Cáncer de páncreas

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¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de páncreas? TEMAS

¿Qué avances hay en la investigación del cáncer de páncreas?

En muchos centros médicos alrededor del mundo actualmente se están realizando investigaciones sobre las causas, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de páncreas.

La genética y la detección temprana

Los científicos están aprendiendo más sobre algunos de los cambios genéticos en las células del páncreas que causan que se conviertan en cáncer. Los cambios hereditarios en los genes, como en el BRCA2, p16, y los genes responsables del síndrome de Lynch pueden aumentar el riesgo individual de padecer cáncer de páncreas.

Actualmente los investigadores están estudiando las formas en las que estos y otros genes pueden ser alterados en los cánceres pancreáticos que no son hereditarios. De hecho, el cáncer pancreático se desarrolla durante muchos años en una serie de fases, lo que se conoce como neoplasia intraepitelial pancreática o PanIN. En las fases iniciales, tal como PanIN 1, existen cambios en un pequeño número de genes, y las células del conducto pancreático no lucen muy anormales. En fases más tardías, tal como PanIN 2 y PanIN 3, existen anomalías en varios genes y las células del conducto pancreático lucen más anormales.

Los investigadores están utilizando esta información para desarrollar pruebas de detección de cambios genéticos adquiridos (no hereditarios) en condiciones precancerosas del páncreas. Uno de los cambios más comunes del ADN en estos padecimientos afecta al oncogén KRAS, lo que afecta la regulación del crecimiento de las células. A menudo, las pruebas de diagnóstico nuevas pueden reconocer este cambio en muestras de jugo pancreático tomadas durante una ERCP (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica).

Por ahora, los estudios por imágenes, como la ecografía endoscópica, la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica y las pruebas genéticas para detectar cambios en ciertos genes (como el KRAS) son opciones para las personas que tienen antecedentes familiares pronunciados de cáncer de páncreas. Pero no se recomienda realizar estas pruebas en personas cuyo riesgo sea promedio y que carezcan de síntomas.

Otras pruebas están evaluando si se pueden utilizar grupos de proteínas que se encuentran en la sangre para encontrar el cáncer de páncreas temprano, cuando es probable que sea más fácil de tratar. Algunos resultados preliminares con este enfoque han sido prometedores, pero se necesita más investigación para confirmar su utilidad.

Tratamiento

Muchas investigaciones están enfocadas en la búsqueda de mejores tratamientos para el cáncer pancreático. Los principales objetivos consisten en mejorar la cirugía y la radioterapia, así como determinar la mejor combinación de tratamientos para ciertas etapas del cáncer.

Cirugía

La cirugía para extraer el cáncer pancreático (con más frecuencia la cirugía con la técnica de Whipple) es una operación compleja y de larga duración que pueden ser difícil tanto para el cirujano como para el paciente. A menudo requiere de una estadía hospitalaria prolongada debido, al menos en parte, a la incisión grande que se hace en el vientre.

En algunos de los principales centros de cáncer, un nuevo método permite realizar la operación laparoscópicamente. Para este método, el cirujano hace varias incisiones pequeñas en el vientre en lugar de una grande. Luego se introducen instrumentos quirúrgicos largos y delgados y una diminuta cámara de vídeo a través de estos cortes para realizar la operación. Una ventaja de esta cirugía consiste en que las personas a menudo se recuperan de la misma con más rapidez. Aun así, es una operación compleja. Los cirujanos están analizando cómo se compara esta cirugía con la operación convencional y qué pacientes podrían beneficiarse más de la misma.

Radioterapia

Algunos estudios están buscando las diferentes maneras de administrar radiación para tratar el cáncer de páncreas. Estas incluyen radioterapia intraoperatoria (en la cual una sola dosis grande de radiación se administra a las áreas del cáncer en el quirófano al momento de la cirugía) y radiación con rayos de protones (se usa un tipo especial de radiación que podría causar menos daño a las células normales adyacentes).

Quimioterapia

Se están realizando muchos estudios clínicos para probar nuevas combinaciones de medicamentos de quimioterapia para el cáncer de páncreas. Muchos estudios están investigando si la combinación de gemcitabina con otros medicamentos puede ayudar a las personas a vivir por más tiempo. Otros medicamentos de quimioterapia más nuevos también se están probando, como combinaciones de medicamentos de quimioterapia con nuevos tipos de medicinas.

Terapias dirigidas

Los medicamentos de terapia dirigida actúan de forma diferente a los medicamentos de quimioterapia convencional, ya que solo atacan objetivos específicos en las células cancerosas (o células cercanas). Puede que las terapias dirigidas demuestren ser útiles si se usan en conjunto con los tratamientos actuales, y no como sustituto de éstos. En general, parece ser que provocan menos efectos secundarios que los medicamentos tradicionales de quimioterapia. La búsqueda de nuevos objetivos que puedan atacar es un área activa de investigación del cáncer.

Inhibidores de los factores de crecimiento: muchos tipos de células cancerosas, incluyendo las del cáncer pancreático, contienen ciertas proteínas sobre su superficie que estimulan su crecimiento. A estas proteínas se les llama receptores del factor de crecimiento. Un ejemplo es el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR). Varios medicamentos dirigidos al EGFR están bajo estudio. Uno de ellos, conocido como erlotinib (Tarceva), ya ha sido aprobado para su uso junto con la gemcitabina.

Factores contra la angiogénesis: todos los cánceres dependen de nuevos vasos sanguíneos para obtener los nutrientes para su crecimiento. Para bloquear el crecimiento de estos vasos y con esto destruir el tumor por falta de nutrición, los científicos han elaborado medicamentos contra la angiogénesis. Estos medicamentos se están probando en estudios clínicos para pacientes con cáncer de páncreas.

