Resumen sobre el cáncer de próstata

+ -Text Size

Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?

Si usted presenta síntomas de cáncer de próstata o si el resultado de una prueba de detección es motivo de preocupación, tendrá que consultar con un doctor y hacerse algunas pruebas.

Antecedentes médicos y examen físico

Si su médico sospecha que usted tiene cáncer de próstata, él o ella le preguntará si presenta síntomas, tales como problemas urinarios o sexuales, y el tiempo que los lleva presentando. Además, el médico le hará preguntas sobre dolor en los huesos, lo que pudiera ser una señal de que el cáncer se propagó a los huesos.

Su médico también realizará un examen físico y examinará otras partes de su cuerpo para ver si se ha propagado el cáncer.

Prueba de PSA en sangre

El antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) es una sustancia producida por la glándula prostática. Esta sustancia se encuentra en altas concentraciones en el semen, y en cantidades más pequeñas en la sangre. La mayoría de los hombres saludables tiene niveles menores a los 4 (ng/mL). Aunque el riesgo de cáncer de próstata aumenta a medida que sube el nivel de PSA, otras cosas además del cáncer de próstata pueden afectar los niveles de PSA.

La prueba de sangre PSA es una de las primeras pruebas que se hacen en hombres que presentan síntomas que podrían ser causados por el cáncer de próstata.

La prueba de PSA también puede ser útil si ya se encontró cáncer de próstata.

Ecografía transrectal

La ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS) utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata. Para este estudio, se coloca una pequeña sonda en el recto que emite ondas sonoras que entran en la próstata y crean ecos que son captados por la sonda. Una computadora convierte el patrón de ecos en una imagen de la próstata en blanco y negro.

A menudo, el estudio toma menos de 10 minutos. La TRUS es del tamaño aproximado del ancho de un dedo y se lubrica antes de ser colocada en su recto. Usted sentirá algo de presión durante la introducción de la sonda, pero usualmente este procedimiento no causa dolor.

Este estudio se usa para encontrar tumores en la próstata. Se usa con más frecuencia durante una biopsia de la próstata para guiar las agujas de la biopsia al área correcta de la próstata. Además se usa como una guía durante algunas formas de tratamiento, tal como la criocirugía (discutida más adelante).

Biopsia de la próstata

Si ciertos síntomas o los resultados de las pruebas, como la prueba de sangre PSA y/o el examen digital del recto, sugieren que usted podría tener cáncer de próstata, su médico tomará muestras del tejido de la próstata para saber si la enfermedad está presente. Esto se conoce como una biopsia de la próstata.

El tipo de biopsia que se lleva a cabo con más frecuencia es la biopsia por punción con aguja gruesa. A continuación le describiremos cómo se realiza.

El médico, guiado por la ecografía, inserta una aguja delgada y hueca a través de la pared del recto al área de la glándula prostática. Al extraer la aguja, se remueve una pequeña porción de tejido prostático (llamado un núcleo). Este procedimiento se hace de ocho a 18 veces, aunque la mayoría de los médicos tomará alrededor de 12 muestras. Normalmente se toman muestras de diferentes partes de la próstata. Pregunte a su médico cuántas muestras obtendrá.

Aunque la prueba parece ser dolorosa, generalmente no causa tanta molestia porque cada núcleo se extrae con mucha rapidez. El médico también puede adormecer primero el área. Puede que quiera consultar con su médico sobre esto.

La biopsia por sí sola dura aproximadamente 10 minutos y por lo general se realiza en el consultorio del médico. Es probable que se le administren antibióticos con antelación y tal vez después de la biopsia para reducir el riesgo de infección. Por unos cuantos días después puede que note algo de irritación, sangre en su orina o un leve sangrado del recto. Muchos hombres también observan algo de sangre en el semen o semen del color del metal oxidado, lo que puede durar por algunas semanas después de la biopsia.

Es posible que el cáncer sólo esté en un área pequeña de la próstata. Es por esto que a veces la biopsia omite detectar el cáncer aún al estar presente. Esto se conoce como resultado “falso negativo”. Si su biopsia no muestra cáncer, pero su médico aún tiene una fuerte sospecha de que hay cáncer, es posible que se repita la biopsia.

