Resumen sobre el cáncer de piel tipo melanoma

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Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

¿Se puede prevenir el cáncer de piel tipo melanoma?

No todos los melanomas se pueden prevenir, pero hay cosas que usted puede hacer para reducir su riesgo.

Limitar la exposición a la luz UV

La mejor manera de reducir el riesgo de padecer melanoma es limitar su exposición a la fuerte luz solar y a otras fuentes de luz UV. Simplemente mantenerse en la sombra es una de las mejores maneras de limitar la exposición a los rayos UV. Si va a pasar tiempo al aire libre, “¡Póngase, úntese, colóquese y use!” es un dicho popular que se usa para recordarle algunas maneras cruciales en que puede protegerse contra los rayos UV.

  • ¡Póngase una camisa!
  • ¡Úntese bloqueador solar!
  • ¡Colóquese un sombrero!
  • ¡Use lentes de sol para proteger los ojos y la piel alrededor de éstos!

Permanezca bajo la sombra

Busque la sombra, especialmente durante las horas del mediodía, entre las 10 a.m. y 4 p.m., cuando los rayos de sol son más intensos. Si no está seguro sobre la intensidad de los rayos solares, use la prueba de la sombra: si su sombra proyectada es menor a su estatura, los rayos del sol están en su punto más fuerte, y necesita protegerse del sol. Recuerde que la luz solar (y los rayos UV) pueden atravesar las nubes y reflejarse en el agua, arena, concreto y nieve, y puede llegar hasta debajo de la superficie del agua. Por lo tanto, proteja su piel siempre que esté al aire libre.

Proteja su piel con ropa

La protección varía dependiendo de las prendas de vestir. Las camisas de manga larga y los pantalones largos o las faldas largas son los que proveen más protección. Los colores oscuros se recomiendan más que los colores claros. Las telas con un tejido más tupido ofrecen una mejor protección que las telas con un tejido más suelto. Si usted puede ver la luz a través de la tela, los rayos ultravioleta también pueden traspasarla. La ropa seca es mejor que la ropa mojada o húmeda.

Algunas prendas de vestir ya incorporan protección UV en su confección. También hay productos más novedosos que pueden aplicarse a la ropa que ya tiene para incrementar el factor de protección ultravioleta (UPF), como el uso de detergentes que añade una capa adicional de protección UV sin que se altere su color o sensación al tocar. Esto puede ser útil, pero no está realmente claro cuánto contribuye a protegerle de los rayos UV. Por lo tanto, aún es importante seguir los otros pasos que se presentan en este artículo.

Colóquese un sombrero

Un sombrero que tenga un ala a su alrededor de por lo menos cinco a ocho centímetros (dos a tres pulgadas) es muy bueno ya que protege el cuello, las orejas, los ojos, la frente, la nariz y el cuero cabelludo. Una gorra con sombra (una gorra que incluye una pequeña capa de aproximadamente 15 centímetros a los costados y parte trasera) también es recomendable. Por lo general se pueden encontrar en las tiendas de artículos deportivos y de actividades al aire libre.

Una gorra de béisbol puede proteger la parte superior y frontal de la cabeza, pero no el cuello ni las orejas. Los sombreros de mimbre y pajilla no son tan buenos como los hechos de telas con un tejido más estrecho.

Úntese bloqueador solar

Use bloqueador solar y bálsamos labiales. Se recomienda el uso de productos de espectro amplio (los cuales ofrecen protección contra los distintos tipos de rayos UV) con un factor de protección solar de 30 o más. Asegúrese de untarse suficiente bloqueador solar (aproximadamente la medida de un vaso pequeño o lo suficiente para llenar la palma de la mano para cubrir sus brazos, las piernas, la cara y el cuello). Vuelva a aplicar al menos cada 2 horas y después de nadar o sudar. Use bloqueador solar aunque el día esté cubierto de nubes ligeras o poco compactas, ya que los rayos UV aún pueden atravesarlas.

No cometa el error de pensar que por estar usando bloqueador podrá permanecer en el sol todo el tiempo que quiera. Los bloqueadores solares son un filtro (no bloquean todos los rayos UV). Si pasa demasiado tiempo bajo el sol, aun así acabará con daño en su piel.

Use gafas o lentes de sol

Los lentes de sol que cubren gran parte del área alrededor de los ojos absorben al menos el 99% de los rayos UV, lo que ayuda a proteger sus ojos y la piel alrededor. Busque lentes de sol que bloqueen la luz UVA y UVB.

