Cáncer de orofaringe y de cavidad oral

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Tratamiento contra el Cáncer de orofaringe y de cavidad oral TEMAS

Opciones de tratamiento por etapa para el cáncer de orofaringe y de cavidad oral

El tipo de tratamiento que el médico le va a recomendar depende de la localización del tumor y de cuánto se ha propagado el cáncer. Esta sección presenta las opciones que normalmente se consideran para cada etapa del cáncer de cavidad oral o de orofaringe. Ofrecemos comentarios generales sobre el tratamiento, dado que el enfoque para cada localización del cáncer puede ser diferente. Es posible que su médico tenga motivos para sugerir una opción de tratamiento distinta a la indicada en esta sección.

Etapa 0 (carcinoma in situ)

Aunque el cáncer en esta etapa no se ha vuelto invasivo, es decir, que no ha comenzado a crecer en las capas de tejido más profundas; sí puede hacerlo si no se trata. El tratamiento habitual consiste en extirpar las capas superficiales de tejido junto con un pequeño margen de tejido normal. Esto se conoce como extracción quirúrgica o resección fina. Es importante que se lleve a cabo un seguimiento riguroso para observar si el cáncer ha reaparecido (recurrencia). El carcinoma in situ que continúa reapareciendo después de la resección puede requerir radioterapia.

Casi todos los pacientes en esta etapa sobreviven mucho tiempo sin la necesidad de un tratamiento más intensivo. No obstante, resulta importante señalar que continuar fumando aumenta el riesgo de que se produzca un nuevo cáncer.

Etapas I y II

La mayoría de los pacientes con cáncer de la cavidad oral y de la orofaringe en etapa I o II pueden ser tratados exitosamente con cirugía o radioterapia. Después de la cirugía, la quimioterapia (quimio) se puede combinar con radiación, especialmente para tratar cualquier cáncer remanente. Tanto la cirugía como la radiación funcionan bien en el tratamiento de estos tipos de cáncer. La selección del tratamiento es influenciada por los efectos secundarios esperados, incluyendo cómo el tratamiento podría afectar su apariencia y capacidad para hablar y tragar.

Labios: los cánceres pequeños se extraen a menudo con cirugía, con cirugía de Mohs como una opción. Como un primer tratamiento, se puede usar también radiación solamente. La cirugía puede necesitarse luego si la radiación no elimina por completo el tumor.

Los cánceres grandes o profundos requieren a menudo cirugía. Si es necesario, la cirugía reconstructiva puede ayudar a corregir el defecto en el labio.

Si el tumor es grueso, esto aumenta el riesgo de que el cáncer se haya propagado a ganglios linfáticos en el cuello. Por lo tanto, es posible que el cirujano extirpe los ganglios linfáticos del cuello para que luego puedan ser examinados (disección de los ganglios linfáticos) y así determinar si hay propagación del cáncer.

Cavidad oral: la cirugía es el tratamiento principal para los cánceres del piso de la boca, parte frontal de la lengua, dentro de la mejilla, encías y paladar duro. Puede que se extirpen los ganglios linfáticos del cuello (disección de los ganglios linfáticos) y así determinar si hay propagación del cáncer. Si pareciera que la cirugía no eliminó completamente el cáncer o si tiene un alto riesgo de regresar según se ven las células cancerosas en el microscopio, se puede agregar la radiación (a menudo combinada con quimio) al tratamiento.

Para algunos pacientes, se puede usar radiación en lugar de cirugía como tratamiento principal. Esto se usa con más frecuencia en pacientes que no pueden someterse a una operación debido a problemas de salud.

Orofaringe: para los cánceres de la parte trasera de la lengua, el paladar blando, y las amígdalas, el tratamiento principal es la radiación dirigida al cáncer y a los ganglios linfáticos en el cuello. En algunos casos se puede usar la cirugía como el tratamiento principal (en lugar de radiación). Esto conllevaría también extraer los ganglios linfáticos en el cuello (disección de los ganglios linfáticos). Si hay cáncer remanente después de la cirugía, con frecuencia se usa radiación (a menudo con quimio).

Etapas III y IVA

Cánceres de la cavidad oral (cánceres del piso de la boca, parte frontal de la lengua, dentro de la mejilla, encías y paladar duro): las etapas III y IV incluyen cánceres más grandes, aquellos que se han extendido hacia los tejidos adyacentes y aquellos que se han propagado a los ganglios linfáticos del cuello. A menudo, estos cánceres se tratan con una combinación de cirugía y radiación. Por lo general, la cirugía se hace primero e incluye la extirpación de ganglios linfáticos del cuello (disección de ganglios linfáticos).

