Cáncer de laringe y de hipofaringe

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¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de laringe y de hipofaringe? TEMAS

¿Qué avances hay en la investigación y el tratamiento de los cánceres de laringe y de hipofaringe?

En muchos centros médicos, hospitales universitarios y otras instituciones en todo el mundo se están llevando a cabo investigaciones sobre la causa, la prevención y el tratamiento de los cánceres de laringe e hipofaringe.

Cambios genéticos en los cánceres de laringe y de hipofaringe

Se están conduciendo muchas investigaciones para aprender cómo los cambios en ciertos genes causan que las células en la laringe o la hipofaringe se tornen cancerosas.

A menudo, estos cánceres alteran el gen supresor de tumores TP53. Los cambios en este gen desempeñan un papel en muchos cánceres de cabeza y de cuello. Puede que algún día los estudios para detectar los cambios en el gen TP53 ayuden a detectar temprano los cánceres de laringe y de hipofaringe. Estos estudios también podrían ser utilizados para definir mejor los márgenes quirúrgicos (verificar si todas las células cancerosas han sido extirpadas) y determinar qué tumores tienen más probabilidades de responder a la cirugía o a la radioterapia. Estos estudios siguen siendo experimentales, y actualmente no se usan en el cuidado de rutina de los pacientes con cáncer.

En los cánceres de laringe o de hipofaringe, se han descubierto cambios en varios otros genes. Éstos incluyen los genes p16, NOTCH1 y ciclin D1. Los investigadores esperan que esta información pueda conducir a mejores pruebas para la detección temprana y a nuevos tratamientos dirigidos.

Quimioprevención

La quimioprevención es el uso de medicamentos para impedir el desarrollo o la recurrencia (regreso) del cáncer una vez que se haya tratado.

Actualmente, los investigadores están tratando de determinar si ciertos medicamentos, vitaminas u otros suplementos pueden ayudar a prevenir que lesiones precancerosas se conviertan en cánceres, pero hasta el momento los estudios no han dado buenos resultados.

En las personas cuyos cánceres se han removido o destruido con tratamiento, el desarrollo de un segundo tumor en el área de la cabeza y del cuello continúa siendo un riesgo importante. Se están estudiando varios medicamentos y suplementos para ver si pueden reducir el riesgo de que surja un nuevo cáncer. Los análogos de los retinoides (sustancias químicas relacionadas con la vitamina A) se han estado estudiando para este propósito, aunque hasta el momento los resultados han sido decepcionantes.

Tratamiento

Es probable que en los próximos años, nuevas formas de tratamiento prometedoras hagan que la terapia resulte más eficaz y menos molesta.

Cirugía y la radioterapia

Los médicos continúan refinando las técnicas quirúrgicas para tratar de limitar la cantidad de tejido normal que se extrae junto con el tumor. Esto puede ayudar a limitar los efectos secundarios después del tratamiento.

La cirugía robótica transoral es una técnica quirúrgica reciente que actualmente se estudia para algunos cánceres en etapa temprana. En este método, el cirujano opera al mover con precisión los brazos robóticos que sostienen instrumentos quirúrgicos largos que se pasan por la garganta. Esta técnica requiere de incisiones más pequeñas de manera que si demuestra ser exitosa puede aminorar los efectos secundarios de la cirugía. Este método se usa con más frecuencia en el tratamiento de tumores de faringe.

Además, los médicos continúan mejorando las técnicas de radioterapia. Esto es muy importante para los cánceres en la cabeza y el cuello, donde a menudo existen muchas estructuras importantes en un espacio muy pequeño. Con el uso de técnicas como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT), los médicos pueden ahora atacar a un tumor con más precisión que antes, mientras limitan la cantidad de radiación que alcanza los tejidos normales adyacentes.

Otro método nuevo en la radioterapia consiste en la terapia con haces de protones, la cual usa un haz de protones en lugar de rayos X para destruir las células cancerosas. Contrario a los rayos X que liberan energía tanto antes como después de alcanzar el blanco, los protones causan poco daño a los tejidos a través de los cuales pasan, y luego liberan su energía después de alcanzar cierta distancia. Los médicos pueden usar esta propiedad para administrar más radiación al tumor y causar menos daño a los tejidos normales adyacentes. La terapia con haces de protones requiere equipo altamente especializado y en la actualidad no está ampliamente disponible (sólo existen unos cuantos centros en los Estados Unidos donde se administra esta radiación). La mayoría de médicos aún considera que es de uso experimental en el caso de los cánceres de laringe e hipofaringe.

Quimioterapia y quimioradioterapia

Para los casos avanzados de cáncer de laringe y de hipofaringe, se están estudiando nuevos sistemas de suministro de quimioterapia (tales como la inyección directa en las arterias que alimentan al cáncer en combinación con radioterapia) en un intento por mejorar su eficacia. Actualmente, se están también probando nuevos medicamentos de quimioterapia.

Los estudios clínicos también están investigando métodos para combinar mejor medicamentos quimioterapéuticos y la combinación de la quimioterapia con la radioterapia. Por ejemplo, algunos estudios están comparando la quimioterapia suministrada antes, durante y/o después de la radioterapia.

Además, los estudios están tratando de determinar si comenzar el tratamiento con solo quimioterapia pudiera ser útil. Si la quimioterapia reduce el tamaño del tumor, se puede administrar quimioterapia y radioterapia para tratar de hacerlo desaparecer totalmente. En caso de que la quimioterapia no surta efecto, entonces se puede recomendar la cirugía. Este método puede ayudar a que algunas personas no tengan que someterse a una cirugía más extensa, aunque la mayoría de los médicos en estos momentos lo consideran un método aún es experimental.

Terapia dirigida

Los medicamentos más nuevos de terapia dirigida atacan a las sustancias específicas que se encuentran dentro o alrededor de las células y que las ayudan a crecer. Estos medicamentos funcionan de distinta manera que los medicamentos de la quimioterapia convencional. En algunos casos, puede que estos medicamentos funcionen cuando los medicamentos de quimioterapia no sean eficaces, y a menudo presentan menos efectos secundarios graves.

Inhibidores EGFR: las células escamosas en la laringe e hipofaringe (y otros cánceres de cabeza y de cuello) a menudo tienen niveles anormalmente altos del receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR). Algunas veces se usa el cetuximab (Erbitux), un anticuerpo que bloquea el EGFR, para tratar los cánceres de laringe e hipofaringe. Otros bloqueadores EGFR están bajo estudio para los cánceres de cabeza y de cuello, incluyendo panitumumab (Vectibix®), lapatinib (Tykerb®), y erlotinib (Tarceva®).

Estos medicamentos parecen surtir mejor efecto cuando se combinan con otros tratamientos, tal como radiación y quimioterapia.

Inhibidores de la angiogénesis: los tumores requieren de un gran suministro de sangre para crecer, por lo que liberan químicos que causan la formación de nuevos vasos sanguíneos. Los medicamentos que desactivan estas señales son llamadas inhibidores de la angiogénesis. Los medicamentos, tales como el bevacizumab (Avastin®) y el sunitinib (Sutent®), han ayudado a tratar otros cánceres, y actualmente también se estudian para tratar cánceres de cabeza y cuello.

Terapia fotodinámica

En este tratamiento, se administra al paciente una sustancia que hace que las células cancerosas se tornen más sensibles a la luz, y entonces el cáncer se expone a luz láser un día después. Esto se ha estado estudiando como tratamiento para cáncer de laringe en etapa muy inicial.


Fecha de última actualización: 02/04/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/04/2014