Cáncer de páncreas

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Tratamiento contra el Cáncer de páncreas TEMAS

Tratamientos de ablación o embolización para el cáncer de páncreas

Estos tratamientos consisten en diferentes maneras de destruir los tumores, en lugar de extraerlos mediante cirugía. En ocasiones se pueden emplear para ayudar a tratar el cáncer pancreático que se ha propagado a otros lugares, especialmente al hígado. Sin embargo, es muy poco probable que estos tratamientos curen por sí solos a los cánceres pancreáticos. Es más probable que estos tratamientos se usen para ayudar a prevenir o aliviar los síntomas del cáncer y a menudo se emplean con otros tipos de tratamientos.

  • Tumores neuroendocrinos pancreáticos (NETs): cuando estos tumores se han propagado a otros lugares, estos tratamientos a menudo alivian los síntomas y ayudan a las personas a vivir por más tiempo.
  • Cánceres de páncreas exocrinos: estos tratamientos se usan con menos frecuencia en los cánceres exocrinos (los cuales representan la mayoría de los cánceres pancreáticos), aunque en ocasiones se podrían usar para tratar áreas de propagación cuando solo existen unas pocas.

Tratamientos ablativos

La ablación se refiere a tratamientos que destruyen a los tumores, usualmente con calor o frío extremo. Este tipo de tratamiento por lo general no requiere hospitalización. Existen distintos tipos de tratamientos ablativos:

Ablación por radiofrecuencia (RFA): En ese procedimiento se utilizan ondas radiales de alta energía como tratamiento. El médico inserta una sonda delgada parecida a una aguja en el tumor. Entonces se pasa una corriente eléctrica de alta frecuencia a través del extremo de la sonda, lo que calienta el tumor y destruye las células cancerosas. Este tratamiento se usa principalmente para tumores pequeños.

Termoterapia por microondas: este procedimiento es similar a la RFA, excepto que se usan microondas para calentar y destruir el tejido anormal.

Criocirugía (crioablación): Este procedimiento destruye un tumor mediante congelación usando una sonda de metal delgada. La sonda se guía hacia el tumor y se pasan gases muy fríos a través de la sonda para congelar el tumor, lo que destruye las células cancerosas. En comparación con otras técnicas de ablación, este método se puede usar para tratar tumores más grandes. Sin embargo, este método a veces requiere de anestesia general (en la anestesia general usted está profundamente dormido y sin sentir dolor).

Efectos secundarios de los tratamientos ablativos: Los posibles efectos secundarios después de la terapia de ablación incluyen dolor abdominal, infección y sangrado en el interior del cuerpo. Las complicaciones graves son poco comunes, pero es posible que ocurran.

Embolización

Durante la embolización, el médico inyecta sustancias en una arteria para tratar de bloquear el flujo sanguíneo que va hacia las células cancerosas, causando que éstas mueran. En ocasiones, se puede usar para tumores que son demasiado grandes como para ser tratados con ablación. Este tipo de tratamiento por lo general no requiere hospitalización.

Existen tres tipos principales de embolización:

Embolización arterial: también se conoce como embolización transarterial (o TAE). En este procedimiento, se coloca un catéter (un tubo flexible y delgado) en una arteria a través de un pequeño corte en la parte interna del muslo y se guía hasta la arteria que alimenta al tumor. Por lo general, se inyecta un tinte en la sangre en ese momento para permitir al médico vigilar el paso del catéter mediante angiografía (la angiografía es un tipo especial de radiografía). Una vez se coloca el catéter, se inyectan pequeñas partículas en la arteria para taparla.

Quimioembolización: Este método, también conocido como quimioembolización transarterial (o TACE) combina la embolización con la quimioterapia. Con más frecuencia, esto se hace mediante el uso de partículas diminutas que suplen un medicamento de quimioterapia para la embolización. La TACE también se puede hacer al administrar quimioterapia a través del catéter directamente en la arteria, y luego tapando la arteria.

Radioembolización: esta técnica combina la embolización con la radioterapia. En los Estados Unidos, esto se realiza al inyectar pequeñas esferas radiactivas (microesferas) en la arteria. Una vez inyectadas, las esferas se alojan en los vasos sanguíneos cercanos al tumor donde emiten pequeñas cantidades de radiación hacia el lugar donde está el tumor por varios días. La radiación se desplaza a una distancia muy corta de modo que sus efectos son limitados principalmente al tumor.

Efectos secundarios de la embolización: Las posibles complicaciones después de la embolización incluyen dolor abdominal, fiebre, náuseas, infección y coágulos sanguíneos en los vasos sanguíneos adyacentes. Las complicaciones graves no son comunes, pero pueden ocurrir.


Fecha de última actualización: 07/30/2014
Fecha de último cambio o revisión: 07/30/2014