Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas)

+ -Text Size

Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

Factores de riesgo para el cáncer de pulmón no microcítico

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta las probabilidades que tiene una persona de padecer una enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como el fumar, pueden cambiarse. Otros, como la edad de una persona o sus antecedentes familiares, no se pueden cambiar.

Pero tener uno o incluso varios factores de riesgo no significa que usted padecerá la enfermedad. Además, algunas personas que adquieren la enfermedad puede que tengan pocos o ninguno de los factores de riesgo conocidos.

Hay varios factores de riesgo que pueden hacer que aumenten las probabilidades de padecer cáncer de pulmón.

Factores de riesgo que usted puede cambiar

Humo del tabaco

Fumar es definitivamente el factor de riesgo más importante del cáncer de pulmón. Se cree que aproximadamente el 80% de las muertes por cáncer de pulmón se debe al hábito de fumar. El riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores es muchas veces mayor que entre los no fumadores. Cuanto más tiempo fume y cuantas más cajetillas consuma al día, mayor será su riesgo.

Los puros (cigarros) y las pipas tienen casi la misma probabilidad de causar cáncer de pulmón que los cigarrillos. Fumar cigarrillos con bajo contenido de alquitrán o “light” aumenta el riesgo de cáncer de pulmón tanto como los cigarrillos corrientes. Asimismo, fumar cigarrillos con mentol puede aumentar el riesgo aún más, ya que el mentol permite que los fumadores inhalen más profundamente.

Humo de segunda mano: si usted no fuma, respirar el humo que otros producen (humo de segunda mano o humo de tabaco ambiental) puede aumentar su riesgo de cáncer de pulmón. Se cree que el humo de segunda mano causa más de 7,000 muertes por cáncer de pulmón cada año.

Si usted o un ser querido necesita ayuda para dejar de fumar, lea Pasos para dejar de fumar o llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Exposición a radón

El radón es un gas radiactivo que se origina naturalmente al descomponerse el uranio en el suelo y las rocas. No se puede ver, degustar ni oler. Según la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (Environmental Protection Agency, EPA), el radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón en este país, y es la causa principal entre los no fumadores.

En el ambiente exterior hay tan poco radón que probablemente no sea peligroso. Pero en el interior, el radón puede estar más concentrado. Respirarlo, expone los pulmones a pequeñas cantidades de radiación. Esto puede aumentar el riesgo individual de padecer cáncer de pulmón.

Las viviendas y otros edificios en casi cualquier parte de los Estados Unidos pueden tener niveles altos de radón en el interior (especialmente en los sótanos).

Para más información consulte Radón y cáncer.

Exposición a asbesto

Las personas que trabajan con asbesto (como en molinos, minas, fábricas textiles, lugares donde se ha usado material de aislamiento, y astilleros) tienen una probabilidad varias veces mayor de morir de cáncer de pulmón. El riesgo de cáncer de pulmón es mucho mayor en los trabajadores expuestos al asbesto que también fuman. No está claro a qué tanto pueda aumentar el riesgo de padecer cáncer de pulmón la exposición a bajos niveles de asbesto o una exposición de corta duración.

Las personas que estuvieron expuestas a grandes cantidades de asbesto, también tienen un mayor riesgo de padecer mesotelioma, un tipo de cáncer que se inicia en la pleura (la membrana que rodea a los pulmones). Para más información sobre este tipo de cáncer, lea Malignant Mesothelioma.

En años recientes, las leyes del gobierno han disminuido significativamente el uso de asbesto en productos comerciales e industriales. Aún hay asbesto presente en muchas casas y otras estructuras más antiguas, pero usualmente no se considera perjudicial siempre y cuando no se libere al aire debido a deterioro, demolición o renovación. Para más información consulte nuestro documento Asbesto y cáncer.

Exposición a otros agentes cancerígenos en el área de trabajo

Otros cancerígenos (agentes causantes de cáncer) que se encuentran en algunos lugares de trabajo y que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón incluyen:

  • Minerales radiactivos como el uranio
  • Sustancias químicas inhaladas tales como el arsénico, berilio, cadmio, sílice, cloruro de vinilo, compuestos de níquel, compuestos de cromo, productos de carbón, gas mostaza y éteres de clorometilo
  • Productos de la combustión del diesel

En años recientes el gobierno y la industria han tomado medidas para ayudar a proteger a los trabajadores de muchas de estas exposiciones. Pero aún existen riesgos, de modo que si usted trabaja en las vecindades de estos agentes, tenga cuidado y limite la exposición siempre que sea posible.

Arsénico en el agua potable

Los estudios que se han realizado en personas que viven en partes del sureste de Asia y Sur América donde existen altos niveles de arsénico en el agua potable han descubierto un mayor riesgo de cáncer de pulmón en esas personas. En la mayoría de estos estudios, los niveles de arsénico en el agua eran muchas veces más elevados que los niveles usualmente registrados en los Estados Unidos, incluso en áreas donde los niveles de arsénico están por encima de lo normal. Para la mayoría de los estadounidenses que tienen sistemas públicos de agua, beber agua no constituye una fuente importante de arsénico.

