Cáncer de próstata

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Tratamiento contra el Cáncer de próstata TEMAS

Criocirugía para cáncer de próstata

La criocirugía (también llamada crioterapia o crioablación) se usa algunas veces para tratar el cáncer de próstata en etapa inicial mediante el congelamiento. Al igual que con la braquiterapia, puede que este tratamiento no sea una buena opción para los hombres que tienen glándulas prostáticas grandes.

En este método, varias sondas huecas (agujas) se introducen a través de la piel que se encuentra entre el ano y el escroto. El médico las guía hasta la próstata con la asistencia de una ecografía transrectal (TRUS). Este tipo de procedimiento requiere de anestesia espinal o epidural (la parte inferior de su cuerpo es adormecida) o anestesia general (en la que usted está dormido).

Entonces, se pasan gases muy fríos a través de las agujas, lo que crea bolas de hielo que destruyen la glándula prostática. Para asegurarse de que se destruya la próstata sin causar demasiado daño a los tejidos adyacentes, el cirujano observa cuidadosamente las imágenes de ecografía (ultrasonido) durante el procedimiento. Durante el procedimiento, se circula agua salada tibia en la uretra a través del catéter para evitar que la uretra se congele. El catéter se deja colocado aproximadamente 3 semanas después para permitir que la vejiga se vacíe mientras usted se recupera.

Después del procedimiento, puede haber moretones y dolor en el área donde se insertaron las sondas. Es posible que necesite permanecer en el hospital por un día, aunque muchos pacientes dejan el hospital el mismo día.

La criocirugía es menos invasiva que la prostatectomía radical, de manera que usualmente hay menos pérdida de sangre, una hospitalización más breve, menor tiempo de recuperación y menos dolor que con la cirugía. Sin embargo, en comparación con la cirugía o la radioterapia, los médicos tienen mucha menos información sobre la eficacia a largo plazo de la criocirugía.

La criocirugía no parece ser tan eficaz como la radiación para los tumores de próstata más avanzados. En un estudio que comparó la criocirugía con la radioterapia para cáncer de próstata localmente avanzado (tumores de T2c a T3b), más hombres en el grupo de criocirugía presentaron niveles de PSA elevados (un signo de que sus cánceres habían regresado) después de 8 años en comparación con los hombres en el grupo de radiación.

Las técnicas actuales que utilizan la ecografía como guía y la supervisión precisa de la temperatura sólo han estado disponibles unos pocos años.

Por este motivo, la mayoría de los médicos a menudo no usan la criocirugía como primer tratamiento contra el cáncer de próstata. Algunas veces se recomienda si el cáncer regresó después de otros tratamientos.

Posibles efectos secundarios de la criocirugía

Contrario a lo que ocurre en los hombres que se someten a este procedimiento como primera forma de tratamiento, los efectos secundarios de la criocirugía tienden a ser peores si se hace en hombres que ya han recibido radioterapia.

La mayoría de los hombres tiene sangre en la orina durante uno o dos días después del procedimiento, así como dolor en el área donde se colocaron las agujas. También es común la inflamación del pene o el escroto. La congelación también puede afectar la vejiga y los intestinos, lo que puede causar dolor, sensaciones de ardor, y la necesidad de orinar o defecar con frecuencia. La mayoría de los hombres recobran la función normal de los intestinos y de la vejiga con el pasar del tiempo.

La congelación daña los nervios cercanos a la próstata y causa impotencia en hasta 4 de cada 5 hombres que se someten a la criocirugía. La disfunción eréctil es más común después de la criocirugía que después de la prostatectomía radical. Para información sobre cómo lidiar con los problemas de erección y otros asuntos relacionados con la sexualidad, lea el documento Sexualidad para el hombre con cáncer.

Es raro que ocurra incontinencia urinaria en los hombres a quienes se les hace la criocirugía como primer tratamiento del cáncer de próstata. Sin embargo, es más común en los hombres que ya han recibido radioterapia.

Después de la criocirugía, en menos del 1% de los hombres aparece una fístula (conexión anormal) entre el recto y la vejiga. Este problema que se presenta en pocas ocasiones, pero que puede ser grave, puede causar que haya un escape de orina al recto, lo que a menudo requiere de una cirugía para corregirlo.


Fecha de última actualización: 10/18/2013
Fecha de último cambio o revisión: 03/12/2014