Cáncer de páncreas

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Tratamiento contra el Cáncer de páncreas TEMAS

Quimioterapia para cáncer pancreático

La quimioterapia (quimio) utiliza medicamentos contra el cáncer que se inyectan en una vena o que se administran por vía oral. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a todas las áreas del cuerpo. Por lo tanto, este tratamiento podría ser útil en casos de cáncer que ha hecho metástasis (se ha propagado) más allá del órgano en el que se originó.

Quimioterapia para cáncer de páncreas exocrino

Puede que se use la quimioterapia en cualquier etapa del cáncer pancreático. Se usa comúnmente cuando el cáncer está avanzado y no se puede remover completamente con cirugía. La quimioterapia también se puede usar después de extirpar el cáncer mediante cirugía para tratar de eliminar cualquier célula cancerosa remanente (pero que no se puede ver). Este tipo de tratamiento se llama tratamiento adyuvante. Esto reduce la probabilidad de que el cáncer regrese en el futuro. También se puede administrar quimioterapia antes de la cirugía para tratar de reducir el tamaño del tumor. A esto se le conoce como tratamiento neoadyuvante.

Cuando la quimioterapia se administra junto con la radiación, esto puede ayudar a que la radiación sea más eficaz. Esto, conocido como quimiorradiación o quimioradioterapia, causa más efectos secundarios graves.

La gemcitabina (Gemzar®) es el medicamento de quimioterapia más comúnmente utilizado para tratar el cáncer de páncreas. En ocasiones se combina con el medicamento paclitaxel basado en albúmica (Abraxane®, nab-paclitaxel). Otro medicamento con frecuencia utilizado es el fluorouracilo (5-FU). Puede que se combine con otro conjunto de medicamentos quimioterapéuticos, como irinotecán (Camptosar®, CPT-11) y oxaliplatino (Eloxitan®), así como con el medicamento parecido a una vitamina de ácido folínico (leucovorina).

En ocasiones, puede que se use otros medicamentso también, como cisplatino, paclitaxel (Taxol®), docetaxel (Taxotere®), y capecitabina (Xeloda®).

Los medicamentos de quimioterapia eliminan las células cancerosas, pero también dañan a algunas células normales. Esto puede resultar en efectos secundarios, los cuales dependerán del tipo de medicamentos que se usen, la cantidad que se administre y la duración del tratamiento. Los efectos secundarios comunes a corto plazo incluyen:

  • Náusea y vómito.
  • Falta de apetito.
  • Caída del cabello.
  • Llagas en la boca.
  • Diarrea.

Debido a que la quimioterapia puede dañar la médula ósea, donde se producen nuevas células sanguíneas, los recuentos de células sanguíneas pueden bajar. Esto puede resultar en:

  • Mayor posibilidad de infección (a causa de una escasez de glóbulos blancos).
  • Sangrado o aparición de moretones después de cortes o lesiones menores (a causa de una escasez de plaquetas).
  • Cansancio y respiración entrecortada (debido a muy pocos glóbulos rojos).

Muchos de los medicamentos de quimioterapia usados para el cáncer de páncreas pueden causar diarrea. Otros efectos secundarios pueden ocurrir dependiendo de qué medicamentos de quimioterapia son usados. Por ejemplo, el cisplatino puede causar daño a los riñones (nefropatía). Los médicos tratan de prevenir este problema administrándole al paciente muchos líquidos antes y después de dar el medicamento. Tanto el cisplatino como el oxaliplatino pueden causar daño a los nervios (neuropatía). Esto puede causar síntomas de hormigueo, adormecimiento o incluso dolor en las manos y los pies. Por alrededor de un día después del tratamiento, el oxaliplatino puede causar dolor en los nervios que empeora con la exposición al frío. A menudo, esto causa dolor al tragar, el cual empeora cuando el paciente trata de tragar alimentos o líquidos fríos. Si usted va a recibir quimioterapia, haga preguntas al equipo de profesionales que atienden el cáncer sobre los medicamentos que se usarán y los efectos secundarios que se espera que cause la quimioterapia.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen una vez se detiene el tratamiento. Si surgen efectos secundarios, existen tratamientos que ayudarán a aliviarlos o a eliminarlos. Por ejemplo, se pueden administrar medicamentos para prevenir o reducir la náusea y el vómito.

Terapia dirigida para los cánceres de páncreas exocrinos

A medida que los investigadores aprenden más sobre los cambios genéticos en células que causan cáncer, ellos han podido desarrollar medicamentos más recientes diseñados para combatir estos cambios de manera específica. Con frecuencia, a estos medicamentos se les conoce como terapia dirigida. Estos medicamentos funcionan de distinta manera en comparación con los medicamentos que se usan comúnmente en la quimioterapia, y tienen diferentes efectos secundarios (y suelen ser menos graves). Para más información, lea la sección “¿Qué avances hay en la investigación y el tratamiento del cáncer de páncreas?”.

Una pastilla llamada erlotinib (Tarceva®) ha ayudado a algunos pacientes con cáncer de páncreas avanzado. El erlotinib se dirige a una proteína conocida como EGFR sobre la superficie de las células cancerosas, la cual normalmente estimula el crecimiento de células cancerosas. Se ha visto que al combinarse con gemcitabina, se obtienen ligeramente mejores resultados que al usar gemcitabina por sí sola. Puede que algunas personas se beneficien más que otras con esta combinación. Los efectos secundarios comunes del erlotinib incluyen irritaciones en la piel semejantes al acné, diarrea, falta de apetito y cansancio.