Ciertos complementos alimenticios

Hasta el momento, los resultados de los estudios que investigan el posible papel que desempeñan los complementos vitamínicos en reducir el riesgo de cáncer de pulmón han sido decepcionantes. De hecho, dos estudios grandes encontraron que los fumadores que tomaron complementos de betacaroteno tuvieron un riesgo aumentado de cáncer de pulmón. Los resultados de estos estudios sugieren que los fumadores deben evitar los complementos de betacaroteno.

Factores de riesgo que usted no puede cambiar

Radioterapia previa a los pulmones

Las personas que han recibido radioterapia en el pecho para tratar otros tipos de cáncer tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón, particularmente si fuman; por ejemplo, las personas que han recibido tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin o mujeres que han recibido radiación debido a cáncer de seno después de una mastectomía. Las mujeres que recibieron radioterapia en el seno después de una tumorectomía no parecen tener un riesgo de cáncer de pulmón mayor al esperado.

Contaminación ambiental

En las ciudades, la contaminación del aire (especialmente las cercanas a carreteras con mucho tráfico) parece aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de pulmón. Este riesgo es mucho menor que el que ocasiona el hábito de fumar, pero algunos investigadores calculan que a escala mundial alrededor del 5% de todas las muertes por cáncer de pulmón se pueden deber a la contaminación del aire exterior.

Antecedente personal o familiar de cáncer de pulmón

Si ha padecido cáncer de pulmón, tiene un mayor riesgo de padecer otro cáncer de pulmón.

Los hermanos, hermanas e hijos de las personas que han padecido cáncer de pulmón pueden tener un riesgo ligeramente mayor de padecer ellos mismos el cáncer de pulmón, especialmente si un familiar fue diagnosticado a una edad más joven. No está claro cuánto de este riesgo pudiera deberse a genes compartidos entre miembros de la familia y cuánto a la exposición compartida en el hogar (tal como el humo del tabaco o el radón).

Los investigadores han encontrado que la genética parece desempeñar un papel en algunas familias con un historial contundente de cáncer de pulmón. (Lea “¿Qué causa el cáncer de pulmón no microcítico?”.

Factores con efectos inciertos o no comprobados sobre el riesgo de cáncer de pulmón

Fumar marihuana

Existen algunas razones para pensar que fumar marihuana pudiera aumentar el riesgo de cáncer de pulmón. El humo que produce el fumar marihuana contiene alquitrán y muchas de las mismas sustancias que causan cáncer que se encuentran en el humo del tabaco. (El alquitrán es el material sólido y pegajoso que queda una vez se fuma, y se cree contiene la mayoría de las sustancias perjudiciales en el humo).

Por lo general, los cigarrillos de marihuana se fuman totalmente hasta el extremo, donde el contenido de alquitrán es mayor. La marihuana también se inhala muy profundamente y el humo se retiene en los pulmones durante largo tiempo, lo que ofrece más oportunidad para que cualquier sustancia que cause cáncer se deposite en los pulmones. Además, debido a que la marihuana sigue siendo ilegal en muchos lugares, puede que no sea posible controlar qué otras sustancias pudiese contener.

Sin embargo, esas personas que usan marihuana suelen fumar menos cigarrillos de marihuana en un día o una semana que la cantidad de tabaco consumida por fumadores de cigarrillos. Mientras menos cantidad se fume, más difícil resulta ver un impacto en el riesgo de cáncer de pulmón.

Ha sido difícil estudiar si existe una conexión entre la marihuana y el cáncer de pulmón debido a que la marihuana ha sido ilegal en muchos lugares por mucho tiempo y no es fácil recopilar información sobre el uso de drogas ilegales. Además, en estudios que han analizado el uso de la marihuana en el pasado en personas que padecieron cáncer de pulmón, la mayoría de los fumadores de marihuana también fumaban cigarrillos. Puede ser difícil saber cuánto riesgo aumentado es debido al tabaco y cuánto pudiese deberse a la marihuana. Se requiere de más investigación para conocer los riesgos de cáncer que causa fumar marihuana.

Talco y talco en polvo

El talco es un mineral que en su forma natural puede contener asbesto. Algunos estudios han sugerido que los mineros y los trituradores de talco pueden tener un mayor riesgo de cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias debido a su exposición al talco de grado industrial. Pero otros estudios no han encontrado un aumento en la tasa de cáncer de pulmón.

El talco en polvo se hace a partir del talco. Por ley, todos los productos domésticos que contienen talco (para el bebé, para el cuerpo y los polvos faciales) en los Estados Unidos no contienen asbesto desde los años ‘70. No se ha encontrado evidencia que indique que el uso de talco en polvo cosmético aumente el riesgo de cáncer de pulmón.


Fecha de última actualización: 02/08/2016
Fecha de último cambio o revisión: 03/22/2016