Cáncer de páncreas

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Tratamiento contra el Cáncer de páncreas TEMAS

Radioterapia para cáncer pancreático

La radioterapia utiliza rayos X o partículas de alta energía para destruir las células cancerosas. Puede ser útil en el tratamiento de algunos cánceres pancreáticos exocrinos. Los tumores neuroendocrinos pancreáticos (NETs) no responden bien a la radiación. Por lo tanto, no se usa con frecuencia para tratar estos tumores. La radiación se usa algunas veces para tratar los tumores neuroendocrinos pancreáticos que se han propagado a los huesos y están causando dolor. También se puede usar para tratar estos tumores bajo la forma de radioembolización, lo que se discutió en la sección “Tratamientos de ablación o embolización para el cáncer de páncreas”.

La radioterapia externa es el tipo de radioterapia que se usa más a menudo para tratar el cáncer de páncreas exocrino. Este tratamiento enfoca la radiación en el cáncer desde una máquina que está fuera del cuerpo.

Para los cánceres pancreáticos exocrinos, la radiación se puede usar en diferentes situaciones:

  • Si se planea una cirugía, se puede administrar radiación antes de la operación (tratamiento preoperatorio o neoadyuvante) o después de la cirugía (tratamiento postoperatorio o adyuvante). Por lo general, la radiación se administra junto con la quimioterapia, lo que se conoce como quimiorradiación o quimiorradioterapia. A menudo, se prefiere el tratamiento preoperatorio debido a que el tratamiento postoperatorio por lo general debe posponerse por varias semanas durante las cuales la persona se recupera de la cirugía. El tratamiento inmediatamente después de una cirugía puede interferir con la cicatrización de la herida.
  • La radioterapia (combinada con la quimioterapia) se puede usar en personas cuyos cánceres han crecido fuera del páncreas y no se pueden extraer mediante cirugía (cánceres avanzados localmente/ irresecables).
  • En ocasiones, la radiación se usa para ayudar a aliviar síntomas, tal como el dolor, en personas con cánceres avanzados o en personas que no están lo suficientemente saludables como para someterse a otros tratamientos, como cirugía.

Antes de iniciar el tratamiento, el equipo de radiación tomará medidas cuidadosamente para determinar los ángulos correctos para emitir los haces de radiación, y las dosis adecuadas de radiación. La radioterapia es muy similar a la radiografía, pero la radiación es más intensa. El procedimiento en sí no es doloroso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) usualmente toma más tiempo. Con más frecuencia, los tratamientos de radiación se administran 5 días a la semana por varias semanas.

Posibles efectos secundarios

Algunos de los efectos secundarios comunes de la radioterapia incluyen:

  • Cambios en la piel (como una quemadura de sol en las áreas donde se administra radiación.
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Cansancio
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso

La radiación también puede disminuir los recuentos sanguíneos y puede aumentar el riesgo de graves infecciones.

A menudo, estos efectos desaparecen tras pocas semanas de completar el tratamiento. Cuando se administra radiación con quimioterapia, a menudo los efectos secundarios empeoran. Pregunte a su médico cuáles efectos secundarios debe esperar y cómo puede prevenirlos o aliviarlos.

Usted puede encontrar más información general sobre la radioterapia en nuestro documento Radioterapia: una guía para pacientes y sus familias.


Fecha de última actualización: 07/30/2014
Fecha de último cambio o revisión: 07/30/2014