Quimioterapia para tumores neuroendocrinos pancreáticos

A menudo, la quimioterapia no es muy útil en el tratamiento de estos tumores. Por lo tanto, no se usa a menudo para tratar estos tumores. Cuando se emplea quimioterapia, los medicamentos preferidos son la doxorrubicina (Adriamycin®) y streptozocin. En lugar del medicamento regular, algunas veces se ha estado utilizando una forma especial de doxorrubicina, conocida como doxorrubicina liposomal (Doxil®). En esta forma, el medicamento se disuelve en gotas diminutas de grasa, lo que permite que se administre con menos efectos segundarios graves. Otros medicamentos de quimioterapia han sido útiles en el tratamiento de estos tumores, incluyendo fluorouracilo (5-FU), dacarbazina (DTIC) y temozolomida (Temodar®). Algunos estudios recientes han encontrado que la combinación de temozolomida con talidomida o con capecitabina (Xeloda) puede ser útil.

Terapia dirigida para tumores neuroendocrinos pancreáticos

El medicamento sunitinib (Sutent®) ataca tanto el crecimiento de los vasos sanguíneos, así como otros blancos que estimulan el crecimiento de las células cancerosas. Cuando se utilizó este medicamento para tratar a los pacientes con tumores neuroendocrinos pancreáticos que tenían propagación fuera del páncreas, demostró que redujo el crecimiento del tumor y ayudó a los pacientes a vivir por más tiempo. Este medicamento es una pastilla que se toma una vez al día para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos. Los efectos secundarios más comunes son náusea, diarrea, cambios en la piel o el color del cabello, llagas en la boca, debilidad y bajos recuentos sanguíneos. Otros efectos posibles incluyen cansancio, alta presión arterial, problemas cardiacos, sangrado, síndrome de pies y manos (enrojecimiento, dolor, y descamación de la piel en las palmas de las manos y las plantas de los pies) y niveles bajos de la hormona tiroidea. Este medicamento está aprobado por la FDA para tratar tumores neuroendocrinos pancreáticos que no se pueden extirpar con cirugía o que se han propagado fuera del páncreas.

El everolimus (Afinitor®) funciona al bloquear una célula proteínica conocida como mTOR, la cual normalmente fomenta el crecimiento y la división celular. Cuando se utilizó este medicamento para tratar a los pacientes con tumores neuroendocrinos pancreáticos que tenían propagación fuera del páncreas, demostró que redujo el crecimiento del tumor. Aún no está claro si este medicamento ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo. El everolimus se administra en forma de pastilla una vez al día para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos. Los efectos secundarios comunes de este medicamento incluyen llagas en la boca, un riesgo aumentado de infecciones, náusea, pérdida de apetito, diarrea, sarpullido en la piel, sensación de cansancio o debilidad, acumulación de líquido (usualmente en las piernas), y aumento en los niveles de colesterol y azúcar en la sangre. Un efecto secundario menos común, pero grave, consiste en daño a los pulmones. Esto puede causar dificultad respiratoria u otros problemas. Este medicamento está aprobado por la FDA para tratar tumores neuroendocrinos pancreáticos que no se pueden extirpar con cirugía o que se han propagado fuera del páncreas.

Otros medicamentos para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos

Análogos de somatostatina: la octreótida (Sandostatin®) es un agente químicamente relacionado con la somatostatina, una hormona natural. Resulta muy útil para algunos pacientes con tumores neuroendocrinos pancreáticos, ya que puede evitar que el tumor libere su hormona en el torrente sanguíneo. Esto reduce los síntomas y ayuda a los pacientes a sentirse mejor. Se espera que este medicamento ayude a cualquier paciente con un tumor que se pueda ver en una centellografía de receptores de somatostatina. (Lea “Estudios por imágenes” en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?”).

Por otro lado, el octreótido puede ayudar a reducir la diarrea en pacientes con VIPomas, glucagonomas y somatostatinomas. También puede ayudar con el sarpullido de los glucagonomas. Este medicamento incluso puede detener el crecimiento de los tumores. Los principales efectos secundarios son dolor en el lugar de la inyección, y rara vez retorcijones, náusea, vómito, dolor de cabeza, mareos y cansancio. La octreótida causa espesamiento de la bilis en la vesícula biliar, lo que puede derivar en cálculos biliares. También puede causar que el organismo sea resistente a la acción de la insulina, lo que ocasiona que la diabetes preexistente sea más difícil de controlar. Este medicamento no se usa con frecuencia en el tratamiento de insulinomas, ya que sus efectos en la liberación de otras hormonas pueden causar peores problemas con los niveles de azúcar en la sangre.

La versión estándar de la octreotida es de acción rápida y se administra como inyección de dos a cuatro veces al día. Este medicamento también está disponible en una forma de acción prolongada (llamada Sandostatin LAR Depot) que sólo se necesita administrar una vez al mes, lo que puede ayudar más a los pacientes que la versión de acción rápida. Un medicamento similar, lanreotida (Somatuline® Depot), también está disponible. También se administra mediante una inyección mensual. Actualmente se realizan estudios de un nuevo medicamento llamado pasireotida.

La diazoxida es un medicamento que puede bloquear la segregación de insulina del páncreas. Se puede usar para prevenir bajos niveles de azúcar en la sangre (hipoglicemia) en pacientes con insulinomas. A menudo, este medicamento se usa para normalizar los niveles de glucosa en la sangre antes de la cirugía con el fin de hacer que la operación sea más segura para el paciente.

Los inhibidores de la bomba de protones bloquea la segregación de ácido del estómago. Los medicamentos a menudo necesitan ser tomados en dosis más altas de lo usual, pero son muy útiles en la prevención de úlceras en pacientes con gastrinomas. Ejemplos de estos medicamentos incluyen: omeprazol (Prilosec®), esomeprazol (Nexium), lansoprazol (Prevacid) y otros.


Fecha de última actualización: 03/05/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/05/2014