Cáncer de piel: células basales y células escamosas

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Tratamiento contra el Cáncer de piel - Células basales y células escamosas TEMAS

Radioterapia para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas

La radioterapia utiliza rayos de alta energía (tales como los rayos X) o partículas (tales como los fotones, electrones o protones) para destruir las células cancerosas. La radiación se dirige desde afuera del cuerpo hacia el tumor.

Cuando se usa la radioterapia para tratar los cánceres en la piel, a menudo se hace con un tipo de radiación llamada radiación con haz de electrones. Usa un haz de electrones que sólo penetra hasta la piel. Esto ayuda a limitar los efectos secundarios a otros órganos y tejidos del cuerpo.

Si un tumor es muy grande, o está en un área de la piel que dificulte la cirugía, la radiación puede utilizarse como tratamiento primario (principal), en lugar de la cirugía. La radioterapia primaria resulta a menudo beneficiosa para aquellos pacientes que, debido a su precario estado de salud general, no pueden someterse una cirugía. La radioterapia puede a menudo curar los cánceres de piel de células basales o de células escamosas de tamaño pequeño y retrasar el crecimiento de tumores cancerosos más avanzados. La radiación también es útil cuando se combina con otros tratamientos.

En algunos casos, la radiación puede utilizarse después de la cirugía como tratamiento adyuvante (adicional) para destruir cualquier área pequeña de células cancerosas remanentes que pudieran no ser visibles durante la cirugía. Esto disminuye el riesgo de que el cáncer regrese después de la cirugía. La radiación también puede utilizarse para ayudar a tratar un cáncer de piel que se haya extendido a los ganglios linfáticos o a otros órganos.

El tratamiento de radiación es muy similar a la radiografía, pero la radiación es más intensa y se dirige con más precisión hacia el cáncer. El procedimiento en sí no es doloroso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos, aunque el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) toma más.

Los efectos secundarios de la radiación pueden incluir irritación, enrojecimiento y sequedad de la piel, así como pérdida de pelo en el área tratada. Con tratamiento más prolongado, estos efectos secundarios pudieran empeorar. Al cabo de muchos años, pueden aparecer nuevos tumores cancerosos de la piel en áreas tratadas anteriormente con radiación. Por este motivo, no suele utilizarse la radiación para tratar el cáncer de piel en los jóvenes. No se recomienda el uso de radiación en personas con ciertas afecciones hereditarias (tales como el síndrome de nevo de células basales o el xeroderma pigmentoso), quienes pueden estar en un mayor riesgo de nuevos cánceres, o en personas con enfermedades del tejido conectivo (como lupus o esclerodermia), lo que la radiación pudiera empeorar.

Usted puede encontrar más información general sobre la radioterapia en nuestro documento Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias.


Fecha de última actualización: 03/19/2014
Fecha de último cambio o revisión: 03/19/2014