceras en la boca.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida del cabello.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Mayor probabilidad de infecciones (debido a la escasez de glóbulos blancos).
  • Facilidad de tener hematomas (moretones) o sangrado (debido a la reducción de plaquetas).
  • Cansancio y dificultad para respirar (por la disminución de los niveles de glóbulos rojos).

Además de los efectos secundarios mencionados en la lista anterior, algunos medicamentos pueden presentar sus propios efectos secundarios específicos. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen después de terminado el tratamiento. Si tiene algún efecto secundario, asegúrese de decírselo a su doctor o enfermera. Por lo general, existen métodos para aliviar los efectos secundarios.


Fecha de última actualización: 11/07/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/12/2014