Cánceres de orofaringe (cánceres de la parte trasera de la lengua, el paladar blando y las amígdalas): las etapas III y IV incluyen cánceres más grandes, aquellos que se han extendido hacia los tejidos adyacentes y aquellos que se han propagado a los ganglios linfáticos del cuello. A menudo, estos cánceres se tratan con una combinación de radiación y quimio (quimiorradiación), aunque la radiación y el cetuximab se pueden usar en algunos casos. Además, se está estudiando el efecto de combinar la radiación con ambos, la quimioterapia y el cetuximab. Cualquier cáncer que quede después de la quimiorradiación se extrae con cirugía. Si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos del cuello, puede que éstos también necesiten ser extirpados (disección de los ganglios linfáticos) después de finalizar la quimiorradiación.

Otra opción consiste en tratar primero con cirugía para extraer el cáncer y los ganglios linfáticos del cuello. Después de ese tratamiento, a menudo se administra radioterapia o quimiorradiación para reducir la probabilidad de que el cáncer regrese.

La elección del tratamiento se ve influenciada por el lugar donde se encuentra en cáncer, cuánto se ha propagado, los efectos secundarios previstos y el estado de salud actual del paciente.

Algunos médicos administran quimio como primer tratamiento, seguido de quimioradiación (quimio y radiación suministradas juntas), y luego cirugía si es necesario. Sin embargo, no todos los médicos coinciden con este abordaje.

Etapa IVB

El cáncer que ya se ha propagado a otras partes del cuerpo se trata usualmente con quimioterapia, cetuximab, o ambos. Es posible usar otros tratamientos como la radiación para aliviar los síntomas del cáncer o para ayudar a prevenir problemas.

Los estudios clínicos están evaluando diferentes maneras de combinar la radiación y la quimioterapia con o sin el cetuximab u otros agentes nuevos para mejorar la supervivencia y la calidad de vida; así como para reducir la necesidad de resección radical o deformante del cáncer avanzado de cavidad oral y de orofaringe.

Cáncer recurrente de orofaringe y de cavidad oral

Cuando el cáncer reaparece después del tratamiento, se llama cáncer recurrente. La recurrencia puede ser local (en el mismo lugar donde comenzó o cerca de éste), regional (en los ganglios linfáticos adyacentes) o distante (diseminación a los huesos u órganos como los pulmones). Las opciones de tratamiento para el cáncer recurrente dependen de la localización y del tamaño del tumor, de los tratamientos que ya se hayan usado y del estado general de salud de la persona.

Si el cáncer reaparece en la misma área y la radioterapia se usó como primer tratamiento, la cirugía a menudo es el próximo tratamiento, si se puede extraer completamente el cáncer y el paciente está lo suficientemente saludable como para tolerar una cirugía. Por lo general, la radioterapia de haz externo no se puede repetir en el mismo sitio con excepción de algunos casos selectos. No obstante, a menudo se puede usar la braquiterapia para controlar el cáncer si éste ha reaparecido en el lugar donde se inició. Si se usó cirugía en primer lugar, se puede considerar más cirugía, radioterapia, quimioterapia, cetuximab, o una combinación de estas.

Si el cáncer regresa en los ganglios linfáticos del cuello, éstos a menudo se extraen mediante cirugía (disección de los ganglios linfáticos). A esto le puede seguir radiación.

Si el cáncer reaparece en un área distante, la quimioterapia (y/o cetuximab) es la forma de tratamiento de preferencia. Esto puede encoger o desacelerar el crecimiento de algunos cánceres por un tiempo y ayudar a aliviar los síntomas, aunque estos cánceres son muy difíciles de curar. Si se recomienda tratamiento adicional, resulta importante hablar con su médico para que usted entienda cuál es el objetivo del tratamiento, ya sea tratar de curar el cáncer o mantenerlo bajo control por el mayor tiempo posible y aliviar los síntomas. Esto puede ayudarle a considerar las ventajas y las desventajas de cada tratamiento. Debido a que estos cánceres son difíciles de tratar, la participación en estudios clínicos de tratamientos más nuevos pudiera ser una buena opción para algunas personas.


Fecha de última actualización: 08/13/2014
Fecha de último cambio o revisión: 08/13/2014