Cáncer de origen primario desconocido

+ -Text Size

Tratamiento contra el Cáncer de origen primario desconocido TEMAS

Radioterapia para cáncer de origen primario desconocido

La radioterapia utiliza partículas o rayos de alta energía para destruir las células cancerosas o para disminuir su crecimiento. El objetivo de la radioterapia puede cambiar según la situación.

Para algunos cánceres que no se han propagado mucho del lugar de origen, la radioterapia puede ser usada sola o con otros tratamientos, tal como cirugía con el objetivo de tratar de curar el cáncer.

Si el cáncer se ha propagado extensamente, la radiación puede ser usada para aliviar síntomas tal como dolor, sangrado, dificultad para tragar, obstrucción intestinal, compresión de los vasos sanguíneos o nervios debido a tumores y los problemas causados por las metástasis que han llegado a los huesos.

Radioterapia de rayos externos

La forma más común de administrar la radiación es enfocar cuidadosamente el rayo que proviene de un aparato sobre el cáncer. Esto se conoce como radioterapia externa. A fin de reducir el riesgo de los efectos secundarios, los médicos determinan cuidadosamente la dosis exacta, y dirigen el rayo con la mayor precisión posible hacia el objetivo.

La radioterapia con haces externos es muy similar a la radiografía diagnostica, pero la radiación es más intensa. El procedimiento en sí no es doloroso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más tiempo. Por lo general, la radiación se divide en muchos tratamientos durante varios días o semanas.

Radioterapia interna (braquiterapia)

Otro método para administrar radiación se llama radiación interna, radiación intersticial o braquiterapia. En lugar de utilizar una máquina grande para dirigir la radiación, un material radiactivo se coloca directamente dentro, o lo más cerca posible, del cáncer. Este tipo de radiación se desplaza a una distancia muy corta en el cuerpo. El material en sí puede dejarse dentro del cuerpo por sólo un tiempo reducido, o puede que se deje ahí de forma permanente.

La radioterapia interna le permite a su médico administrar una dosis de radiación a un área más pequeña y en un periodo más breve que el tratamiento de radiación externa.

En algunos casos se utilizan tanto la radioterapia interna como la externa al mismo tiempo.

Posibles efectos secundarios de la radioterapia

Los efectos secundarios pueden variar de paciente a paciente y depende de la dosis de radiación, así como de la parte del cuerpo que se trata. Algunos de los efectos secundarios se presentan a continuación:

Efectos secundarios generales

  • Cansancio (sentirse agotado).
  • Falta de apetito.
  • Bajos recuentos sanguíneos.
  • Cambios en la piel (como una quemadura de sol en el área donde los haces de radiación alcanzan el cuerpo).
  • Pérdida de pelo (en el lugar donde los haces alcanzan el cuerpo).

Efectos secundarios de la radiación dirigida a la cabeza y el cuello

La radiación dirigida al área de la cabeza y el cuello a menudo causa daño a la garganta y a las glándulas salivares, lo que puede provocar:

  • Dolor de garganta.
  • Llagas en la boca.
  • Problemas de deglución (tragar alimento).
  • Pérdida del sentido del gusto.
  • Ronquera.
  • Resequedad bucal.

A largo plazo, también puede derivar en caries en los dientes y problemas de tiroides (debido a daño en la glándula tiroidea). Esto podría requerir el uso de pastillas para reemplazar la hormona tiroidea.

Efectos secundarios de la radiación dirigida al pecho

  • Dificultad y dolor al tragar debido a irritación del esófago (el tubo que conecta la garganta con el esófago).
  • La irritación de los pulmones puede causar tos y respiración entrecortada.

Efectos secundarios de la radiación dirigida al abdomen

  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Diarrea.
  • Falta de apetito.

Efectos secundarios de la radiación dirigida a la pelvis

  • Irritación de la vejiga, lo que puede causar síntomas, como dolor o ardor al orinar y una sensación de tener que ir al baño con frecuencia.
  • Irritación del recto y el ano, lo que puede derivar en diarrea, sangrado y dolor.
  • Irritación y secreción vaginal en las mujeres.

La mayoría de estos efectos secundarios desaparecen después que finaliza el tratamiento, aunque algunos duran mucho tiempo y puede que nunca desaparezcan por completo.

Si se administra quimioterapia junto con radiación, a menudo los efectos secundarios empeoran.

Sin embargo, hay maneras de aliviar muchos de esos efectos secundarios por lo que es importante hablar con su equipo médico sobre cualquier cambio que note.

Para más información sobre radiación, lea nuestro documento “Radioterapia: una guía para los pacientes y su familiares”.


Fecha de última actualización: 05/13/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/31/2014