- ¿Cómo se tratan los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas?
- Cirugía para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Otras formas de tratamiento local para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Radioterapia para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Quimioterapia sistémica para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Terapia dirigida para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Estudios clínicos para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
- Terapias complementarias y alternativas para el cáncer de piel de células basales y de células escamosas
Radioterapia para los tipos de cáncer de piel de células basales y de células escamosas
La radioterapia es un tratamiento que usa rayos de alta energía (como los rayos X) para eliminar las células cancerosas o encoger los tumores. La radiación se dirige desde afuera del cuerpo hacia el tumor de la piel.
Cuando se usa la radiación para tratar los cánceres en la piel, a menudo se hace con radiación con haz de electrones. Este tipo de tratamiento usa electrones, los cuales no penetran más allá de la piel. Esto ayuda a limitar los efectos secundarios en otras partes del cuerpo.
El tratamiento es muy similar a la radiografía, pero es más intenso. Cada tratamiento dura sólo unos minutos y no causa ningún dolor. Sin embargo, el tiempo de preparación (colocarle en el lugar correcto para el tratamiento) toma más.
Puede que la radiación sea utilizada como el tratamiento principal en lugar de la cirugía si el tumor es demasiado grande o si se encuentra en una región que dificulte la cirugía. Podría ser que también sea útil en personas que debido a un estado de salud delicado, no puedan ser sometidas a cirugía. En algunos casos, la radiación puede utilizarse después de la cirugía como terapia adicional (adyuvante) para destruir pequeños grupos de células cancerosas que pudieran no ser visibles durante la cirugía. Esto disminuye el riesgo de que el cáncer regrese después de la cirugía. La radiación también puede utilizarse para tratar un cáncer de piel de tipo no melanoma que se haya extendido a los ganglios linfáticos o a otros órganos.
Los efectos secundarios de la radiación pueden incluir irritación, enrojecimiento y sequedad de la piel, así como pérdida de pelo en el área tratada. Con tratamiento más prolongado, estos efectos secundarios pudieran empeorar. Al cabo de muchos años, puede que surjan nuevos tumores cancerosos de la piel en áreas tratadas anteriormente con radiación. Por este motivo, no suele utilizarse la radiación para tratar el cáncer de piel en las personas jóvenes.
Para obtener más información sobre el tratamiento con radiación, consulte nuestro documento Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias.
Fecha de última actualización: 10/11/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013
