Resumen sobre el cáncer de próstata

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Tratamiento contra el Cáncer de próstata TEMAS

Cirugía para el cáncer de próstata

La cirugía es una opción común para tratar de curar el cáncer de próstata si se cree que no se ha propagado hacia el exterior de la glándula.

El tipo principal de cirugía para cáncer de próstata se conoce como prostatectomía radical. En esta operación, el cirujano extirpa toda la glándula prostática además de una porción del tejido que le rodea, incluyendo las vesículas seminales. Una prostatectomía radical se puede hacer de maneras diferentes.

Métodos abiertos de prostatectomía

En el método más tradicional de realizar una prostatectomía, el cirujano opera a través de una sola incisión larga para extraer la próstata y los tejidos adyacentes. A esto se le conoce como método abierto.

Prostatectomía radical retropúbica: para este método, la incisión se hace en la parte inferior del abdomen, como se muestra en la imagen que sigue. Puede que esté profundamente dormido (bajo anestesia general) o que le administren médicamente para adormecer la parte inferior del cuerpo (epidural) junto con medicamentos que le harán sentir soñoliento (sedación). En esta operación, el doctor extrae la próstata y algunos tejidos cercanos. El doctor también extrae ganglios linfáticos cercanos para saber si hay propagación del cáncer.

Los nervios que controlan las erecciones están muy cerca de la próstata y se pueden afectar durante la cirugía. Si se toman medidas especiales durante la operación para evitar el daño a los nervios, el método que se emplea se llama método de preservación de nervios. Esto disminuye, pero no elimina, el riesgo de impotencia (no poder tener una erección) después de la cirugía. Si el cáncer está creciendo hacia estos nervios, no es posible realizar un método de preservación de nervios y el doctor tendrá que extraerlos.

Después de la cirugía, se le colocará un pequeño tubo (catéter) en su pene para ayudarle a drenar la vejiga. Este catéter usualmente debe permanecer en el sitio de una a dos semanas durante el período de recuperación.

Después de la cirugía, probablemente usted permanecerá en el hospital por varios días. Además, sus actividades estarán probablemente limitadas por alrededor de 3 a 5 semanas. Los posibles efectos secundarios de la prostatectomía se describen más adelante.

Método perineal radical: en este método perineal, el cirujano hace la incisión en la piel entre el ano y el escroto, como se ilustra en la imagen a continuación. Las operaciones que no dañan los nervios son más difíciles de realizar con el método perineal, y no se pueden extirpar los ganglios linfáticos. Aun así, el cirujano puede extirpar algunos ganglios linfáticos de otra manera, de ser necesario. Esta operación puede ser una opción para los hombres que no se beneficiarían de un método de preservación de nervios y a quiénes no es necesario extraerles ganglios linfáticos. También se puede usar si usted padece otros problemas médicos que dificulten practicar la cirugía retropúbica.

A menudo, el método perineal requiere menos tiempo que el método retropúbico, y puede causar menos dolor.

Al igual que el método retropúbico, se le colocará en la vejiga un tubo a través del pene para drenar la orina (catéter) mientras usted se recupera.

Después de la cirugía, probablemente usted permanecerá en el hospital por varios días. Además, sus actividades estarán probablemente limitadas por alrededor de 3 a 5 semanas. Los posibles efectos secundarios de la prostatectomía se describen más adelante.

Métodos laparoscópicos para prostatectomía

En los métodos laparoscópicos, se realizan varias incisiones más pequeñas con instrumentos quirúrgicos especiales para extraer la próstata. Este procedimiento se puede realizar mientras el cirujano sostiene directamente los instrumentos o usando un panel de control para mover con precisión los brazos robóticos que sostienen los instrumentos.

Prostatectomía radical laparoscópica (LRP): para una LRP, el cirujano extrae la próstata con la ayuda de un laparoscopio como guía (un tubo delgado y largo con una cámara en su extremo). Esto permite que el doctor evite la incisión grande, y en cambio haga varios cortes pequeños, a través de los cuales se insertan instrumentos quirúrgicos especiales y largos para extirpar la próstata.

