Resumen sobre el cáncer de piel tipo melanoma

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se descubre el cáncer de piel tipo melanoma?

Por lo general, el melanoma puede detectarse en sus inicios. Todos podemos tomar medidas para encontrar a este cáncer a tiempo, cuando es más probable que se pueda curar.

Autoexámenes de la piel

Es importante que usted se forme el hábito de revisarse la piel, preferiblemente una vez al mes. Usted deberá conocer el patrón de los lunares, las pecas y otras marcas que tenga en la piel para poder detectar cualquier cambio.

Los exámenes de la piel se llevan a cabo mejor frente a un espejo de cuerpo entero. Para los lugares difíciles de ver, se puede usar un espejo de mano. Examine todas las áreas, incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies, el cuero cabelludo, las orejas, las uñas y la espalda. Un miembro de la familia puede observar aquellas áreas que son difíciles de ver, como el cuero cabelludo y la espalda.

Para más información sobre cómo hacer un autoexamen de la piel, lea Prevención y detección temprana del cáncer de piel o visite nuestra Galería sobre el autoexamen de piel.

Qué señales debe observar

Cualquier lunar, llaga, protuberancia, imperfección, o cambio inusual en el aspecto o la sensación de un área de la piel podría ser una señal de melanoma u otro tipo de cáncer de piel o una advertencia de que puede producirse.

Lunares normales

A menudo, un lunar normal es una mancha de color uniforme café, canela o negro en la piel. Puede ser plano o prominente, redondo u ovalado. Los lunares por lo general son de medio centímetro o menores (un cuarto de pulgada), aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz o más chicos. Algunos lunares pueden estar presentes al momento de nacer, pero la mayoría aparece más tarde en la vida.

Una vez que se ha originado un lunar, la mayoría de las veces sigue teniendo el mismo tamaño, forma y color por muchos años. Con el pasar del tiempo, algunos lunares pueden desaparecer.

La mayoría de las personas tienen lunares, y casi todos son inofensivos. Sin embargo, es importante identificar cambios en un lunar que sugieran que se está formando un melanoma.

Posibles señales y síntomas del melanoma

La señal más importante para el melanoma es algún lunar nuevo en la piel o uno existente que haya cambiado en tamaño, forma o color. Un lunar que luce diferente a los otros lunares de su piel también puede ser una señal de advertencia. Si presenta cualquiera de estas señales, acuda a su médico para una revisión de la piel. Si no puede acudir a su médico de inmediato, tal vez desee tomar buenas fotos de primer plano de la zona para que el día de la cita su médico pueda ver si el área está cambiando.

La regla del ABCDE puede ayudarle a distinguir si un lunar debe ser examinado por un doctor. ABCDE son las siglas de lo siguiente:

  • A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad.
  • B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos.
  • C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras color marrón o negras, o incluso rosadas, rojas, azules o blancas.
  • D de Diámetro: el lunar mide más de medio centímetro de ancho (alrededor de ¼ de pulgada o aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas pueden ser más pequeños que esto.
  • E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.

Algunos melanomas no siguen las reglas descritas anteriormente. Otras señales de advertencia son:

  • Una llaga que no cicatriza.
  • Propagación del color del borde de un lunar hasta la piel circundante.
  • Enrojecimiento o una nueva inflamación más allá del borde.
  • Picazón, sensibilidad, o dolor.
  • Cambio en la superficie de un lunar (descamación, exudación, sangrado, o una protuberancia o nódulo nuevo).

Asegúrese de mostrar a su médico cualquier área que le preocupe y solicite que observe las áreas que usted tenga dificultad para ver. Puede que sea difícil distinguir la diferencia entre un melanoma y un lunar ordinario. Por lo tanto, resulta importante mostrar a su médico cualquier lunar que le resulte dudoso.

Para ver algunos ejemplos de los lunares normales y los melanomas, visite nuestra galería sobre el cáncer de piel.

Examen por un profesional de la salud

Parte de un examen de rutina para la detección del cáncer debe incluir un examen de la piel por un doctor o profesional de la salud especialmente capacitado para ello. Los exámenes regulares de la piel son especialmente importantes para las personas que presentan un mayor riesgo de melanoma, tal como personas con un fuerte antecedente familiar o que han tenido melanoma en el pasado.

Si existe cualquier motivo para sospechar que tiene un melanoma, su doctor realizará más exámenes y pruebas para determinar si se trata de esta enfermedad, o de otra cosa. Puede ser que también le recomienden un doctor que sea experto en enfermedades de la piel (dermatólogo) para realizar algunas de estas pruebas.

Antecedentes médicos y examen físico

Es muy probable que su doctor le pregunte sobre sus síntomas y factores de riesgo. Esto incluye el momento en que vio la marca en su piel por primera vez, si ha cambiado de tamaño o aspecto desde entonces, y si ha causado algún síntoma (dolor, picazón, sangrado, etc.).

