Cáncer de próstata

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¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de próstata? TEMAS

¿Qué avances hay en la investigación del cáncer de próstata?

En muchos centros médicos de todo el mundo actualmente se están realizando investigaciones sobre las causas, la prevención, la detección y el tratamiento de la próstata.

Genética

Las nuevas investigaciones sobre cambios genéticos relacionados con el cáncer de próstata ayudan a los científicos a entender mejor cómo se origina el cáncer de próstata. Esto podría permitir la creación de medicamentos para atacar estos cambios. Las pruebas para detectar genes anormales relacionados con el cáncer de próstata también podrían ayudar a identificar a los hombres con alto riesgo que podrían beneficiarse de pruebas de detección o de estudios de quimioprevención que usan medicamentos para tratar de evitar que padezcan cáncer.

La mayoría de las mutaciones genéticas que se han estudiado como factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata provienen de los cromosomas que son heredados de ambos padres. Algunos estudios han encontrado que cierta variante del DNA mitocondrial, el cual es heredado sólo de la madre de una persona, también puede elevar el riesgo de un hombre de padecer cáncer de próstata.

Prevención

Los investigadores continúan buscando los alimentos (o las sustancias en ellos) que pueden ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Los científicos han encontrado algunas sustancias (licopenos) en los tomates y en los frijoles de soya (isoflavonas) que podrían prevenir el cáncer de próstata. Actualmente se llevan a cabo estudios para examinar más de cerca los posibles efectos de estos componentes.

Además, los científicos están tratando de formar compuestos relacionados que sean aún más potentes y que se puedan usar como complemento alimenticio. Hasta ahora, la mayoría de las investigaciones sugieren que una alimentación balanceada que incluya estos alimentos, así como otras frutas y vegetales, es probablemente más beneficiosa que consumir estas sustancias en complementos alimenticios.

Una vitamina que podría ser importante en la prevención es la vitamina D. Algunos estudios han encontrado que los hombres con altos niveles de esta vitamina parecen tener un menor riesgo de padecer las formas más letales de cáncer de próstata. En general, sin embargo, los estudios no han encontrado que la vitamina D proteja contra el cáncer de próstata.

Muchas personas asumen que es seguro tomar vitaminas y otras sustancias naturales, pero la investigación reciente ha mostrado que las altas dosis de algunas de éstas pueden ser perjudiciales, incluyendo los complementos que se venden específicamente para el cáncer de próstata. Por ejemplo, un estudio encontró que los hombres que consumen más de siete tabletas de multivitaminas por semana pueden tener un riesgo aumentado de padecer cáncer de próstata avanzado. Otro estudio demostró que existe un mayor riesgo de cáncer de próstata en hombres que tenían altos niveles de ácidos grasos omega-3 en la sangre. Las pastillas de aceite de pescado, las cuales algunas personas toman para ayudarles con el corazón, contienen grandes cantidades de ácidos grasos omega-3.

Algunas investigaciones han sugerido que los hombres que toman una aspirina diariamente por mucho tiempo podrían presentar un menor riesgo de padecer y morir a causa de cáncer de próstata. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar esto y para confirmar que cualquier beneficio supera los riesgos potenciales, tales como sangrado.

Los científicos también han evaluado si ciertas medicinas hormonales conocidas como inhibidores de 5-alfa reductasa reducen el riesgo de cáncer de próstata. Los resultados de estos estudios se discuten en Prevención y detección temprana del cáncer de próstata.

Detección temprana

Los médicos concuerdan que la prueba del antígeno prostático específico en la sangre no es perfecta para encontrar el cáncer de próstata en etapa temprana. Esta prueba pasa por alto a algunos cánceres, y en otros casos el nivel de PSA se eleva aun cuando no se puede encontrar el cáncer de próstata. Los investigadores están trabajando en estrategias para atender este problema.

Un método consiste en tratar de mejorar la prueba que mide el nivel total de PSA, como se describe en Prevención y detección temprana del cáncer de próstata.