La LRP ofrece ventajas sobre el método abierto: menor pérdida de sangre, menos dolor y una estadía en el hospital más corta, así como menos tiempo de recuperación. Es posible no afectar los nervios con la LRP. Los estudios preliminares reportan que las tasas de la mayoría de los otros efectos secundarios de la LRP parecen ser casi las mismas que las de la prostatectomía abierta.

Prostatectomía radical laparoscópica asistida por robot (RALRP): un método más nuevo consiste en hacer la prostatectomía radical laparoscópica a distancia mediante el uso de una interface robótica. El cirujano se sienta en un panel cercano a la mesa de operaciones y controla los brazos robóticos para hacer la cirugía a través de varios cortes pequeños que se hacen en el abdomen del paciente.

Al igual que la prostatectomía radical laparoscópica directa, la prostatectomía laparoscópica asistida por robot tiene ventajas sobre el método abierto en términos de dolor, pérdida de sangre y tiempo de recuperación. Sin embargo, hasta el momento existe poca diferencia entre la LRP y la RALRP para los pacientes.

En términos de los efectos secundarios que más preocupan a los hombres, como problemas urinarios o sexuales (descrito más adelante), parece no haber una diferencia entre la RALRP y otros métodos de prostatectomía.

Independientemente del tipo de cirugía que seleccione, la experiencia y la destreza de su cirujano son probablemente los factores más importantes. Asegúrese de acudir a un cirujano que cuente con mucha experiencia en realizar el tipo de cirugía que usted seleccione.

Riesgos y efectos secundarios de la prostatectomía radical

Existen posibles riesgos y efectos secundarios con cualquier tipo de cirugía para el cáncer de próstata.

Riesgos quirúrgicos

Los riesgos con esta cirugía son parecidos a los de cualquier cirugía mayor. Los riesgos pueden incluir problemas debido a los medicamentos usados durante la operación (anestesia), un pequeño riesgo de ataque cardiaco, apoplejía, coágulos sanguíneos en las piernas, infección y sangrado. Su riesgo depende parcialmente de su estado de salud general, su edad y de la destreza de sus médicos.

Si se extirpan los ganglios linfáticos, se puede formar una acumulación de líquido linfático (llamado linfocele), la cual pudiera requerir que se drene.

Debido a que hay muchos vasos sanguíneos cerca de la glándula prostática, existe un riesgo de hemorragia durante y después de la cirugía. En pocas ocasiones, es posible que se corte parte del intestino durante la cirugía. Esto podría causar infecciones y podría requerir otra cirugía para corregir este problema.

Efectos secundarios

Los posibles efectos secundarios principales de la prostatectomía radical son la falta de control de la vejiga (incontinencia) y el no poder lograr una erección (impotencia). Estos efectos secundarios también pueden ocurrir con otras formas de tratamiento para cáncer de próstata, lo que se describe a continuación.

Incontinencia urinaria: significa que no puede controlar o que tiene problemas de fuga de orina. Tener este problema puede afectarle no sólo físicamente, sino emocional y socialmente.

Para muchos hombres, el control normal de la vejiga regresa en varias semanas o meses después de la operación. Los médicos no pueden anticipar cómo funcionará un hombre en particular después de la cirugía de próstata. Como regla general, los hombres de edad más avanzada suelen tener más problemas de incontinencia que los hombres más jóvenes.

La mayoría de los grandes centros de tratamiento contra el cáncer en los que se realiza la cirugía de próstata con más frecuencia, y los cirujanos tienen más experiencia, reportan menos problemas de incontinencia. Si usted tiene problemas de incontinencia, hable con sus médicos. Los médicos que tratan a los hombres con cáncer de próstata deben estar enterados de los problemas de incontinencia y estar en la capacidad de sugerir maneras para ayudarle. Existen ejercicios (llamados ejercicios de Kegel) que puede aprender que podrían ser útiles para fortalecer la vejiga. Hay medicinas o incluso cirugía que pudieran ayudarle. También hay productos para ayudarle a mantenerse seco y cómodo.

