Resumen sobre el cáncer de hígado

+ -Text Size

¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de hígado? TEMAS

¿Qué hay de nuevo en la investigación del cáncer de hígado?

Siempre se están llevando a cabo investigaciones en el área del cáncer de hígado. Los científicos están investigando las causas del cáncer de hígado, las formas de prevenirlo y de mejorar los tratamientos.

Prevención

Los investigadores están estudiando métodos para prevenir o tratar las infecciones de hepatitis antes de que causen cáncer de hígado. Actualmente se están llevando a cabo investigaciones para producir una vacuna que previene la hepatitis C. También se ha logrado progresar en el tratamiento de la hepatitis crónica con medicamentos que refuerzan el sistema inmunológico del paciente. Algunos creen que las vacunas y los tratamientos mejorados contra la hepatitis pueden prevenir alrededor de la mitad de los casos del cáncer de hígado en todo el mundo.

Detección temprana del cáncer de hígado

Algunas pruebas sanguíneas nuevas se han estado estudiando para determinar si pueden detectar el cáncer de hígado más temprano en comparación con las pruebas actuales.

Tratamiento

Cirugía

Se han estado explorando nuevos métodos para hacer más seguras y más eficaces a todas las clases de cirugía de hígado.

Agregar otros tratamientos a la cirugía: los médicos están buscando las maneras de reducir el tamaño de los cánceres para que se puedan extirpar mediante cirugía. Los resultados iniciales son prometedores, pero sólo un número reducido de pacientes han sido sometidos a estos estudios.

Otro enfoque de investigación involucra la administración de tratamiento tras la cirugía para reducir las probabilidades de que el cáncer regrese.

Cirugía laparoscópica: los doctores también están estudiando la cirugía laparoscópica para tratar el cáncer de hígado, en la que se realizan pequeños cortes en el abdomen y el doctor utiliza instrumentos delgados y alargados para analizar y cortar partes del hígado que tengan cáncer. Este tipo de cirugía puede resultar en menos pérdida de sangre, menos dolor después de la cirugía, y una recuperación más rápida. Actualmente, esto aún se encuentra en fase experimental para el tratamiento contra ciertos cánceres de hígado.

Determinar el riesgo de que el cáncer regrese después de la cirugía: tras la cirugía, una de las más grandes preocupaciones es que el cáncer vaya a regresar (recurrir). El saber que alguien está en riesgo de recurrencia tras la cirugía podría dar a los médicos una mejor idea de cómo realizar mejor su seguimiento. Puede que algún día esto también sea útil para decidir quién requiere de más tratamiento para reducir este riesgo.

Puede que los investigadores hayan encontrado una manera de lograr esto al someter a prueba las células de una muestra extraída durante la cirugía. Se ha logrado observar un patrón genético en las células del hígado cerca del tumor (no las células cancerosas en sí) y fue posible predecir cuáles pacientes estaban en un mayor riesgo de que su cáncer regresara. Este es un hallazgo reciente que requerirá confirmarse con otros estudios antes de que pueda usarse ampliamente.

Trasplante de hígado: actualmente, sólo una pequeña porción de pacientes con cáncer de hígado puede ser considerada para a un trasplante de hígado debido a las reglas estrictas que ellos tienen que cumplir (principalmente en relación al tamaño y al número de tumores). Algunos médicos actualmente buscan determinar si estas reglas se pueden expandir de manera que las personas que están bastante sanas, pero que tienen tumores un poco más grandes, puedan también ser elegibles.

Es posible que incluso las personas que cumplen los requisitos tengan que esperar mucho tiempo antes de que un hígado esté disponible. Los médicos están analizando el uso de otros tratamientos, tal como ablación, para ayudar a mantener el cáncer bajo control hasta que un nuevo hígado esté disponible.

Radioterapia

El problema principal con el uso de la radiación contra el cáncer de hígado consiste en que ésta también daña el tejido saludable del hígado. Los investigadores están trabajando actualmente en métodos para enfocar la radiación sólo al cáncer, sin dañar el tejido del hígado normal adyacente. Varios métodos nuevos de radiación se han estado tratando, incluyendo el uso de medicamentos (llamados radiosensibilizantes) que pueden hacer los cánceres más vulnerables a la radiación.

Terapia dirigida

Se están desarrollando medicamentos más nuevos que funcionan de maneras distintas que los medicamentos usados en la quimioterapia convencional. Estos medicamentos más recientes son dirigidos a las partes exactas de las células cancerosas.

Los vasos sanguíneos de los tumores son un objetivo de varios de los medicamentos recientes. Los tumores de hígado necesitan nuevos vasos sanguíneos para poder crecer. El medicamento sorafenib (Nexavar®), el cual ya se usa para algunos cánceres de hígado que no pueden ser extirpados, funciona en parte al impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos. Actualmente se está estudiando este medicamento para usarlo más temprano en el curso de la enfermedad. Los médicos también están analizando si administrar este medicamento junto con quimio o con otros medicamentos dirigidos puede ayudarlo a funcionar mejor.

También se están estudiando el bevacizumab (Avastin®) y otros medicamentos que atacan el crecimiento de los vasos sanguíneos para su uso contra el cáncer de hígado.

Algunos medicamentos nuevos tienen diferentes objetivos. Por ejemplo, un medicamento llamado erlotinib (Tarceva®), el cual se dirige a la proteína EGFR en las células cancerosas, ha mostrado que ayuda a algunas personas con cáncer avanzado de hígado en estudios preliminares. Además, otros medicamentos dirigidos se están estudiando.

Quimioterapia

En estudios clínicos se han estado usando nuevas formas de quimioterapia junto con otros tratamientos. Un número reducido de tumores responden a la quimioterapia, pero ésta no ha demostrado aún ser útil para la prolongación de la vida en los pacientes.

Terapia con virus

Un método de tratamiento más reciente consiste en el uso de un virus conocido como JX-594. Se trata del mismo virus que se usó para producir la vacuna contra la viruela, pero ha sido alterada en el laboratorio de modo que infecte principalmente a las células cancerosas y no a las células normales. Se inyecta en el torrente sanguíneo y alcanza las células cancerosas, causando que estas células mueran o provocando la producción de proteínas que ocasionan que sean atacadas por el sistema inmunológico del cuerpo.

Los resultados preliminares contra el cáncer avanzado de hígado han sido promisorios, incluso en pacientes que ya han recibido otros tratamientos. Actualmente se realizan estudios más abarcadores de este tratamiento.


Fecha de última actualización: 08/08/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/25/2013