Otro método consiste en desarrollar nuevas pruebas basadas en otras formas de PSA, u otros marcadores tumorales. Varias pruebas más nuevas parecen ser más precisas que la prueba PSA, incluyendo:

  • La prueba phi, que combina los resultados del PSA total, PSA libre y proPSA para ayudar a determinar la probabilidad de que un hombre tenga cáncer de próstata que podría requerir tratamiento
  • La prueba 4Kscore, que combina los resultados de PSA total, PSA libre, PSA intacto y calicreína humana 2 (hK2), junto con otros factores, para ayudar a determinar la probabilidad de que un hombre tenga cáncer de próstata que necesite tratamiento
  • Pruebas, como Progensa, que analiza el nivel de antígeno 3 del cáncer de próstata (PCA3) en la orina después de un examen digital del recto (DRE). (Al realizar el DRE, algunas células de la próstata pasan a la orina). Mientras más alto sea el nivel, mayor probabilidad existe de que haya cáncer de próstata.
  • Pruebas que buscan un cambio genético anormal llamado TMPRSS2: ERG en las células de la próstata de la orina que se obtiene después del DRE. Este cambio genético se encuentra en algunos cánceres de próstata, pero es infrecuente en las células de los hombres sin cáncer de próstata.
  • ConfirmMDx es una prueba que identifica a ciertos genes en las células de una muestra de la próstata obtenida mediante biopsia

Probablemente estas pruebas no remplacen la prueba PSA en un futuro cercano, pero podrían ser útiles en ciertas situaciones. Por ejemplo, algunas de estas pruebas pueden ser útiles en hombres con un PSA ligeramente elevado, para ayudar a determinar si deben someterse a una biopsia de la próstata. Algunas de estas pruebas pueden ser más útiles en la determinación de si los hombres que ya han tenido una biopsia de la próstata que no encontró cáncer deben someterse a otra biopsia. Los médicos y los investigadores están intentando determinar la mejor manera de utilizar cada una de estas pruebas.

El diagnóstico

Los médicos que realizan biopsias de la próstata a menudo usan la ecografía transrectal (TRUS), la cual crea imágenes blancas y negras de la próstata usando ondas de sonido, para saber de dónde tomar las muestras. Sin embargo, la ecografía convencional puede no detectar algunas áreas que contienen cáncer.

Un método más nuevo consiste en medir el flujo sanguíneo dentro de la glándula usando una técnica llamada ecografía Doppler a color. (A menudo los tumores tienen más vasos sanguíneos a su alrededor que el tejido normal). Esta técnica podría tomar biopsias más precisas de la próstata ya que ayuda a asegurar que se obtengan muestras de la parte correcta de la glándula.

Una técnica más reciente puede mejorar aún más la ecografía Doppler a color. En este método, al paciente se le inyecta primero con un agente de contraste que contiene microburbujas, lo que ayuda a mejorar las imágenes de ecografía. Se han informado resultados prometedores, aunque se necesitarán más estudios antes de que se use comúnmente.

Los médicos también están estudiando si se puede combinar la MRI con la TRUS para ayudar a guiar las biopsias de la próstata en los hombres que presentaron resultados negativos en biopsias guiadas con TRUS realizadas anteriormente, pero en quienes aún el médico sospeche que haya cáncer.

Clasificación por etapas (estadificación)

Determinar la etapa (extensión) del cáncer de próstata desempeña un papel clave en conocer las opciones de tratamiento de un hombre. No obstante, los estudios por imágenes para el cáncer de próstata, tales como la CT y la MRI, no pueden detectar todas las áreas de cáncer, especialmente en áreas pequeñas de cáncer en los ganglios linfáticos.

Un nuevo método conocido como MRI multiparamétrico puede utilizarse para ayudar a determinar cuánto se ha extendido el cáncer y cuán agresivo podría ser, lo que podría afectar las opciones de tratamiento de un hombre. Esta prueba consiste en hacer una MRI estándar y luego por lo menos otro tipo de MRI (tales como difusión por resonancia magnética [DWI], resonancia magnética dinámica con contraste [DCE] o espectroscopia por MR). Luego se toman en cuentan los resultados de los diferentes estudios.

Otro método nuevo, llamado MRI con contraste, puede ayudar a encontrar los ganglios linfáticos que contienen células cancerosas. Primero, a los pacientes se les hace una MRI convencional y luego se les inyecta partículas magnéticas diminutas, y se les hace otra MRI el próximo día. Las diferencias entre los dos MRI identifican las posibles células cancerosas en los ganglios linfáticos. Los resultados preliminares de esta técnica son prometedores, aunque se necesita más investigación antes de que se pueda usar ampliamente.

Un tipo más reciente de tomografía por emisión de positrones (PET) que usa acetato de carbono radiactivo en lugar de glucosa marcada (azúcar) también podría ser útil en detectar cáncer de próstata en diferentes partes del cuerpo, así como ayudar a determinar si el tratamiento es eficaz. Actualmente, se estudia esta técnica.

Tratamiento

Se están desarrollando tratamientos más nuevos, y se están logrando mejoras en muchos de los métodos convencionales para el tratamiento del cáncer de próstata.

Cirugía

Los médicos están mejorando constantemente las técnicas quirúrgicas utilizadas para tratar el cáncer de próstata. El objetivo es eliminar todo el cáncer al mismo tiempo que se reduce el riesgo de complicaciones y efectos secundarios de la cirugía.