Durante el examen, el doctor observará el tamaño, la forma, el color y la textura de la zona sospechosa, y si ésta sangra o supura. Se pueden examinar los lunares y otras marcas del resto de su cuerpo. Puede que el doctor además palpe los ganglios linfáticos cercanos que se encuentran debajo de la piel, como los de la ingle, las axilas o el cuello. Si los ganglios linfáticos están agrandados, esto puede sugerir que el melanoma se ha propagado.

El doctor pudiera usar una lupa especial y fuente de luz cerca del área examinada. A veces se aplica una capa delgada de aceite en la piel. Puede que se tome una fotografía.

Biopsia de piel

Si el médico cree que una marca puede ser un melanoma, se tomará una muestra de piel y se enviará a un laboratorio para examinarla con un microscopio. Esto se conoce como biopsia. Existen diferentes maneras de hacer una biopsia de la piel. El método elegido depende del tamaño de la zona sospechosa, así como del lugar donde se encuentra en el cuerpo.

La piel alrededor del área de la biopsia será adormecida antes del procedimiento. Sentirá un poco de picazón a medida que se aplica la medicina, pero no deberá sentir dolor durante la biopsia.

Biopsia por raspado: Para este tipo de biopsia, el médico raspa las capas superiores de la piel. El sangrado que surge en el lugar de la biopsia se detiene al aplicar un ungüento, un producto químico que detiene el sangrado, o una pequeña corriente eléctrica para cauterizar la herida.

La biopsia por raspado resulta útil para tomar muestras de los lunares cuando el riesgo de melanoma es muy bajo. Sin embargo, no se hace si el médico tiene mucha sospecha de la presencia de un melanoma, a menos que la biopsia con bisturí alcance suficiente profundidad para llegar hasta debajo del área sospechosa.

Biopsia por punción: Para una biopsia por punción, el médico utiliza un instrumento que parece un cortador de galletas redondo muy pequeño para extraer una muestra más profunda de piel. A menudo se suturan los bordes de la piel.

Biopsias incisionales y escisionales: si un tumor creció hacia las capas más profundas de la piel, se llevará a cabo una biopsia incisional o escisional. Se utilizará un bisturí para cortar a través del espesor completo de la piel. Un pequeño fragmento de piel se extrae, y los bordes del corte usualmente se suturan.

La biopsia incisional sólo elimina una parte del tumor. Si se elimina todo el tumor, se le llama biopsia escisional. La biopsia escisional se emplea con más frecuencia cuando se puede realizar.

Biopsias del melanoma que puede haberse propagado

Si ya se ha encontrado un melanoma en la piel, se pueden realizar biopsias de los ganglios linfáticos adyacentes u otras áreas para determinar si el cáncer se ha propagado.

En raras ocasiones, algunos melanomas se propagan con tanta rapidez que una persona pudiera tener cáncer en los ganglios linfáticos, los pulmones, el cerebro u otros lugares, antes de encontrar una mancha en la piel. En otros casos, estos tumores se descubren mucho tiempo después de haber extirpado un melanoma de la piel, por lo que no está claro si se trata del mismo cáncer. El melanoma también puede originarse en los órganos internos, aunque esto no ocurre con frecuencia.

El melanoma en un órgano interno podría ser confundido con otro tipo de cáncer que comienza en ese órgano. Por ejemplo, un melanoma que se ha propagado al pulmón podría confundirse con un cáncer que se originó en el pulmón. Existen pruebas especiales que se pueden hacer en las muestras de biopsia para determinar si se trata de un melanoma o de algún otro tipo de cáncer. Esto es importante debido a que el tratamiento administrado contra el cáncer es distinto en función de su tipo que se determina de acuerdo con su verdadero origen.

Biopsia por aspiración con aguja fina: esta clase de biopsia no se emplea en lunares que causan sospecha, aunque a veces puede usarse si el doctor cree que el melanoma se ha propagado hacia los ganglios linfáticos adyacentes u otros órganos, como el pulmón o el hígado. Una aguja delgada y hueca es utilizada para extraer muestras de tejido muy pequeñas de un tumor. La prueba muy pocas veces causa mucha molestia y no deja cicatriz. Sin embargo, puede que no siempre provea suficiente cantidad de muestra para indicar si se trata de melanoma.

Biopsia quirúrgica (escisional) de los ganglios linfáticos: para este tipo de biopsia se extrae un ganglio linfático inflamado a través de una pequeño corte (incisión). Este procedimiento por lo general se hace si el tamaño de un ganglio linfático sugiere que el melanoma se ha propagado allí, pero aún no se ha hecho una biopsia con aguja fina o se hizo sin detectar ninguna célula cancerosa. A menudo se usa un medicamento que reduce la sensibilidad en la piel si el ganglio linfático está cerca de la superficie del cuerpo. Pero si el ganglio linfático está más profundo en el cuerpo, puede que necesite estar sedado o incluso estar dormido profundamente (usando anestesia general).

Biopsia del ganglio linfático centinela: si se diagnosticó un melanoma y éste tiene cualquier característica que causa preocupación (tal como tener al menos cierto grosor), a menudo se hace una biopsia de ganglio linfático centinela para saber si el melanoma se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes. Esta prueba puede detectar los ganglios linfáticos que drenan líquido linfático del área de la piel donde se originó el melanoma. El melanoma probablemente alcance primero a estos ganglios linfáticos centinelas si se ha propagado.