Evite las camas bronceadoras y las lámparas de sol

Muchas personas creen que los rayos UV de las camas bronceadoras no son perjudiciales, lo cual no es cierto. Las lámparas bronceadoras emiten UVA y frecuentemente rayos UVB. Ambos tipos de rayos pueden causar daños a la piel a largo plazo y están asociados al cáncer de piel. El uso de camas bronceadoras ha sido asociado con un riesgo aumentado de melanoma, especialmente si se comenzó a usar estas camas antes de los 30 años de edad. La mayoría de los médicos de la piel y grupos que promueven la salud no recomienda el uso de las camas bronceadoras ni las lámparas de sol.

Si desea broncear su piel, una opción consiste en una crema o ungüento bronceador que NO requiera exponerse a la luz del sol para conseguir el efecto, evitándose así el peligro. Exponerse al sol pensando que así este producto será más eficaz es innecesario. El color del bronceado tiende a disiparse trascurridos algunos días. La mayoría de las lociones de bronceado sin luz solar no protege mucho contra los rayos UV. Si se aplica una de estas locaciones, usted aún debe tomar las otras medidas mencionadas anteriormente para proteger su piel cuando se encuentre al aire libre.

Algunos salones de broceado ofrecen un bronceado con rociador. La preocupación que se plantea consiste en que el rociador no debe inhalarse ni se debe rociar en la boca, los ojos o la nariz. Las personas que opten por broncearse con un rociador deben asegurarse de proteger estas áreas.

Proteja a los niños del sol

Sea particularmente precavido(a) en proteger a los niños contra el sol. Los niños suelen pasar más tiempo al aire libre y por lo mismo tienden a quemarse más fácilmente. Enséñeles a protegerse a sí mismos del sol a medida que vayan creciendo. Se debe evitar que los bebés menores de 6 meses reciban directamente la luz solar y se deben proteger del sol con sombreros y ropa. El bloqueador solar se puede usar en la piel de las partes pequeñas del cuerpo que se expone al sol si no hay suficiente sombra o ropa.

Comentario sobre la exposición al sol y la vitamina D

Los médicos están aprendiendo más sobre los numerosos beneficios a la salud que ofrece la vitamina D, la cual incluso puede ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La vitamina D es producida por su piel cuando usted se expone al sol. La cantidad de vitamina D producida depende de muchas cosas, como la edad, qué tan oscura es su piel, así como qué tan intensa es la luz solar.

Actualmente, los médicos no están seguros cuál es el mejor nivel de vitamina D. Cuando sea posible, es mejor obtener la vitamina D de alimentos o vitaminas en lugar de obtenerla del sol. Estas fuentes no aumentan el riesgo de cáncer de piel.

Para más información sobre protección para usted y su familia contra la exposición a los rayos UV, consulte el artículo titulado Prevención y detección temprana del cáncer de piel.

Preste atención a los lunares y que sean extraídos en caso de presentar anomalías

Si usted presenta muchos lunares o lunares anormales, su doctor puede que quiera examinarlos minuciosamente con regularidad, y puede recomendarle que usted mismo se examine su piel cada mes (lea la sección “¿Cómo se descubre el cáncer de piel tipo melanoma?”). Es posible que su doctor quiera extirpar algunos lunares si presentan ciertas características que sugieren que estos lunares pudieran transformarse en melanoma.

Si usted encuentra un lunar nuevo, inusual, o nota un cambio en un lunar, esto debe ser examinado por su médico.

Asesoría y pruebas genéticas para personas en alto riesgo

Los cambios genéticos (mutaciones) que aumentan el riesgo de melanoma pueden “correr” en las familias, aunque éstas representan sólo una pequeña porción de los melanomas. Pudiera ser que usted heredó una mutación genética que aumenta su riesgo de melanoma si cualquiera de lo siguiente aplica:

  • Varios miembros de un lado de la familia han tenido melanoma.
  • Un familiar ha tenido más de un melanoma.
  • Un familiar ha padecido melanoma y cáncer de páncreas.
  • Usted ha padecido más de un melanoma.

Se ha encontrado que genes han cambiado (mutado) en algunas familias con altas tasas de melanoma. Debido a que no está claro cuán útiles pudieran ser las pruebas para estos cambios genéticos, la mayoría de los expertos no recomienda en la actualidad pruebas genéticas para personas con un antecedente familiar de melanoma. Aun así, algunas personas pudieran optar por someterse a estas pruebas.

Antes de someterse a cualquier tipo de prueba genética, es importante conocer con anticipación qué pueden y qué no indicar los resultados sobre su riesgo. Las pruebas genéticas no son perfectas, y en algunos casos es posible que las pruebas no provean respuestas claras. Por esta razón, reunirse con un asesor genético antes de realizar las pruebas es el primer paso para ayudarle a decidir si debe o no someterse a las mismas.


Fecha de última actualización: 03/26/2014
Fecha de último cambio o revisión: 03/26/2014