Radioterapia

Como se describió en “Radioterapia para tratar el cáncer de próstata”, los avances tecnológicos están haciendo posible que la radiación se dirija con más precisión que en el pasado. Los métodos actuales, como la radioterapia conformada (CRT), la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la radiación con rayos de protones ayuda a los médicos a evitar irradiar los tejidos normales tanto como sea posible. Se espera que estos métodos aumenten la eficacia de la radioterapia a la vez que reduzcan los efectos secundarios.

La tecnología está logrando que otras formas de radioterapia también sean más eficaces. Los programas nuevos de computadora permiten a los médicos planear mejor las dosis de radiación y los métodos tanto de la radiación externa como de la braquiterapia. La planificación de la braquiterapia hoy día se puede hacer incluso durante el procedimiento (intraoperatoriamente).

Tratamientos recientes para cánceres en etapas iniciales

Los investigadores actualmente están buscando formas nuevas de tratamiento para el cáncer de próstata en etapa temprana. Estos tratamientos nuevos podrían ser usados como tratamiento de primera línea o después de la radioterapia en los casos donde ésta no dio buenos resultados.

Un tratamiento conocido como ultrasonido focalizado de alta intensidad (high-intensity focused ultrasound, HIFU) destruye las células cancerosas al realizar un calentamiento intenso con rayos ultrasónicos. Este tratamiento se ha utilizado en algunos países por un tiempo. En los Estados Unidos, sin embargo, ha estado disponible solo recientemente. Actualmente se evalúa la seguridad y la efectividad de este método.

Nutrición y cambios en el estilo de vida

Muchos estudios han analizado los posibles beneficios de nutrientes específicos (a menudo como complementos) para ayudar a tratar el cáncer de próstata, aunque la mayor parte de esta investigación está todavía en curso. Algunos compuestos en estudio incluyen extractos de granada, té verde, brócoli, cúrcuma, linaza y soya.

Algunos estudios preliminares han encontrado que en hombres que presentan un nivel elevado de PSA después de la cirugía o radioterapia, tomar jugo de granada o extracto de granada podría alargar el tiempo necesario para que el nivel de PSA se duplique. Actualmente, estudios más extensos investigan los posibles efectos de los jugos y extractos de granada en el crecimiento del cáncer de próstata.

También han sido informados algunos resultados preliminares alentadores con respecto a los complementos de linaza (semilla de lino). Un estudio pequeño en los hombres con cáncer de próstata en etapa inicial encontró que consumir semilla de lino diariamente parece desacelerar la multiplicación de las células del cáncer de próstata. Se necesitan más investigaciones para confirmar estos resultados.

Un reciente estudio demostró que administrar complementos de soya después de la cirugía (prostatectomía radical) para el cáncer de próstata no redujo el riesgo de que el cáncer regresara.

Un estudio encontró que los hombres que optan por no recibir tratamiento para el cáncer de próstata localizado pueden reducir el crecimiento de la enfermedad mediante cambios drásticos en el estilo de vida. En el estudio, los hombres llevaron una dieta vegetariana (sin comer carne, pescado, huevos, o productos lácteos) e hicieron ejercicios frecuentemente. Además, estos hombres participaron en grupos de apoyo y yoga. Después de un año, los hombres tuvieron en promedio una disminución ligera de sus niveles de PSA. Se desconoce si este efecto durará, ya que el informe sólo dio seguimiento a los hombres por un año. Además, es posible que el régimen sea difícil de seguir para algunos hombres.

Terapia hormonal

En los últimos años se han desarrollado varias formas más nuevas de terapia hormonal. Algunas de estas pueden ser útiles incluso si las formas convencionales de terapia hormonal ya no surten efecto.

Algunos ejemplos incluyen abiraterona (Zytiga) y enzalutamida (Xtandi), los cuales se describen en la sección “Terapia hormonal para tratar el cáncer de próstata”. En la actualidad, también se están estudiando otros medicamentos.

Los inhibidores de la 5-alfa reductasa, como la finasterida (Proscar) y dutasterida (Avodart), son medicamentos que bloquean la conversión de testosterona a la dihidrotestosterona más activa. Estos medicamentos se están estudiando para tratar el cáncer de próstata, ya sea como complemento de la vigilancia activa o cuando aumenta el nivel de PSA después de la prostatectomía.

Quimioterapia

Los estudios realizados recientemente indican que muchos medicamentos de quimioterapia pueden afectar al cáncer de próstata. Algunos de ellos, como docetaxel (Taxotere) y cabazitaxel (Jevtana), han demostrado ayudar a los hombres a vivir por más tiempo.

