Prevención y detección temprana del cáncer de piel

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¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel se origina en este órgano. Algunos otros tipos de cáncer se originan en otras partes del cuerpo y pueden propagarse a la piel, aunque estos no son cánceres de piel.

Existen dos tipos principales de cáncer de piel: cánceres queratinocitos (de las células basales y células escamosas) y melanomas.

  • Los cánceres de células basales y de células escamosas son por mucho los más comunes de cáncer de piel. Éstos se originan de células llamadas queratinocitos, las células más comunes en la piel.
  • Los melanomas son cánceres que se originan de los melanocitos, las células que producen el pigmento marrón que le da a la piel su color. Los melanocitos también pueden formar crecimientos benignos (no cancerosos) que son conocidos como los lunares.

Además hay otros tipos de cáncer de piel, pero son mucho menos comunes:

  • Carcinoma de células de Merkel.
  • Sarcoma de Kaposi.
  • Linfoma cutáneo (piel).
  • Los tumores de los anexos de la piel (tumores que se originan en los folículos pilosos o en las glándulas de la piel).
  • Varios tipos de sarcomas.

En conjunto, estos tipos representan menos de 1% de todos los casos de cáncer de piel.

Para los médicos, resulta importante separar estos tipos de cáncer de piel, ya que son tratados de maneras diferentes. También resulta importante saber cómo lucen los cánceres de piel. Esto puede que ayude a encontrarlos en la etapa más temprana posible, cuando son curados más fácilmente.

Cáncer de células basales y cáncer de células escamosas

Los cánceres de células basales y de células escamosas son los más comunes de cáncer de piel. Ambos cánceres se detectan principalmente en las partes del cuerpo expuestas al sol, tales como la cabeza y el cuello. Estos cánceres se relacionan fuertemente con la cantidad de exposición solar que haya tenido una persona.

Los cánceres de células basales y escamosas tienen una probabilidad mucho menor de propagarse a otras partes del cuerpo y de representar una amenaza a la vida en comparación con los melanomas. Aun así, resulta importante encontrarlos y tratarlos a tiempo. Si no son tratados, pueden crecer más e invadir los tejidos y órganos cercanos, lo que causa cicatrices, deformidad, o incluso pérdida de la función de algunas partes del cuerpo. Algunos de estos cánceres (especialmente cánceres de células escamosas) se pueden propagar si no son tratados, y en algunos casos pueden incluso causar la muerte.

Estos cánceres se explican detalladamente en otro documento titulado Cáncer de piel: células basales y células escamosas.

Melanomas

Los melanomas pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero son más propensos a comenzar en ciertas áreas. El sitio más común en los hombres es en el torso (pecho y espalda). En las mujeres, las piernas son la parte donde se presentan con más frecuencia. El cuello y el rostro son otros sitios comunes donde se origina el melanoma.

Los melanomas no son tan comunes como los cánceres de piel de células basales y de células escamosas, pero pueden ser mucho más graves. Al igual que el cáncer de células basales y de células escamosas, el melanoma es casi siempre curable en sus etapas iniciales. No obstante, si no se atiende, el melanoma tiene una probabilidad mucho mayor de propagarse a otras partes del cuerpo (donde es muy difícil de tratar).

Los melanomas se discuten detalladamente en nuestro documento titulado Cáncer de piel tipo melanoma.


Fecha de última actualización: 02/06/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/06/2014