Cáncer de hueso

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Tratamiento contra el Cáncer de huesos TEMAS

Tratamiento contra los tipos específicos de cáncer de hueso

Para obtener información específica sobre el tratamiento del sarcoma de Ewing y del osteosarcoma consulte los documentos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre estos tipos de cáncer.

Condrosarcomas

Después de que una biopsia confirma el diagnóstico, se realiza una cirugía para extirpar el tumor. Nuevamente, es importante que la biopsia la realice el mismo cirujano que extirpará el tumor. Para un condrosarcoma de grado bajo en un brazo o en una pierna, el curetaje con crioterapia es una opción. Si el tumor es de grado alto, en lo posible se realizará una cirugía de preservación de la extremidad. A veces es necesario realizar una amputación para extirpar el cáncer por completo. Si el condrosarcoma se ha propagado al pulmón y sólo existen pocas metástasis, éstas se pueden remover quirúrgicamente.

Es difícil tratar los condrosarcomas en el cráneo. La extirpación quirúrgica completa es difícil, y puede causar efectos secundarios graves. Algunos tumores de grado bajo se tratan con curetaje y criocirugía.

En ocasiones, el paciente recibe tratamiento con radioterapia. Dado que los condrosarcomas son resistentes a la radiación, se requieren dosis altas. La radiación con haz de protones da un buen resultado para estos tumores.

La quimioterapia no se utiliza con frecuencia para tratar el condrosarcoma porque la mayoría de los tipos de condrosarcomas son resistentes a la quimioterapia. La quimio se puede usar para tratar algunos tipos especiales de condrosarcomas. Por ejemplo, el condrosarcoma desdiferenciado puede tratarse de la misma forma que el osteosarcoma, con quimioterapia seguida de cirugía y, luego, más quimioterapia. Los pacientes con condrosarcomas mesenquimatosos también reciben quimioterapia antes de la cirugía. Estos tumores reciben el mismo tratamiento que los tumores de Ewing o que los sarcomas de tejidos blandos.

Histiocitoma fibroso maligno (MFH)

El histiocitoma fibroso maligno (MFH, por sus siglas en inglés) se trata de la misma forma que el osteosarcoma. (Para obtener más información, consulte nuestro documento Osteosarcoma). Con frecuencia el paciente primero recibe tratamiento con quimioterapia para reducir el tamaño del tumor. Luego se extrae el tumor y algo del tejido normal que lo rodea (escisión amplia). Después de la resección, el hueso puede reconstruirse con un injerto óseo o una prótesis (vara metálica). Rara vez es necesario realizar una amputación. En algunos casos, también se administra quimioterapia después de la cirugía.

Fibrosarcomas

La cirugía es el tratamiento principal para este tipo de cáncer, con el objetivo de extirpar el tumor y un margen del hueso normal que lo rodea. En ocasiones se administra radiación después de la cirugía si el médico sospecha que puede haber quedado algo de cáncer. A veces, se utiliza radioterapia en lugar de cirugía si el tumor no puede extirparse por completo. También se utiliza radiación si un fibrosarcoma reaparece después de la cirugía.

Tumores de hueso de células gigantes

Se tratan principalmente con cirugía. Se utilizan diferentes cirugías según el tamaño y la ubicación del tumor. Una opción es la escisión amplia. Esto a menudo significa remover la parte del hueso que contiene el tumor, y reemplazarla con un injerto de hueso o una prótesis (tal como una varilla de metal). Si puede realizarse esta operación sin afectar gravemente el movimiento de la extremidad o sin causar daño grave a los tejidos cercanos, este enfoque proporciona buenas probabilidades de éxito.

Una opción es el curetaje seguido de criocirugía. Luego, el defecto (agujero) en el hueso puede rellenarse con cemento óseo o un injerto óseo.

En ocasiones, puede usarse la radioterapia para el tratamiento de tumores de células gigantes en huesos en los que podría resultar difícil realizar cirugía sin dañar los tejidos sensibles cercanos, como el cráneo y la columna vertebral. No se utiliza con frecuencia la radiación para tratar los tumores de células gigantes, dado que, si el tumor no se elimina por completo, puede aumentar las probabilidades de que reaparezca en forma maligna.

Rara vez se necesita realizar una amputación para tratar un tumor de células gigantes.

Si un tumor de hueso de células gigantes se propaga a otros órganos, los pulmones son los más comúnmente afectados. Si hay solamente unos pocos tumores metastásicos en los pulmones, podría ser posible extirparlos quirúrgicamente. Las metástasis que no se pueden extirpar se pueden tratar con radiación o con el medicamento denosumab (Xgeva).

Cordomas

Este tumor de hueso primario se presenta con más frecuencia en la base del cráneo o en los huesos de la columna vertebral. El mejor tratamiento consiste en la escisión amplia para remover el tumor completamente con algo del tejido normal adyacente. Esto no siempre es posible porque la médula espinal y los nervios cercanos podrían estar afectados. Aun así, se removerá la mayor cantidad posible del tumor.

Por lo general, se administra radiación después de la cirugía para reducir las probabilidades de que el tumor reaparezca. Se utiliza con frecuencia la radiación con haz de protones, ya sea sola o con radioterapia de intensidad modulada.

El imatinib (Gleevec) se utiliza frecuentemente para cordomas que se han propagado ampliamente. No es muy probable que reduzca el tamaño de los tumores, pero con frecuencia puede hacer que dejen de crecer por un tiempo. Hay estudios que están evaluando agregar otros medicamentos al imatinib cuando deje de funcionar (esto se abordó en la sección “¿Qué avances hay en la investigación y el tratamiento del cáncer de hueso?”. También se puede intentar la administración de quimio, pero, hasta el momento, no ha dado buenos resultados por sí sola. Los cordomas pueden reaparecer, incluso 10 años o más después del tratamiento, por lo que el seguimiento a largo plazo es importante.


Fecha de última actualización: 05/13/2014
Fecha de último cambio o revisión: 05/13/2014