Cáncer de orofaringe y de cavidad oral

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Después del tratamiento TEMAS

¿Qué sucede después del tratamiento para el cáncer de orofaringe y de cavidad oral?

Para algunas personas con cáncer de cavidad oral o de orofaringe, el tratamiento puede remover o destruir el cáncer. Completar el tratamiento puede causarle tanto tensión como entusiasmo. Usted tal vez sienta alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún resulte difícil no sentir preocupación sobre el crecimiento del cáncer o el regreso de la enfermedad. Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama recurrencia. Ésta es una preocupación muy común en las personas que han tenido cáncer.

Puede que pase un tiempo antes de que sus temores disminuyan. No obstante, puede que sea útil saber que muchos sobrevivientes de cáncer han aprendido a vivir con esta incertidumbre y hoy día viven vidas plenas. Para más información sobre este tema, por favor, lea nuestro documento disponible en inglés Living with Uncertainty: The Fear of Cancer Recurrence.

En algunas personas, puede que el cáncer nunca desaparezca por completo. Estas personas puede que reciban tratamientos regularmente con quimioterapia, radioterapia, u otras terapias para ayudar a mantener el cáncer en control por el mayor tiempo posible. Aprender a vivir con un cáncer como si fuera una enfermedad crónica puede ser difícil y muy estresante, ya que causa incertidumbre. Nuestro documento When Cancer Doesn’t Go Away provee más detalles sobre este tema.

Cuidados posteriores

Después de completar el tratamiento, sus médicos tendrán que estar muy atentos a usted. Es muy importante que acuda a todas sus citas de seguimiento. Durante estas visitas, sus médicos preguntarán sobre cualquier problema que pueda tener y le examinarán físicamente. Puede que su médico ordene pruebas de laboratorio o estudios por imágenes (como MRI o CT) para identificar signos de cáncer recurrente. Los profesionales de la salud que le atienden discutirán qué estudios deben ser realizados y con qué frecuencia según el tipo y la etapa inicial de su cáncer, el tipo de tratamiento que recibió y la respuesta a ese tratamiento.

Los pacientes con cáncer de cavidad oral o de orofaringe pueden presentar recurrencias o nuevos tumores en el área de la cabeza y el cuello o en los pulmones. Por lo tanto, deben tener un seguimiento riguroso después del tratamiento. Las recurrencias ocurren más frecuentemente durante los primeros 2 años siguientes al tratamiento, de modo que los pacientes son, por lo general, examinados aproximadamente cada varios meses durante los primeros dos años y posteriormente, con menos frecuencia.

Para una persona que ha recibido radiación en el cuello, puede que también sea necesario realizar análisis de sangre para verificar la función de la tiroides.

Con los avances en la cirugía y la radioterapia, ha mejorado mucho la capacidad de controlar el cáncer principal de un paciente. Sin embargo, la aparición de un segundo cáncer en la cabeza y el cuello o los pulmones sigue siendo un riesgo importante.

Muchos estudios han determinado que la calidad de vida del paciente tiende a empeorar en los primeros meses después del tratamiento. No obstante, después de eso, si el paciente ha dejado de fumar y de tomar bebidas alcohólicas, las cosas tienden a mejorar. En un lapso de un año, muchos pacientes ya se sienten bastante bien y contentos.

Casi todos los tratamientos contra el cáncer tienen efectos secundarios. Algunos de ellos pueden durar de unas pocas semanas a varios meses, pero otros pueden durar el resto de su vida. No dude en hablar con su equipo de atención médica contra el cáncer sobre cualquier síntoma o efecto secundario que le cause molestias para que puedan ayudar a tratarlo.

Resulta muy importante informar de inmediato al médico si tiene nuevos síntomas, debido a que éstos llevarán al médico a realizar estudios que ayudarán a detectar un cáncer recurrente lo más tempranamente posible, cuando las probabilidades de tratamiento exitoso son mayores.

Es importante mantener el seguro médico. Las pruebas y las consultas médicas son costosas y, aunque nadie quiere pensar en el regreso de su cáncer, esto podría ocurrir.

Si el cáncer recurre, el tratamiento dependerá de la localización del cáncer y qué tratamientos ha recibido anteriormente. Para más información sobre cómo se trata el cáncer recurrente, lea la sección, “Opciones de tratamiento por etapa para el cáncer de orofaringe y de cavidad oral”. Para obtener más información general sobre cómo lidiar con la recurrencia, usted también puede consultar el documento (disponible en inglés) When Cancer Comes Back: Cancer Recurrence.

Problemas al comer y con la nutrición

Los cánceres de boca y garganta y sus tratamientos pueden algunas veces causar problemas, tal como dificultad para tragar, pérdida o cambio en el sentido del gusto, boca seca o incluso pérdida de dientes. Esto puede hacer más difícil comer, lo que puede causar pérdida de peso y debilidad debido a la pobre nutrición.

Durante y después del tratamiento, puede que algunas personas necesiten cambiar los alimentos que consumen. Algunas personas incluso necesitan una sonda de alimentación en el estómago al menos por un corto periodo de tiempo durante y después del tratamiento. Puede que usted quiera consultar con un nutricionista para ayudar a encontrar maneras para atender sus necesidades nutricionales particulares. Si la sequedad de la boca dificulta comer, puede que su médico recomiende un sustituto de saliva. Esto puede ayudar a mantener su peso y consumo nutricional.

Terapia del lenguaje y de la deglución

Los cánceres de cavidad oral o de orofaringe y sus tratamientos pueden afectar el lenguaje de una persona, así como su capacidad para tragar. Un terapeuta del lenguaje puede ayudar con estos problemas. Estos expertos tienen experiencia en problemas del habla y de la deglución.

Consultas con un nuevo médico

En algún momento después del diagnóstico y tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar con un nuevo médico quien desconozca totalmente sus antecedentes médicos. Es importante que usted le proporcione a su nuevo médico los detalles de su diagnóstico y tratamiento. La recopilación de estos detalles poco después del tratamiento puede ser más fácil que tratar de obtenerlos en algún momento en el futuro. Asegúrese de tener a la mano la siguiente información:

  • Una copia del informe de patología de cualquier biopsia o cirugía.
  • Si se sometió a una cirugía, una copia del informe quirúrgico.
  • Si se le admitió en el hospital, una copia del resumen al alta que los médicos preparan cuando envían al paciente a su casa.
  • Copias de los estudios por imágenes (CT o MRI, etc.) que usualmente se pueden pasar a un CD o a un DVD.
  • Si recibió tratamiento con radiación, una copia del resumen del tratamiento.
  • Si recibió quimioterapia (o terapia dirigida), una lista de sus medicamentos, las dosis de los medicamentos y cuándo los tomó.

Es posible que el médico quiera copias de esta información para mantenerlas en su expediente, pero usted siempre debe mantener copias en su poder.


Fecha de última actualización: 08/13/2014
Fecha de último cambio o revisión: 08/13/2014