Medicamentos que atacan el estroma tumoral (tejido de sostén): la quimioterapia no siempre es útil para el cáncer pancreático. Esto se debe en parte a las células del cáncer en sí. Sin embargo, otra razón puede ser que el denso tejido de soporte (estroma) en el tumor parece formar una barrera que ayuda a proteger las células cancerosas de los medicamentos de quimioterapia. Los investigadores están evaluando medicamentos, como PEGPH20, que atacan directamente al estroma para ayudar a romperlo. Esto podría ayudar a que la quimioterapia u otros medicamentos sean más eficaces. Actualmente, tanto este medicamento, como otros similares se están investigando en estudios clínicos.

Medicamentos que atacan las células madre del cáncer: una teoría sobre por qué el cáncer de páncreas es difícil de tratar se basa en la idea de que no todas las células cancerosas en un tumor son iguales. Puede haber un pequeño grupo de células cancerosas, llamadas células madre, que impulsan el crecimiento del tumor y son resistentes a la quimioterapia, así que incluso si se eliminan a las otras células, el cáncer continuará creciendo. Actualmente, se están probando, junto con la quimioterapia, medicamentos, como BBI-608 y demcizumab, que se cree atacan tales células madre. Algunos resultados preliminares de estos estudios han sido prometedores.

Otras terapias dirigidas: muchos medicamentos que se enfocan a otros aspectos de las células cancerosas están siendo estudiados para su uso contra el cáncer de páncreas.

Inmunoterapia

La inmunoterapia pretende estimular el sistema inmunitario de una persona, o proporcionarle componentes del sistema inmunitario ya preparados para atacar a las células cancerosas. Algunos estudios de estos tratamientos han mostrado resultados prometedores.

Anticuerpos monoclonales: una forma de inmunoterapia usa inyecciones de anticuerpos monoclonales sintéticos. Estas proteínas del sistema inmunológico están hechas para asentarse sobre moléculas específicas, como el antígeno carcinoembrionario (CEA), el cual a veces se detecta sobre la superficie de células de cáncer de páncreas. Las toxinas o los átomos radiactivos pueden adherirse a estos anticuerpos lo cual los conduce directamente a las células del tumor. Se espera que esto afecte las células del cáncer sin dañar las células normales. Para el cáncer de páncreas, estos tratamientos están en la actualidad sólo disponibles en estudios clínicos.

Vacunas contra el cáncer: se están probando en estudios clínicos varios tipos de vacunas para estimular la respuesta inmunológica del cuerpo ante las células cancerosas del páncreas. Contrario a las vacunas contra las infecciones, como el sarampión y las paperas, estas vacunas están diseñadas para ayudar a tratar, no prevenir, el cáncer de páncreas. Una de las posibles ventajas de estos tipos de tratamientos es que suelen tener efectos secundarios muy limitados. Hasta el momento, las vacunas sólo están disponibles en estudios clínicos.

Medicamentos que atacan a los puestos de control del sistema inmunitario: el sistema inmunitario normalmente evita atacar a las células normales del cuerpo mediante “puestos de control”, moléculas en las células inmunitarias que necesitan ser activadas (o inactivadas) para iniciar una respuesta inmunitaria. En ocasiones, las células cancerosas encuentran la forma de usar estos puestos de control para evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. Los nuevos medicamentos que atacan a estos puestos de control han demostrado ser muy prometedores en el tratamiento de algunos tipos de cáncer. Actualmente, algunos de estos medicamentos también se están estudiando para el cáncer de páncreas.

Individualización de la terapia

Algunos medicamentos parecen surtir mejor efecto si se pueden encontrar ciertos tipos de mutaciones en los tumores de los pacientes. Por ejemplo, el erlotinib puede ser más eficaz en los pacientes cuyos tumores tienen un cambio particular en el gen EGFR. Este concepto es sujeto de investigación intensa. También pueden existir algunas alteraciones genéticas que afectan el rendimiento de la gemcitabina en un paciente en particular. Identificar marcadores que pueden predecir el rendimiento de un medicamento antes de ser administrado es una importante área de investigación en muchos tipos de cáncer.

Avances contra tumores neuroendocrinos pancreáticos

Muchos tumores neuroendocrinos pancreáticos tienen receptores de somatostatina en sus células. Esto permite que estos tumores puedan detectarse mediante estudios por imágenes, como la centellografía de receptores de somatostatina (OctreoScan), y tratarlos con octreotida y otros medicamentos similares.

Nuevas formas de octreotida han demostrado ser aún más prometedoras en la detección y tratamiento de tumores neuroendocrinos pancreáticos. Por ejemplo:

  • El galio-68 (Ga-68) DOTATATO es un medicamento ligeramente radiactivo que puede utilizarse como parte de una exploración de PET/CT para detectar tumores neuroendocrinos pancreáticos. Algunas investigaciones han encontrado que podría ser mejor en detectar los tumores que el OctreoScan.
  • El lutecio-177 (Lu-177) DOTATATO es una forma radiactiva diferente de este medicamento que puede utilizarse para tratar algunos tumores neuroendocrinos pancreáticos. Se inyecta en una vena, y la porción de la octreotida del medicamento lleva la radiación directamente al tumor. En estudios preliminares, este tipo de tratamiento, conocido como terapia radionucleídica de receptores peptídicos (PRRT), ha demostrado que reduce el tamaño de algunos tumores y evita que otros crezcan.

Fecha de última actualización: 03/14/2016
Fecha de último cambio o revisión: 05/04/2016