Cáncer de pulmón microcítico (células pequeñas)

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Tratamiento contra el Cáncer de pulmón microcítico (células pequeñas) TEMAS

Opciones de tratamiento por etapa para el cáncer de pulmón microcítico

Como se indicó en la sección “¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de pulmón microcítico?”, por razones prácticas el cáncer de pulmón microcítico es usualmente clasificado en etapa limitada o avanzada. En la mayoría de los casos, el cáncer de pulmón microcítico ya se ha propagado en el momento que se detecta (aún si tal propagación no se pueda ver en las radiografías ni en otros estudios por imágenes), de manera que generalmente este cáncer no se puede tratar con cirugía. Si usted está lo suficientemente saludable, es probable que reciba quimioterapia (quimio), independientemente de la etapa de su enfermedad.

Si usted fuma, una de las cosas más importantes que puede hacer para estar listo para el tratamiento es tratar de dejar de fumar. Los estudios han demostrado que los pacientes que dejan de fumar después de un diagnóstico de cáncer de pulmón suelen tener mejores resultados que aquellos que no dejan de fumar.

Etapa I del cáncer de pulmón microcítico

Si usted solo tiene un pequeño tumor en su pulmón sin evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos o en otro lugar, sus médicos pueden recomendar cirugía para extirpar el tumor y los ganglios linfáticos adyacentes. Esto es sólo una opción si su estado de salud es bastante favorable, y puede tolerar la extirpación de todo o parte de un pulmón. Antes de considerar esa opción, a usted se le hará una mediastinoscopia u otras pruebas para identificar signos de propagación del cáncer a los ganglios linfáticos del tórax. Muy pocos pacientes con cáncer de pulmón microcítico se tratan de esta manera.

Por lo general, a la cirugía le seguiría quimioterapia. También la radiación dirigida al tórax es usualmente aconsejada si se encuentra cáncer en los ganglios linfáticos que fueron extirpados. A menudo, la radiación se administra al mismo tiempo que la quimioterapia. Aunque esto aumenta los efectos secundarios del tratamiento, parece ser más eficaz que administrar un tratamiento después del otro. A usted no se le administrará radioterapia si padece la enfermedad pulmonar grave (además del cáncer) u otros tipos de problemas médicos graves.

En aproximadamente la mitad de las personas con cáncer de pulmón microcítico, el cáncer con el tiempo se propagará al cerebro si no se toman medidas preventivas. Por esta razón, es posible que se administre radioterapia a la cabeza (irradiación craneal profiláctica o PCI) para tratar de evitar esa propagación. Por lo general, la radiación se administra en dosis más bajas que para el tratamiento de metástasis identificadas. Aun así, algunos pacientes que reciben PCI pueden presentar efectos secundarios, tal como los que se describen en la sección “Radioterapia para el cáncer de pulmón microcítico”.

Etapa limitada del cáncer de pulmón microcítico

Para la mayoría de las personas con este cáncer en etapa limitada, la cirugía no es una opción porque el tumor es demasiado grande, o se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes o a otros lugares en el pulmón. En caso de que se encuentre en buen estado de salud, el tratamiento convencional consiste en quimioterapia más radiación al tórax administrada al mismo tiempo (quimiorradiación concurrente). Por lo general, los medicamentos de quimioterapia que se usan son etopósido (VP-16) más cisplatino o carboplatino.

La quimiorradiación concurrente puede ayudar a las personas que tienen cáncer de pulmón microcítico en etapa limitada a vivir por más tiempo y les brinda una mejor probabilidad de cura en comparación con un solo tratamiento (o un tratamiento a la vez). La desventaja consiste en que esta combinación causa más efectos secundarios graves que la quimio o la radiación sola, y puede ser difícil de tolerar.

Las personas que probablemente no toleren la quimio y la radiación juntas (porque están débiles o tienen un estado de salud delicado) se tratan usualmente con quimio por sí sola. Puede que a esto le siga radiación dirigida al tórax.

Independientemente del tratamiento seleccionado, es importante que usted deje de fumar si es que aún no lo ha hecho. Fumar durante el tratamiento está asociado con una peor supervivencia.

Si no se toman medidas preventivas, aproximadamente la mitad de las personas con cáncer de pulmón microcítico presentarán propagación del cáncer (metástasis) en el cerebro. Si su cáncer ha respondido bien al tratamiento inicial, es posible que se administre radioterapia a la cabeza (irradiación craneal profiláctica o PCI) para tratar de evitar propagación al cerebro. Por lo general, la radiación se administra en dosis más bajas que las empleadas en caso de que el cáncer se haya propagado al cerebro, aunque algunos pacientes que reciben PCI pueden aún presentar efectos secundarios, tal como los que se describen en la sección “Radioterapia para el cáncer de pulmón microcítico”.

La quimioterapia (con o sin radiación) reducirá significativamente los tumores en la mayoría de las personas con cáncer de pulmón microcítico en etapas limitadas. En muchas personas, el cáncer se reducirá a tal punto que ya no se puede ver en los estudios por imágenes. Lamentablemente, el cáncer regresará en algún momento en la mayoría de las personas.

