Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas)

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Después del tratamiento TEMAS

Cambios en el estilo de vida después del cáncer de pulmón no microcítico

Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que le ayuden a mantenerse sano y a sentirse tan bien como pueda. Éste puede ser el momento de revaluar varios aspectos de su vida. Tal vez esté pensando de qué manera puede mejorar su salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan durante el tratamiento.

Tome decisiones más saludables

Para muchas personas, recibir un diagnóstico de cáncer les ayuda a enfocarse en la salud de formas que tal vez no consideraban en el pasado. ¿Qué cosas podría hacer para ser una persona más saludable? Tal vez podría tratar de comer alimentos más sanos o hacer más ejercicio. Quizás podría reducir el consumo de bebidas alcohólicas o dejar el tabaco. Incluso cosas como mantener su nivel de estrés bajo control pueden ayudar. Éste es un buen momento para considerar incorporar cambios que puedan tener efectos positivos durante el resto de su vida. Se sentirá mejor y además, estará más sano.

Usted puede comenzar a ocuparse de los aspectos que más le inquietan. Obtenga ayuda para aquellos que le resulten más difíciles. Por ejemplo, si usted fuma, una de las cosas más importantes que puede hacer para mejorar sus probabilidades de que el tratamiento sea exitoso es dejar de fumar. Los estudios han demostrado que los pacientes que dejan de fumar después de un diagnóstico de cáncer de pulmón tienen mejores resultados que aquellos que no dejan de fumar. Si está considerando dejar de fumar y necesita ayuda, llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Aliméntese mejor

Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, aunque puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. El tratamiento puede cambiar su sentido del gusto, Las náuseas pueden ser un problema. Tal vez no tenga apetito y pierda peso cuando no lo desea. O puede que no pueda eliminar el peso que ha subido. Todas estas cosas pueden causar mucha frustración.

Si el tratamiento le ocasiona cambios de peso o problemas con la alimentación o el sentido del gusto, coma lo mejor que pueda y recuerde que estos problemas usualmente se alivian con el pasar del tiempo. Puede que encuentre útil comer porciones pequeñas cada 2 o 3 horas hasta que se sienta mejor. Usted puede también preguntar a los especialistas en cáncer que lo atienden sobre consultar los servicios de un nutricionista (un experto en nutrición) que le pueda dar ideas sobre cómo lidiar con estos efectos secundarios de su tratamiento.

Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento del cáncer consiste en adoptar hábitos saludables de alimentación. Puede que a usted le sorprendan los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples, como aumentar la variedad de los alimentos sanos que consume. Lograr y mantener un peso saludable, adoptar una alimentación sana y limitar su consumo de alcohol pudiera reducir su riesgo de padecer otros tipos de cáncer. Además, esto brinda muchos otros beneficios a la salud. Para más información, lea nuestro documento Nutrition and Physical Activity During and After Cancer Treatment: Answers to Common Questions.

Descanso, cansancio y ejercicio

El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que a menudo no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio permanece durante mucho tiempo después del tratamiento, y puede que les resulte difícil ejercitarse y realizar otras actividades que deseen llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden sobrellevar mejor la situación.

Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad más avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha hecho ejercicios en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.

Hable con el equipo de profesionales de la salud que le atienden, antes de comenzar. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer ejercicios de manera que no los haga solo. La compañía de familiares o amigos al comenzar un nuevo programa de ejercicios puede aportarle ese estímulo adicional para mantenerlo en marcha cuando la voluntad no sea suficiente.

Si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesite. En ocasiones, a algunas personas les resulta realmente difícil darse el permiso de tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario (para más información sobre el cansancio y otros efectos secundarios lea la sección “Recursos adicionales relacionados con el cáncer de pulmón no microcítico” para obtener una lista de materiales informativos disponibles).

Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:

  • Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación).
  • Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable.
  • Fortalece sus músculos.
  • Reduce el cansancio y le ayuda a tener más energía.
  • Ayuda a disminuir la ansiedad y la depresión.
  • Le puede hacer sentir más feliz.
  • Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo.

Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud.

¿Puedo reducir el riesgo de que mi cáncer progrese o regrese?

La mayoría de las personas quiere saber si hay cambios específicos del estilo de vida que puedan adoptar para reducir el riesgo de que el cáncer progrese o regrese. Desafortunadamente, para la mayoría de los cánceres existe poca evidencia sólida que pueda guiar a las personas sobre este asunto. Sin embargo, esto no implica que no haya nada que se pueda hacer, sino que en su mayor parte, esto aún no se ha estudiado bien. La mayoría de los estudios analizan los cambios del estilo de vida como una forma de prevenir que aparezca el cáncer en primer lugar, y no tanto para disminuir su progreso o prevenir su regreso.

Sin embargo, hay algunas cosas que la gente puede hacer que podrían ayudarles a vivir por más tiempo o reducir el riesgo de que el cáncer de pulmón regrese.

Dejar de fumar: si fuma, es importante dejar el hábito. Se ha demostrado que dejar de fumar ayuda a las personas con cáncer de pulmón a vivir por más tiempo, aun cuando el cáncer se propagó. También reduce la probabilidad de padecer otro cáncer de pulmón, lo que es especialmente importante para las personas con cáncer de pulmón en etapa temprana.

Por supuesto que dejar de fumar puede tener otros beneficios a la salud, incluyendo la reducción del riesgo de algunos otros tipos de cáncer. Si necesita ayuda para dejar de fumar, hable con su médico o llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Alimentación y nutrición: el posible vínculo entre la alimentación y el crecimiento o la recurrencia del cáncer de pulmón es mucho menos claro. Algunos estudios han sugerido que una alimentación alta en frutas y vegetales puede ayudar a prevenir el origen del cáncer de pulmón en primer lugar, aunque esto no ha sido estudiado en personas que ya padecen este cáncer.

Algunos estudios preliminares han sugerido que las personas con cáncer de pulmón en etapa inicial que tienen niveles más elevados de vitamina D pudieran presentar mejores resultados, aunque hasta ahora ningún estudio ha demostrado que tomar más vitamina D (como un suplemento) es beneficioso. Por otra parte, algunos estudios han encontrado que los complementos de betacaroteno podrían de hecho aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores.

Debido a la ausencia de información en esta área, resulta importante hablar con los profesionales de la salud que le atienden antes de hacer cualquier cambio significativo a su alimentación (incluyendo tomar cualquier suplemento) para tratar de mejorar su pronóstico.


Fecha de última actualización: 07/15/2013
Fecha de último cambio o revisión: 04/30/2014