Para encontrar el ganglio centinela, el doctor inyecta un líquido radiactivo (y algunas veces un tinte azul) en el área del melanoma. Luego se examinan los ganglios linfáticos para determinar si hay radiactividad. Se hace un pequeño corte en la zona del ganglio identificado. Luego se examinan los ganglios linfáticos para determinar cuál (o cuáles) de éstos absorbieron radiación y se tornaron azules. Al ser detectados estos ganglios, se extraen y se envían a un laboratorio para observarlos con un microscopio. Si se determina que hay células cancerosas en los ganglios extraídos, entonces se procede a extraer el resto de los ganglios de esa región del cuerpo. Si los ganglios centinela no contienen células cancerosas, no se requiere de más cirugía para los ganglios linfáticos.

Puede que no sea necesario realizar esta prueba si el ganglio linfático cercano al melanoma es demasiado grande. Simplemente se hace una biopsia del ganglio agrandado.

Pruebas de laboratorio de las muestras de biopsia

Después de una biopsia, las muestras se envían a un laboratorio para que se observen con un microscopio. Si el médico no puede indicar con seguridad si la muestra contiene células de melanoma con tan sólo observarla, se pueden realizar pruebas especiales en las células para tratar de confirmar el diagnóstico.

Si las muestras contienen melanoma, el doctor buscará ciertas características, tal como el grosor del tumor y la porción de células que se están dividiendo rápidamente. Estas características ayudan a definir la etapa (estadio) del melanoma (lea “¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de piel tipo melanoma?”), lo que afecta las opciones de tratamiento y el pronóstico para el paciente.

Se pueden hacer pruebas para los melanomas avanzados con el fin de saber si las células cancerosas presentan cambios en genes, tal como el gen BRAF. Esto podría ayudar a decidir cuáles tratamientos podrían funcionar (lea la sección “Terapia dirigida para el cáncer de piel de tipo melanoma”.

Estudios por imágenes

Los estudios por imágenes se llevan a cabo para crear imágenes del interior del cuerpo. Se usan para determinar la propagación del melanoma, pero no se requieren para personas con melanomas en etapa inicial, los cuales no son propensos a haberse propagado. Estos estudios también se pueden hacer para ayudar a descubrir cuán bien funciona el tratamiento o para identificar signos de que el cáncer ha regresado después del tratamiento.

Radiografía del tórax: este estudio podría hacerse para ver si el cáncer se ha propagado a los pulmones.

Tomografía computarizada: en la tomografía computarizada (conocida como CT scan) se usan rayos X para producir imágenes detalladas del interior de su cuerpo. Este estudio puede ayudar a mostrar si cualquier ganglio linfático está agrandado o si órganos, tal como los pulmones o el hígado tienen manchas que podrían deberse a la propagación del melanoma.

Estos estudios también pueden realizase para guiar una aguja durante una biopsia. Para esto, se requiere permanecer sobre la mesa donde se esté realizando la tomografía mientras se desplaza la aguja a través de la piel hacia la masa.

Imágenes por resonancia magnética (MRI): las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) son como una tomografía computarizada excepto que hace uso de ondas de radio e imanes potentes para producir una imagen de los interiores del cuerpo. Los exámenes de MRI son también muy útiles para examinar el cerebro y la médula espinal.

Tomografía por emisión de positrones (PET scan): en una tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) se inyecta un tipo de azúcar especial radiactiva en una vena. El azúcar se acumula en las regiones cancerosas y un lector (escáner) puede identificar estas áreas. Este estudio puede ser útil para ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo. También puede ayudar cuando su doctor cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar. Los médicos encuentran este estudio más útil en las personas con melanoma en etapas avanzadas. Algunos equipos más recientes realizan tomografías computarizadas y por emisión de positrones al mismo tiempo.

Para más información sobre estos estudios por imágenes, lea nuestro documento Estudios por imágenes (Radiología).

Análisis de sangre

Los análisis de sangre no se usan para encontrar melanoma, pero se pueden hacer algunos análisis antes o durante el tratamiento, especialmente para los melanomas más avanzados.

A menudo, los médicos realizan pruebas para determinar los niveles sanguíneos de una sustancia llamada lactato deshidrogenasa (LDH) antes del tratamiento. Si el melanoma se propagó a partes distantes del cuerpo, un nivel de LDH más elevado de lo normal, es un signo de que el cáncer puede ser más difícil de tratar. Esto afecta la manera en que se determina la etapa del cáncer.

Es posible que se realicen algunas otras pruebas de recuentos sanguíneos y de niveles de química sanguínea en una persona que tiene melanoma avanzado para saber cuán bien funcionan la médula ósea (donde se producen las nuevas células sanguíneas), el hígado y los riñones durante el tratamiento.


Fecha de última actualización: 08/05/2015
Fecha de último cambio o revisión: 08/05/2015