Se han estado realizando estudios clínicos de nuevos medicamentos y combinaciones de quimioterapia, así como de otros nuevos tratamientos, para mejorar los resultados del tratamiento actual. Debido a que estos cánceres son difíciles de curar, la participación en un estudio clínico pudiera ser una buena opción para algunas personas. Si usted cree que estaría interesado en participar de un estudio clínico, hable con su doctor.

Etapa avanzada del cáncer de pulmón microcítico

Si padece cáncer de pulmón microcítico en etapa avanzada y su estado de salud es bastante favorable, a menudo la quimioterapia puede tratar sus síntomas y también ayudarle a vivir más tiempo. La combinación que se usa con más frecuencia es etopósido más cisplatino o carboplatino. A la mayoría de las personas, el cáncer se les reducirá significativamente con quimioterapia, y en algunas puede que el cáncer ya no se vea en los estudios por imágenes. Lamentablemente, el cáncer regresará en algún momento en casi todas las personas con cáncer de pulmón microcítico en etapa avanzada.

Si el cáncer responde bien a la quimio, se pueden administrar tratamientos de radiación al tórax. Esto puede ayudar a las personas con cáncer de pulmón microcítico en etapa avanzada a vivir más tiempo. La radiación al cerebro (irradiación craneal profiláctica o PCI) también se puede considerar para ayudar a prevenir problemas futuros.

Debido a que estos cánceres son difíciles de tratar, los estudios clínicos de nuevos medicamentos y combinaciones de quimioterapia, así como otros tratamientos nuevos, pueden ser una buena opción para algunas personas. Si usted cree que estaría interesado en participar de un estudio clínico, hable con su doctor.

Algunas veces se administra radioterapia para ayudar a reducir el tamaño de los tumores y controlar los síntomas en una parte específica del cuerpo, por ejemplo si el crecimiento del cáncer dentro de los pulmones está causando dificultad para respirar o sangrado. Otros tipos de tratamiento, por ejemplo cirugía con láser, algunas veces también pueden ser útiles en estas situaciones. La radioterapia también puede ser usada para aliviar los síntomas si el cáncer se ha propagado a los huesos o al cerebro.

Si su salud general es desfavorable, es posible que usted no pueda tolerar los efectos secundarios de la quimioterapia convencional o beneficiarse de ésta. En ese caso, puede que su médico le trate con dosis de quimioterapia más bajas o solo con atención paliativa o de apoyo. Esto incluiría el tratamiento de cualquier dolor, problemas respiratorios y otros síntomas que el paciente pueda experimentar.

Cáncer que progresa o recurre después del tratamiento

Si el cáncer continúa creciendo durante el tratamiento o regresa, cualquier tratamiento adicional dependerá de la localización y la extensión del cáncer, los tratamientos que se han usado, la salud de la persona y si ésta desea tratamiento adicional. Entender la meta de cualquier tratamiento adicional es siempre importante antes de comenzarlo, ya sea tratar de curar el cáncer, reducir su crecimiento o ayudar a aliviar los síntomas, así como la probabilidad de beneficios y riesgos.

Si el cáncer continúa creciendo mientras se administra la quimioterapia, se puede tratar otro tipo de quimioterapia, aunque puede que sea poco probable su eficacia. Para los cánceres que regresan después que finaliza el tratamiento inicial, la opción de medicamentos de quimioterapia puede depender del tiempo que el cáncer estuvo en remisión (lea la sección “Quimioterapia para el cáncer de pulmón microcítico”).

Si el tratamiento ya no es eficaz

En algún momento, puede que sea evidente que los tratamientos ya no estén controlando el cáncer. Si usted quiere continuar con el tratamiento contra el cáncer, puede que considere tomar parte de un estudio clínico de tratamientos más nuevos para el cáncer de pulmón. Aunque éstos no siempre son la mejor opción para cada persona, puede que le beneficien a usted como a otros pacientes en el futuro.

Aun cuando su cáncer sea incurable, usted debe estar tan libre de síntomas como sea posible. Si el tratamiento curativo no es una opción, a menudo el tratamiento dirigido a áreas específicas del cáncer puede aliviar los síntomas e incluso puede desacelerar la propagación de la enfermedad. Los síntomas causados por el cáncer en las vías respiratorias del pulmón, tal como dificultad para respirar o tos con sangre, a menudo pueden ser tratados eficazmente con radioterapia, u otros tratamientos paliativos, si es necesario. La radioterapia se puede usar para ayudar a controlar la propagación del cáncer en el cerebro o aliviar el dolor si el cáncer se ha propagado a los huesos.

A muchas personas que padecen cáncer de pulmón les preocupa el dolor. Si el cáncer crece cerca de ciertos nervios puede algunas veces causar dolor, pero esto casi siempre se puede tratar eficazmente con medicamentos contra el dolor. Algunas veces, la radiación u otros tratamientos también ayudarán. Es importante que hable con su médico y aproveche estos tratamientos.

Nunca es fácil decidir cuál es el mejor momento para suspender el tratamiento dirigido a curar el cáncer y enfocarse en el cuidado que alivia los síntomas. La buena comunicación con sus doctores, enfermeras, familiares, amigos y líderes religiosos, a menudo puede ayudar a las personas a enfrentarse a esta situación.

Para más información, lea “¿Qué sucede si el tratamiento para el cáncer de pulmón microcítico ya no da resultado?”.


Fecha de última actualización: 10/13/2014
Fecha de último cambio o revisión: 10/13/2014