Clasificación por grados del cáncer de próstata

La muestra de la biopsia se enviará a un laboratorio. Un médico ahí analizará la muestra para observar si hay células cancerosas. Si hay presencia de cáncer, la muestra será clasificada. La clasificación del cáncer es útil para predecir qué tan rápido es probable que el cáncer se desarrolle y propague.

Los cánceres de próstata se clasifican por grados de acuerdo con la semejanza en la apariencia que las células de la muestra tienen con células normales de la próstata. Las células que luzcan muy diferentes a las células normales son propensas a indicar un cáncer de crecimiento más rápido. El sistema de clasificación por grados del cáncer de próstata que se usa más a menudo se llama sistema de Gleason.

Se clasifican por grados del 1 al 5 las muestras de dos áreas de la próstata, y sus grados se suman para determinar una puntuación o suma de Gleason de entre 2 y 10. La mayoría de las biopsias tienen una puntuación de Gleason de al menos 6. Una puntuación más alta significa que las células lucen menos normales y que es probable que el cáncer crezca más rápidamente. Solicite a su médico que le explique el grado de su cáncer, ya que el grado es un factor importante en la toma de decisiones sobre el tratamiento.

Otra información en el resultado de biopsia

El informe de la biopsia indica el grado del cáncer (si es que está presente), pero también contiene otra información que puede dar una mejor idea de la amplitud del cáncer. Éstas pueden incluir:

  • El número de muestras de biopsia por punción que contiene cáncer (por ejemplo, “7 de 12”).
  • La cantidad de cáncer en cada una de las muestras (provisto como un porcentaje).
  • Si el cáncer está en un lado (izquierdo o derecho) de la próstata o en ambos lados (bilateral).
  • Algunas veces, cuando se observan las células prostáticas con un microscopio, éstas no parecen ser cáncer, pero tampoco se ven normales. A menudo, estos resultados se catalogan como sospechosos. Su médico puede explicar lo que estos resultados pudieran significar en su caso.

Estudios por imágenes para detectar propagación del cáncer

Los estudios por imágenes utilizan ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Los hombres con cáncer de próstata en etapa inicial usualmente no necesitan estos estudios. No obstante, estos estudios se puede hacer si el doctor sospecha que el cáncer se ha propagado. Los estudios por imágenes que se usan con más frecuencia para cáncer de próstata incluyen:

Gammagrafía ósea

Si el cáncer de próstata se propaga a lugares distantes, comúnmente pasa primero a los huesos (aun cuando esto ocurre, se le sigue llamando cáncer de próstata, no cáncer de huesos). Una gammagrafía ósea se hace para ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado de la próstata a los huesos.

Para esta prueba, se inyecta un material radioactivo en una vena. La dosis de radiación es muy baja. La sustancia radiactiva es atraída por las áreas dañadas de los huesos por todo el cuerpo y se muestran en la gammagrafía ósea como "puntos radiactivos". Estos lugares podrían ser cáncer o los pueden causar la artritis u otras enfermedades de los huesos. Para determinar esto, puede que sea necesario realizar más pruebas.

Tomografía computarizada

Algunas veces, esta prueba puede indicar si el cáncer de próstata se propagó a los ganglios linfáticos adyacentes. Si el cáncer de próstata ha regresado después del tratamiento, la tomografía computarizada puede con frecuencia indicar si está creciendo hacia otros órganos de la pelvis. Las tomografías computarizadas no son tan útiles como las imágenes por resonancia magnética (MRI) para observar la glándula prostática.

Una tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT scan) es un tipo especial de radiografía. Se toma una serie de fotografías desde muchos ángulos, y la computadora las combina para obtener una imagen detallada. Para algunos estudios, puede que se le solicite que beba entre una y dos pintas de un líquido que delinea el intestino de manera que luzca diferente a cualquier tumor. Es posible que le inyecten un tinte que no es perjudicial en su vena. Algunas personas son alérgicas y presentan erupciones. Rara vez, se presentan problemas más graves, como dificultad para respirar o baja presión sanguínea. Asegúrese de decirle a su médico si es alérgico a algo o si ha tenido alguna vez problemas con algún material de contraste utilizado para rayos X.

