Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas)

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Se puede detectar temprano el cáncer de pulmón no microcítico?

Por lo general, los síntomas de cáncer del pulmón no aparecen sino hasta que la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada. Aun cuando el cáncer de pulmón causa síntomas, muchas personas pueden confundirlos con otros problemas, tal como una infección o efectos a largo plazo causados por el hábito de fumar. Esto puede retrasar el diagnóstico.

Algunos cánceres de pulmón se descubren accidentalmente en etapas tempranas, como resultado de las pruebas realizadas para estudiar otras afecciones médicas. Por ejemplo, el cáncer de pulmón se puede encontrar por pruebas que se realizan debido a otras razones en personas con enfermedad cardíaca, neumonía u otras afecciones pulmonares. Un pequeño número de estas personas responde bien al tratamiento y puede que se curen del cáncer de pulmón.

La detección temprana consiste en el uso de pruebas o exámenes para encontrar una enfermedad en personas que no presentan síntomas. Durante muchos años, los médicos estuvieron buscando un buen examen de detección para el cáncer de pulmón, pero no fue sino en los últimos años que un estudio, conocido como CT de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés), demostró que puede ayudar a reducir el riesgo de morir por esta enfermedad.

El Estudio Nacional sobre Pruebas de Detección del Cáncer de Pulmón

Este estudio (en inglés, National Lung Screening Trial [NLST]) consistió en un estudio clínico abarcador que investigó el uso de la CT de baja dosis (LDCT) del tórax para detectar el cáncer de pulmón. La tomografía computarizada del tórax provee imágenes más detalladas que una radiografía del tórax y es más eficaz al detectar pequeñas áreas anormales en los pulmones. La CT de baja dosis del tórax usa menores cantidades de radiación que la CT del tórax convencional y no requiere el uso de un tinte de contraste a través de una línea intravenosa (IV).

El NLST comparó la LDCT de tórax con las radiografías de tórax en personas con alto riesgo de cáncer de pulmón para determinar si esos estudios podían ayudar a reducir el riesgo de morir a causa de cáncer de pulmón. El estudio incluyó a más de 50,000 personas entre las edades de 55 y 74 años que fumaban o que habían dejado de fumar y que estaban relativamente bien de salud. Para participar del estudio, estas personas tenían que presentar un historial de haber fumado al menos 30 “cajetillas-año”.

Una cajetilla-año es el número de cajetillas de cigarrillos fumadas cada día multiplicado por el número de años que una persona ha fumado. Es decir, alguien que haya fumado diariamente una cajetilla de cigarrillos por 30 años tendrá un historial de fumador de 30 cajetillas-año. Asimismo, la persona que haya fumado diariamente 2 cajetillas al día por 15 años, también tendrá un historial de fumador de 30 cajetillas-año.

Los exfumadores podían participar del estudio si habían dejado de fumar dentro de los últimos 15 años. El estudio no incluyó a las personas que tenían un historial de cáncer de pulmón o síntomas de cáncer de pulmón, ni a aquellas a quienes se les había extirpado parte de un pulmón, aquellas que necesitaban estar con oxígeno en sus casas para ayudarles a respirar, ni a quienes presentaban otros problemas de salud graves.

Las personas que participaron del estudio se sometieron a tres LDCT o tres radiografías de tórax, con un año de diferencia, para detectar áreas anormales en los pulmones que podrían ser cáncer. Después de varios años, el estudio encontró que las personas que se sometieron a una LDCT tuvieron un 16% menos de probabilidad de morir a causa de cáncer de pulmón en comparación con las personas que se sometieron a las radiografías de tórax. En general, también tenían 7% menos de probabilidad de morir (de cualquier causa) en comparación con las personas que se sometieron a las radiografías de tórax.

Se descubrió además que las pruebas de detección realizadas con LDCT presentan algunas desventajas que se deben considerar. Una desventaja de esta prueba consiste en que también encuentra muchas anomalías que necesitan ser evaluadas con pruebas adicionales, pero que no resultan ser cáncer. (Aproximadamente una de cada cuatro personas en el estudio NLST presentó ese tipo de hallazgo). Esto puede conllevar pruebas adicionales, como otras tomografías computarizadas, o pruebas más invasivas, tal como biopsias con aguja o incluso cirugía para extirpar una parte del pulmón en algunas personas. Algunas veces, estas pruebas pueden causar complicaciones (como el colapso del pulmón) o rara vez, muerte, incluso en personas que no presentan cáncer (o tienen cáncer en una etapa muy temprana).

La LDCT también expone a las personas a una pequeña cantidad de radiación con cada estudio. Esta radiación es menor a la que se recibe cuando se hace la tomografía convencional, pero la dosis es mayor que la emitida cuando se realiza una radiografía de tórax. Algunas de las personas que se someten a pruebas de detección pueden necesitar más tomografías computarizadas, lo que significaría más exposición a la radiación. Como consecuencia de la exposición a esta radiación, algunas pocas personas de cada decena de miles pueden padecer posteriormente cáncer de seno (mama), pulmón o tiroides.

El NLST fue un estudio extenso, pero hay algunas preguntas que aún necesitan respuestas. Por ejemplo, no sabemos si las pruebas de detección con LDCT habrían tenido el mismo efecto si se hubiera permitido que otras personas participaran en el estudio, como: personas que fuman menos (o que no fuman nada) o personas menores de 55 años o mayores de 74 años. Además, en el NLST, los pacientes se sometieron a tres pruebas durante 2 años. Aún no está claro cuál sería el efecto si las personas se sometieran a las pruebas de detección por más de 2 años.

