- ¿Cómo se trata el cáncer de próstata?
- Terapia expectante (espera en observación) y vigilancia activa para cáncer de próstata
- Cirugía para el cáncer de próstata
- Radioterapia para cáncer de próstata
- Criocirugía para cáncer de próstata
- Terapia hormonal (privación de andrógenos) contra el cáncer de próstata
- Quimioterapia para cáncer de próstata
- Tratamiento con vacunas para cáncer de próstata
- Prevención y tratamiento de la propagación del cáncer de próstata a los huesos
- Estudios clínicos para cáncer de próstata
- Terapias complementarias y alternativas para cáncer de próstata
- Considerar las opciones de tratamiento del cáncer de próstata
- Tratamiento inicial del cáncer de próstata según la etapa
- Seguimiento de los niveles de PSA durante y después del tratamiento
- Cáncer de próstata remanente o recurrente después del tratamiento
- Más información sobre el tratamiento de cáncer de próstata
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Prevención y tratamiento de la propagación del cáncer de próstata a los huesos
Si el cáncer de próstata crece fuera de la glándula en sí, puede que primero crezca hacia los tejidos cercanos o se propague a los ganglios linfáticos adyacentes. Después de esto, el cáncer de próstata casi siempre se propaga a los huesos adyacentes. La propagación del cáncer a los huesos puede causar dolor y otros problemas, tal como fracturas o altos niveles de calcio en la sangre, lo que puede ser peligroso o incluso amenazar la vida.
La prevención o disminución de la propagación del cáncer de próstata a los huesos es un objetivo principal del tratamiento si el cáncer ha crecido fuera de la próstata. Si el cáncer ya ha alcanzado los huesos, el control o alivio del dolor y otras complicaciones también es una parte muy importante del tratamiento.
Los tratamientos que se describieron anteriormente, tal como la terapia hormonal, la quimioterapia y las vacunas pueden ayudar con estos problemas, aunque otros tratamientos atacan más específicamente la propagación del cáncer a los huesos y los problemas que esto pudiera causar.
Bifosfonatos
Los bifosfonatos son un grupo de medicamentos que puede ayudar a aliviar el dolor y los altos niveles de calcio causados por el cáncer que se propagó (que hizo metástasis) a los huesos. Estos medicamentos también pueden reducir el crecimiento de las metástasis y ayudar a retrasar o prevenir fracturas. Además, los bifosfonatos pueden ayudar a fortalecer los huesos en los hombres que están recibiendo terapia hormonal.
Estos medicamentos desaceleran a las células osteclastos. Estas células normalmente disuelven la estructura mineral dura de los huesos para ayudarlos a mantenerse sanos. Pero los osteclastos a menudo se tornan muy activos cuando las células cancerosas de la próstata se propagan a los huesos, lo que puede causar problemas.
El bifosfonato más usado es el ácido zoledrónico (Zometa®), el cual ha sido aprobado para usarse contra las metástasis en los huesos del cáncer de próstata. Se administra como inyección intravenosa usualmente una vez cada 3 o 4 semanas. A los hombres que toman este medicamento se les recomienda tomar un suplemento que contenga calcio y vitamina D para prevenir problemas de bajos niveles de calcio.
Se ha aprobado el uso de otros bifosfonatos para tratar otras afecciones. Algunos médicos usan estos medicamentos para tratar el cáncer de próstata aunque este uso no haya sido autorizado por la Food and Drug Administration.
Los bifosfonatos pueden ocasionar efectos secundarios, incluyendo síntomas parecidos a la influenza (gripe) y dolor en los huesos o las articulaciones. También pueden derivar en problemas renales. Por lo tanto, es posible que los pacientes que presentan una función renal deficiente no puedan recibir tratamiento con estos medicamentos.
Un efecto secundario poco común, pero muy grave, consiste en osteonecrosis de la mandíbula. En esta afección, parte del hueso de la mandíbula pierde su suministro sanguíneo y muere. Esto puede causar pérdida de dientes e infecciones o llagas abiertas del hueso de la mandíbula que no sana y que son difíciles de tratar. Algunas personas padecen osteonecrosis de la mandíbula después de que se someten a un tratamiento dental (como la extracción de un diente) mientras están tomando el medicamento. Muchos médicos que tratan el cáncer recomiendan que los pacientes acudan a una revisión dental y que cualquier problema de dientes o de mandíbula sea tratado antes de comenzar a tomar un bifosfonato. Mantener una buena higiene oral mediante el uso de hilo dental y el cepillado de los dientes, asegurarse de que las dentaduras le queden ajustadas, y someterse a exámenes dentales regularmente también puede ayudar a evitar esta afección.