Una CT puede ayudar a determinar si su cáncer de próstata se ha propagado a los ganglios linfáticos en la pelvis. (Los ganglios linfáticos son una red de estructuras del tamaño de un fríjol que contienen glóbulos blancos que combaten las infecciones). Las tomografías computarizadas requieren más tiempo que los rayos X convencionales. Es necesario recostarse sin moverse en una mesa dentro de una máquina en forma de rueda. Es posible que tenga cierta sensación de confinamiento (sensación de estar atrapado) dentro del anillo en el que permanece mientras se captan las imágenes.

MRI (imágenes por resonancia magnética)

Se parece a la tomografía computarizada, excepto que usa ondas de radio y potentes imanes en vez de rayos X para crear las imágenes. Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) producen una imagen muy clara que le ayuda al médico a ver si el cáncer se ha propagado a las vesículas seminales o a otras estructuras adyacentes. Debido a que los dispositivos de lectura (escáner) usan imanes, es posible que las personas que tengan marcapasos, ciertas válvulas de corazón, u otros implantes médicos no puedan someterse a una MRI.

Las imágenes por resonancia magnética toman más tiempo que las tomografías computarizadas, a menudo hasta una hora. Durante la realización del estudio, se permanece acostado en un tubo estrecho lo cual puede resultar molesto y confinante para algunas personas. Con el fin de poder obtener una mejor imagen, muchos médicos colocarán una sonda dentro del recto, la cual es necesario que permanezca colocada de 30 a 45 minutos y puede ser muy incómoda. Al igual que la CT, se inyectará un agente de contraste a través de una vena, pero esto se hace con menos frecuencia.

Gammagrafía ProstaScint™

Al igual que la gammagrafía ósea, la gammagrafía prostaScint usa niveles bajos de una sustancia radioactiva para detectar el cáncer que se ha propagado más allá de la próstata. La diferencia consiste en que mientras la gammagrafía ósea puede encontrar áreas de cáncer en los huesos, este estudio puede encontrar propagación del cáncer de próstata a los ganglios linfáticos y a otros órganos.

La sustancia radiactiva se inyecta en una vena, y se adhiere a las células cancerosas de la próstata en cualquier parte del cuerpo. A usted le pedirán que se acueste en una camilla mientras una cámara especial crea una imagen de su cuerpo. Esto usualmente se hace aproximadamente media hora después de la inyección y de nuevo de 3 a 5 días después.

Este estudio no se usa frecuentemente para hombres que han sido diagnosticados con cáncer de próstata, pero se usa algunas veces para saber si el cáncer pudo haber regresado después del tratamiento.

Biopsia de los ganglios linfáticos

En una biopsia de ganglio linfático se extirpan uno o más ganglios linfáticos para saber si contienen células cancerosas. Si su cáncer se propagó a los ganglios linfáticos cercanos, la cirugía para curar el cáncer tal vez no sea una opción y el médico considerará otras opciones de tratamiento. En pocas ocasiones se realizan biopsias de ganglios linfáticos a menos que su médico sospeche que el cáncer se ha propagado. Existen otros tipos diferentes de biopsias:

  • Biopsia quirúrgica: el cirujano extrae ganglios linfáticos a través de un corte (incisión) en la parte inferior del abdomen (barriga).
  • Laparoscopia: el cirujano usa un laparoscopio (un tubo largo y delgado con una pequeña cámara en el extremo) para extraer ganglios linfáticos a través de un corte (incisión) pequeño.
  • Aspiración con aguja fina (FNA): se coloca una aguja fina en los ganglios linfáticos a través de la piel para extraer una muestra de células. Puede que esto se haga si una CT o una MRI muestra que los ganglios linfáticos cercanos a la próstata parecen estar inflamados.

Fecha de última actualización: 10/28/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/25/2014