Cáncer de próstata

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Tratamiento contra el Cáncer de próstata TEMAS

Terapia expectante (espera en observación) y vigilancia activa para cáncer de próstata

Debido a que el cáncer de próstata frecuentemente crece muy lentamente, es posible que algunos hombres (especialmente aquellos hombres de edad avanzada o con otros problemas graves de salud) nunca necesiten tratamiento contra el cáncer de próstata. En vez de tratamiento, sus médicos pueden recomendar métodos conocidos como espera en observación o vigilancia activa.

Algunos médicos intercambian estos términos que significan lo mismo. Para otros médicos, los términos vigilancia activa y espera en observación tienen un significado ligeramente distinto:

La vigilancia activa a menudo se usa para supervisar con atención el cáncer mediante pruebas de PSA, exámenes digitales del recto y ultrasonidos a intervalos regulares para saber si el cáncer está creciendo. Las biopsias de la próstata también se pueden hacer para determinar si el cáncer se está tornando más agresivo. Si surge un cambio en los resultados de sus pruebas, entonces su médico hablará con usted sobre las opciones de tratamiento.

Por otro lado, la espera en observación se usa algunas veces para describir un tipo de seguimiento menos intensivo que pudiera requerir menos pruebas y confiar más en los cambios de los síntomas de un hombre para decidir si el tratamiento es necesario.

No todos los médicos concuerdan con estas definiciones o las usan exactamente de esta manera. De hecho, algunos médicos prefieren no emplear el término espera en observación, ya que creen que implica que nada se está haciendo cuando en realidad el hombre está bajo observación minuciosa. Independientemente del término que emplee su médico, resulta importante entender exactamente lo que él o ella quiere decir cuando lo usa.

Con la vigilancia activa, su cáncer se supervisa cuidadosamente. Por lo general, este método incluye una visita al médico con una prueba de sangre PSA y un examen digital del recto alrededor de cada 3 a 6 meses. Además, es posible que se hagan anualmente biopsias de la próstata guiadas con ecografía transrectal.

Se puede comenzar el tratamiento si el cáncer parece estar creciendo o empeorando, basándose en un nivel de PSA aumentado o un cambio en el examen rectal, hallazgos en la ecografía, o los resultados de la biopsia. En las biopsias, un aumento en la puntuación de Gleason o una extensión del tumor (según el número de muestras de biopsias que contienen tumor) son signos para comenzar tratamiento (usualmente cirugía o radioterapia).

La vigilancia activa permite que el paciente sea observado por un tiempo, tratando sólo a aquellos hombres cuyos cánceres crecen y por lo tanto tienen una forma grave de cáncer. Esto permite a los hombres con un cáncer menos grave evitar los efectos secundarios de un tratamiento que tal vez no les ayude a vivir más tiempo. Una posible desventaja de este método consiste en que hay una probabilidad de que éste le permita al cáncer propagarse. Esto podría limitar sus opciones de tratamiento, y posiblemente afectar la probabilidad de curar el cáncer.

Un método como éste puede ser recomendado si el cáncer no está ocasionando ningún síntoma, se espera que su crecimiento sea lento (de acuerdo con la puntuación de Gleason), es pequeño y está confinado dentro de la próstata. No es probable que este tipo de método sea una buena opción si usted tiene un cáncer de rápido crecimiento (por ejemplo, un cáncer con una alta puntuación Gleason) o si es probable que el cáncer se haya propagado fuera de la próstata (según los niveles de PSA). Resulta menos probable que a los hombres jóvenes y saludables se les ofrezca la vigilancia activa, debido a que el cáncer se volverá un problema durante los próximos 20 o 30 años.

La vigilancia activa es una opción razonable para algunos hombres con cánceres de crecimiento lento, ya que se desconoce si tratar el cáncer con cirugía o radiación les ayudará en realidad a vivir más tiempo. Estos tratamientos tienen sin duda riesgos y efectos secundarios que pueden superar los posibles beneficios para algunos hombres. Algunos hombres no se sienten cómodos con este método, y están dispuestos a aceptar posibles efectos secundarios de tratamientos activos para tratar de extirpar o destruir el cáncer.

No todos los expertos concuerdan en cuanto a la frecuencia con la que se deben realizar las pruebas durante la vigilancia activa. Además, se debate cuándo es el mejor momento para comenzar el tratamiento si surgen cambios.

Se han realizado varios estudios aleatorios que comparan la espera en observación (en la que los hombres solo eran tratados si presentaban síntomas a causa del cáncer) y la cirugía para el cáncer de próstata en etapa inicial. En un estudio, en el que algunos de los pacientes tenían cánceres en etapas muy tempranas (T1), los hombres que se sometieron a cirugía vivieron por más tiempo. En el otro estudio, en el que alrededor de la mitad de los hombres que tenían cánceres en etapas muy tempranas, no hubo ventaja real en la supervivencia para ofrecer tratamiento con cirugía.

Hasta el momento no se han realizado estudios aleatorios que comparen la vigilancia activa con otros tratamientos, tal como cirugía o radioterapia. Algunos estudios preliminares de la vigilancia activa (en hombres que son buenos candidatos) han mostrado que solo alrededor de un cuarto de los hombres necesita continuar tratamiento definitivo con radiación o cirugía.


Fecha de última actualización: 10/18/2013
Fecha de último cambio o revisión: 03/12/2014