Los resultados recientes de estudios extensos han revelado que en los hombres con cáncer de próstata metastásico, administrar quimioterapia (docetaxel) más temprano en el curso de la enfermedad podría ayudarles a vivir por más tiempo. Estos resultados son alentadores, pero estos estudios se realizaron antes de que nuevas formas de terapia hormonal (abiraterona y enzalutamida) estuvieran disponibles de modo que no está claro si los resultados serían los mismos en la actualidad.

Se están estudiando también otros medicamentos de quimioterapia nuevos y combinaciones de medicamentos.

Inmunoterapia

El objetivo de la inmunoterapia es estimular el sistema inmunitario del cuerpo para ayudar a combatir o destruir las células cancerosas.

Vacunas

Contrario a las vacunas contra las infecciones, como el sarampión y las paperas, las vacunas contra el cáncer de próstata están diseñadas para ayudar a tratar, no prevenir, el cáncer de próstata. Una de las posibles ventajas de estos tipos de tratamientos consiste en que parecen tener efectos secundarios muy limitados. Un ejemplo de este tipo de vacuna es sipuleucel-T (Provenge) que fue aprobada por la FDA (descrita en “Tratamiento con vacunas para cáncer de próstata”.

En estudios clínicos, se están probando otros tipos de vacunas para tratar el cáncer de próstata.

Un ejemplo es la vacuna PROSTVAC que utiliza un virus que ha sido modificado genéticamente para contener antígeno prostático específico (PSA). El sistema inmunitario del paciente debe responder al virus y comenzar a reconocer y destruir las células cancerosas que contienen PSA. Los resultados preliminares con esta vacuna han sido alentadores, y actualmente se realiza un estudio más extenso.

Inhibidores de puestos de control inmunitarios

Una parte importante del sistema inmunitario es su capacidad de evitar por sí solo el ataque a otras células normales en el cuerpo. Para hacer esto, utiliza “puestos de control” (moléculas en las células inmunitarias que necesitan ser activadas [o desactivas] para iniciar una respuesta inmunitaria). En ocasiones, las células cancerosas usan estos puestos de control para evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. No obstante, los nuevos medicamentos que se dirigen a estos puestos de control tienen un futuro prometedor como tratamientos contra el cáncer.

Por ejemplo, nuevos medicamentos, como pembrolizumab (Keytruda) y nivolumab (Opdivo), ejercen su acción en la proteína PD-1 de los puestos de control inmunitarios. En algunos otros tipos de cáncer, estos tipos de medicamentos han demostrado reducir una porción más grande de tumores. Se están realizando estudios para determinar la eficacia de estos medicamentos contra el cáncer de próstata.

Otro ejemplo es el medicamento ipilimumab (Yervoy) que ataca a una proteína de puestos de control llamada CTLA-4 en ciertas células inmunitarias. Este medicamento ya se usa para tratar algunos otros cánceres, y se está probando actualmente en hombres con cáncer de próstata avanzado.

Un enfoque prometedor para el futuro podría ser combinar un inhibidor de punto de control con una vacuna contra el cáncer de próstata. Esto puede reforzar la respuesta inmunitaria y ayudar a la vacuna a funcionar mejor.

Medicamentos de terapia dirigida

Se han estado desarrollando medicamentos más nuevos que atacan partes específicas de las células cancerosas o sus ambientes circundantes. Cada tipo de terapia dirigida actúa de forma diferente, aunque todas alteran la manera en que una célula cancerosa crece, se divide, se repara por sí misma, o interactúa con otras células.

Por ejemplo, los medicamentos llamados inhibidores de la angiogénesis atacan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) que los tumores necesitan para crecer. Se están probando varios inhibidores angiogénesis en estudios clínicos.

Tratamiento del cáncer que se ha propagado a los huesos

Los médicos están estudiando el uso de ablación por radiofrecuencia (radiofrequency ablation, RFA) para ayudar a controlar el dolor en los hombres cuyo cáncer de próstata se propagó a una o más áreas en los huesos. Durante la RFA, el médico usa la tomografía computarizada (CT) o la ecografía para guiar una pequeña sonda de metal dentro del área del tumor. Una corriente de alta frecuencia pasa a través de la sonda para calentar y destruir el tumor. La RFA se ha estado usando por muchos años para tratar los tumores en otros órganos como el hígado, pero su uso para tratar el dolor en los huesos sigue siendo relativamente nuevo. Aun así, los resultados preliminares son prometedores.


Fecha de última actualización: 02/16/2016
Fecha de último cambio o revisión: 04/20/2016