Estos factores, al igual que otros, se deben tomar en cuenta por las personas y sus médicos que consideran si es adecuado para ellas realizar las pruebas de detección con LDCT.

Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección del cáncer de pulmón

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ha revisado exhaustivamente el tema de las pruebas de detección del cáncer de pulmón y ha publicado guías dirigidas a los médicos y a otros profesionales de la salud.

Al paciente se le debe preguntar sobre su historial como fumador. El paciente que reúna TODOS los criterios siguientes puede ser candidato para las pruebas de detección del cáncer de pulmón:

  • Tener entre 55 y 74 años de edad
  • Encontrarse relativamente bien de salud (se discute detalladamente más adelante)
  • Haber fumado al menos 30 “cajetillas-año” (se discutió anteriormente)
  • Fumar actualmente o haber dejado de fumar en los últimos 15 años

Estos criterios se basaron en los utilizados para el estudio NLST.

Los médicos deben hablar con estos pacientes sobre los beneficios, las limitaciones y los daños potenciales asociados con las pruebas de detección del cáncer de pulmón. Las pruebas de detección solo se deben realizar en instalaciones que cuentan con el tipo apropiado de tomografía y con vasta experiencia en el uso de CT de baja dosis (LDCT) para la detección del cáncer de pulmón. Además, la instalación debe contar con un equipo de especialistas que pueda proveer la atención y el cuidado posterior adecuados para los pacientes que presenten resultados anormales en las pruebas.

Guías para los pacientes

Si reúne todos los criterios que se presentaron anteriormente para las pruebas de detección del cáncer de pulmón, usted y su médico (u otro profesional de la salud) deben hablar sobre las pruebas de detección, incluyendo los posibles beneficios y daños, así como las limitaciones de las pruebas.

El beneficio principal consiste en una menor probabilidad de morir de cáncer de pulmón, enfermedad que causa muchas muertes en fumadores y exfumadores. Aun así, resulta importante saber que, como con cualquier tipo de prueba de detección, no toda persona que se haga las pruebas se beneficiará. Las pruebas de detección con LDCT no encontrarán todos los cánceres de pulmón, y no todos los cánceres que se detecten estarán en etapas iniciales.

Usted aún puede morir a causa de cáncer de pulmón incluso si se detecta un cáncer mediante pruebas de detección. Además, la LDCT a menudo encuentra cosas que no resultan ser cáncer, pero que requieren evaluación con más pruebas para saber de qué se trata. Puede que necesite más tomografías computarizadas, o incluso pruebas invasivas, tal como una biopsia de pulmón, prueba en la que se extrae un fragmento de tejido de pulmón con una aguja o durante cirugía. Estas pruebas por sí solas conllevan riesgos (vea información anterior).

Las pruebas de detección solo se deben realizar en instalaciones que cuenten con el tipo apropiado de tomografía y con experiencia en el uso de LDCT para la detección del cáncer de pulmón. Además, la instalación debe contar con un equipo de especialistas que pueda proveer a los pacientes la atención y el cuidado posterior adecuados en caso de resultados anormales en los estudios por imágenes. Puede que la instalación apropiada no esté cerca de usted, y que necesite viajar cierta distancia para realizar las pruebas de detección.

Si usted y su médico deciden que se deben realizar las pruebas de detección, debe someterse a una LDCT cada año hasta que alcance la edad de 74 años siempre y cuando se mantenga en buena salud.

Si usted fuma, debe recibir orientación sobre cómo dejar de fumar. Se le debe informar sobre su riesgo de cáncer de pulmón y recomendarle un programa para dejar de fumar. Las pruebas de detección no son sustitutos a dejar de fumar. Si desea ayuda para dejar de fumar, lea nuestro documento Pasos para dejar de fumar o llámenos al 1-800-227-2345.

¿Qué significa “relativamente bien de salud”?

Las pruebas o los estudios de detección tienen el objetivo de buscar cáncer en personas que no presentan síntomas de la enfermedad. Las personas que ya presentan síntomas que puedan ser causados por el cáncer de pulmón pueden requerir estudios (como CT) para determinar la causa subyacente, la cual en algunos casos puede ser cáncer. Sin embargo, esta clase de prueba se realiza para determinar un diagnóstico y no como prueba de detección precoz. Algunos de los posibles síntomas de cáncer de pulmón que se usaron para excluir a las personas del estudio NLST fueron tos con sangre y pérdida de peso involuntaria.

Para que se pueda obtener el mayor beneficio de las pruebas de detección, los pacientes deben estar en buen estado de salud. Por ejemplo, estos pacientes deben estar en condición de someterse a una cirugía y recibir otros tratamientos para tratar de curar el cáncer de pulmón, si es que se detecta. Es probable que los pacientes que requieren terapia de oxígeno en el hogar no puedan resistir la extirpación de parte de un pulmón, y por lo tanto no sean candidatos para las pruebas de detección. Puede que los pacientes con otros problemas médicos graves que acortarían el periodo de sus vidas o que les impedirían someterse a cirugía tampoco puedan beneficiarse lo suficiente de las pruebas de detección como para justificar los riesgos, y por lo tanto tampoco deben hacerse las pruebas.

Los implantes de metal en el tórax (como marcapasos) o en la espalda (como varillas en la columna vertebral) pueden interferir con las radiografías y ocasionar que las imágenes de la CT que se tomen de los pulmones sean de pobre calidad. Las personas con estos tipos de implantes también se excluyeron del estudio NLST, y por lo tanto no deben ser sometidas a pruebas de detección para cáncer de pulmón con tomografías computarizadas, según las guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer.


Fecha de última actualización: 02/08/2016
Fecha de último cambio o revisión: 05/16/2016