Denosumab
El denosumab (Xgeva®) es otro medicamento que puede ser útil cuando el cáncer de próstata se propaga a los huesos. Al igual que los bifosfonatos, el denosumab también bloquea las células de los huesos llamadas osteoclastos, pero lo hace de una manera diferente.
En los hombres cuyos cánceres ya se han propagado a los huesos, el denosumab puede ayudar a prevenir o retrasar algunos problemas, como las fracturas. Los estudios han demostrado que parece funcionar un poco mejor que el ácido zoledrónico. También puede ser útil si el ácido zoledrónico ya no surte efecto.
El denosumab puede ayudar a desacelerar la propagación del cáncer a los huesos en los hombres sin propagación obvia del cáncer a los huesos, pero que tienen niveles de PSA aumentando a pesar de la terapia hormonal, Sin embargo, no está claro si les ayudará a vivir por más tiempo.
El medicamento se administra como inyección debajo de la piel cada 4 semanas. A menudo, se insta a los hombres que toman este medicamento a tomar un complemento que contenga calcio y vitamina D para prevenir problemas de bajos niveles de calcio.
Los efectos secundarios comunes incluyen diarrea, y debilidad o cansancio. Al igual que los bifosfonatos, el denosumab también puede causar osteonecrosis de la mandíbula. Por lo tanto, los médicos recomiendan tomar las mismas precauciones (tales como tratar cualquier problema dental o mandibular antes de comenzar a tomar el medicamento).
Corticoesteroides
Algunos estudios indican que los corticosteroides (como la prednisona y la dexametasona) pueden ayudar a aliviar el dolor de huesos en algunos hombres.
Radioterapia externa
La radioterapia puede ayudar a reducir el dolor en los huesos, especialmente si el dolor está limitado a una o a sólo algunas áreas de los huesos. La radiación puede ser dirigida a los tumores en la columna vertebral, lo que puede ayudar a aliviar la presión en la médula espinal en algunos casos. La radioterapia también puede ayudar a aliviar otros síntomas al reducir el tamaño de los tumores en otras partes de cuerpo.
Radiofármacos
El estroncio-89 (Metastron®) y el samario-153 (Quadramet®) son medicamentos que contienen elementos radioactivos. Se inyectan en una vena y se acumulan en los huesos. Una vez que están en los huesos, la radiación que liberan destruye las células cancerosas y alivia algo del dolor causado por la metástasis ósea. Alrededor de 4 de cada 5 hombres que padecen metástasis óseas dolorosas se benefician al menos por un tiempo con este tratamiento.
Estos medicamentos son especialmente útiles cuando el cáncer de próstata se propagó a muchos huesos, ya que la radiación externa necesitaría ser dirigida a cada hueso afectado. En algunos casos, uno de estos medicamentos se puede usar junto con la radiación externa dirigida hacia las metástasis óseas que causan más dolor.
El principal efecto secundario de este tratamiento consiste en una reducción de los recuentos de células sanguíneas. Esto puede aumentar el riesgo de infecciones o sangrado, especialmente si sus recuentos ya están bajos.
Medicamentos contra el dolor
Cuando se recetan adecuadamente, los medicamentos contra el dolor o analgésicos (desde ibuprofeno o acetaminofén hasta opioides más potentes como morfina) son muy eficaces. Es posible que le preocupe la adicción a los opioides, pero esto casi nunca llega a ser un problema si el medicamento se usa de la manera indicada para tratar el dolor causado por el cáncer. Los síntomas como la somnolencia y el estreñimiento son posibles, pero usualmente se pueden tratar mediante el cambio de las dosis o agregando otros medicamentos.
Si usted tiene dolor en los huesos a causa del cáncer de próstata, es muy importante que sea tratado eficazmente. Esto le ayudará a que se sienta mejor y le permitirá concentrarse en las personas y las actividades que son muy importantes para su vida. No dude en hablar con su equipo de atención del cáncer respecto al dolor y otros síntomas o sobre cualquier preocupación que tenga sobre su calidad de vida. El dolor y la mayoría de los otros síntomas del cáncer de próstata con frecuencia se pueden tratar eficazmente. Si los tratamientos que se presentaron anteriormente no le alivian los síntomas, existen otras opciones que le pueden ayudar.
Fecha de última actualización: 04/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 05/15/2013
- ¿Qué es Cáncer de próstata?
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