Impotencia (disfunción eréctil): la impotencia implica que un hombre no puede tener una erección lo suficientemente firme como para sostener una relación sexual. Los nervios que permiten que el hombre tenga erecciones pueden que sean afectados durante la cirugía, el tratamiento con radiación o cualquier otro tratamiento.

Después de esta operación, la capacidad de lograr erecciones depende de la edad, la capacidad que tenía usted de lograr erecciones antes de la operación, y si se cortaron o extrajeron los nervios. La mayoría de los hombres pueden esperar una reducción en la capacidad de tener erecciones, pero cuanto más joven usted sea, hay más probabilidades de que conserve esta capacidad. La situación de cada hombre es diferente. Por lo tanto, pregúntele a su médico sobre sus tasas de éxito y cuál sería probablemente el pronóstico en su caso particular.

Si las erecciones regresan después de la cirugía, a menudo esto ocurre lentamente y toma al menos varios meses. Durante los primeros meses, puede que usted necesite usar medicinas u otros tratamientos para atender este problema.

Si está preocupado por los problemas de erección, asegúrese de hablar con su médico. Hay maneras de ayudar. Existen medicamentos e incluso instrumentos como las bombas de vacío y los implantes de pene que pueden ser útiles.

Para obtener más información para ayudarle a entender y a sobrellevar los efectos secundarios sexuales del tratamiento contra el cáncer de próstata, lea el documento titulado Sexualidad para el hombre con cáncer.

Infertilidad: en una prostatectomía radical se cortan los conductos entre los testículos (donde se produce el esperma) y la uretra. Esto significa que un hombre ya no podrá engendrar un hijo de manera natural. A menudo, esto no es un problema ya que los hombres con cáncer de próstata tienden a ser de edad avanzada. Pero si esto resulta preocupante para usted, hable con su médico sobre el almacenamiento de semen en un banco de esperma antes de su operación.

Los efectos secundarios menos comunes incluyen:

  • Cambios en el orgasmo: puede volverse doloroso, menos intenso o incluso desaparecer por completo.
  • Linfedema: la hinchazón de las piernas y/o de la región genital puede ser un efecto secundario de la extirpación de los ganglios linfáticos.
  • Cambio en la longitud del pene: causando que sea más pequeño.
  • Hernia inguinal: los hombres a quienes se les han extraído sus próstatas tienen un mayor riesgo de presentar una hernia de la ingle en el futuro.

Para más detalles sobre la cirugía del cáncer de próstata y sus efectos secundarios, lea nuestro documento titulado Cáncer de próstata.

Resección transuretral de la próstata (TURP)

Este procedimiento se realiza para aliviar los síntomas como los problemas al orinar en hombres que no pueden someterse a otros tipos de cirugía. No pretende curar el cáncer de próstata. La misma operación se utiliza con más frecuencia para aliviar los síntomas de la inflamación no cancerosa de la próstata conocida como hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés).

Durante esta operación, se coloca un instrumento llamado resectoscopio en el interior de la uretra ingresando por el extremo del pene hasta el nivel de la próstata. Una vez que está en su sitio, se pasa electricidad a través de un alambre para calentarlo o se usa un rayo láser para cortar o destruir el tejido de la próstata que rodea la uretra. Se usa ya sea anestesia espinal, en la que se adormece de la cintura hacia abajo, o anestesia general, en la que usted está profundamente dormido.

La operación dura alrededor de una hora. Después de la operación, usted necesitará un tubo para drenar la orina (catéter), por alrededor de un día. Es posible que haya algo de sangre en su orina por un breve periodo de tiempo después de la cirugía. Por lo general, usted debe permanecer en el hospital 1 o 2 días y puede regresar a trabajar en 1 o 2 semanas.


Fecha de última actualización: 10/28/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/25/2014